Decreto 75/2008, de 6 de agosto, por el que se establece la ordenación y el currículo del Bachillerato.
La Ley Orgánica 2/2006, de 3 de mayo, de Educación, en su artículo 6 define el currículo como el conjunto de objetivos, competencias básicas, contenidos, métodos pedagógicos y criterios de evaluación de las distintas enseñanzas y establece que, con el fin de asegurar una formación común a todos los alumnos y alumnas dentro del sistema educativo español y garantizar la validez de los títulos correspondientes, el gobierno fijará los aspectos básicos del currículo que constituyen las enseñanzas mínimas.
En virtud de las competencias atribuidas a las Administraciones educativas corresponde a éstas establecer el currículo del que formarán parte las enseñanzas mínimas fijadas por el Gobierno de España.
Por Real Decreto 1467/2007, de 2 de noviembre, se establece la estructura del bachillerato y se fijan sus enseñanzas mínimas, por lo que de acuerdo con el artículo 18 del Estatuto de Autonomía del Principado de Asturias, corresponde al Consejo de gobierno regular el currículo y la ordenación de estas enseñanzas.
El Bachillerato forma parte de la educación secundaria postobligatoria y tiene como finalidad proporcionar al alumnado que la cursa formación, madurez intelectual y humana, y una mayor capacidad para adquirir otros saberes y habilidades, a la vez que les permitirá prepararse para desempeñar funciones sociales de mayor complejidad e incorporarse a la vida activa con responsabilidad y competencia. Además facilitará al alumnado un contacto más profundo con algunos componentes fundamentales del desarrollo actual de la civilización y, en particular, con los aspectos más relevantes del patrimonio cultural y lingüístico de la sociedad en la que vivimos.
Asimismo, capacitará a quienes lo cursen para acceder a la educación superior, de la que forman parte las enseñanzas universitarias, las artísticas superiores y la formación profesional de grado superior. Efectivamente, el Bachillerato coincide habitualmente con un período de desarrollo en que la maduración de la personalidad implica una diferenciación e identificación de gustos e intereses, de expectativas y toma de conciencia de las aptitudes propias, a lo que da respuesta la organización en modalidades, relacionadas con los grandes ámbitos del saber, a través de las que el alumnado podrá elegir itinerarios formativos que se adapten a sus condiciones de partida y a sus pretensiones futuras, con la seguridad de que la estructura y la organización flexible de la etapa le permitirá la reversibilidad de sus decisiones y le reconocerá los aprendizajes alcanzados.
Esta forma de estructurar la etapa permite, además de profundizar en la formación general del alumnado, una mejor adecuación a las características e intereses propios de cada alumno o alumna y un mayor grado de especialización orientado a proseguir estudios posteriores o a incorporarse al mundo laboral.
El modelo educativo que plantea el Principado de Asturias desarrolla las enseñanzas reguladas por la Ley Orgánica de Educación, adaptándolas a las peculiaridades de nuestra Comunidad Autónoma y con unos elementos característicos como el logro de los objetivos españoles y europeos en educación, la inclusión de la educación en valores, la potenciación de la igualdad de oportunidades y el incremento de la calidad educativa para todo el alumnado.
El currículo que establece este Decreto incorpora las finalidades y objetivos generales del Bachillerato, así como los principios educativos del Principado de Asturias, regula los distintos elementos del currículo que define la Ley Orgánica 2/2006, de 3 de mayo, de Educación, en su artículo 6, e incorpora las enseñanzas mínimas fijadas por el Estado a través del Real Decreto 1467/2007, de 2 de noviembre.
El Bachillerato contribuirá a desarrollar en el alumnado la capacidad para consolidar su madurez personal, social y moral, que les permita actuar de forma responsable y autónoma y para analizar y valorar críticamente las desigualdades de sexo y fomentar la igualdad real y efectiva entre hombres y mujeres, según establece la Ley Orgánica 1/2004, de 28 de diciembre, de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género.
Entre sus fines se incorpora la educación en el respeto de los derechos y libertades fundamentales y la igualdad de derechos y oportunidades entre hombres y mujeres. Además en el currículo de cada una de las materias se presta atención al principio de la igualdad entre mujeres y hombres y a la eliminación y el rechazo de los comportamientos y contenidos sexistas y estereotipos que supongan discriminación entre mujeres y hombres, con especial consideración a ello en los libros de texto y materiales educativos, dando cumplimiento a lo establecido en la Ley Orgánica 3/2007, de 22 de marzo, para la Igualdad Efectiva de Mujeres y Hombres.
A la vez que se fomenta la construcción de los conocimientos y los valores, la comprensión y la valoración de nuestro patrimonio deben de ser objetivos a alcanzar desde todos los ámbitos educativos. El conjunto de peculiaridades lingüísticas, históricas, geográficas, artísticas, sociales, económicas e institucionales se incorporan al currículo a través de las diferentes materias. Además, en cumplimiento de lo dispuesto en la Ley 1/1998, del Principado de Asturias, de 23 de marzo, de Uso y Promoción de Bable/Asturiano, se incorpora como materia optativa de oferta obligada en todos los centros docentes la Lengua asturiana y literatura.
La metodología didáctica del Bachillerato favorecerá la capacidad del alumnado para aprender por sí mismo, para trabajar en equipo y para aplicar los métodos de investigación apropiados. Del mismo modo debe garantizarse que en las distintas materias se desarrollen actividades que estimulen el interés y el hábito de la lectura y la capacidad de expresarse correctamente en público.
La necesidad de asegurar un desarrollo integral de los alumnos y alumnas en esta etapa y las propias expectativas de la sociedad coinciden en demandar un currículo en el que se combine la especialización disciplinar con la presencia de contenidos educativos imprescindibles para la formación de los ciudadanos y de las ciudadanas, como son los conocimientos y las competencias que resultan necesarias en la sociedad actual, los que les permitan desarrollar los valores que sustentan la práctica de la ciudadanía democrática, la vida en común y la cohesión social, y los que estimulen en ellos y ellas el deseo de seguir aprendiendo y la capacidad de aprender autónomamente.
En todos los casos, el currículo de las materias consta de una introducción descriptiva y justificativa, unas orientaciones metodológicas, de la enumeración de los objetivos de la materias para la etapa, y de los contenidos y criterios de evaluación para cada uno de los cursos.
Los objetivos de las materias, establecidos para la etapa, se formulan en términos de capacidades que se espera que el alumnado alcance mediante las correspondientes enseñanzas, y que a su vez se relacionan con las capacidades de carácter más general definidas en los objetivos generales del Bachillerato.
Los contenidos para cada materia se refieren a conceptos, a conocimientos de hechos y principios, a procedimientos o modos de saber hacer en la correspondiente disciplina, y a actitudes relacionadas con valores y pautas de acción.
Los criterios de evaluación establecen el tipo y el grado de aprendizaje que se espera que alcancen los alumnos y las alumnas en relación con las capacidades indicadas en los objetivos de la materia. Su nivel de cumplimiento ha de ser medido en el contexto de los objetivos educativos, con flexibilidad y no de forma mecánica. Tales criterios de evaluación, por otra parte, han de servir al profesorado para evaluar no sólo los aprendizajes del alumnado, sino todo el proceso de enseñanza y de aprendizaje en el grupo correspondiente.
Los centros docentes juegan un papel activo en la determinación del currículo, puesto que, de acuerdo con lo establecido en el artículo 6.4 de la Ley Orgánica 2/2006, de 3 de mayo, les corresponde desarrollar y completar, en su caso, el currículo establecido por las Administraciones educativas. Esto responde al principio de autonomía pedagógica, de organización y de gestión que dicha ley atribuye a los centros docentes, con el fin de que el currículo sea un instrumento válido para dar respuesta a las características y a la realidad educativa de cada centro.
En este Decreto se regulan los requisitos de acceso, la organización y estructura del Bachillerato, respetando los aspectos básicos establecidos en el Real Decreto 1467/2007, de 2 de noviembre, el currículo de cada una de las materias y el horario escolar, la evaluación de los procesos de aprendizaje y las condiciones de promoción y titulación del alumnado, la atención a la diversidad del alumnado, la organización de la tutoría y la autonomía de los centros docentes para completar y desarrollar el currículo.
Se introduce una novedad significativa en el proceso de validación de los aprendizajes. Así, al establecer la posibilidad de repetir el primer curso en determinadas condiciones pero avanzando contenidos del segundo, se logra optimizar el esfuerzo del alumnado reconociendo los aprendizajes demostrados. Esta previsión acerca el régimen académico de esta etapa al de otros estudios y supone una mayor flexibilidad.
Asimismo, se contempla la necesaria adaptación de estas enseñanzas a las personas adultas, dada la especial flexibilidad inherente a dichas enseñanzas, así como al alumnado con altas capacidades intelectuales, o con necesidades educativas especiales.
En el presente Decreto se reproducen diversos preceptos del mencionado Real Decreto 1467/2007, de 2 de noviembre, con el objeto de que la lectura del presente reglamento autonómico ofrezca una idea cabal y completa de la materia objeto de regulación. En todo caso, dichas reproducciones se acompañan de las respectivas referencias al citado Real Decreto.
Asimismo, se han realizado aportaciones de la comunidad educativa del Principado de Asturias y ha emitido dictamen el Consejo Escolar del Principado de Asturias, que ha sido favorable.
En su virtud, a propuesta del Consejero de Educación y Ciencia, de acuerdo con el Consejo Consultivo del Principado de Asturias y previo acuerdo del Consejo de Gobierno en su reunión de 6 de agosto de 2008,
DISPONGO
CAPÍTULO I
Principios y disposiciones generales
Artículo 1.—Objeto y ámbito de aplicación.
El presente Decreto tiene por objeto establecer la ordenación y el currículo del Bachillerato que será de aplicación en todos los centros docentes que impartan dichas enseñanzas en el ámbito territorial del Principado de Asturias.
Artículo 2.—Principios generales.
Tal y como dispone el artículo 1 del Real Decreto 1467/2007, de 2 de noviembre, el Bachillerato forma parte de la educación secundaria postobligatoria y comprende dos cursos académicos. Se desarrolla en modalidades diferentes, se organiza de modo flexible y, en su caso, en distintas vías dentro de cada modalidad, a fin de que pueda ofrecer una preparación especializada al alumnado acorde con sus perspectivas e intereses de formación o permita la incorporación a la vida activa una vez finalizado el mismo. Los alumnos y las alumnas podrán permanecer cursando Bachillerato en régimen ordinario durante cuatro años, consecutivos o no.
Artículo 3.—Fines.
Conforme el artículo 2 del citado Real Decreto 1467/2007, de 2 de noviembre, el Bachillerato tiene como finalidad proporcionar a los estudiantes formación, madurez intelectual y humana, conocimientos y habilidades que les permitan desarrollar funciones sociales e incorporarse a la vida activa con responsabilidad y competencia. Asimismo, capacitará a los alumnos y a las alumnas para acceder a la educación superior.
Artículo 4.—Objetivos del Bachillerato.
El Bachillerato contribuirá a desarrollar en los alumnos y las alumnas las capacidades que les permitan, además de alcanzar los objetivos determinados en el artículo 3 del Real Decreto 1467/2007, de 2 de noviembre:
a) Conocer, valorar y respetar el patrimonio natural, cultura, histórico, lingüístico y artístico del Principado de Asturias para participar de forma cooperativa y solidaria en su desarrollo y mejora.
b) Fomentar hábitos orientados a la consecución de una vida saludable.
Artículo 5.—Acceso.
1. De conformidad con el artículo 4 del Real Decreto 1467/2007, de 2 de noviembre podrán acceder a los estudios de Bachillerato quienes estén en posesión de alguno de los siguientes títulos:
a) Título de Graduado en Educación Secundaria Obli- gatoria.
b) Título de Técnico, tras haber cursado la formación profesional de grado medio, según establece el artículo 44.1 de la Ley Orgánica 2/2006, de 3 de mayo, de Educación.
c) Título de Técnico Deportivo, tras haber cursado las enseñanzas deportivas de grado medio, según establece el artículo 65.1 de la Ley Orgánica 2/2006, de 3 de mayo, de Educación.
2. Asimismo, quienes estén en posesión del título de Técnico de Artes Plásticas y Diseño tendrán acceso al Bachillerato, en los términos previstos en el artículo 53.2 de la Ley Orgánica 2/2006, de 3 de mayo, de Educación.
CAPÍTULO II
Organización y estructura
Artículo 6.—Estructura y materias.
1. De acuerdo con lo que establece el artículo 5 del Real Decreto 1467/2007, de 2 de noviembre, las modalidades del Bachillerato serán las siguientes:
— Artes.
— Ciencias y Tecnología.
— Humanidades y Ciencias Sociales.
2. El Bachillerato se organizará en materias comunes, materias de modalidad y materias optativas.
3. La modalidad de Artes se organizará en dos vías, referidas, una de ellas a Artes plásticas, imagen y diseño y la otra a Artes escénicas, música y danza.
4. Las modalidades de Ciencias y Tecnología y de Humanidades y Ciencias Sociales tendrán una estructura única. No obstante, dentro de cada una de ellas se podrán organizar bloques de materias, fijando en el conjunto de los dos cursos un máximo de tres materias de entre aquellas que configuran la modalidad respectiva, de acuerdo con lo que establezca la Consejería competente en materia educativa.
5. En todo caso, los alumnos y las alumnas podrán elegir entre la totalidad de las materias de la modalidad que cursen. A estos efectos, los centros ofrecerán la totalidad de las materias y, en su caso, vías.
Sólo se podrá limitar la elección de materias de modalidad por parte del alumnado cuando haya un número insuficiente de alumnos y/o alumnas para constituir un grupo, según criterios objetivos establecidos previamente por la Consejería competente en materia educativa.
6. Cuando la oferta de materias de modalidad en un centro quede limitada por razones organizativas, la Consejería competente en materia educativa facilitará, en las condiciones que establezca, que se pueda cursar alguna materia mediante la modalidad de educación a distancia o en otros centros.
7. Cuando la oferta de vías de la modalidad de Artes en un mismo centro quede limitada por razones organizativas, lo regulado en el apartado anterior debe entenderse aplicable a las materias que integran la vía ofertada.
8. La Consejería competente en materia educativa establecerá las condiciones en las que un alumno o alumna que haya cursado el primer curso de Bachillerato en una determinada modalidad puede pasar al segundo en una modalidad distinta.
Artículo 7.—Materias comunes.
1. Las materias comunes del Bachillerato tienen como finalidad profundizar en la formación general del alumnado, aumentar su madurez intelectual y humana y profundizar en aquellas competencias que tienen un carácter más transversal y favorecen seguir aprendiendo.
2. De acuerdo con lo establecido en los apartados 2 y 3 del artículo 6 del Real Decreto 1467/2007, de 2 de noviembre, las materias comunes del Bachillerato serán las siguientes:
a) Primer curso:
— Ciencias para el mundo contemporáneo.
— Educación física.
— Filosofía y ciudadanía.
— Lengua castellana y literatura I.
— Lengua extranjera I.
b) Segundo curso:
— Historia de la filosofía.
— Historia de España.
— Lengua castellana y literatura II.
— Lengua extranjera II.
Artículo 8.—Materias de modalidad.
1. Las materias de modalidad del Bachillerato tienen como finalidad proporcionar una formación de carácter específico vinculada a la modalidad elegida que oriente en un ámbito de conocimiento amplio, desarrolle aquellas competencias con una mayor relación con el mismo, prepare para una variedad de estudios posteriores y favorezca la inserción en un determinado campo laboral.
2. Los alumnos y las alumnas deberán cursar en el conjunto de los dos cursos del Bachillerato un mínimo de seis materias de modalidad, tres en cada curso, de las cuales al menos cinco deberán ser de la modalidad elegida.
3. Las materias de la modalidad de Artes, en su vía de Artes plásticas, imagen y diseño son las siguientes:
a) Primer curso:
— Cultura audiovisual.
— Dibujo artístico I.
— Dibujo técnico I.
— Volumen.
b) Segundo curso:
— Dibujo artístico II.
— Dibujo técnico II.
— Diseño.
— Historia del arte.
— Técnicas de expresión gráfico–plástica.
4. Las materias de la modalidad de Artes, en su vía de Artes escénicas, música y danza, son las siguientes:
a) Primer curso:
— Análisis musical I.
— Anatomía aplicada.
— Cultura audiovisual.
— Lenguaje y práctica musical.
b) Segundo curso:
— Análisis musical II.
— Artes escénicas.
— Historia de la música y de la danza.
— Literatura universal.
5. Las materias de la modalidad de Ciencias y Tecnología son las siguientes:
a) Primer curso:
— Biología y geología.
— Dibujo técnico I.
— Física y química.
— Matemáticas I.
— Tecnología industrial I.
b) Segundo curso:
— Biología.
— Ciencias de la tierra y medioambientales.
— Dibujo técnico II.
— Electrotecnia.
— Física.
— Matemáticas II.
— Química.
— Tecnología industrial II.
6. Las materias de la modalidad de Humanidades y Ciencias Sociales son las siguientes:
a) Primer curso:
— Economía.
— Griego I.
— Historia del mundo contemporáneo.
— Latín I.
— Matemáticas aplicadas a las ciencias sociales I.
b) Segundo curso:
— Economía de la empresa.
— Geografía.
— Griego II.
— Historia del arte.
— Latín II.
— Literatura universal.
— Matemáticas aplicadas a las ciencias sociales II.
Artículo 9.—Materias optativas.
1. Las materias optativas en el Bachillerato contribuyen a completar la formación del alumnado, desarrollando los objetivos generales de la etapa, profundizando en aspectos propios de la modalidad elegida, ampliando las perspectivas de la propia formación general y las posibilidades de elección de estudios superiores o facilitando la orientación profesional del alumnado.
2. Cada alumno y alumna elegirá una materia optativa en el primer curso y otra en el segundo curso, de entre las materias que ofrezca el centro docente respectivo, entre las que deberán figurar las siguientes materias:
a) al menos una materia de modalidad de entre las materias de las modalidades que se imparten en el centro docente, de acuerdo con la oferta que establezca el propio centro en su concreción curricular. No podrá ofrecerse como optativa de primer curso una materia de segundo curso que requiera conocimientos previos incluidos en dicha materia de primero.
b) una Segunda lengua extranjera, que se ofrecerá tanto en el primer curso como en el segundo.
c) la materia de Tecnologías de la información y la comunicación, que será ofrecida en uno de los cursos.
d) la materia de Lengua asturiana y literatura que se ofrecerá tanto en el primer curso como en el segundo.
e) una materia optativa, que se ofrecerá en el segundo curso, dedicada a la realización de un proyecto de investigación integrado, de carácter práctico, orientado a completar la madurez y el desarrollo personal del alumnado, así como su formación en aspectos científicos relacionados con la modalidad o, en su caso, vía por la que opte.
3. Además de las materias optativas anteriores, la Consejería competente en materia educativa establecerá otras materias optativas, así como las condiciones en que podrán ser ofrecidas por los centros docentes.
4. Sólo se podrá limitar la elección de materias optativas por parte del alumnado cuando haya un número insuficiente de alumnos y/o alumnas para constituir un grupo, según criterios objetivos establecidos previamente por la Consejería competente en materia educativa.
CAPÍTULO III
Currículo y horario escolar
Artículo 10.—Currículo.
1. De acuerdo con lo establecido en el artículo 9 del Real Decreto 1467/2007, de 2 de noviembre, se entiende por currículo del Bachillerato el conjunto de objetivos, contenidos, métodos pedagógicos y criterios de evaluación de estas enseñanzas.
2. Los centros docentes desarrollarán y completarán el currículo del Bachillerato establecido en el presente Decreto; dicha concreción formará parte del proyecto educativo al que hace referencia el artículo 121.1 de la Ley Orgánica 2/2006, de 3 de mayo, de Educación.
Artículo 11.—Principios pedagógicos.
1. Las actividades educativas en el Bachillerato favorecerán la capacidad del alumnado para aprender por sí mismo, para trabajar en equipo y para aplicar los métodos de investigación apropiados.
2. Las programaciones docentes de las distintas materias del Bachillerato incluirán actividades que estimulen el interés y el hábito de lectura y la capacidad de expresarse correctamente en público así como el uso de las tecnologías de la información y la comunicación.
3. Se promoverá el trabajo en equipo del profesorado garantizando la coordinación de todos los miembros del equipo docente que atienda a cada alumno o alumna en su grupo.
4. En el proyecto educativo y en las programaciones docentes se plasmarán las estrategias que desarrollará el profesorado para alcanzar los objetivos previstos en cada una de las materias.
5. Se facilitará la realización, por parte del alumnado, de trabajos de investigación monográficos, interdisciplinares u otros de naturaleza análoga que impliquen a uno o varios departamentos de coordinación didáctica.
6. Tanto las actividades educativas como las programaciones docentes fomentarán el principio de igualdad efectiva entre mujeres y hombres, así como la resolución pacífica de conflictos.
Artículo 12.—Currículo de las materias.
1. Los objetivos, métodos pedagógicos, contenidos y criterios de evaluación de las materias comunes y de las materias de las diferentes modalidades del Bachillerato son los que figuran en el anexo I del presente Decreto.
2. El currículo de la materia optativa Segunda lengua extranjera es el que figura en el anexo I para la materia de Lengua extranjera.
3. Los currículos de las materias optativas Lengua asturiana y literatura, y Tecnologías de la información y la comunicación, son los que figuran en el anexo II del presente Decreto.
4. La Consejería competente en materia educativa establecerá el currículo de las materias optativas a que se refiere el artículo 9.3 del presente Decreto.
Artículo 13.—Horario.
El horario escolar para las diferentes materias del Bachillerato y para el desarrollo de la tutoría es el que se figura en el anexo III del presente Decreto.
CAPÍTULO IV
Evaluación, promoción y titulación del alumnado
Artículo 14.—Principios generales.
1. De conformidad con lo dispuesto en el artículo 12 del Real Decreto 1467/2007, de 2 de noviembre:
a) La evaluación del aprendizaje será continua y diferenciada según las distintas materias y se llevará a cabo teniendo en cuenta los diferentes elementos del currículo.
b) El profesor o profesora de cada materia decidirá, al término del curso, si el alumno o la alumna ha superado los objetivos de la misma, tomando como referente fundamental los criterios de evaluación.
c) El equipo docente, constituido por los profesores de cada alumno o alumna y coordinados por el profesor tutor, valorará su evolución en el conjunto de las materias y su madurez académica en relación con los objetivos del bachillerato así como, al final de la etapa, sus posibilidades de progreso en estudios posteriores.
d) Los profesores evaluarán tanto los aprendizajes del alumnado como los procesos de enseñanza y su propia práctica docente.
2. El equipo docente de cada grupo de alumnos y alumnas se reunirá periódicamente en sesiones de evaluación, al menos una vez al trimestre en cada curso de la etapa, de acuerdo con lo que se establezca en el proyecto educativo y en la programación general anual del centro docente. La última de las sesiones de evaluación tendrá carácter de evaluación final ordinaria, y en ella se evaluará y calificará al alumnado del grupo.
3. Periódicamente, tras la celebración de las sesiones de evaluación, y cuando se den las circunstancias que lo aconsejen, quien ejerza la tutoría docente informará por escrito a cada alumno y alumna y a sus progenitores o a las personas que ejerzan la tutoría legal sobre el resultado del proceso de aprendizaje seguido.
Artículo 15.—Promoción.
1. Al finalizar el primer curso, y como consecuencia del proceso de evaluación regulado en el apartado anterior, el profesorado de cada alumno y alumna adoptará las decisiones correspondientes sobre su promoción al segundo curso.
2. Se promocionará al segundo curso cuando se hayan superado todas las materias cursadas o se tenga evaluación negativa en dos materias como máximo.
3. Quienes promocionen al segundo curso sin haber superado todas las materias, deberán matricularse de las materias pendientes del curso anterior. Los centros docentes organizarán las consiguientes actividades de recuperación y evaluación de las materias pendientes. Corresponde a los órganos de coordinación docente responsables de la elaboración de la programación docente la programación y el desarrollo de estas actividades. De su contenido se informará al alumnado y a sus progenitores o a las personas que ejerzan la tutoría legal, al comienzo del curso escolar.
4. Con el fin de facilitar al alumnado la recuperación de las materias no superadas en la sesión de evaluación final ordinaria, los centros docentes organizarán las oportunas pruebas extraordinarias en el mes de septiembre.
Artículo 16.—Permanencia de un año más en el mismo curso.
1. De conformidad con lo dispuesto en el artículo 14 del Real Decreto 1467/2007, de 2 de noviembre:
a) Los alumnos y las alumnas que no promocionen a segundo curso deberán permanecer un año más en primero, que deberán cursar de nuevo en su totalidad si el número de materias con evaluación negativa es superior a cuatro.
b) Quienes no promocionen a segundo curso y tengan evaluación negativa en tres o cuatro materias podrán optar por repetir el curso en su totalidad o por matricularse de las materias de primero con evaluación negativa y ampliar dicha matrícula con dos o tres materias de segundo en los términos que determine la Consejería competente en materia educativa. En todo caso estas materias de segundo no podrán tener la misma denominación que las materias de primer curso no superadas ni requerir conocimientos incluidos en dichas materias no superadas, en función de lo dispuesto en el anexo I del Real Decreto 1467/2007, de 2 de noviembre. La matrícula en estas materias de segundo tendrá carácter condicionado, siendo preciso estar en condiciones de promocionar a segundo dentro del curso escolar para que dichas materias puedan ser calificadas. El alumnado menor de edad deberá contar con la autorización de sus padres o tutores para este régimen singular de escolarización.
c) Los alumnos y las alumnas que al término del segundo curso tuvieran evaluación negativa en algunas materias podrán matricularse de ellas sin necesidad de cursar de nuevo las materias superadas.
2. Con objeto de preparar las pruebas de acceso a la universidad, a las que hace referencia el artículo 38 de la Ley Orgánica 2/2006, de 3 de mayo, la Consejería competente en materia de educación establecerá las condiciones en que el alumnado pueda recibir las enseñanzas correspondientes a las materias superadas.
Artículo 17.—Anulación de matrícula.
1. Con el objeto de no agotar el número de años que se puede permanecer escolarizado en el régimen ordinario, según establece el artículo 2 del presente Decreto, el alumnado podrá solicitar la anulación de la matrícula.
2. La Consejería competente en materia educativa establecerá el procedimiento para la anulación de la matrícula, que corresponderá en todo caso al titular de la dirección del centro docente.
Artículo 18.—Título de Bachiller.
1. De acuerdo con el artículo 15 del Real Decreto 1467/2007, de 2 de noviembre, quienes cursen satisfactoriamente el Bachillerato en cualquiera de sus modalidades recibirán el título de Bachiller, que tendrá efectos laborales y académicos.
2. Para obtener el título de Bachiller será necesaria la evaluación positiva en todas las materias de los dos cursos de Bachillerato.
3. De acuerdo con lo que establece el artículo 50.2 de la Ley Orgánica 2/2006, de 3 de mayo, de Educación, el alumnado que finalice las enseñanzas profesionales de música o de danza, obtendrá el título de Bachiller si supera las materias comunes del Bachillerato.
Artículo 19.—Documentos de evaluación.
1. Los documentos oficiales de evaluación del Bachillerato son el expediente académico, las actas de evaluación, el informe personal por traslado y el historial académico de Bachillerato, según se establece en la Disposición adicional primera del Real Decreto 1467/2007, de 2 de noviembre. El contenido de dichos documentos será el establecido en la Disposición adicional mencionada.
2. El historial académico de Bachillerato y el informe personal por traslado son documentos básicos, teniendo que hacer referencia los mismos al presente Decreto.
3. Los resultados de la evaluación se expresarán mediante calificaciones numéricas de cero a diez sin decimales, considerándose negativas las calificaciones inferiores a cinco. La nota media será la media aritmética de las calificaciones de todas las materias, redondeada a la centésima más próxima y en caso de equidistancia a la superior. En la convocatoria de la prueba extraordinaria, cuando el alumnado no se presente a dicha prueba, se consignará no presentado.
4. La Consejería competente en materia educativa establecerá el procedimiento para garantizar la autenticidad de los documentos oficiales de evaluación, la integridad de los datos recogidos en los mismos, así como su supervisión y custodia.
Artículo 20.—Garantías para la evaluación objetiva.
1. Con el fin de garantizar el derecho que asiste a los alumnos y a las alumnas a que su dedicación, esfuerzo y rendimiento sean valorados y reconocidos con objetividad, los centros docentes darán a conocer los objetivos, contenidos, criterios de evaluación y los mínimos exigibles para obtener una calificación positiva en las distintas materias que integran el currículo.
2. Los alumnos y las alumnas o sus progenitores o personas que ejerzan la tutoría legal podrán solicitar del profesorado cuantas aclaraciones consideren precisas acerca de las valoraciones que se realicen sobre el proceso de aprendizaje de los alumnos y de las alumnas, así como sobre las calificaciones o decisiones finales que se adopten como resultado de dicho proceso.
3. Los alumnos y las alumnas o sus progenitores o personas que ejerzan la tutoría legal serán informados sobre el derecho que les asiste para formular reclamaciones en los términos que se establecen en el artículo 6 del Decreto 249/2007, de 26 de septiembre, por el que se regulan los derechos y deberes del alumnado y normas de convivencia en los centros docentes no universitarios sostenidos con fondos públicos del Principado de Asturias, y en la normativa que sea de aplicación en el caso de los centros privados. Asimismo los centros docentes informarán sobre el procedimiento que la Consejería competente en materia educativa establezca para posibilitar el ejercicio de este derecho.
CAPÍTULO V
Tutoría y orientación educativa
Artículo 21.—Principios.
La tutoría y orientación educativa, psicopedagógica y profesional del alumnado formarán parte de la función docente. Corresponderá a los centros docentes la programación, desarrollo y evaluación de estas actividades, que serán recogidas en el plan de orientación y acción tutorial incluido en su proyecto educativo.
Artículo 22.—Tutoría y orientación.
1. La acción tutorial y el asesoramiento específico en orientación personal, académica y profesional tendrá un papel relevante en cada uno de los cursos para orientar la elección, en su caso, de las materias de modalidad y optativas, en los procesos de transición a los estudios superiores o al mundo laboral al concluir la etapa y en el seguimiento del alumnado de primer curso que opta por ampliar la matrícula con dos o tres materias de segundo.
2. Cada grupo de alumnos y alumnas contará con un tutor o una tutora, designado por el titular de la dirección del centro docente entre el profesorado que imparta docencia a dicho grupo de alumnos y alumnas, que tendrá la responsabilidad de coordinar al equipo docente que les imparta las enseñanzas, tanto en lo relativo a la evaluación, como a los procesos de enseñanza y de aprendizaje. Asimismo, será el responsable de llevar a cabo la orientación personal del alumnado, con la colaboración del departamento de orientación.
3. La orientación educativa garantizará, especialmente en el segundo curso de Bachillerato, un adecuado asesoramiento al alumno o alumna que favorezca su continuidad en estudios superiores, informándole de las distintas opciones existentes en el sistema educativo. Cuando el alumno o la alumna opte por no proseguir sus estudios, se garantizará una orientación profesional sobre el tránsito al mundo laboral. En todo caso, la orientación educativa favorecerá la igualdad efectiva entre mujeres y hombres y fomentará la superación de cualquier tipo de discriminación o estereotipo sexista.
Artículo 23.—Actuaciones de los equipos docentes.
Los equipos docentes colaborarán para prevenir el abandono escolar y los problemas de aprendizaje que pudieran presentarse y compartirán toda la información que sea necesaria para trabajar de manera coordinada en el cumplimiento de sus responsabilidades. A tales efectos, se habilitarán, dentro del periodo de permanencia del profesorado en el centro docente, horarios específicos para las reuniones de coordinación.
CAPÍTULO VI
Atención a la diversidad
Artículo 24.—Principios de atención a la diversidad en el Bachillerato.
1. La atención a la diversidad en el Bachillerato se ajustará a los principios generales establecidos en el artículo 2 del presente Decreto.
2. A los efectos de lo dispuesto en el presente Decreto, se entiende por atención a la diversidad el conjunto de actuaciones educativas dirigidas a dar respuesta educativa a las diferentes necesidades educativas, ritmos y estilos de aprendizaje, motivaciones e intereses, situaciones sociales, culturales, lingüísticas y de salud del alumnado.
3. Las medidas de atención a la diversidad en esta etapa estarán orientadas a responder a las necesidades educativas concretas del alumnado, de forma flexible y reversible, a la consecución de los objetivos de la etapa y no podrán suponer discriminación alguna que les impida alcanzar dichos objetivos y la titulación correspondiente.
Artículo 25.—Medidas de atención a la diversidad.
1. Los centros docentes dispondrán de autonomía para organizar las medidas de atención a la diversidad en las condiciones que establezca la Consejería competente en materia de educación, entre las que se podrán considerar las siguientes:
a) La organización de las modalidades para dar respuesta a las necesidades personales del alumnado.
b) Programas de recuperación para el alumnado que promociona a segundo curso con materias pendientes.
c) Adaptaciones curriculares y apoyos para el alumnado con necesidades educativas especiales y de altas capacidades intelectuales.
d) Medidas organizativas y curriculares necesarias que les permitan, en el ejercicio de su autonomía, una organización flexible del Bachillerato y una atención personalizada al alumnado con necesidades educativas especiales y altas capacidades intelectuales.
2. La Consejería competente en materia educativa determinará el procedimiento para establecer las condiciones de accesibilidad y recursos de apoyo que favorezcan el acceso al currículo del alumnado con necesidades educativas especiales y adaptará los instrumentos, y en su caso, los tiempos y apoyos que aseguren una correcta evaluación de este alumnado, de conformidad con lo dispuesto en la Disposición adicional sexta del Real Decreto 1467/2007, de 2 de noviembre.
3. La escolarización del alumnado con altas capacidades intelectuales, identificado como tal por el personal con la debida cualificación y en los términos que determine la Consejería competente en materia educativa, se flexibilizará, en los términos que determine la normativa vigente.
CAPÍTULO VII
Autonomía de los centros docentes
Artículo 26.—Principios generales.
1. Según lo dispuesto en el apartado 2 del artículo 16 del Real Decreto 1467/2007, de 2 de noviembre, los centros docentes desarrollarán y completarán el currículo adaptándolo a las características del alumnado y a su realidad educativa.
2. Asimismo, y de conformidad con lo establecido en el apartado 3 del artículo 16 del Real Decreto 1467/2007, de 2 de noviembre, los centros promoverán, así mismo, compromisos con el alumno o la alumna y con sus progenitores o con quien ejerza la tutoría legal, en los que se especifiquen las actividades que unos y otros se comprometen a desarrollar para facilitar el progreso educativo.
Artículo 27.—Concreción del currículo.
El currículo que deben elaborar los centros docentes contendrá, al menos, los siguientes apartados:
a) La adecuación de los objetivos generales de etapa al contexto socioeconómico y cultural del centro docente y a las características del alumnado.
b) Las decisiones de carácter general sobre la metodología y las directrices generales para incorporar en las programaciones docentes actividades que estimulen el interés y el hábito de lectura y la capacidad de expresarse correctamente en público, así como el uso de las tecnologías de la información y la comunicación.
c) Las orientaciones para incorporar, a través de las distintas materias, la educación en valores y en la igualdad efectiva de derechos y oportunidades entre hombres y mujeres.
d) Las directrices generales sobre los procedimientos e instrumentos para la evaluación de los aprendizajes.
e) Los criterios para la valoración de la madurez académica y las posibilidades de progreso en estudios posteriores, según se establece en el artículo 14.1.c) del presente Decreto.
f) La organización de las modalidades, incluyendo las materias optativas que se ofrecen en el centro.
g) Las directrices generales y decisiones referidas a la atención a la diversidad del alumnado.
h) Las directrices generales para elaborar las actividades para la recuperación y para la evaluación de las materias pendientes.
i) Los criterios para la elaboración del plan de orientación y acción tutorial.
j) Las directrices generales para la elaboración de las programaciones docentes.
Artículo 28.—Programación docente.
1. Las programaciones docentes, que formarán parte de la concreción del currículo incluida en el proyecto educativo del centro docente, serán elaboradas por los órganos de coordinación docente que corresponda y en las que se recogerán al menos los siguientes elementos:
a) Los contenidos y criterios de evaluación de la materia para cada curso y la forma en que se incorpora la educación en valores y en la igualdad efectiva de derechos y oportunidades entre hombres y mujeres.
b) La secuenciación y distribución temporal de los contenidos en el curso correspondiente.
c) Los métodos de trabajo y los materiales curriculares que se vayan a utilizar, incluyendo, en su caso, los libros de texto.
d) Las actividades que estimulen el interés y el hábito de lectura y la capacidad de expresarse correctamente en público así como el uso de las tecnologías de la información y la comunicación.
e) Los procedimientos e instrumentos de evaluación, de acuerdo con los criterios de evaluación establecidos para cada materia y con las directrices generales establecidas en la concreción curricular.
f) Los criterios de calificación y los mínimos exigibles, deducidos a partir de los criterios de evaluación, para obtener una evaluación positiva.
g) Las medidas de atención a la diversidad y, en su caso, las adaptaciones curriculares para el alumnado con necesidades educativas especiales y altas capacidades intelectuales.
h) Las actividades para la recuperación y para la evaluación de las materias pendientes, de acuerdo con las directrices generales establecidas en la concreción curricular.
i) Las actividades complementarias y extraescolares propuestas.
2. El profesorado desarrollará su actividad docente de acuerdo con lo establecido en la concreción curricular y en las programaciones docentes.
Artículo 29.—Evaluación de la práctica docente.
1. El profesorado evaluará los procesos de enseñanza y su propia práctica docente en relación con el logro de los objetivos educativos del currículo y con los resultados obtenidos por el alumnado.
2. A través de los órganos correspondientes, el profesorado evaluará la concreción del currículo incorporada al proyecto educativo, la programación docente y la aplicación del currículo en relación con su adecuación a las necesidades educativas del centro docente y a las características de los alumnos y las alumnas.
3. La Consejería competente en materia educativa proporcionará al profesorado de los centros docentes las orientaciones, los apoyos y la formación pertinentes, para que puedan realizar de modo adecuado las evaluaciones establecidas en los apartados anteriores.
Disposición adicional primera.—Bachillerato para personas adultas
1. La Consejería competente en materia educativa establecerá la oferta de las enseñanzas de Bachillerato para personas adultas en los centros públicos, y regulará las condiciones en las que se impartirán dichas enseñanzas, en régimen presencial, semipresencial y a distancia. Dicha oferta se regirá por los principios de movilidad, flexibilidad y transparencia.
2. Con el fin de adaptar el Bachillerato al principio de flexibilidad que rige la educación de las personas adultas, en la oferta que realice la Consejería competente en materia educativa no será de aplicación lo dispuesto en los artículos 15 y 17, sobre promoción y anulación de matrícula, del presente Decreto.
3. Asimismo, de acuerdo con lo dispuesto en la disposición adicional segunda, apartado 1, del Real Decreto 1467/2007, de 2 de noviembre, la Consejería competente en materia educativa regulará y convocará anualmente pruebas para que las personas mayores de veinte años puedan obtener directamente el título de Bachiller, siempre que demuestren haber alcanzado los objetivos del Bachillerato, establecidos en el artículo 33 de la Ley Orgánica 2/2006, de 3 de Mayo, de Educación, así como los fijados en el currículo regulado en el presente Decreto. Dichas pruebas se organizarán de manera diferenciada según las modalidades del Bachillerato.
Disposición adicional segunda.—Flexibilización para deportistas de alto rendimiento
El alumnado que tenga la condición de deportista de alto rendimiento podrá cursar el Bachillerato con una distribución del currículo por bloques de materias, de acuerdo con las condiciones y el procedimiento que establezca la Consejería competente en materia educativa.
Disposición adicional tercera.—Enseñanzas de religión
1. Las enseñanzas de religión se incluirán en el Bachillerato de acuerdo con lo establecido en la disposición adicional segunda de la Ley Orgánica 2/2006, de 3 de mayo, de Educación y en la disposición adicional tercera del Real Decreto 1467/2007, de 2 de noviembre.
2. De conformidad con lo establecido en la disposición adicional tercera, apartado 2, del Real Decreto 1467/2007, de 2 de noviembre, los alumnos o alumnas mayores de edad o los progenitores o personas que ejerzan la tutoría legal de menores de edad manifestarán, antes del inicio de las actividades lectivas, su voluntad de recibir o no recibir enseñanzas de religión. Los centros docentes dispondrán las medidas organizativas necesarias para proporcionar la debida atención educativa al alumnado que no haya optado por cursar las enseñanzas de religión. A estos efectos los centros docentes podrán establecer formas organizativas diferentes.
3. Las eventuales discrepancias entre los alumnos y alumnas menores de edad y sus padres o representantes legales respecto a la voluntad de recibir o no recibir enseñanzas de religión, serán resueltas por la Consejería competente en materia de educación, una vez oídos ambos, teniendo en cuenta la normativa sobre los derechos del menor y sobre la libertad religiosa.
4. La determinación del currículo de la enseñanza de religión católica y de las diferentes confesiones religiosas con las que el Estado español ha suscrito Acuerdos de Cooperación en materia educativa será competencia, respectivamente, de la jerarquía eclesiástica y de las correspondientes autoridades religiosas.
5. La evaluación de la enseñanza de la religión católica se realizará en los mismos términos y con los mismos efectos que la de las otras materias del Bachillerato. La evaluación de la enseñanza de las otras confesiones religiosas se ajustará a lo establecido en los Acuerdos de Cooperación en materia educativa suscritos por el Estado español.
6. Con el fin de garantizar el principio de igualdad y la libre concurrencia, las calificaciones que se hubieran obtenido en la evaluación de las enseñanzas de religión no se computarán en la obtención de la nota media a efectos de acceso a la Universidad ni en las convocatorias para la obtención de becas y ayudas al estudio en que deban entrar en concurrencia los expedientes académicos.
Disposición adicional cuarta.—Compromisos singulares con los centros docentes
De acuerdo con el artículo 16.4 del Real Decreto 1467/2007, de 2 de noviembre, la Consejería competente en materia educativa podrá establecer compromisos singulares con aquellos centros docentes que, en el ejercicio de su autonomía, deseen adoptar experimentaciones, planes de trabajo, formas de organización o ampliación del horario escolar, sin que en ningún caso se impongan aportaciones económicas a los progenitores o personas que ejerzan la tutoría legal, ni exigencias para la administración educativa.
Disposición adicional quinta.—Enseñanzas del sistema educativo impartidas en lenguas extranjeras.
1. La Consejería competente en materia educativa fomentará el desarrollo de programas bilingües en centros docentes, en los que una parte de las materias del currículo se impartirá en lenguas extranjeras sin que ello suponga modificación de los aspectos básicos del currículo regulados en el Real Decreto 1467/2007, de 2 de noviembre. En este caso, se procurará que a lo largo de la etapa los alumnos y las alumnas adquieran la terminología propia de las materias en ambas lenguas.
2. Los centros docentes autorizados para impartir programas bilingües aplicarán, en todo caso, los criterios para la admisión del alumnado establecidos en la Ley Orgánica 2/2006, de 3 de mayo, de Educación y en la normativa que establezca la Consejería competente en materia educativa sobre admisión del alumnado. Entre tales criterios, no se incluirán requisitos lingüísticos.
Disposición adicional sexta.—Planificación, distribución y autorización de la oferta de Bachillerato.
1. Los centros docentes en que se impartan enseñanzas de Bachillerato ofrecerán, al menos, una de las modalidades o, en el caso de la modalidad de Artes, al menos una de sus vías, de entre las establecidas en el artículo 6.1 del presente Decreto.
2. Corresponde a la Consejería competente en materia educativa la planificación de la oferta de Bachillerato, la distribución y autorización de las modalidades y, en su caso, vías, que los centros docentes puedan ofrecer, así como el régimen en que se puedan impartir.
3. De acuerdo con lo establecido en la Disposición adicional decimocuarta de la Ley Orgánica 2/2006, de 3 de mayo, de Educación, los centros docentes privados de Bachillerato que a la entrada en vigor de la citada Ley impartían la modalidad de Ciencias de la Naturaleza y de la Salud, la modalidad de Tecnología, o ambas, quedarán automáticamente autorizados para impartir la modalidad de Ciencias y Tecnología, establecida en la precitada Ley.
Disposición transitoria primera.—Implantación del Bachillerato y aplicación normativa
La implantación de la ordenación y del currículo establecido en este Decreto se realizará de acuerdo con lo establecido en el Real Decreto 806/2006, de 30 de junio, por el que se establece el calendario de aplicación de la nueva ordenación del sistema educativo, de la citada Ley Orgánica 2/2006, de 3 de mayo, de Educación:
a) En el año académico 2008-2009, se implantará la ordenación y el currículo del primer curso de Bachillerato regulado en el presente Decreto y dejará de aplicarse la ordenación y el currículo establecidos en el Decreto 70/2002, de 23 de mayo, correspondiente al primer curso de Bachillerato.
b) En el año académico 2009-2010, se implantará la ordenación y el currículo del segundo curso de Bachillerato regulado en el presente Decreto y dejará de aplicarse la ordenación y el currículo establecidos en el Decreto 70/2002, de 23 de mayo, correspondiente al segundo curso de Bachillerato.
Disposición transitoria segunda.—Currículo para las materias no superadas durante el período de implantación
La Consejería competente en materia educativa establecerá las medidas necesarias para permitir que el alumnado que durante el año académico 2008-2009 esté cursando segundo de Bachillerato con alguna materia pendiente del primer curso sea atendido y evaluado de dichas materias pendientes de primer curso conforme al currículo establecido para ellas en el Decreto 70/2002, de 23 de mayo.
Dicho plazo se extenderá hasta el año académico 2009-2010 para el alumnado que curse Bachillerato en régimen nocturno.
Disposición transitoria tercera.—Validez del libro de calificaciones de Bachillerato
Según establece la Disposición transitoria tercera del Real Decreto 1467/2007 de 2 de noviembre, los libros de calificaciones de Bachillerato tendrán los efectos de acreditación establecidos en la legislación vigente respecto a las enseñanzas cursadas hasta la finalización del curso 2007-2008; se cerrarán mediante diligencia oportuna al finalizar dicho curso y se inutilizarán las páginas restantes. Cuando la apertura del historial académico suponga la continuación del anterior libro de calificaciones de Bachillerato, se reflejará la serie y el número de éste en dicho historial académico. Estas circunstancias se reflejarán también en el correspondiente expediente académico.
Disposición derogatoria única.—Derogación normativa
1. Queda derogado el Decreto 70/2002, de 23 de mayo, por el que se establece la ordenación y definición del currículo del Bachillerato en el Principado de Asturias, que fue modificado por Decreto 72/2004, de 16 de septiembre.
2. Asimismo quedan derogadas cuantas disposiciones de igual o inferior rango se opongan a lo establecido en el presente Decreto.
Disposición final primera.—Autorización para el desarrollo normativo
Se autoriza al titular de la Consejería competente en materia educativa para dictar cuantas disposiciones sean precisas para la ejecución y desarrollo de lo establecido en el presente Decreto.
Disposición final segunda.—Entrada en vigor
El presente Decreto entrará en vigor el día siguiente al de su publicación en el BOLETÍN OFICIAL del Principado de Asturias.
Dado en Oviedo, a 6 de agosto de 2008.—El Presidente del Principado de Asturias, Vicente Álvarez Areces.—El Consejero de Educación y Ciencia (suplencia establecida por Decreto 12/2008, de 24 de julio, del Presidente del Principado; BOPA de 4 de agosto), Jaime Rabanal García.—15.253.
Anexo I
CURRÍCULOS DE LAS MATERIAS COMUNES Y DE MODALIDAD
MATERIAS COMUNES(1).
Ciencias para el mundo contemporáneo.
Educación física.
Filosofía y ciudadanía.
Historia de España.
Historia de la filosofía.
Lengua castellana y literatura.
Lengua extranjera I y II.
MODALIDAD DE ARTES.
VÍA DE ARTES PLÁSTICAS, IMAGEN Y DISEÑO.
Cultura audiovisual.
Dibujo artístico I y II.
Dibujo técnico I y II.
Diseño.
Historia del arte.
Técnicas de expresión gráfico-plástica.
Volumen.
VÍA DE ARTES ESCÉNICAS, MÚSICA Y DANZA.
Análisis musical I y II.
Anatomía aplicada.
Artes escénicas.
Cultura audiovisual.
Lenguaje y práctica musical.
Historia de la música y de la danza.
Literatura universal.
MODALIDAD DE CIENCIAS Y TECNOLOGÍA.
Biología.
Biología y geología.
Ciencias de la Tierra y medioambientales.
Dibujo técnico I y II.
Electrotecnia.
Física .
Física y química.
Matemáticas I y II.
Química.
Tecnología industrial I y II.
MODALIDAD DE HUMANIDADES Y CIENCIAS SOCIALES.
Economía.
Economía de la empresa.
Geografía.
Griego I y II.
Historia del arte.
Historia del mundo contemporáneo.
Latín I y II.
Literatura universal.
Matemáticas aplicadas a las ciencias sociales I y II.
MATERIAS COMUNES(1) | |
PRIMER CURSO | SEGUNDO CURSO |
Ciencias para el mundo contemporáneo | |
Educación física | |
Filosofía y ciudadanía | |
Historia de la filosofía | |
Historia de España | |
Lengua castellana y literatura I | Lengua castellana y literatura II |
Lengua extranjera I | Lengua extranjera II |
(1) La relación de filas horizontales indica en todos los casos que la materia de segundo curso requiere conocimientos de la materia de primer curso.
CIENCIAS PARA EL MUNDO CONTEMPORÁNEO
Introducción
A partir de la segunda mitad del siglo XIX, y a lo largo del siglo XX, la humanidad ha adquirido más conocimientos científicos y tecnológicos que en toda su historia anterior. La mayor parte de estos conocimientos han dado lugar a numerosas aplicaciones que se han integrado en la vida de los ciudadanos, quienes las utilizan sin cuestionar, en muchos casos, su base científica, la incidencia en su vida personal o los cambios sociales que se derivan de ellas.
Los medios de comunicación presentan de forma casi inmediata los debates científicos y tecnológicos sobre temas actuales. Cuestiones como la ingeniería genética, los nuevos materiales, las fuentes de energía, el cambio climático, los recursos naturales, las tecnologías de la información, la comunicación y el ocio o la salud son objeto de numerosos artículos e, incluso, de secciones especiales en la prensa.
Los ciudadanos y ciudadanas del siglo XXI, integrantes de la denominada “sociedad del conocimiento”, tienen el derecho y el deber de poseer una formación científica que les permita actuar de forma autónoma, crítica y responsable. Para ello es necesario poner al alcance de todas las personas esa cultura científica imprescindible y buscar elementos comunes en el saber que todos deberíamos compartir. El reto para una sociedad democrática es que la ciudadanía tenga conocimientos suficientes para tomar decisiones reflexivas y fundamentadas sobre temas científico-técnicos de incuestionable trascendencia social y poder participar democráticamente en la sociedad para avanzar hacia un futuro sostenible para la humanidad.
Esta materia, común para todo el alumnado, debe contribuir a dar una respuesta adecuada a ese reto, por lo que es fundamental que la aproximación a la misma sea funcional y trate de responder a interrogantes sobre temas de índole científica y tecnológica con gran incidencia social. No se puede limitar a suministrar respuestas, por el contrario ha de aportar los medios de búsqueda y selección de información, de distinción entre información relevante e irrelevante, de existencia o no de evidencia científica, etc. En definitiva, deberá ofrecer al alumnado la posibilidad de aprender a aprender, lo que le será de gran utilidad para su futuro en una sociedad sometida a grandes cambios fruto de las revoluciones científico-tecnológicas, marcada por intereses y valores particulares a corto plazo, que están provocando graves problemas ambientales y a cuyo tratamiento y resolución pueden contribuir la ciencia y la tecnología.
Además, contribuye a la comprensión de la complejidad de los problemas actuales y las formas metodológicas que utiliza la ciencia para abordarlos, el significado de las teorías y modelos como explicaciones humanas a los fenómenos de la naturaleza, la provisionalidad del conocimiento científico y sus límites. Asimismo, ha de incidir en la conciencia de que la ciencia y la tecnología son actividades humanas incluidas en contextos sociales, económicos y éticos que les transmiten su valor cultural. Por otra parte, el enfoque debe huir de una ciencia academicista y formalista, apostando por una ciencia no exenta de rigor que tenga en cuenta los contextos sociales y el modo en que los problemas afectan a las personas de forma global y local.
Estos principios presiden la selección de los objetivos, la metodología, los contenidos y los criterios de evaluación de la materia. Todos estos elementos están dirigidos a tratar de lograr tres grandes finalidades: identificar algunos aspectos de los temas científicos actuales objeto de debate con sus implicaciones pluridisciplinares y ser consciente de las controversias que suscitan; familiarizarse con algunos aspectos de la naturaleza de la ciencia y el uso de los procedimientos más comunes que se utilizan para abordar su conocimiento; y adquirir actitudes de curiosidad, antidogmatismo, tolerancia y tendencia a fundamentar las afirmaciones y las refutaciones.
En aplicación del principio de igualdad efectiva entre mujeres y hombres, el presente currículo pretende la superación de estereotipos, prejuicios y discriminaciones, así como visualizar la labor y aportación de las mujeres a los largo de los tiempos.
Los contenidos giran alrededor de la información y la comunicación, la necesidad de caminar hacia un desarrollo sostenible del planeta, la salud como resultado de factores ambientales y de la responsabilidad personal, los avances de la genética y el origen del universo y de la vida. Todos ellos interesan a los ciudadanos y a las ciudadanas, son objeto de polémica y debate social y pueden ser tratados desde perspectivas distintas, lo que facilita la comprensión de que la ciencia no es exclusiva del ámbito científico, sino que forma parte del acervo cultural de todos.
Orientaciones metodológicas
Las Ciencias para el mundo contemporáneo es la materia que expondrá y fomentará el conocimiento y comprensión crítica de la revolución científica y tecnológica del mundo actual, por lo que parece oportuno resaltar las implicaciones que los últimos descubrimientos científico-tecnológicos están teniendo en la sociedad. Estamos ante una materia claramente multidisciplinar. Por ello, la metodología de la enseñanza de esta materia, que admite diferentes perspectivas conceptuales y metodológicas para su estudio, guarda correspondencia con diversas áreas de conocimiento, sobre todo con la Biología, Geología, Ciencias medioambientales, Química, Física, además de otras con las que mantiene estrecha interconexión como son la Geografía, Economía y Tecnología, compartiendo con todas ellas una forma de representar y de analizar la realidad mediante la utilización del método científico.
Hay que tener en cuenta todos aquellos aspectos que se relacionan con los grandes temas que la ciencia está abordando, así como la utilización de las Tecnologías de la Información y la Comunicación, (Internet, vídeos, CD-ROM) ampliando los horizontes del conocimiento y facilitando su concreción en el aula. La utilización del ordenador como herramienta de trabajo es de gran utilidad práctica, pues nos permite manejar un gran número de datos y de variables, necesarias para alcanzar numerosos objetivos de estudio de esta materia. De ahí la necesidad de una metodología sistémica que integre de forma complementaria tanto el enfoque analítico, capaz de estudiar con detalle las diferentes partes de un fenómeno, como la visión global del mismo.
Considerando que el aprendizaje debe ser significativo, hay que tener en cuenta que la metodología debe ser activa; propiciando la reflexión, el razonamiento y el análisis crítico. Siendo los conocimientos previos del alumnado el punto de partida, y teniendo en cuenta su diferente procedencia y el carácter común de la materia, hay que valorar la importancia de una evaluación inicial que nos oriente sobre la posible necesidad de una adaptación metodológica.
Se debe favorecer el trabajo colectivo entre el alumnado así como la exposición de ideas en público, las actividades de debate, la argumentación razonada y documentada de ideas propias y la discusión entre varias alternativas en un clima de cooperación, tolerancia y respeto a los demás. Del mismo modo se facilitará la realización, por parte del alumnado, de trabajos de investigación monográficos, interdisciplinares u otros de naturaleza análoga que impliquen a uno o varios departamentos de coordinación didáctica.
Se potenciarán aprendizajes encaminados a consolidar las diferentes capacidades relacionadas con los objetivos de etapa como son la adquisición de conocimientos, el desarrollo de habilidades, de destrezas y de actitudes. Se tendrán en cuenta aspectos encaminados a afianzar el desarrollo de aquellas competencias que impliquen la aplicación del método científico y la consecución de aprendizajes significativos, relevantes y funcionales de forma que puedan ser aplicados por el alumnado para el análisis de su entorno y comprender la interconexión con otras materias. En esta materia es necesario incorporar actividades prácticas encaminadas a la aplicación de los conocimientos adquiridos en diferentes contextos.
Es necesario; de acuerdo con los objetivos propuestos, afianzar las habilidades y destrezas para la interpretación de gráficas, esquemas y tablas, así como para la lectura, comentario y resumen de artículos científicos y de divulgación.
En nuestras relaciones con el mundo científico tecnológico se han de hacer reflexiones críticas, argumentadas con base científica, teniendo en cuenta los valores económicos, bioéticos y sociales. Por tanto conviene potenciar las actitudes que contribuyan a una sociedad más respetuosa con el medio ambiente y el desarrollo sostenible del planeta. El tratamiento de problemas científico-tecnológicos de incidencia e interés social, así como la predicción de su evolución, requieren una reflexión ética y crítica que obliga a enfocarlos con cautela y ponderar sus consecuencias.
Se debe tener en cuenta la concepción de la ciencia como actividad en permanente construcción y revisión y ofrecer al alumnado la información necesaria realzando su papel activo en el proceso de aprendizaje mediante diversas estrategias, como es dar a conocer los métodos habituales en la actividad e investigación científica, invitarle a utilizarlos y reforzar los aspectos del método científico correspondientes a cada contenido, proponiéndole actividades prácticas que le sitúen frente a su desarrollo, proporcionándole métodos de trabajo en equipo que le motiven para el estudio y generando escenarios atractivos y motivadores que le ayuden a vencer una posible resistencia apriorística a su acercamiento a la ciencia.
Así mismo debe promoverse el desarrollo de valores y actitudes favorables para la convivencia como la igualdad entre sexos, la solidaridad, la tolerancia, la interculturalidad y el respeto a los derechos humanos. Se promoverá el trabajo en grupo, de forma igualitaria y cooperativa, alejado de la competitividad y como medio de resolución pacífica de conflictos.
Se deben combinar los contenidos con una presentación expositiva clara, utilizando cuadros explicativos y esquemáticos, ya que la presentación gráfica es un importante recurso de aprendizaje que facilita el conocimiento y la comprensión inmediata para la obtención de los objetivos de la materia.
Los criterios de evaluación se conciben como un instrumento mediante el cual se analiza tanto el grado en que el alumnado alcanza los objetivos como la propia práctica docente. De este modo, mediante la evaluación se están controlando los diversos elementos que intervienen en el conjunto del proceso educativo para introducir cuantas correcciones sean necesarias, siempre con la perspectiva de mejorar las capacidades del alumnado.
La interrelación entre objetivos, contenidos y metodología didáctica encuentra su culminación en los criterios de evaluación propuestos. Se pretende que, junto al necesario rigor conceptual para abordar la explicación de determinados fenómenos, el alumnado alcance determinadas capacidades y asuma los valores sociales propios del sistema democrático y comprometido con el respeto al medio ambiente y el desarrollo sostenible. El alumnado no sólo deberá conocer acontecimientos y fenómenos científicos, tecnológicos y sociales, sino que debe saber interpretarlos y valorarlos en el contexto en que se han producido.
Algunos contenidos de esta materia que ya han sido trabajados en cursos anteriores, son retomados para su reorientación, profundización y en su caso ampliación de acuerdo con el nivel de exigencia propio de este curso. El interés de las alumnas y alumnos hacia las ciencias se potenciará si se les enfrenta a situaciones problemáticas abiertas y a fenómenos próximos o cotidianos relevantes. El aprendizaje de las Ciencias para el mundo contemporáneo puede darles muchas satisfacciones y esto se conseguirá en la medida en que desarrollen las capacidades tendentes a consolidar la curiosidad científica, a comprender y dar respuestas razonadas a las cuestiones cotidianas, a asumir responsabilidades y reflexionar sobre el desarrollo científico de nuestro mundo y sus repercusiones con independencia de criterio.
Objetivos
La enseñanza de las Ciencias para el mundo contemporáneo en el Bachillerato tendrá como objetivo el desarrollo de las siguientes capacidades:
1. Conocer el significado cualitativo de algunos conceptos, leyes y teorías, para formarse opiniones fundamentadas sobre cuestiones científicas y tecnológicas, que tengan incidencia en las condiciones de vida personal y global y sean objeto de controversia social y debate público.
2. Plantearse preguntas sobre cuestiones y problemas científicos de actualidad y tratar de buscar sus propias respuestas, utilizando y seleccionando de forma crítica información proveniente de diversas fuentes.
3. Obtener, analizar y organizar informaciones de contenido científico, utilizar representaciones y modelos, hacer conjeturas, formular hipótesis y realizar reflexiones fundadas que permitan tomar decisiones fundamentadas y comunicarlas a los demás; oralmente y por escrito; con coherencia, precisión y claridad.
4. Adquirir un conocimiento coherente y crítico de las tecnologías de la información, la comunicación y el ocio presentes en su entorno, propiciando un uso sensato y racional de las mismas para la construcción del conocimiento científico, la elaboración del criterio personal y la mejora del bienestar individual y colectivo.
5. Argumentar, debatir y evaluar propuestas y aplicaciones de los conocimientos científicos de interés social relativos a la salud, el medio ambiente, los materiales, las fuentes de energía, el ocio, etc., para poder valorar las informaciones científicas y tecnológicas de los medios de comunicación de masas y adquirir independencia de criterio.
6. Poner en práctica actitudes y valores sociales como la creatividad, la curiosidad, el antidogmatismo, la reflexión crítica y la sensibilidad ante la vida y el medio ambiente, que son útiles para el avance personal, las relaciones interpersonales y la inserción social y.
7. Valorar la contribución de la ciencia y la tecnología a la mejora de la calidad de vida, reconociendo sus aportaciones y sus limitaciones como empresa humana cuyas ideas están en continua evolución y condicionadas al contexto cultural y social en el que se desarrollan.
8. Reconocer en algunos ejemplos concretos la influencia recíproca entre el desarrollo científico y tecnológico y los contextos sociales, políticos, económicos, religiosos, educativos y culturales en que se produce el conocimiento y sus aplicaciones.
9. Desarrollar el aprecio por los valores de justicia e igualdad, por los principios democráticos y por la defensa de los derechos y libertades constitucionales, rechazando cualquier forma de discriminación y manifestando una actitud crítica ante lenguajes, teorías, medios de comunicación o mensajes en general que supongan discriminación por razones de sexo, origen, creencia o cualquier otra circunstancia social o personal.
Contenidos
1. Contenidos comunes
— Distinción entre las cuestiones que pueden resolverse mediante respuestas basadas en observaciones y datos científicos de aquellas otras que no pueden solucionarse desde la ciencia.
— Búsqueda, comprensión y selección de información científica relevante de diferentes fuentes para dar respuesta a los interrogantes, diferenciando las opiniones de las afirmaciones basadas en datos, desarrollando conjeturas, formulando hipótesis y tomando decisiones fundamentadas tras analizar dicha información.
— Análisis de problemas científico-tecnológicos de incidencia e interés social, predicción de su evolución y aplicación del conocimiento en la búsqueda de soluciones a situaciones concretas.
— Disposición a reflexionar científicamente, a formarse una opinión propia y a expresarse con precisión sobre cuestiones de carácter científico y tecnológico para tomar decisiones responsables en contextos personales y sociales, potenciando la reflexión crítica, la creatividad, el antidogmatismo y la sensibilidad ante un mundo en continua evolución.
— Reconocimiento de la contribución del conocimiento científico-tecnológico al análisis y comprensión del mundo, a la mejora de las condiciones de vida de las personas y de los seres vivos en general, a la superación de la obviedad, a la liberación de los prejuicios y a la formación del espíritu crítico.
— Manejo de informaciones sobre cuestiones científicas y tecnológicas, tanto del presente como del pasado, procedentes de distintos medios (libros revistas especializadas, prensa, Internet), analizándolas críticamente, diferenciando la noticia realmente científica de la superficial, catastrofista y sensacionalista.
— Reconocimiento de las limitaciones y errores de la ciencia y la tecnología, de algunas aplicaciones perversas y de su dependencia del contexto social y económico, a partir de hechos actuales y de casos relevantes en la historia de la ciencia y la tecnología.
— Valoración de las aportaciones de mujeres y hombres a la construcción del conocimiento científico y tecnológico.
2. Nuestro lugar en el universo
— El origen, constitución y evolución del sistema solar y del Universo. La génesis de los elementos: polvo de estrellas. Exploración del sistema solar. Introducción al manejo de guías y cartas celestes.
— La formación de la Tierra y la diferenciación en capas. La tectónica global de placas y sus manifestaciones. Interpretación del relieve y acontecimientos geológicos a partir de ortofotografías y mapas topográficos.
— El origen de la vida. De la síntesis prebiótica a los primeros organismos: principales hipótesis.
— Del fijismo al evolucionismo. La selección natural darwiniana y su explicación genética actual. Valoración de la biodiversidad como resultado del proceso evolutivo.
— Evolución humana: De los homínidos fósiles al Homo sapiens. Los procesos y los cambios genéticos condicionantes de la hominización y humanización.
— Yacimientos y evidencias de la evolución humana en la península Ibérica. Importancia de los yacimientos de Sidrón y Atapuerca.
3. Vivir más, vivir mejor
— Salud y enfermedad. La salud como resultado de los factores genéticos, ambientales, personales y sociales. Los estilos de vida saludables. Actitud responsable ante conductas de riesgo para la salud. Valoración de la importancia de los hábitos saludables.
— Las enfermedades infecciosas y no infecciosas. Higiene y prevención de enfermedades. El sistema sanitario. El uso racional de los medicamentos. Transplantes y solidaridad. Análisis de conductas y hábitos que influyen en la salud.
— Los condicionamientos y orientaciones de la investigación biomédica. Las patentes. La sanidad en los países de bajo desarrollo.
— La teoría celular.
— La revolución genética. El ADN como portador de la información genética. Concepto de gen. El genoma humano. Las tecnologías del ADN recombinante y la ingeniería genética. Aplicaciones. Los productos transgénicos.
— La reproducción asistida. La clonación y sus aplicaciones. Las células madre. La Bioética. Análisis de los avances en biotecnología y sus repercusiones sanitarias y sociales.
— Desarrollo y estudios en biotecnología en el Principado de Asturias.
4. Hacia una gestión sostenible del planeta
— La sobreexplotación de los recursos: eólicos, hídricos, edáficos, minerales, biológicos y energéticos. Fuentes de energía no renovables: el carbón, el petróleo y la energía nuclear. Fuentes de energía renovables: hidráulica, eólica y solar. Otros combustibles alternativos: el bioetanól. El biodiésel y el hidrógeno. Gestión responsable de los recursos naturales y energéticos, la situación en Asturias. El agua como recurso limitado.
— Los impactos ambientales: la contaminación, pérdida de cubierta vegetal y el problema de la deforestación, la desertificación, el aumento de residuos y la pérdida de biodiversidad. Análisis de la vulnerabilidad de los ecosistemas. El cambio climático. Interpretación de distintos sistemas de estudio y evaluación de impacto ambiental.
— Los riesgos naturales. Las catástrofes más frecuentes. Factores que incrementan los riesgos. Interpretación de mapas de riesgo.
— El problema del crecimiento ilimitado en un planeta limitado. Hacia una gestión sostenible del planeta Tierra. Valoración de la necesidad de cuidar y adoptar conductas solidarias y respetuosas con el medio ambiente a partir de consideraciones científicas asociadas a la conservación y el mantenimiento de las condiciones que permiten la vida en la Tierra.
— Principios generales de sostenibilidad económica, ecológica y social. Los compromisos internacionales, problemas político-administrativos para llevarlos a cabo. La responsabilidad ciudadana. Concienciación y valoración de la cooperación internacional en defensa del medio ambiente.
5. Nuevas necesidades, nuevos materiales
— La humanidad y el uso de los materiales. Localización, producción y consumo de materiales: Concienciación de la necesidad de un mayor control y uso más racional de los recursos naturales.
— Algunos materiales naturales y artificiales. Reconocimiento y clasificación de los recursos naturales de interés económico. Los metales y sus aleaciones, riesgos a causa de su corrosión. Siderurgia y metalurgia. El papel y su importancia en la sociedad actual.
— El desarrollo científico-tecnológico y la sociedad de consumo: agotamiento de materiales y aparición de nuevas necesidades, desde la medicina a la aeronáutica.
— Soluciones aportadas por la ciencia y la tecnología para lograr nuevos materiales como los polímeros, materiales estructurales, híbridos, termoplásticos y reciclables. Nuevas tecnologías, como la nanotecnología, para resolver problemas cada vez más complejos.
— Análisis medioambiental y energético del uso de los materiales: la regla de las tres “R”, reducción, reutilización y reciclaje. Los residuos y su gestión.
6. La aldea global de la sociedad de la información a la sociedad del conocimiento
— Procesamiento, almacenamiento e intercambio de la información. El salto de lo analógico a lo digital.
— Tratamiento numérico de la información, de la señal y de la imagen. Imágenes biomédicas: resonancia magnética, tomografía RX, rayos x planar, ultrasonidos, PET (tomografía de emisión positrónica), TC (tomografía computerizada), fluoroscopia y laparoscopias.
— Internet, un mundo interconectado. Compresión y transmisión de la información. Control de la privacidad y protección de datos. Búsqueda, descarga, intercambio y publicación de información mediante aplicaciones informáticas básicas.
— La revolución tecnológica de la comunicación: ondas, cable, fibra óptica, satélites, ADSL, telefonía móvil y GPS. El uso adecuado de las tecnologías de la información y de la comunicación y sus repercusiones en la vida cotidiana.
Criterios de evaluación
1. Obtener, seleccionar y valorar informaciones sobre distintos temas científicos y tecnológicos de repercusión social y comunicar conclusiones e ideas en distintos soportes a públicos diversos, utilizando eficazmente las tecnologías de la información y comunicación, para formarse opiniones propias argumentadas.
Se pretende evaluar la capacidad del alumno o la alumna para realizar las distintas fases (información, elaboración, presentación) que comprende la formación de una opinión argumentada sobre las consecuencias sociales de temas científico-tecnológicos como investigación médica y enfermedades de mayor incidencia, el control de los recursos, los nuevos materiales y nuevas tecnologías frente al agotamiento de recursos, las catástrofes naturales, la clonación terapéutica y reproductiva, etc., utilizando con eficacia los nuevos recursos tecnológicos y el lenguaje específico y apropiado para comunicarse, recabar información, visualizar y simular situaciones, obtener y tratar datos. Se pretende que el alumno o la alumna, aprovechando las posibilidades que ofrecen las tecnologías de la información y comunicación, elabore informes exponiendo sus conclusiones, oralmente o por escrito, sobre los fenómenos analizados.
2. Analizar algunas aportaciones científico-tecnológicas a diversos problemas que tiene planteados la humanidad, y la importancia del contexto político-social en su puesta en práctica, considerando sus ventajas e inconvenientes desde un punto de vista económico, medioambiental y social.
Se trata de evaluar si el alumno o la alumna es capaz de analizar aportaciones realizadas por la ciencia y la tecnología como los medicamentos, la investigación embrionaria, la radioactividad, las tecnologías energéticas alternativas, las nuevas tecnologías y los nuevos materiales para buscar soluciones a problemas de salud, medioambientales, de crisis energética y de control de la información. Asimismo se trata de valorar si el alumno o la alumna considera las ventajas e inconvenientes de la actividad científica y tecnológica y la importancia del contexto social para llevar a la práctica algunas aportaciones, como la accesibilidad a los medicamentos en el Tercer Mundo, los intereses económicos en las fuentes de energía convencionales, el control de la información por los poderes y la conservación del medio ambiente.
3. Realizar estudios sencillos con base científico-tecnológica sobre cuestiones sociales de ámbito local, haciendo predicciones y valorando las posturas individuales o de pequeños colectivos en su posible evolución.
Se pretende evaluar si el alumno o la alumna es capaz de llevar a cabo pequeñas investigaciones sobre temas como la incidencia de determinadas enfermedades, el uso de medicamentos y el gasto farmacéutico, la importancia de los estilos de vida saludables, el consumo energético o de otros recursos, el tipo de residuos y su reciclaje o los efectos locales del cambio climático, reconociendo y explicando las variables implicadas y las acciones individuales y colectivas que pueden incidir en su modificación y evolución, valorando la importancia de una formación adecuada para participar en la toma de decisiones en torno a problemas locales y globales.
4. Valorar la contribución de la ciencia y la tecnología a la comprensión y resolución de los problemas de las personas y de su calidad de vida, mediante una metodología específica basada en la obtención de datos, el razonamiento, la perseverancia y el espíritu crítico, aceptando las limitaciones y equivocaciones propias de toda actividad humana.
Se pretende evaluar si el alumno o la alumna ha comprendido la contribución de la ciencia y la tecnología a la explicación y resolución de algunos problemas que preocupan a los ciudadanos relativos a la salud, el medio ambiente, nuestro origen, el acceso a la información, etc., y distingue los rasgos característicos de la investigación científica a la hora de afrontarlos, valorando las cualidades de perseverancia, espíritu crítico y respeto por las pruebas. Asimismo identificará algunas limitaciones y aplicaciones inadecuadas debidas al carácter falible de la actividad humana, y reconocerá aquellas implicaciones del desarrollo científico-tecnológico que pueden comportar riesgos para las personas o el medio ambiente.
5. Identificar los principales problemas ambientales, las causas que los provocan y los factores que los intensifican; predecir sus consecuencias y argumentar sobre la necesidad de una gestión sostenible de la Tierra, siendo conscientes de la importancia de la sensibilización ciudadana para actuar sobre los problemas ambientales locales.
Se trata de valorar si el alumno o la alumna reconoce y describe los problemas ambientales, como el agotamiento de los recursos, el incremento de la contaminación, el cambio climático, la desertificación, los residuos y la intensificación de las catástrofes establece relaciones causales con los modelos de desarrollo dominantes, predice y evalúa las consecuencias, argumenta sobre la necesidad de aplicar las políticas y modelos de desarrollo sostenible y muestra mayor sensibilidad ciudadana para actuar sobre los problemas ambientales cercanos.
6. Reconocer y valorar las aportaciones de la ciencia y la tecnología a la prevención y mitigación de los problemas ambientales mediante la búsqueda de nuevos materiales y nuevas tecnologías, en el contexto de un desarrollo sostenible.
Se pretende evaluar que, a partir de la obtención, análisis y organización de la información obtenida en diferentes fuentes, el alumno o la alumna identifica los nuevos materiales y las nuevas tecnologías aplicadas a la búsqueda de alternativas a las fuentes de energía convencionales, la disminución de la contaminación y de los residuos, la lucha contra la desertificación y a la previsión y mitigación de catástrofes naturales o inducidas. Así mismo, se valorará si el alumno o la alumna hace conjeturas, formula hipótesis y realiza reflexiones fundadas sobre dichos avances, valorando las aportaciones de la ciencia y la tecnología en la disminución de los problemas ambientales dentro de los principios de la gestión sostenible de la tierra.
7. Diferenciar los tipos de enfermedades más frecuentes, identificando algunos indicadores, causas y tratamientos más comunes, valorando la importancia de adoptar medidas preventivas que eviten los contagios, que prioricen los controles periódicos (sanitarios, medioambientales, de epidemias, etc.) y promuevan los estilos de vida saludables sociales y personales.
Se pretende evaluar si, a partir del concepto actual de salud y basándose en propuestas y aplicaciones de los conocimientos científicos de interés social, el alumno o la alumna identifica las enfermedades más frecuentes en nuestra sociedad y sabe diferenciar las infecciosas de las demás, señalando algunos indicadores que las caracterizan y algunos tratamientos generales (fármacos, cirugía, transplantes, psicoterapia), establece relaciones causa-efecto entre las diferentes funciones del organismo y los factores que tienen una mayor influencia en la salud, valorando si es consciente de la incidencia en la salud de los factores ambientales del entorno y de la necesidad de adoptar estilos de vida saludables y prácticas preventivas.
8. Identificar las bases científicas de la manipulación genética y embrionaria, valorar los pros y contras de sus aplicaciones y entender la controversia internacional que han suscitado, siendo capaces de fundamentar la existencia de un Comité de Bioética que defina sus límites en un marco de gestión responsable para la mejora de las condiciones de la vida humana.
Se trata de evaluar si, a través del diseño y realización de actividades y trabajos de investigación siguiendo los procedimientos del trabajo científico referidos a la transmisión de determinados caracteres en nuestra especie, la alumna o el alumno es capaz de identificar y explicar los conceptos básicos de la genética, reconoce las posibilidades de la manipulación del ADN y de las células embrionarias y las aplicaciones de la ingeniería genética en la producción de fármacos, transgénicos y terapias génicas. Asimismo se evaluará si valora la contribución a la mejora de las condiciones de vida de las personas y las repercusiones sociales de la reproducción asistida, la selección y conservación de embriones y los posibles usos de la clonación y de las células madre. También se valorará si es consciente del carácter polémico de estas prácticas y es capaz de fundamentar la necesidad de un organismo internacional que arbitre en los casos que afecten a la dignidad humana.
9. Analizar las sucesivas explicaciones científicas dadas a problemas como el origen del universo, de la vida o de la especie humana; haciendo hincapié en la importancia del razonamiento hipotético-deductivo, el valor de las pruebas y la influencia del contexto social, diferenciándolas de las basadas en opiniones o creencias.
Se pretende evaluar si, a partir de la lectura de textos y de la recopilación adecuada de información en diferentes fuentes, el alumno o la alumna puede discernir las explicaciones científicas a problemas fundamentales que se ha planteado la humanidad sobre su origen de aquellas que no lo son; basándose en características del trabajo científico, como la existencia de pruebas de evidencia científica, frente a las opiniones o creencias. Se evaluará si identifica las controversias entre las teorías evolucionistas y el fijismo y es capaz de relacionar la teoría de la evolución de los seres vivos con elementos de interpretación como la anatomía comparada y el registro paleontológico. Asimismo, se valorará si analiza la influencia del contexto social para la aceptación o rechazo de determinadas explicaciones científicas, como el origen físico-químico de la vida, el evolucionismo o la utilización de criterios biológicos como justificación de discriminaciones entre hombres y mujeres.
10. Reconocer las características básicas, las formas de utilización y las repercusiones individuales y sociales de los últimos instrumentos tecnológicos de información, imagen, comunicación, ocio y creación, valorando su incidencia en los hábitos de consumo y en las relaciones sociales.
Se pretende evaluar la capacidad del alumno o la alumna para utilizar las tecnologías de la información y la comunicación como instrumento de trabajo intelectual para obtener, generar y transmitir informaciones de tipo diverso utilizando los procedimientos y funcionalidades propias de cada aplicación. También se evaluará si identifica las repercusiones en los diferentes ámbitos de las nuevas técnicas de obtención y tratamiento de las imágenes y analiza los cambios que las nuevas tecnologías producen en nuestro entorno familiar, profesional, social y de relaciones para actuar como consumidores racionales y críticos valorando las ventajas y limitaciones de su uso.
11. Utilizar las pautas y procedimientos básicos del trabajo científico para analizar algún problema científico o tecnológico de actualidad, así como su influencia sobre la calidad de vida de las personas.
Se pretende evaluar la capacidad para realizar pequeños trabajos de investigación tanto de forma individual como en equipo, relacionados con problemas actuales de carácter científico-tecnológico, utilizando los procedimientos, estrategias y métodos básicos del trabajo científico. Se valorará en qué medida el alumno o la alumna identifica y describe fenómenos distinguiendo las posibles causas y efectos de los mismos, plantea hipótesis sencillas que traten de explicarlos científicamente y realiza predicciones razonadas acerca de su posible evolución. También se valorará sí obtiene y selecciona datos e informaciones a partir de la observación directa del entorno, de la consulta de diferentes fuentes, bibliográficas y de las nuevas tecnologías, y elabora informes para exponer conclusiones o argumentos que expliquen los fenómenos analizados, haciendo siempre referencia a los datos, evidencias o pruebas científicas en las que se basan.
12. Valorar positivamente los principios democráticos y los derechos y libertades constitucionales, y rechazar situaciones de injusticia y desigualdad y cualquier forma de discriminación por razones de sexo, origen, creencia o cualquier otra circunstancia social o personal.
Con este criterio se pretende evaluar que el alumno o la alumna muestra predisposición para la cooperación y el trabajo en equipo, manifestando actitudes y comportamientos democráticos, igualitarios y favorables a la convivencia. Asimismo, se pretende valorar en qué medida reconocen e identifican situaciones de injusticia, desigualdad o contrarias a la convivencia pacífica y proponen desde una perspectiva solidaria, democrática y dialogante posibles soluciones a los mismos.
EDUCACIÓN FÍSICA
Introducción
La Educación física como materia común está orientada fundamentalmente a profundizar en el conocimiento del propio cuerpo y de sus posibilidades motrices como medio para la mejora de la salud en relación con la consolidación de hábitos regulares de práctica de actividad física y, también, como ocupación activa del tiempo libre.
La Educación física en el Bachillerato consolida la progresión de los aprendizajes iniciados en etapas anteriores, que deben conducir al desarrollo de los procesos de planificación de la propia actividad física favoreciendo de esta manera la autogestión y la autonomía. Asimismo, esta materia puede orientar al alumnado en los futuros estudios, ya sea en ciclos formativos, en los técnico-deportivos, en los universitarios u otras salidas profesionales relacionadas con las ciencias de la actividad física, el deporte y la salud.
La incorporación de un estilo de vida activo en el tiempo libre que incluya una actividad física por y para la salud es una de las claves para compensar un sedentarismo creciente, fruto de unos avances técnicos y tecnológicos que tienden a reducir el gasto energético de las personas en la realización de sus tareas y actividades diarias, y que a su vez, conlleva un aumento importante en los índices de sobrepeso, obesidad y otros factores de riesgo para la salud de la juventud. De la misma manera, también es necesario replantearse el modelo de imagen corporal que frecuentemente transmiten los medios de comunicación social (prensa, radio TV, Internet, etc), originando conductas y hábitos poco recomendables en la población escolar.
En la sociedad actual el proceso formativo que debe guiar la Educación física se orienta en torno a dos ejes fundamentales. En primer lugar, a la mejora de la salud como responsabilidad individual y como construcción social. En esta concepción tienen cabida tanto el desarrollo de componentes saludables de la condición física como la adopción de actitudes críticas ante las prácticas que inciden negativamente en la misma. En segundo lugar, ha de contribuir a afianzar la autonomía plena del alumnado para satisfacer sus propias necesidades motrices, al facilitarle la adquisición de los procedimientos necesarios para planificar, organizar y dirigir sus propias actividades. En este sentido, el alumnado en Bachillerato participará no sólo en la ejecución de las actividades físicas sino que, a partir de unas pautas establecidas por el profesorado, colaborará en su organización y planificación, reforzando de esta manera competencias adquiridas en la etapa anterior. La práctica regular de actividades físicas adaptadas a sus intereses y posibilidades facilita la consolidación de actitudes de interés, disfrute, respeto, esfuerzo y cooperación.
Estos dos ejes configuran una visión de la Educación física como una materia que favorece la consecución de las distintas finalidades atribuidas al Bachillerato, en especial de aquellas que hacen énfasis en el desarrollo de la madurez personal y social. En este sentido, el presente currículo contribuye a la consecución de la igualdad efectiva entre mujeres y hombres y a la superación de estereotipos, prejuicios y discriminaciones de cualquier origen, en especial las de sexo.
En conexión con estos dos hilos conductores de la materia, se han establecido dos grandes bloques de contenidos, que no pueden entenderse separadamente, ya que están íntimamente relacionados. El primero de ellos, Actividad física y salud, ofrece al alumnado las herramientas para autogestionar su propia condición física en función de sus objetivos y sus aspiraciones personales. Es un salto cualitativo importante respecto a los contenidos trabajados en la etapa anterior, afianzando de esta manera su autonomía y su capacidad de desarrollar hábitos saludables a lo largo de su vida. En este bloque se incluyen también las técnicas de respiración, relajación y concentración, que contribuyen a desarrollar el ritmo interno de la persona, interiorizando sensaciones y emociones, y colaborando en la adquisición de una toma de conciencia de la dimensión psíquica del concepto de salud.
El segundo, Actividad física y tiempo libre, está orientado al desarrollo de un amplio abanico de posibilidades de ocupar el tiempo libre de manera activa. Este gran bloque de contenidos se ha dividido en tres apartados. En primer lugar, un apartado de Actividades deportivas y recreativas, que pretende dar respuesta a los intereses y necesidades de nuestro alumnado presentando una triple orientación: recreativa, desde una perspectiva en la que predominan aspectos de relación socio-cultural, cooperación, participación, etc., encaminada hacia el uso y disfrute del tiempo de ocio; una orientación deportiva, actividades dirigidas a lograr una mayor eficacia, aplicando las técnicas y tácticas propias de la actividad deportiva practicada, y, por último, una orientación hacia los juegos y deportes tradicionales asturianos, mediante la adquisición de nuevos aprendizajes que contribuyan a un mejor conocimiento y valoración de nuestro patrimonio cultural.
El segundo apartado incluye las Actividades de expresión y comunicación, manifestaciones que procuran cubrir un campo suficientemente amplio relacionado con la exploración, investigación y utilización del cuerpo, el espacio y el tiempo con la intención de expresar y comunicar ideas o sentimientos de manera creativa. Los bailes y danzas típicas asturianas quedan encuadradas en este apartado.
Por último, las Actividades en el medio natural tienen por objeto desarrollar en el alumnado una conciencia solidaria sobre la necesidad de cuidar y conservar nuestro medio ambiente, haciéndolo compatible con la práctica recreativa de actividades físicas en un entorno natural. En este sentido, Asturias es una comunidad que presenta un sinfín de posibilidades y recursos para llevar a cabo este tipo de experiencias. La práctica de las actividades, deportivas y recreativas, expresivas y comunicativas y en el medio natural que se proponen son un excelente medio para conseguir que actividad física saludable y tiempo libre vayan en la misma dirección.
Orientaciones metodológicas
La metodología educativa en Bachillerato favorecerá la capacidad del alumnado para aprender por sí mismo, facilitará el trabajo autónomo y el trabajo en equipo, potenciará las técnicas de indagación e investigación y la aplicación y transferencia de lo aprendido a la vida real. El Bachillerato ha de contribuir a ello, así como a la consolidación de las capacidades de desarrollo personal y social expresadas en los objetivos de la etapa.
La organización de actividades físicas, jornadas, y la planificación de actividades para la mejora de la condición física saludable desempeña un papel muy destacado en el desarrollo de la necesaria autonomía e iniciativa personal del alumnado. En este sentido el alumnado deberá hacer frente a situaciones en las que debe manifestar afán de superación, perseverancia y actitud positiva ante tareas de cierta dificultad técnica o en la mejora del propio nivel de condición física.
Esta materia proporciona hábitos saludables que acompañarán a los jóvenes más allá de la etapa del Bachillerato. Además, aporta criterios para el mantenimiento y mejora de la condición física, sobre todo de aquellas capacidades asociadas a la salud. Por otra parte, colabora en el uso responsable del medio natural a través de las actividades físicas realizadas en la naturaleza, contribuyendo a su cuidado y conservación.
La intervención didáctica del profesorado irá dirigida hacia la consecución de una creciente responsabilidad y autonomía en el alumnado, que progresivamente se irá responsabilizando en la toma de decisiones hasta ser capaz de diseñar y desarrollar su propio plan de trabajo de manera autónoma, responsable y competente. El profesorado, por tanto, se convierte en facilitador del aprendizaje, proporcionando la información necesaria al alumnado y los medios y recursos para obtenerla, estando atento a las diferencias individuales y grupales que se presenten en el grupo de clase, anticipando recursos y estrategias variadas para dar respuesta a las diversas necesidades. La actividad docente se encaminará a que el alumnado sea capaz de autogestionar su práctica de actividad física orientada hacia la salud y el tiempo libre, ya que en el futuro serán ellos mismos quienes determinen el tipo de actividad física que prefieren y la forma de llevarla a la práctica.
Desde esta materia se debe contribuir a la convivencia e integración de todo el alumnado, favoreciendo la cooperación, la igualdad, el respeto a los demás, el trabajo en equipo y la aceptación de las diferencias de los participantes en los juegos colectivos.
La configuración de los grupos no debe entenderse como algo rígido; las agrupaciones deben revisarse con cierta flexibilidad. En este sentido, los grupos heterogéneos facilitan una mayor interacción y enriquecimiento entre sus miembros, permitiendo una integración de personas con menor competencia motriz y la creación de un clima de aceptación mutua en el seno del grupo que potencie la igualdad de roles y la participación mixta en actividades, la cooperación, el respeto y la superación de cualquier tipo de discriminación.
Es en esta materia donde, especialmente y desde una perspectiva coeducadora, se hace necesario una ruptura de estereotipos referidos a la actividad física. Una adecuada estrategia de agrupamientos, de selección de juegos y deportes, de reparto de responsabilidades y un tratamiento de la información relacionada con el cuerpo, la salud y el deporte exenta de prejuicios; son elementos necesarios para una educación en igualdad de oportunidades para ambos sexos.
La organización de espacios y recursos materiales debe permitir el mayor aprovechamiento del material disponible para llevar a cabo las actividades programadas, constituyendo la responsabilidad y la autonomía un elemento clave para cumplir y respetar las normas sobre la utilización correcta y segura de los medios y recursos existentes que contribuirán a evitar o limitar las posibles lesiones o accidentes relacionados con la práctica de la actividad física.
Los materiales y recursos didácticos dirigidos al alumnado se utilizarán como apoyo a la práctica realizada en las clases, aportando a éste una visión amplia de aquellos contenidos que la van a ser útiles en el futuro.
El binomio acción-reflexión debe impregnar el pensamiento crítico del alumnado, fomentando estilos de aprendizaje que favorezcan la investigación e indagación, la participación del alumnado, la búsqueda de diversas fuentes de información, incluidas las tecnologías de la información y la comunicación, así como la posibilidad de compartir decisiones con el profesorado.
Se facilitará la realización, por parte del alunado, de trabajos de investigación monográficos, interdisciplinares u otros de naturaleza análoga que impliquen a uno o varios departamentos de coordinación didáctica.
La evaluación del aprendizaje del alumnado será continua. En cada uno de los contenidos o unidades didácticas habrá que realizar una evaluación inicial o diagnóstico específico, con la intención de conocer su punto de partida, y valorar su progreso individual y el proceso que ha desarrollado.
Para obtener una información continua sobre este proceso de aprendizaje, el profesorado utilizará diversos procedimientos e instrumentos de evaluación, las técnicas de observación, producciones de los alumnos y las alumnas, intercambios orales, cuestionarios, medios audiovisuales, la realización de pruebas de valoración de la capacidad motriz, etc. En la aplicación de estas últimas habrá que tener muy en cuenta que estas pruebas no se conviertan en situaciones aisladas de examen, no supongan una comparación con el grupo y, no constituyan una transferencia directa del dato obtenido a la calificación.
Es necesario que el alumnado conozca al inicio de curso los objetivos que se espera conseguir, los contenidos y criterios de evaluación, y se vaya informando a lo largo de este proceso de sus progresos y cuales son las estrategias personales que más le han ayudado, así como de las dificultades que se vaya encontrando. En este sentido, la aplicación responsable de prácticas de coevaluación y autoevaluación ofrece al alumnado información relevante acerca de su progreso, reforzando su motivación y autoestima para seguir aprendiendo, favoreciendo así la reflexión personal y el aprendizaje autónomo.
Objetivos
La enseñanza de la Educación física en el Bachillerato tendrá como finalidad el desarrollo de las siguientes capacidades del alumnado:
1. Conocer y valorar los efectos positivos de la práctica regular de la actividad física en el desarrollo personal y social, facilitando la mejora de la salud y la calidad de vida.
2. Elaborar y poner en práctica, de forma responsable y autónoma, un programa personal de actividad física y salud ajustado a sus necesidades, incrementando las capacidades físicas implicadas, a partir de la valoración del estado inicial.
3. Organizar y participar, con independencia del nivel de habilidad alcanzado, en actividades físicas como recurso para ocupar el tiempo libre y de ocio, valorando los aspectos sociales y culturales que llevan asociadas.
4. Resolver situaciones motrices deportivas, dando prioridad a la toma de decisiones y utilizando elementos técnicos aprendidos en la etapa anterior.
5. Participar en juegos y deportes tradicionales asturianos, valorando nuestro patrimonio cultural y contribuyendo a su conservación.
6. Diseñar y practicar, en pequeños grupos, composiciones corporales con o sin base musical, como medio de expresión y de comunicación.
7. Utilizar de forma autónoma la actividad física y las técnicas de respiración, relajación y concentración como medio de conocimiento personal y como recurso para alcanzar un equilibrio emocional.
8. Planificar y realizar actividades físicas, deportivas y recreativas en el medio natural, de bajo impacto ambiental, colaborando en su conservación y mejora.
9. Reflexionar y adoptar una actitud crítica ante las prácticas sociales que tienen efectos negativos para la salud individual y colectiva, contribuyendo a la superación de estereotipos, prejuicios y discriminaciones por razón de sexo, origen, o cualquier otra condición personal o social.
10. Conocer y valorar las diferentes posibilidades que en materia de actividad física, deporte y salud existen en el entorno, con el fin de realizar propuestas y adoptar iniciativas que ayuden a mejorar la salud y calidad de vida.
Contenidos
1. Actividad física y salud
— Planificación del trabajo de las capacidades físicas relacionadas con la salud.
— Realización de pruebas y cuestionarios de valoración de la condición física saludable.
— Componentes físicos de la salud: resistencia cardiovascular, resistencia y fuerza muscular, flexibilidad y composición corporal (índice de masa corporal).
— Ejecución de sistemas y métodos de trabajo para el desarrollo de las capacidades físicas relacionadas con la salud mediante la aplicación de los principios básicos de la actividad física.
— Beneficios y riesgos de la práctica de una actividad física regular y valoración de su incidencia en la salud.
— Realización correcta y segura de los ejercicios físicos. Ejercicios contraindicados y alternativos.
— Prevención y actuación ante las lesiones más frecuentes en la actividad física.
— Actuación y primeros auxilios ante posibles situaciones en la vida cotidiana.
— Aplicación de las normas de seguridad vial y promoción del uso de un transporte alternativo.
— Elaboración y puesta en práctica, de manera autónoma y responsable, de un programa personal de actividad física y salud ajustado a las necesidades individuales, atendiendo a las variables básicas: frecuencia, intensidad, tiempo y tipo de actividad.
— Aplicación de diferentes técnicas y métodos de respiración, relajación y concentración.
— Nutrición y actividad física. Dieta equilibrada. Relación gasto-aporte energético. Análisis crítico de la dieta semanal así como del tratamiento de la imagen corporal por los diferentes medios de comunicación social (prensa, radio, TV, Internet, etc.).
— Aceptación de la responsabilidad en el mantenimiento y mejora de la propia condición física, mostrando actitudes de autoexigencia, superación y adquisición de hábitos perdurables.
— Valoración crítica de los tópicos y falsas creencias relacionadas con la actividad física, el deporte y la salud, y de cualquier prejuicio y discriminación por razón de sexo, origen o cualquier otra condición personal o social.
— Reflexión y análisis de la influencia sobre la salud de los hábitos sociales positivos: alimentación adecuada, descanso y estilo de vida activo, y de los hábitos sociales negativos: obesidad, sedentarismo, drogadicción, alcoholismo, tabaquismo, etc.
2. Actividad física y tiempo libre
Actividades deportivas y recreativas:
— Análisis y reflexión sobre el deporte como fenómeno socio-cultural y económico.
— Progreso en los fundamentos técnicos y principios tácticos aplicados al juego real en uno de los juegos o deportes practicados en la etapa anterior.
— Realización de un juego y/o deporte con manejo de un implemento.
— Realización de un juego y/o deporte tradicional asturiano.
— Organización y participación en torneos deportivo-recreativos de los diferentes juegos y deportes practicados.
— Valoración y puesta en práctica de los aspectos de relación, de trabajo en equipo y juego limpio en las actividades físicas y deportes, desarrollando actitudes igualitarias y cooperativas y tolerantes, aceptando las diferencias individuales y evitando cualquier tipo de discriminación, por razón de sexo, origen o por cualquier otra condición personal o social.
— Análisis de los medios y recursos disponibles en el entorno próximo para la práctica de actividades deportivas y recreativas, empleando, en su caso, las tecnologías de la información y comunicación.
Actividades expresivas y comunicativas:
— Reconocimiento y valoración de las posibilidades expresivas y comunicativas del cuerpo en las diferentes manifestaciones culturales y artísticas: expresión corporal, danza, mimo, dramatización, teatro, producciones multimedia, etc.
— Exploración y utilización del cuerpo, espacio y tiempo, con la intención de expresar ideas o sentimientos de forma creativa.
— Realización de diversas actividades corporales con fines expresivos y comunicativos, utilizando la música como apoyo rítmico.
— Práctica de coreografías y movimientos danzados. Bailes y danzas típicas de Asturias.
— Elaboración y representación de una composición corporal individual o colectiva.
— Análisis de la oferta de actividades expresivas y comunicativas que se ofrecen en el entorno próximo y en el Principado de Asturias, utilizando, en su caso, las tecnologías de la información y comunicación.
Actividades en el medio natural:
— Realización de, al menos, una actividad en el entorno natural, preferentemente asturiano, de bajo impacto ambiental, de entre las propuestas por el centro educativo, colaborando activamente en su proceso de organización (lugar, duración, precio, normas de seguridad, etc.).
— Reconocimiento y valoración de las posibilidades que ofrece el entorno próximo y el Principado de Asturias para la práctica de actividades físicas en el medio natural, contribuyendo a su conservación y mejora.
— Análisis de las salidas profesionales relacionadas con la actividad física, el deporte y la salud mediante la aplicación de métodos de indagación y el uso, en su caso, de las tecnologías de la información y la comunicación.
Criterios de evaluación
1. Elaborar y poner en práctica de manera autónoma pruebas y cuestionarios de valoración de la condición física orientadas a la salud.
Mediante este criterio se pretende comprobar que el alumnado es capaz de valorar por sí mismo su nivel de condición física inicial, mediante pruebas de capacidad motriz y cuestionarios, fundamentalmente en aquellas capacidades físicas directamente relacionadas con la salud, es decir resistencia cardiovascular, resistencia y fuerza muscular, flexibilidad y composición corporal (índice de masa corporal). El alumnado preparará cada prueba, la ejecutará y registrará el resultado, obteniendo así la información necesaria para iniciar su propio programa de actividad física y salud. También se utilizarán cuestionarios que complementen esta valoración y nos permitan obtener mayor información sobre el estado general de salud del alumnado.
2. Realizar de manera autónoma un programa personal de actividad física y salud, utilizando las variables básicas de frecuencia, intensidad, tiempo y tipo de actividad.
A través de este criterio se valorará la elaboración de un programa personal de actividad física y salud para la mejora de la condición física, organizando las variables básicas de frecuencia, intensidad, tiempo y tipo de actividad de forma sistemática durante un periodo de tiempo, y adaptándolos al tipo de actividad física elegida. De esta manera, se comprobará el incremento del nivel de la condición física respecto al estado de forma inicial y también el proceso que ha llevado a la mejora.
3. Organizar actividades físico-deportivas, recreativas, juegos y deportes tradicionales asturianos, utilizando los recursos disponibles en el centro y en sus inmediaciones, mostrando una actitud tolerante y no discriminatoria ante las diferencias con los compañeros y compañeras.
Este criterio permite valorar la participación en la organización de actividades físicas atendiendo a criterios organizativos básicos, tales como la utilización racional del espacio, el uso del material y su control, la participación activa, el diseño de normas y su cumplimiento o la conducción de las actividades. Asimismo se valorará el juego limpio, la tolerancia y la no discriminación por razón de sexo, origen, o cualquier otra condición personal o social.
4. Demostrar cierta eficacia técnica y táctica en situaciones reales de práctica en el deporte individual, colectivo o de adversario seleccionado.
A través de este criterio se constatará si, mostrando esfuerzo y afán de superación, el alumnado es capaz de resolver situaciones motrices en un contexto recreativo, deportivo, o juegos y deportes tradicionales asturianos, utilizando de manera adecuada los elementos técnicos y tácticos propios de cada, juego o actividad deportiva.
5. Elaborar composiciones corporales colectivas, teniendo en cuenta las manifestaciones de ritmo y expresión, cooperando con los compañeros evitando cualquier tipo de discriminación.
El objetivo de este criterio es valorar la participación activa en el diseño y ejecución de composiciones corporales colectivas, en las que se apreciará la originalidad, la expresividad, la capacidad de seguir el ritmo de la música, el compromiso, la responsabilidad en el trabajo en grupo, la integración, la igualdad, la aceptación de las diferencias por razón de sexo, origen, habilidad o cualquier otra condición personal o social así como el seguimiento del proceso de elaboración de la composición.
6. Realizar, en el medio natural, una actividad física de bajo impacto ambiental, colaborando en su organización.
Con este criterio se valorarán dos aspectos complementarios. Por un lado, el alumnado identificará los aspectos organizativos necesarios para llevar a cabo una actividad física en el medio natural: recogida de información a través de diversas fuentes, sobre la actividad (lugar, duración, precio, clima…), el material necesario o el nivel de dificultad. Por otro lado, realizará esa actividad, preferentemente fuera del centro, aplicando las técnicas específicas de la misma.
7. Utilizar de manera autónoma alguna de las técnicas de respiración, relajación y concentración, tomando conciencia de los beneficios que reporta a nuestro desarrollo personal y emocional y a la mejora de nuestra salud integral.
Por medio de este criterio se valorará si los alumnos y las alumnas son capaces de aplicar autónomamente alguna de las técnicas de respiración, relajación o concentración, basándose en los conocimientos adquiridos, en el reconocimiento de su funcionalidad y en los beneficios que le reporta a su equilibrio emocional.
8. Elaborar propuestas para la mejora de las posibilidades que, en materia de actividad física, deporte y salud se dan en su entorno, buscando una mayor oportunidad de acceso a las mismas.
Este criterio intenta valorar si el alumnado reconoce los servicios que, relacionados con la actividad física, el deporte y la salud, ofrecen las entidades públicas y privadas de su entorno, así como las posibilidades de éste y reconoce las posibilidades del entorno para realizar la actividad física, deportiva o relacionadas con la salud así como las que ofrecen distintas organizaciones públicas y privadas. Asimismo se valorará la capacidad para expresarse oralmente y por escrito mediante la realización de debates o informes escritos por equipos.
9. Identificar y valorar las prácticas sociales que favorecen la salud y adoptar una actitud crítica ante las que inciden negativamente en ella.
Con este criterio se valorará si el alumno o alumna identifica los hábitos y prácticas que favorecen una buena salud general y reconoce aquellas que la perjudican (obesidad, sedentarismo, drogadicción, alcoholismo, tabaquismo, etc.), valorando críticamente ciertos modelos sociales, especialmente los transmitidos por los medios de comunicación (tratamiento de la imagen corporal, alimentación inadecuada, etc.), mediante la realización de informes escritos, puestas en común, debates o exposiciones orales.
FILOSOFÍA Y CIUDADANÍA
Introducción
La materia de Filosofía y ciudadanía en Bachillerato se configura con un doble propósito: por un lado, pretende ser una introducción a la filosofía y a la reflexión filosófica; por otro, y continuando el estudio de la ciudadanía planteado en la educación obligatoria, pretende retomar la idea de ciudadanía y reflexionar sobre su fundamentación filosófica. Se distinguen, entonces, dos dimensiones: la reflexión filosófica sobre lo fáctico y lo cognoscitivo, esto es, sobre los aspectos relacionados con la realidad y su conocimiento; y la reflexión filosófica sobre lo práctico y axiológico, es decir, sobre aquellas dimensiones de la actividad humana susceptibles de juicios de valor. La antropología, la ontología, la teoría del conocimiento, la filosofía de la naturaleza y de la ciencia serían ejemplos característicos de la dimensión fáctico-cognoscitiva; la ética, la filosofía política, de la historia o del derecho integrarían por su parte la dimensión de lo práctico-axiológico. Se trata de un propósito doble: en primer lugar, aprender a razonar y a valorar las razones; en segundo lugar, aprender a valorar y a razonar los valores.
La filosofía es una actividad reflexiva y crítica que, a partir de las aportaciones de las ciencias y de otras disciplinas, pretende realizar una reflexión acerca del ser humano, el conocimiento, la conducta y la vida social y política. Tras un primer contacto con los planteamientos éticos en la etapa anterior, es en Bachillerato cuando el alumnado inicia una aproximación sistemática a la filosofía; de ahí que sea necesario comenzar la materia por el estudio de lo que constituye la reflexión filosófica y su método de trabajo.
Partiendo del análisis de los distintos tipos de conocimiento y de la especificidad del conocimiento científico, se trata de que el alumnado descubra y entienda el papel y lugar de la filosofía en el conjunto del saber, identificando sus peculiaridades y diferencias en relación con la ciencia y otros saberes. El estudio de los tipos de actividad filosófica, de la racionalidad teórica y de la racionalidad práctica, lleva a considerar las principales preguntas que ha ido planteando la filosofía a lo largo de la historia, prestando especial atención a aquellas más próximas a la vida en común de los ciudadanos y ciudadanas de hoy, objeto de la segunda parte de la materia.
Por ello, tras la enumeración de los procedimientos incluidos en los contenidos comunes que deben tratarse a lo largo de todos los temas, la primera parte de la materia comienza analizando el saber filosófico y sus características, distinguiéndolo de otros tipos de saber y estudiando las relaciones y diferencias que mantiene con la ciencia.
El estudio de las dos grandes dimensiones de la racionalidad, la teórica y la práctica, deja paso a la consideración de los problemas y preguntas fundamentales que ha planteado la filosofía a lo largo de su historia. Se busca con ello proporcionar al alumnado una visión global de lo que representan los distintos saberes y creencias, así como una visión integradora del quehacer filosófico que le permita abordar los problemas filosóficos, de forma que sea posible asimilar lo que históricamente ha supuesto la filosofía como intento de dar respuesta a cuestiones de todo orden.
Tras esta breve aproximación al saber filosófico, se plantea el estudio de las distintas dimensiones del ser humano, la biológica, la sociocultural y la lógico-simbólica, abriendo paso a la consideración de las diferentes concepciones filosóficas del ser humano elaboradas a lo largo de la historia del pensamiento.
La segunda parte de la materia se ocupa de la fundamentación de la idea de ciudadanía, contribuyendo a consolidar la competencia social y ciudadana y continuando la propuesta de Educación para la ciudadanía que el alumnado ha cursado en la educación obligatoria. A lo largo de la Educación primaria y secundaria obligatoria, los alumnos y alumnas han podido estudiar, analizar y reflexionar sobre alguna de las características más importantes de la vida en común y de las sociedades democráticas, sobre los principios y derechos establecidos en la Constitución Española y en las Declaraciones de los Derechos Humanos, así como sobre los valores comunes que constituyen el sustrato de la ciudadanía democrática en un contexto global.
Se trata ahora de que el alumnado pueda razonar y profundizar en las ideas que constituyen la base de los sistemas democráticos, analizando sus orígenes, su evolución histórica y su desarrollo en las sociedades modernas, así como la fundamentación racional y filosófica de los derechos humanos.
Esta reflexión filosófica sobre la ciudadanía debe, por tanto, tener una orientación interdisciplinar para poder describir y fundamentar adecuadamente las funciones del ciudadano y la ciudadana, y las dimensiones básicas de la ciudadanía; por ello, partiendo de las aportaciones de la antropología física, filosófica y cultural, vistas en la primera parte, incorporará también las teorías éticas, las aportaciones de las diferentes ciencias sociales y de las teorías políticas que tienen su origen en el individualismo, el liberalismo, el socialismo, el colectivismo, el personalismo, etc.
Así, las bases psicológicas, sociológicas, legales y morales sobre las que se constituye la vida en común dan paso al estudio de los distintos tipos de vida en sociedad y, a partir de ahí, de la aparición del Estado, de sus formas y de las características que definen el Estado democrático y de derecho. El origen y legitimación del poder y la autoridad, las distintas teorías acerca de la justicia, los retos y problemas derivados de la globalización y mundialización cierran los temas objeto de estudio en la materia.
La extensión de los valores y propósitos de la ciudadanía a todos los ámbitos y actividades del centro escolar y la vida cotidiana es uno de los aspectos característicos de la materia; por ello, lejos de tratarse de una materia puramente teórica, debe plantearse también desde una dimensión globalizadora y práctica, extendiendo a la vida diaria de los centros educativos el ejercicio práctico de la ciudadanía democrática, estimulando la convivencia a través de la participación y el compromiso para que los alumnos y alumnas se ejerciten como ciudadanos y ciudadanas responsables tanto en el centro como en el entorno social.
Se debe hacer visible y valorar la contribución de las mujeres en el devenir histórico y cultural, reflexionando sobre el proceso de configuración de los papeles sociales asignados a las mujeres y los hombres a lo largo de la historia, y contribuyendo, en consecuencia, a una redefinición de estas funciones en el marco de una relación entre iguales.
Filosofía y ciudadanía continúa las enseñanzas de Educación para la ciudadanía y prepara al alumnado para el estudio de Historia de la filosofía. La materia tiene, por ello, un doble carácter que es necesario equilibrar y no decantar exclusivamente hacia uno de los lados.
Orientaciones metodológicas
A continuación se enuncian algunas indicaciones metodológicas coherentes con los objetivos y contenidos que se establecen para la materia de Filosofía y ciudadanía.
La materia debe plantearse en forma de problemas filosóficos o de interrogantes abiertos que pueden ser analizados en el aula. Han de abordarse los problemas filosóficos teniendo en cuenta los conocimientos, intereses y experiencias cotidianas del alumnado, que de este modo podrá apropiarse de los recursos que ofrece la materia y convertirlos en recursos personales que utilizará como herramientas para reflexionar y analizar críticamente la realidad actual y su experiencia más cercana.
Se debe trabajar con materiales y fuentes de información de diversa procedencia y con diferentes formatos. La doble dimensión, académica y mundana, que caracteriza la actividad filosófica, exige que los materiales con los que se trabaje también tengan este doble carácter. Así, aunque los textos filosóficos de la propia tradición académica y los procedentes de las diversas disciplinas relacionadas con los problemas estudiados son un referente de gran importancia, se han de utilizar también informaciones variadas procedentes de otras fuentes y en sus diferentes soportes. Las bibliotecas públicas (especialmente la biblioteca escolar), los medios de comunicación (prensa, televisión, etc.) y las tecnologías de la información y la comunicación (páginas web, correo electrónico, foros de opinión y participación, blogs, etc.), son instrumentos básicos en la búsqueda de información.
En consonancia con lo anterior, la materia debe proporcionar aprendizajes prácticos y funcionales, en los que el alumnado intervenga de un modo activo. Éste debe disponer de las orientaciones, explicaciones, recursos, y materiales didácticos que le permitan realizar las actividades adecuadas en cada caso: tareas de estudio, lectura y comentario de textos, diálogos, preparación de debates, análisis de conflictos concretos de la vida cotidiana, trabajos de investigación, etc.
Se ha de consolidar en el alumnado el interés y el hábito de la lectura, y el rigor y la corrección en la expresión oral y escrita. Para ello deben realizarse lecturas, ya sea individuales o en común, tanto de textos procedentes de las distintas fuentes, como de elaboración propia. En esta materia tiene especial relevancia el análisis y el comentario crítico de textos, en el que habrá que definir términos y conceptos, analizar las ideas principales y la estructura argumentativa, realizar paráfrasis, relacionar el texto con el contexto de la obra, del autor o autora y de la época histórica, comparar con otros autores, autoras y épocas, reconocer el valor actual del problema planteado y de las soluciones propuestas, establecer conclusiones, elaborar una valoración personal, etc. Son igualmente necesarias otras técnicas de estudio e investigación como la realización de resúmenes, guiones, esquemas, informes, trabajos monográficos, etc.
Debe practicarse el trabajo cooperativo y la participación en el diálogo racional: presentar y argumentar públicamente ideas, contrastarlas con los demás e intentar alcanzar acuerdos. Por ello, es importante afianzar en el alumnado la capacidad de expresarse correctamente en público. El aula debe concebirse como un espacio de diálogo e interacción grupal en el que cotidianamente se desarrolla una actividad racional y colectiva. El diálogo, junto con actividades como el debate y la exposición pública, son adecuadas para el aprendizaje, así como para fomentar y practicar valores tales como la igualdad entre sexos, el respeto mutuo, la convivencia pacífica, el civismo, etc. Así mismo, en el trabajo cooperativo se fomentará la capacidad para planificar, compartir y realizar tareas, asumiendo responsabilidades, tanto propias como colectivas.
La materia de Filosofía y ciudadanía debe plantearse teniendo siempre en cuenta la necesidad de educar en valores. Por ello, además de la igualdad entre los sexos, la convivencia pacífica y el respeto a los derechos humanos, se promoverán la educación para la salud, el consumo y el ocio, la educación sexual, el respeto por el medio ambiente, la educación vial y el interés y respeto por el patrimonio natural, histórico, artístico y cultural. A este fin son apropiadas las siguientes actividades: la selección, el seguimiento y el comentario de noticias en los medios de comunicación, la elaboración de dossieres, la conmemoración de los días mundiales promulgados por los organismos internacionales como forma de denuncia o llamada de atención, la elaboración y publicación de cartas, la participación en campañas de denuncia sobre casos de violación de derechos humanos, la participación en actividades desarrolladas en el entorno del centro educativo por organizaciones no gubernamentales o por la administración, así como la realización de actividades que fomenten una actitud de respeto por el medio ambiente en la vida cotidiana del centro.
Finalmente, la metodología de esta materia debe fomentar los principios de tenacidad y de autonomía en el trabajo personal, ya que el interés, el esfuerzo y el hábito de trabajo, tanto dentro como fuera del aula, constituyen no sólo un medio sin el que no es posible aprender, sino un fin en sí mismos.
Objetivos
La enseñanza de Filosofía y ciudadanía en el Bachillerato tendrá como finalidad el desarrollo de las siguientes capacidades:
1. Identificar y apreciar el sentido de los problemas filosóficos y emplear con propiedad y rigor los conceptos y términos específicos en el análisis, la argumentación y el debate.
2. Adoptar una actitud crítica y reflexiva ante las cuestiones teóricas y prácticas, fundamentando racionalmente tanto las ideas como las conductas.
3. Argumentar de modo coherente el propio pensamiento de forma oral y escrita, contrastándolo con otras posiciones y argumentaciones.
4. Practicar y valorar el diálogo filosófico como proceso de encuentro racional y búsqueda de una definición colectiva de la verdad.
5. Analizar y comentar textos filosóficos, considerando tanto su coherencia interna como su contexto histórico, identificando los problemas que plantean, así como los argumentos y soluciones que proponen.
6. Utilizar procedimientos básicos para el trabajo intelectual y autónomo: búsqueda y selección de información en diversas fuentes, incluidas las tecnologías de la información y la comunicación, contraste, análisis, síntesis y evaluación crítica de la misma, mostrando rigor intelectual en el planteamiento de los problemas y en la búsqueda de soluciones.
7. Adoptar una actitud cívica y de respeto ante las personas y crítica ante todo intento de justificación de las desigualdades sociales y ante toda discriminación, ya sea por sexo, etnia, cultura, creencias u otras características individuales o sociales.
8. Valorar la capacidad normativa y transformadora de la razón para construir una sociedad más justa, en la que exista una verdadera igualdad de oportunidades.
9. Valorar los intentos por construir un orden mundial basado en el cumplimiento de los derechos humanos, en la convivencia pacífica y en la defensa de la naturaleza.
10. Consolidar la competencia social y ciudadana fundamentando teóricamente su sentido, valor y necesidad para ejercer una ciudadanía democrática.
11. Desarrollar una conducta cívica, crítica y autónoma, inspirada en los derechos humanos, comprometida con la construcción de una sociedad democrática, justa y equitativa, y con la defensa de la naturaleza, mostrando actitudes de responsabilidad social y participación en la vida comunitaria.
Contenidos
1. Contenidos comunes
— Identificación, planteamiento y análisis crítico de cuestiones y problemas filosóficos.
— Búsqueda y selección de información utilizando distintas fuentes, incluidas las tecnologías de la información y la comunicación. Tratamiento y análisis crítico de la información. Contraste y valoración de la pertinencia tanto de las fuentes manejadas como de los contenidos hallados.
— Comentario de textos (filosóficos, jurídicos, políticos, sociológicos, económicos u otros), definiendo y manejando con propiedad y rigor los conceptos y términos específicos. Identificación de las ideas principales y de la estructura argumentativa. Reconocimiento del contexto histórico del texto y del autor o autora, y de su relación con otras ideas y autores o autoras. Establecimiento de conclusiones.
— Realización de informes escritos y exposiciones orales. Redacción de paráfrasis y elaboración de esquemas. Exposición razonada de ideas y opiniones propias. Cita adecuada de autores o autoras y fuentes. Utilización de los recursos de las tecnologías de la información y la comunicación para exponer información.
— Participación en diálogos y debates. Argumentación razonada del propio pensamiento en contraste con el de otras personas. Respeto y valoración de las opiniones de los demás. Valoración de la razón como el instrumento adecuado para alcanzar acuerdos.
— Realización de trabajos cooperativos, asumiendo responsablemente y de forma igualitaria las tareas propias y colectivas.
— Actitud responsable y cívica de colaboración y participación que contribuya a la convivencia pacífica y a la construcción de una sociedad más justa y equitativa. Actitud crítica ante los intentos de justificar cualquier tipo de discriminación.
2. El saber filosófico
— Filosofía, ciencia y otros modelos de saber.
— La filosofía como racionalidad teórica: verdad y realidad.
— La filosofía como racionalidad práctica: ética y filosofía política.
— Las preguntas y problemas fundamentales de la filosofía.
3. El ser humano persona y sociedad
— La dimensión biológica: evolución y hominización.
— La dimensión sociocultural: individuo y ser social. La tensión entre naturaleza y cultura. La dicotomía sexo-género.
— La dimensión lógico-simbólica: la relación entre el sujeto y el mundo.
— Concepciones filosóficas del ser humano.
4. Filosofía moral y política
— Los fundamentos de la acción moral: la libertad y la responsabilidad.
— Las teorías éticas ante los retos de la sociedad actual: la justicia y el bien (como felicidad, utilidad, deber, etc.).
— La construcción filosófica de la ciudadanía: génesis, desarrollo histórico y fundamentación filosófica. Discriminaciones en el acceso a la ciudadanía a lo largo de la historia.
5. Democracia y ciudadanía
— Origen y legitimidad del poder político.
— Fundamentos filosóficos e históricos del Estado democrático y de derecho.
— Legitimidad de la acción del Estado para defender la paz, los valores democráticos y los derechos humanos.
— Democracia, medios de comunicación de masas y ciudadanía global.
Criterios de evaluación
1. Reconocer y explicar con precisión y rigor la especificidad de la filosofía distinguiéndola de otros saberes o modos de explicación de la realidad, diferenciando su vertiente teórica y práctica, centrándose en las preguntas y problemas fundamentales.
Con este criterio se trata de comprobar la capacidad para reconocer lo específico del saber filosófico y el tipo de preguntas que éste aborda, así como el grado de precisión y rigor alcanzado con la explicación oral y escrita de los conceptos y preguntas fundamentales. Se trataría de verificar también, mediante el análisis y comparación de textos procedentes de diversos saberes, que se valoran las aportaciones del análisis filosófico a los grandes problemas de nuestro tiempo.
2. Razonar con argumentaciones bien construidas, realizando un análisis crítico y elaborando una reflexión fundamentada en torno a los problemas filosóficos, tanto teóricos como prácticos.
Con este criterio se pretende evaluar, mediante la realización de análisis y comentarios de textos, la realización de mapas conceptuales, pruebas escritas, exposiciones orales, trabajos monográficos u otros procedimientos, la capacidad para expresar de forma crítica y reflexiva las aportaciones más importantes del pensamiento occidental, huyendo de la retención mecánica de datos, la reproducción acrítica, la improvisación y la superficialidad.
3. Exponer argumentaciones y componer textos propios en los que se logre una integración de las diversas perspectivas y se avance en la formación de un pensamiento autónomo.
Con este criterio se pretende evaluar la capacidad para construir y enriquecer las propias opiniones, integrando de forma activa y constructiva el legado cultural específico de esta materia, mediante la realización de actividades de tipo reflexivo, como composiciones filosóficas, investigaciones individuales y en equipo, preparación y realización de debates, en las que de modo significativo y funcional se relacionen nuevos contenidos entre sí y con ámbitos de la experiencia, expresando de forma clara y coherente el resultado del trabajo de comprensión y de reflexión.
4. Utilizar y valorar el diálogo como instrumento de búsqueda de una definición colectiva de la verdad, como proceso de construcción de aprendizajes significativos, y como herramienta indispensable para la convivencia y el trabajo cooperativo, reconociendo y practicando los valores democráticos intrínsecos del diálogo: el respeto mutuo, la sinceridad, la tolerancia, el civismo, etc.
Con este criterio se trata de evaluar que se reconoce y asume la importancia del diálogo racional, mediante la realización de diálogos y debates sobre cuestiones y problemas filosóficos, tanto teóricos como prácticos, o relacionados con la experiencia directa del alumnado, en los que sea necesario exponer y argumentar las propias opiniones y contrastarlas con las de otras personas de forma constructiva y respetuosa.
5. Obtener información relevante a través de diversas fuentes, elaborarla, contrastarla y utilizarla críticamente en el análisis de problemas filosóficos, sociológicos, y políticos, u otros, y comunicarla oralmente y por escrito, utilizando los recursos proporcionados por las tecnologías de la información y la comunicación.
Con este criterio se trata de comprobar la capacidad para seleccionar y manejar información procedente de fuentes diversas: bibliográficas, de los medios de comunicación y de información, o la procedente de la propia experiencia.
Asimismo se pretende evaluar el dominio de las destrezas de carácter general necesarias para el análisis crítico de la información (la observación, la descripción, la clasificación, la sistematización, la comparación, la valoración, etc.) y para la comunicación oral y escrita, utilizando las tecnologías de la información y la comunicación (realización de informes escritos y presentaciones multimedia, publicación de información en Internet, etc.).
6. Analizar y explicar las características específicas de lo humano como una realidad compleja y abierta, profundizando en las diferentes dimensiones que lo constituyen y en las diversas concepciones filosóficas que lo han definido hasta hoy.
Con este criterio se trata de evaluar la capacidad para expresar la integración de las diversas dimensiones del ser humano, incidiendo en su origen natural y evolutivo, en la dialéctica entre naturaleza y cultura e individuo y ser social, y en el carácter lógico-simbólico.
La comprobación de este criterio podrá llevarse a cabo mediante la elaboración de esquemas, la búsqueda y análisis de pruebas del proceso evolutivo aportadas por diferentes ciencias, el análisis y comentario de textos antropológicos, la elaboración de trabajos monográficos, la resolución de ejercicios de lógica de diversos tipos, etc.
7. Identificar y valorar la naturaleza de las acciones humanas en tanto que libres, responsables, normativas y transformadoras.
Con este criterio se trata de comprobar la capacidad para explicar y describir el sentido de la razón práctica, así como la necesidad de la libertad para realizar acciones morales, y consecuentemente, asumir compromisos ético-políticos en el ámbito personal y social, reflexionando especialmente sobre la justicia, el bien, la felicidad, el deber y los valores recogidos en la Declaración Universal de Derechos Humanos.
8. Distinguir y valorar las ideas filosóficas que han contribuido en distintos momentos históricos a definir la idea de ciudadanía, desde la Grecia clásica hasta el mundo actual, haciendo énfasis en la Ilustración y en la fundamentación histórica de los Derechos Humanos, así como en las discriminaciones que han sufrido diferentes colectivos a lo largo de la historia, especialmente las mujeres, para acceder a la ciudadanía.
Con este criterio se trata de evaluar la capacidad para describir la construcción de la idea de ciudadanía y su fundamentación ético-política, reconociéndola como tarea histórica inacabada y analizando críticamente las dificultades para el acceso a la ciudadanía de diferentes colectivos, especialmente las mujeres a lo largo de la historia. También se evaluará la capacidad para reconocer y practicar las virtudes cívicas que hacen posible una convivencia democrática en el marco universal de los Derechos Humanos.
9. Reconocer y analizar los conflictos, logros, dificultades, cambios y retos más importantes que contextualizan la actividad socio-política del ciudadano y la ciudadana en las complejas sociedades actuales, manifestando una actitud crítica ante todo intento de justificación de las desigualdades sociales o situaciones de discriminación.
Con este criterio se trata de comprobar la capacidad para identificar y describir los problemas sociales y políticos más relevantes de la sociedad actual, y los logros e intentos de solución que ofrecen los ordenamientos jurídicos y los sistemas de participación democrática.
Asimismo, trata de evaluar la capacidad para analizar críticamente dichos problemas sociales y políticos, y proponer de forma argumentada posibles soluciones a los mismos, mostrando una actitud cívica, cooperativa, democrática y contraria a cualquier tipo de discriminación.
10. Señalar y describir las diferentes teorías acerca del origen del poder político y su legitimación, identificando en especial las que fundamentan el Estado democrático y de derecho, y analizar los modelos de participación y de integración en la compleja estructura social de un mundo en proceso de globalización.
Con este criterio se trata de evaluar la capacidad para explicar el origen y la legitimidad del poder político, de las diferentes concepciones del Estado y de la fundamentación y funcionamiento de la democracia, analizando las posibilidades y el deber de intervención del ciudadano y de la ciudadana, y tomando conciencia de la necesidad de participar en la construcción de un mundo más justo y solidario.
HISTORIA DE ESPAÑA
Introducción
El estudio de la Historia es reconocido como un elemento fundamental de la actividad escolar por su valor formativo al referirse al estudio de la experiencia humana a través del tiempo. El pasado conforma muchos de los esquemas de conocimiento e interpretación de la realidad al estar presente en nuestra vida actual, tanto individual como colectiva. El carácter significativamente vertebrador dentro de las ciencias humanas convierte a la Historia en una sólida base sobre la que apoyar la comprensión de otras disciplinas vinculadas a la actividad humana.
La perspectiva temporal en el análisis global e interrelacionado de los hechos y procesos históricos, mediante la puesta en práctica de los métodos y procedimientos específicos de la ciencia histórica, proporciona conocimientos relevantes sobre el pasado que ayudan a la comprensión de la realidad actual. Entre los valores formativos de la disciplina destaca su contribución al desarrollo de destrezas para el análisis racional de los diversos aspectos económicos, sociales, políticos y culturales y los referidos a las mentalidades que configuran las complejas realidades actuales.
Además, como disciplina que persigue el estudio racional, abierto y crítico del pasado, su estudio propicia el desarrollo de una serie de capacidades y técnicas intelectuales propias del pensamiento abstracto y formal, tales como la observación, el análisis, la inferencia, la interpretación, la capacidad de comprensión y explicación, el ejercicio de la memoria y el sentido crítico.
El conocimiento científico del pasado y la comprensión del entorno social, entendido en sentido amplio, son, a la vez, pasos previos para la configuración de la memoria colectiva y la formación de ciudadanos y ciudadanas responsables de sus derechos y de sus obligaciones para con la sociedad, así como para la adquisición de actitudes favorables a la convivencia democrática.
Esta materia, presente en la formación común del alumnado de Bachillerato, tiene a España como ámbito de referencia fundamental. Su estudio, que parte de los conocimientos adquiridos en etapas educativas anteriores, debe servir para profundizar en el conocimiento de su herencia personal y colectiva. España está históricamente configurada y constitucionalmente reconocida como una nación cuya diversidad constituye un elemento de riqueza y un patrimonio compartido, por lo que el análisis de su devenir histórico debe atender tanto a lo que es común como a los factores históricos de pluralidad, que explican, a la postre, la formación del estado de las autonomías, constatación jurídica de la personalidad de los territorios que forman España, entre los que se incluye el Principado de Asturias. Por otra parte, la historia de España contiene múltiples elementos de relación con un marco espacial más amplio, de carácter internacional, en el que se encuentran buena parte de sus claves explicativas contribuyendo con ello a poder situarse conscientemente en el mundo.
Los diferentes bloques en que se agrupan los contenidos tratan de facilitar al alumnado la comprensión de los rasgos esenciales de la trayectoria histórica de España y, en nuestro caso, de Asturias, presentando los procesos, estructuras y acontecimientos más relevantes en las diferentes etapas históricas, concediendo prioridad al estudio más detallado de las más próximas.
Con ello se pretende proporcionar la necesaria visión continua y global del desarrollo histórico, a la vez que se propone centrarse en el marco temporal más cercano para poder abordar con suficiente profundidad la complejidad de las explicaciones históricas referidas a los últimos siglos. Esta enfoque predominante no excluye una atención, más o menos amplia en función de criterios y necesidades de formación que se adviertan, a los aspectos de etapas anteriores a la época contemporánea, cuyas huellas en ésta deben ser, en cualquier caso, objeto de atención.
Entre los contenidos ocupan un lugar destacado las destrezas y competencias relacionadas con el tratamiento de la información, y el conjunto de procedimientos de análisis e interpretación propios del quehacer historiográfico que el alumnado debe poner en práctica ya que permiten construir el propio aprendizaje y consolidan su capacidad para aprender de forma autónoma.
En el currículo están presentes las actitudes que favorecen la creación de un mundo más justo y solidario, por ello se han incluido entre los contenidos aquellas que se consideran fundamentales para la formación de ciudadanos y ciudadanas responsables, conscientes de sus obligaciones y derechos democráticos. En aplicación del principio de igualdad se han mencionado los distintos papeles asignados a hombres y mujeres en diferentes épocas históricas, considerando la contribución de ambos al devenir de la sociedad, con el fin de superar visiones parciales de la historia y contribuir a la consecución de la igualdad efectiva entre hombres y mujeres.
El primer bloque de los contenidos se refiere a aquellos procedimientos y actitudes que se consideran fundamentales para el desarrollo de la materia y que, en su consideración de contenidos comunes de carácter transversal deben incorporarse al tratamiento del resto.
El resto de los contenidos se presenta según un criterio cronológico en el que dominan los elementos político-institucionales. Cronología y aspectos políticos son, a la par que elementos historiográficos de primer orden, criterios ampliamente compartidos cuando se trata de agrupar los elementos de la compleja realidad histórica para facilitar su análisis. Esta presentación no debe considerarse incompatible con un tratamiento que abarque, en unidades de tiempo más amplias, la evolución de ciertos grandes temas, que puedan ser suscitados a partir de las inquietudes del presente.
Los contenidos y criterios de evaluación priorizan los aprendizajes relacionados con la historia contemporánea de España. En los distintos bloques temáticos, junto a los hechos y acontecimientos de corta duración, se hacen referencias a las realidades estructurales que, a la par que dan continuidad y sentido de la globalidad al proceso histórico, ponen de manifiesto con su transformación los grandes momentos de cambio histórico, pero también son el principal filón de supervivencias del pasado en el presente. Siguiendo ese principio, el bloque denominado “Raíces históricas de la España contemporánea”, que abarca la historia de España desde la romanización hasta el siglo XVIII inclusive, se ha enfocado dando relevancia a los elementos históricos estructurales cuya influencia se puede percibir mejor en el presente. Por ello, los departamentos deben desarrollar programaciones docentes que concedan atención preferente a los siglos XIX y XX.
Se han incluido enunciados propios de la historia de Asturias que tienen carácter relevante al poner de manifiesto las peculiaridades históricas de nuestra Comunidad Autónoma y por su contribución al pasado histórico español. En cualquier caso, la especificidad asturiana puede analizarse a través de ejemplos ilustrativos mediante la observación directa, la realización de entrevistas, la consulta de textos, la visión de imágenes, o cualquier otra fuente sobre la que pueda aplicarse los métodos propios del estudio histórico.
Orientaciones metodológicas
El Bachillerato favorecerá la capacidad del alumnado para aprender por sí mismo, para trabajar en equipo y aplicar los métodos de investigación histórica, así mismo, contribuirá al desarrollo del hábito lector y de la capacidad de expresarse correctamente. Estos principios pedagógicos son perfectamente compatibles con el enfoque científico del estudio de la Historia y con el desarrollo de aprendizajes significativos y funcionales, mediante los cuales el alumno o la alumna relaciona los contenidos con su experiencia y la realidad social inmediata. El Bachillerato, en definitiva, debe contribuir al desarrollo de la madurez intelectual, personal y social de las personas, teniendo un valor preparatorio para todo el espectro de posteriores opciones educativas o laborales.
En consecuencia, deberemos tener en cuenta, por una parte, un conjunto de principios metodológicos determinados por los estudios sobre aprendizaje, íntimamente relacionados con las características del alumnado (edad, desarrollo cognitivo, capacidad de asumir responsabilidades); y, por otra, aquellos que se justifican por las exigencias de la Historia de España, y de Asturias, como disciplina científica. Así, podemos señalar algunos principios metodológicos que pueden guiar la práctica docente del profesorado de la materia. Por un lado, establecer dinámicas de aula que favorezcan un buen clima de relaciones, de confianza y de motivación, organizando el trabajo de diferentes formas: individual, pequeño grupo, gran grupo, estimulando, en cualquier caso, la cooperación frente a la competitividad y fomentando la resolución pacífica de conflictos mediante el diálogo.
Por otro lado, es necesario detectar “las ideas previas” del alumnado (conocimientos adquiridos con anterioridad, experiencias vividas, explicaciones personales sobre el devenir de las sociedades, etc), para contrastarlas con nuevos conocimientos derivados del análisis racional y científico de los procesos y acontecimientos históricos, y construir, a partir de ellos, los nuevos aprendizajes, se trata pues, de construir el conocimiento sobre la base ya adquirida.
No hay que olvidar la importancia de desarrollar la competencia comunicativa del alumnado mediante la realización de actividades en las que sea necesario comprender y expresar ideas, conceptos y opiniones, citando adecuadamente las fuentes y empleando el vocabulario adecuado con el suficiente rigor. La realización de resúmenes escritos, de ejercicios de síntesis, de informes monográficos, de esquemas, cuadros sinópticos o mapas conceptuales contribuye al desarrollo de esta competencia. Del mismo modo, se contribuye al desarrollo de la capacidad para expresarse oralmente mediante la realización de exposiciones orales, de diálogos y debates en los que comuniquen ideas y argumentos de forma razonada, se distingan hechos y opiniones, se complementen o contrasten ideas, respetando las normas de intervención y evitando cualquier situación de discriminación.
Del mismo modo, se desarrollará la capacidad para el aprendizaje autónomo de alumnos y alumnas, mediante la puesta en práctica de metodologías activas y técnicas de trabajo que lo favorezcan. Para ello, deben consolidarse las destrezas necesarias para acceder a las diferentes fuentes que puedan proporcionar información, como bibliotecas, hemerotecas, o cualquier otra, incluidos aquellas a las que se accede mediante las tecnologías de la información y la comunicación (buscadores, enciclopedias virtuales, páginas de recursos en línea, etc.). De esta forma, se favorece la integración de las tecnologías de la información y la comunicación en el proceso de enseñanza y aprendizaje, mediante la utilización de aplicaciones informáticas para el tratamiento de textos y el empleo de imágenes, la realización de presentaciones multimedia, el acceso a Internet para obtener, intercambiar y publicar información.
Se facilitará la realización, por parte del alumnado, de trabajos de investigación monográficos, interdisciplinares u otros de naturaleza análoga que impliquen a uno o varios departamentos de coordinación didáctica.
Por último, se favorecerá la participación de los alumnos y alumnas en las decisiones sobre su propio aprendizaje, muy especialmente en las que se tomen sobre formas y procedimientos de evaluación, de cuyo resultado se debe derivar la mejora de las estrategias educativas.
En cuanto a la metodología derivada de las características de la disciplina, hay una serie de cuestiones que es necesario remarcar. En primer lugar, se desarrollarán bloques temáticos o unidades didácticas que, aproximándose al modelo científico, abarquen de manera integrada los diferentes niveles de la vida social a través del tiempo: estructuras económico-sociales y políticas, rasgos culturales, artísticos y de mentalidad, hechos y acontecimientos, etc., introduciendo métodos propios de la crítica y de la investigación histórica, manejando, dentro de las posibilidades que tiene el alumnado de 2º de Bachillerato, fuentes documentales diversas (escritas, audiovisuales, primarias e historiográficas) y adaptándose siempre al nivel de comprensión y de desarrollo cognitivo del alumnado.
Es necesario despertar en el alumnado el espíritu crítico, antidogmático, para acercarse al estudio del pasado, introduciendo en los temas más polémicos el análisis y contraste de diferentes fuentes e interpretaciones historiográficas con el fin de que el alumnado perciba la necesidad del análisis racional y científico para abordar la complejidad del estudio de la historia.
Con el fin de facilitar la adquisición de conocimientos significativos que ayuden a comprender los problemas de actualidad con una perspectiva histórica, se intentará relacionar los contenidos históricos con las realidades actuales (pervivencias, vestigios del pasado, problemas sociales relevantes) presentes en la vida cotidiana.
Así mismo, debe promover el desarrollo de valores y actitudes favorables para la convivencia como la igualdad entre sexos, la solidaridad, la tolerancia, la interculturalidad y el respeto a los derechos humanos.
Objetivos
1. Identificar y situar en el tiempo y en el espacio los procesos, estructuras y acontecimientos más relevantes de la historia de España, y especialmente de Asturias, valorando sus repercusiones en la configuración de la España actual.
2. Conocer y comprender los procesos más relevantes que configuran la historia española contemporánea, identificando las interrelaciones entre hechos políticos, económicos, sociales y culturales, analizando los antecedentes y factores que los han conformado e identificando las causas estructurales de las situaciones de discriminación por sexo, raza, origen, creencias, etc.
3. Fomentar una visión integradora de la historia de España, que respete y valore tanto los aspectos comunes como las particularidades asturianas y genere actitudes de tolerancia y solidaridad entre los diversos pueblos de España.
4. Situar el proceso histórico español en sus coordenadas internacionales para explicar y comprender sus implicaciones e influencias mutuas para ser capaces de tener una visión articulada y coherente de la historia.
5. Identificar los cambios coyunturales y los rasgos permanentes del proceso histórico por encima de los hechos aislados y de los protagonistas concretos, con el fin de lograr una visión global de la historia.
6. Conocer las normas básicas que regulan nuestro ordenamiento constitucional, promoviendo tanto el compromiso individual y colectivo con las instituciones democráticas como la toma de conciencia ante los problemas sociales, en especial los relacionados con los derechos humanos.
7. Seleccionar e interpretar información procedente de fuentes diversas, incluidas las tecnologías de la información y la comunicación, aplicar las técnicas elementales de comentario de textos y de interpretación de mapas, gráficos y otras fuentes históricas, y utilizarla de forma crítica para la comprensión de procesos y hechos históricos.
8. Realizar trabajos de indagación y pequeñas investigaciones, de forma individual y en equipo, en los que se analice, contraste, sintetice y presente información de fuentes diversas, mediante exposiciones orales e informes escritos, empleando con propiedad la terminología y el vocabulario históricos y los recursos proporcionados por las tecnologías de la información y la comunicación.
9. Desarrollar el aprecio por los valores de justicia e igualdad, por los principios democráticos y por la defensa de los derechos y libertades individuales y colectivos, rechazando cualquier forma de discriminación por razones de sexo, origen, creencia o cualquier otra circunstancia social o personal.
Contenidos
1. Contenidos comunes
Procedimientos para la comprensión de acontecimientos históricos.
— Localización en el tiempo y en el espacio de procesos, estructuras y acontecimientos relevantes de la historia de España, y especialmente de Asturias, identificando sus componentes económicos, sociales, políticos y culturales.
— Identificación y comprensión de los elementos de causalidad que se dan en los procesos de evolución y cambios relevantes para la historia y para la configuración de la realidad española actual.
— Clasificación de hechos y fenómenos históricos significativos (económicos, demográficos, sociales, culturales, ideológicos), comprendiendo las interrelaciones que existen entre ellos y empleando las diferentes convenciones para su ordenación y representación.
— Establecimiento de interrelaciones entre fenómenos españoles, autonómicos y locales y reconocimiento de la proyección de fenómenos históricos en ámbitos cercanos como la propia localidad o el Principado de Asturias.
Tratamiento de la información y competencia digital.
— Búsqueda, selección, análisis e interpretación de información procedente de fuentes primarias y secundarias: textos, mapas, gráficos y estadísticas, prensa, medios audiovisuales así como la proporcionada por las tecnologías de la información y comunicación, o a través de la observación directa: visita a museos, archivos, realización de entrevistas, trabajos de campo, etc.
— Empleo de técnicas para el análisis, comentario e interpretación de diversas fuentes y material historiográfico como, por ejemplo, textos, gráficas, mapas, fotografías, tablas de datos, etc.
— Análisis de interpretaciones historiográficas distintas sobre un mismo hecho o proceso histórico, contrastando y valorando los diferentes puntos de vista.
— Realización de sencillos trabajos de indagación e investigación, individual o colectivamente, aplicando pautas propias de la investigación científica.
— Exposición oral y escrita de las conclusiones obtenidas a partir de la información proporcionada por las fuentes históricas e historiográficas, utilizando el vocabulario histórico adecuado.
— Participación en diálogos y debates exponiendo las propias ideas con rigor y coherencia, diferenciando hechos, datos y opiniones, y respetando las aportaciones de los demás.
Actitudes, valores y ciudadanía
— Voluntad de realizar las tareas con corrección, mostrando una disposición favorable al trabajo cooperativo y una actitud abierta a las opiniones y puntos de vista de los demás.
— Interés por desarrollar cualidades personales como el rigor intelectual, la objetividad y la actitud crítica, tanto en la identificación de los problemas históricos como en el tratamiento de las fuentes, en la elaboración de conclusiones y en la redacción de síntesis.
— Valoración del conocimiento y del análisis histórico como un proceso en constante reelaboración, que mediante el empleo del método científico y el contraste entre los distintos enfoques nos dota de un conocimiento cada vez más objetivo del pasado histórico y de los problemas del mundo actual.
— Desarrollar el aprecio por los valores de justicia e igualdad, por los principios democráticos y por la defensa de los derechos y libertades individuales y colectivas, rechazando cualquier forma de discriminación por razones de sexo, origen, creencia o cualquier otra circunstancia social o personal.
— Aceptación de los derechos y deberes como ciudadanos y ciudadanas, mostrando interés por la participación y cooperación en tareas colectivas que benefician a la comunidad.
— Actitud favorable para la superación pacífica de los conflictos que se produzcan en cualquier ámbito, ya sean de carácter económico, político o social.
— Valoración crítica de los rasgos culturales, costumbres y tradiciones, tanto asturianos como españoles, y aprecio por los que suponen una aportación positiva al patrimonio común de la humanidad.
2. Raíces históricas de la España contemporánea
— Pervivencia del legado romano en la cultura hispánica.
— Origen, evolución y diversidad cultural de las entidades políticas peninsulares en la Edad Media: reinos cristianos y Al- Andalus. Las formas de ocupación del territorio y su influencia en la estructura de la propiedad.
— El reino de Asturias y los orígenes del Principado.
— Formación y evolución de la monarquía hispánica: de la unión dinástica de los Reyes Católicos a la unión de reinos de los Austrias.
— Expansión ultramarina y creación del imperio colonial.
— Características políticas, económicas y sociales del Antiguo Régimen. La política centralizadora de los Borbones.
— La Ilustración española y asturiana.
3. La crisis del Antiguo Régimen
— Crisis de la monarquía borbónica. Guerra de Independencia y los comienzos de la revolución liberal (1808–1814). Asturias en el proceso revolucionario. La Constitución de 1812.
— El reinado de Fernando VII (1814-1833): absolutismo frente a liberalismo. Emancipación de la América española.
4. Construcción y consolidación del Estado liberal El Sexenio Democrático
— Revolución liberal en el reinado de Isabel II (1833–1868). Carlismo y guerra civil. Construcción y evolución del Estado liberal.
— El Sexenio revolucionario o democrático (1868–1874): de la revolución al ensayo republicano.
— Asturias en la época liberal.
5. La España de la Restauración
— El régimen de la Restauración. Características y funcionamiento del sistema canovista. El ejemplo de Asturias.
— La oposición al sistema. Nacimiento de los nacionalismos periféricos.
— Guerra colonial y crisis de 1898.
— Intentos de modernización del régimen de la Restauración: regeneracionismo y revisionismo político.
— Crisis y quiebra de la Monarquía constitucional. Conflictividad social. El problema de Marruecos y su influencia en la crisis política.
— La Dictadura de Primo de Rivera (1923-1930).
6. Transformaciones económicas y cambios sociales en el siglo XIX y primer tercio del siglo XX
— Trasformaciones económicas. El proceso de desamortización y cambios agrarios. Las peculiaridades de la incorporación de España a la revolución industrial. Modernización de las infraestructuras: el ferrocarril.
— Trasformaciones sociales y culturales. Evolución demográfica: crecimiento de la población y movimientos migratorios.
— De la sociedad estamental a la sociedad de clases. Génesis y desarrollo del movimiento obrero en España. Capitalismo y movimiento obrero en Asturias en el siglo XIX y primer tercio del siglo XX. Cambio en las mentalidades y en los comportamientos colectivos.
7. Segunda República y Guerra Civil
— El contexto internacional.
— La proclamación de la República. El mosaico político y la Constitución de 1931. Política de reformas y realizaciones culturales. El bienio de centro–derecha: reacciones antidemocráticas y revolución de 1934 en España y en Asturias.
— El triunfo del Frente Popular.
— Las mujeres en la vida social y política: el derecho al voto femenino.
— Guerra Civil: sublevación militar. Dimensión política e internacional del conflicto. Evolución de las dos zonas. Consecuencias de la guerra. La Guerra Civil en Asturias.
8. España durante la Dictadura franquista
— El nuevo régimen (1939–1959). Institucionalización, fundamentos ideológicos y apoyos sociales. Influencia de la coyuntura internacional.
— La consolidación del Régimen. La discriminación de las mujeres durante el franquismo. Práctica política: la represión. La oposición y el exilio.
— Autarquía económica (1939–1959): intervensionismo y reajuste. La economía asturiana en la España autárquica.
— Cambios demográficos, económicos, sociales y políticos (1959–1975): crisis y reconversión de la economía asturiana. La oposición democrática al régimen: el ejemplo de Asturias.
9. La España democrática
— La transición política: ruptura y reforma. Elecciones de 1977 y proceso constituyente. La Constitución de 1978 y el Estado de las Autonomías. El Estatuto de Autonomía del Principado de Asturias.
— Los gobiernos democráticos.
— España en el mundo actual. La integración en Europa.
— Trasformaciones económicas y sociales y cambio demográfico. Organizaciones sindicales y grupos de presión. La progresiva emancipación social y económica de las mujeres. Evolución cultural.
— Problemas específicos de la Autonomía asturiana.
Criterios de evaluación
1. Reconocer y valorar los procesos históricos más significativos anteriores al siglo XVI, resaltando especialmente su trascendencia posterior y las huellas que todavía permanecen vigentes.
Se pretende evaluar la capacidad para identificar las huellas que han dejado en la realidad española actual y valorar la importancia histórica de algunos procesos significativos de la Antigüedad y la Edad Media, como la romanización, la evolución política, territorial y socioeconómica de los reinos medievales, y las modalidades más significativas de apropiación y reparto de tierra. Así mismo, se pretende verificar la competencia del alumnado para describir la incidencia de la romanización en Asturias, la configuración de la Monarquía asturiana medieval y las instituciones políticas que dotaron al Principado de Asturias de personalidad político–administrativa.
2. Reconocer y caracterizar las estructuras económico–sociales y las peculiaridades de la génesis y desarrollo del Estado moderno en España, las características de la Ilustración española y asturiana, así como del proceso de expansión exterior y las estrechas relaciones entre España y América.
Este criterio pretende comprobar la competencia para explicar los rasgos económico–sociales esenciales de la evolución de la monarquía hispánica en la Edad Moderna, su papel en Europa, su transformación en el Estado centralista borbónico, así como la aportación de Asturias a la Ilustración española. Asimismo, se evaluará la capacidad de contextualizar históricamente el descubrimiento, conquista, aportaciones demográficas y modelo de explotación de América y su trascendencia en la España moderna.
3. Analizar y caracterizar la crisis del Antiguo Régimen en España, resaltando tanto su particularidad como su relación con el contexto internacional y su importancia histórica.
Se trata de verificar la capacidad para reconocer el alcance y las limitaciones del proceso revolucionario producido durante la Guerra de la Independencia, resaltando la importancia de la obra legislativa de las Cortes de Cádiz y la participación de Asturias en el proyecto revolucionario. También se pretende comprobar que el alumno o la alumna es capaz de explicar la dialéctica entre absolutismo y liberalismo durante el reinado de Fernando VII e identificar las causas del proceso emancipador de la América española durante el mismo, evaluando sus repercusiones.
4. Explicar la complejidad del proceso de construcción del Estado liberal y de la lenta implantación de la economía capitalista en España y en Asturias y las trasformaciones sociales que genera, destacando las dificultades que hubo que afrontar y la naturaleza revolucionaria o no del proceso.
Con este criterio se quiere comprobar la preparación para elaborar explicaciones coherentes sobre el contenido, dimensiones y evolución de los cambios político-jurídicos, sociales y económicos en la España isabelina y las causas de la Revolución de 1868, apreciando también el significado histórico del Sexenio democrático, explicando su evolución política y valorando el esfuerzo democratizador que representó.
5. Caracterizar el periodo de la Restauración, analizando las peculiaridades del sistema político, su funcionamiento en Asturias, las realizaciones y los fracasos de la etapa, así como los factores más significativos de la crisis y descomposición del régimen.
Este criterio pretende verificar la competencia para reconocer las características de la Restauración borbónica en España, explicando los fundamentos jurídico-políticos y las prácticas corruptas que desvirtúan el sistema parlamentario, así como el papel de los principales protagonistas de este proceso y de los movimientos al margen del bipartidismo: los incipientes nacionalismos periféricos y el movimiento obrero en España, y especialmente en el Principado de Asturias. Por otra parte, trata de evaluar si los alumnos y alumnas saben analizar los problemas políticos y sociales más relevantes de la crisis de la Restauración y la quiebra de la monarquía parlamentaria durante el reinado de Alfonso XIII y si reconocen las peculiaridades de la Dictadura de Primo de Rivera, explicitando las causas del fracaso de su política.
6. Valorar la trascendencia histórica de la Segunda República y de la Guerra Civil, destacando especialmente el empeño modernizador del proyecto republicano, la oposición que suscitó y otros factores que contribuyeron a desencadenar un enfrentamiento fratricida.
Se trata de comprobar que al alumno o la alumna es capaz de situar cronológicamente los acontecimientos más relevantes de la Segunda República, de describir las características de la Constitución de 1931, las líneas maestras de los proyectos reformistas y las realizaciones y conflictos de las distintas etapas, con especial atención a la irrupción de las mujeres en la vida social y política, y al levantamiento revolucionario de Octubre de 1934. Asimismo, se pretende evaluar que el alumno o la alumna es capaz de explicar los orígenes de la sublevación militar, la trascendencia de los apoyos internacionales en su desenlace, los aspectos más significativos de la evolución de las dos zonas, así como la situación política y militar de Asturias durante la Guerra Civil.
7. Reconocer y analizar las peculiaridades ideológicas e institucionales de la Dictadura franquista, en especial el papel que asignaba a las mujeres en la vida pública y privada, secuenciando los cambios políticos, sociales y económicos del régimen, y resaltando la influencia de la coyuntura internacional en su evolución.
Este criterio pretende comprobar que el alumno o la alumna es capaz de describir las bases ideológicas, los apoyos sociales y los fundamentos institucionales de la dictadura franquista y explicar cómo los acontecimientos internacionales influyeron en el devenir del régimen. También se pretende constatar que el alumno o la alumna comprende y sitúa cronológicamente los rasgos más importantes de la evolución política y económica de la España franquista, analizando la influencia del desarrollismo en la sociedad a partir de los años sesenta. Así mismo, requiere identificar y valorar la represión, la situación de discriminación de las mujeres, la evolución e intensidad de la oposición al régimen, tanto en el interior como en el exilio. Por último, el alumnado debe identificar las trasformaciones económicas y sociales que experimentó Asturias durante las distintas etapas del franquismo y su papel en la actividad opositora.
8. Describir las características y dificultades del proceso de transición democrática valorando la trascendencia del mismo, reconocer la singularidad de la Constitución de 1978 y explicar los principios que regulan la actual organización política y territorial.
Se trata de evaluar la capacidad del alumno o alumna para explicar los cambios introducidos en la situación política, social y económica de España, y especialmente de Asturias, en los años inmediatamente siguientes a la muerte de Franco y el papel de los artífices individuales y colectivos: partidos políticos, sindicatos, movimiento feminista, y otros, de estos cambios, valorando el proceso de recuperación de la convivencia democrática en España. Asimismo, se evaluará la capacidad para describir la estructura y los principios que regulan la organización política y territorial de España a partir de 1978, y los problemas específicos de la Comunidad Autónoma de Asturias.
9. Poner ejemplos de hechos históricos significativos de la historia de España, relacionándolos con su contexto internacional, en especial, el europeo y el hispano americano.
Con este criterio se verificará la competencia para identificar y establecer conexiones entre episodios y periodos destacados de la Historia de España y de Asturias, y los que simultáneamente suceden en el contexto internacional, en particular en Europa y en Hispanoamérica, resaltando las repercusiones que se derivan en uno y otro ámbito.
10. Conocer y utilizar las técnicas básicas de indagación y explicación histórica, recoger información de diferentes tipos de fuentes valorando críticamente su contenido y expresarla oralmente y por escrito, utilizando con rigor el vocabulario histórico.
Este criterio pretende evaluar la competencia del alumno o la alumna para realizar trabajos de indagación y de síntesis en los que seleccione, analice e interprete la información que aportan las diversas fuentes de documentación histórica, en especial los textos, mapas, testimonios orales, datos estadísticos e imágenes. Asimismo, se pretende evaluar la capacidad para exponer conclusiones, oralmente y por escrito, utilizando los recursos proporcionados por las tecnologías de la información y la comunicación, empleando el vocabulario histórico preciso, diferenciando hechos y opiniones, y citando datos y fuentes con rigor. Igualmente se pretende verificar la destreza para elaborar e interpretar mapas conceptuales referidos tanto a procesos como a situaciones históricas concretas.
11. Valorar positivamente los principios democráticos y los derechos y libertades individuales y sociales, y rechazar situaciones de injusticia y desigualdad y cualquier forma de discriminación por razones de sexo, origen, creencia o cualquier otra circunstancia social o personal.
Con este criterio se pretende evaluar que el alumno o la alumna muestra predisposición para la cooperación y el trabajo en equipo, manifestando actitudes y comportamientos democráticos, igualitarios y favorables a la convivencia. Asimismo, se pretende valorar en qué medida reconocen e identifican situaciones de injusticia, desigualdad o contrarias a la convivencia pacífica y proponen desde una perspectiva solidaria, democrática y dialogante posibles soluciones a los mismos.
HISTORIA DE LA FILOSOFÍA
Introducción
La materia de Historia de la filosofía aspira a completar la formación filosófica del alumnado que cursa Bachillerato, profundizando en la comprensión de los problemas que se han abordado en Filosofía y ciudadanía, y analizando para ello las principales corrientes y sistemas filosóficos dados históricamente. La filosofía se presenta ahora como un saber que se desarrolla a lo largo de la historia y que puede concretarse en una relación de autores o autoras, de sistemas, de tradiciones y de textos representativos.
La historia de la filosofía recoge un conjunto de reflexiones en torno al ser humano y su mundo, vinculadas a los distintos momentos históricos en que se generaron y ligadas entre sí, en un doble intento de comprender racional y críticamente la realidad y de orientar la acción humana, tanto en el plano individual como en el colectivo. Se trata de acercar al alumnado a la historia de la filosofía para conocer las teorías, escuelas y autores o autoras que a través de sus reflexiones han intentado dar respuesta a las preguntas básicas y a los problemas fundamentales a los que se enfrenta el ser humano, con el fin de poder aplicar esos conocimientos a la reflexión y análisis crítico de nuestra realidad actual.
Concebida de este modo, la materia de Historia de la filosofía no se ha de confundir con una mera historiografía o un catálogo de autores y autoras, sino que es un instrumento con el que el alumnado será capaz de reflexionar, argumentar y obtener las herramientas conceptuales con las que enfrentarse a los interrogantes del mundo actual y de su experiencia personal.
La materia debe posibilitar al alumnado la obtención de una visión de conjunto tanto de cada época, como de los sistemas o los problemas filosóficos. Este marco general ha de funcionar como referente en el que situar las ideas de los autores y autoras de cada momento histórico, analizándolas tanto de un modo diacrónico como sincrónico.
Se debe considerar el carácter histórico de las diferentes teorías filosóficas, esclareciendo las condiciones materiales, sociales, políticas o culturales de su génesis y desarrollo. Sólo de este modo se comprende el sentido y el origen de los problemas abordados y de las soluciones adoptadas por los diferentes filósofos, a la vez que se valora el ejercicio filosófico como un intento de comprensión de la realidad de cada momento.
Para ello, se presentan las escuelas y autores más representativos e influyentes de cada período histórico. Al trabajar con ellos en el aula, se debe hacer visible y valorar la contribución de las mujeres en el devenir histórico y cultural, reflexionando sobre el proceso de configuración de los papeles sociales asignados a las mujeres y los hombres a lo largo de la historia, y contribuyendo, en consecuencia, a una redefinición de estas funciones en el marco de una relación entre iguales.
Los textos son la mejor forma de acercarse a las diferentes corrientes de pensamiento y por tanto, es necesario afianzar destrezas para su búsqueda, lectura, interpretación y comentario. Pero en este nivel educativo no podemos hacer de la erudición hermenéutica el eje de la materia. Se trata, entonces, de analizar el pensamiento de los autores y autoras a través de sus textos más accesibles y significativos, procurando mantener vivo el interés del alumnado.
La Historia de la filosofía contribuye a que las alumnas y los alumnos alcancen las capacidades propias de la etapa del Bachillerato, como el aprendizaje autónomo, el trabajo en equipo, la aplicación de los métodos de investigación apropiados, el interés por la lectura y la capacidad de expresarse correctamente. Así mismo, consolida la competencia en el tratamiento de la información (incluyendo las tecnologías de la información y la comunicación), la competencia en comunicación lingüística y la competencia social y ciudadana.
El uso de obras generales de historia de la filosofía y de la ciencia, de manuales, diccionarios de filosofía, etc. para poder entender conceptos utilizados en los textos, para informarse sobre las autoras o autores y situarlos históricamente, enseña al alumnado modos de acceso a la información y formas de trabajo autónomo que resultarán indispensables para cualquier tipo de formación ulterior. La lectura de textos de un alto nivel de organización lógica y conceptual, contribuye a convertir a los alumnos en lectores cultos y a las alumnas en lectoras cultas, y les facilitará el trabajo con obras técnicas de cualquier especialidad que elijan en el futuro. El comentario de textos proporciona habilidades intelectuales tanto de carácter analítico (análisis de términos, tesis, argumentos…), como sintético (esquemas, resúmenes, recopilaciones…) que son también de aplicación general. Relacionar entre sí argumentos distintos sobre un mismo tema, o relacionar teorías que se complementan o se niegan mutuamente, permite al alumnado adquirir el grado de madurez intelectual suficiente para formar una opinión y una orientación propias en el complejo mundo actual, consolidando los valores de la convivencia y la ciudadanía. Es decir, la adquisición de la madurez intelectual y el aprendizaje de los conocimientos y habilidades necesarias para desarrollarse de forma responsable y competente, cualesquiera que sean sus ulteriores opciones de desarrollo laboral, académico o humano.
Orientaciones metodológicas
A continuación se enuncian algunas indicaciones metodológicas coherentes con los objetivos y contenidos que se establecen para la materia de Historia de la filosofía, y que contribuyen a consolidar las capacidades adquiridas en Filosofía y ciudadanía.
La materia debe plantearse en forma de problemas filosóficos o de interrogantes abiertos que han de ser analizados en el aula. Ha de abordarse la historia de la filosofía teniendo en cuenta los conocimientos, intereses y experiencias cotidianas del alumnado, que de este modo podrá apropiarse de los recursos que ofrece la materia y convertirlos en recursos personales que utilizará como herramientas para reflexionar y analizar críticamente la realidad actual y su experiencia más cercana.
Por ello, el estudio y la reflexión sobre los diversos autores y autoras, sistemas o tradiciones que se han dado en la historia de la filosofía deben plantearse en el aula de tal forma que permitan comprender la génesis y evolución de los problemas filosóficos como un proceso dialéctico, mostrando la conexión de las corrientes y de los autores y autoras entre sí, así como la que han mantenido con las diferentes circunstancias políticas, culturales, religiosas, científicas, económicas e históricas de cada época, para lograr finalmente una visión de conjunto. Las actividades deben permitir al alumnado establecer la contextualización histórica y comprender los vínculos diacrónicos y sincrónicos existentes entre los distintos períodos de la historia de la filosofía, es decir, entender que los problemas o teorías que se formulan en un determinado momento de la historia del pensamiento, guardan estrecha relación con las condiciones materiales y socioculturales de esa época, a la vez que se deben a la influencia, oposición o evolución de teorías o problemas formulados en épocas anteriores. Se trata de que el alumnado desarrolle la capacidad para relacionar entre sí argumentos distintos sobre un mismo tema, o relacionar teorías que se complementan o se niegan mutuamente, pues así la filosofía adquiere verdadero sentido como una herramienta útil para comprender nuestro pasado y nuestro presente.
Deben manejarse materiales y fuentes de información de diversa procedencia y con diferentes formatos. La doble dimensión, académica y mundana, que caracteriza la actividad filosófica, exige que los materiales con los que se trabaje también tengan este doble carácter. Así, junto a los textos filosóficos (históricos o actuales) de la propia tradición académica, se han de utilizar también textos más didácticos e informaciones variadas procedentes de otras fuentes y en sus diferentes soportes. Obras generales de la historia de la filosofía y de la ciencia, diccionarios, manuales, ensayos y artículos de prensa son fuentes de consulta valiosas. Para la tarea de búsqueda de información se acudirá a las bibliotecas públicas (especialmente la biblioteca escolar) y a las tecnologías de la información y la comunicación (páginas web, correo electrónico, foros de opinión y participación, blogs, etc.).
En consonancia con lo anterior, la materia debe proporcionar aprendizajes prácticos y funcionales, en los que el alumnado intervenga de un modo activo. Éste debe disponer de las orientaciones, explicaciones, recursos, y materiales didácticos que le permitan realizar las actividades adecuadas en cada caso: tareas de estudio, lectura y comentario de textos, diálogos, preparación de debates, análisis de conflictos concretos de la vida cotidiana, trabajos de investigación, etc.
Se ha de consolidar en el alumnado el interés y el hábito de la lectura, y el rigor y la corrección en la expresión oral y escrita. Para ello deben realizarse lecturas, ya sea individuales o en común, tanto de textos procedentes de las distintas fuentes, como de elaboración propia. En esta materia tiene especial relevancia el análisis y el comentario crítico de textos, en el que habrá que definir términos y conceptos, analizar las ideas principales y la estructura argumentativa, realizar paráfrasis, relacionar el texto con el contexto de la obra, del autor o autora y de la época histórica, comparar con otros autores, autoras y épocas, reconocer el valor actual del problema planteado y de las soluciones propuestas, establecer conclusiones, elaborar una valoración personal, etc. Son igualmente necesarias otras técnicas de estudio e investigación como la realización de resúmenes, guiones, esquemas, informes, trabajos monográficos, etc.
Para contribuir a desarrollar la capacidad reflexiva y argumentativa, deben realizarse tareas y actividades que exijan del alumnado un nivel de profundización académica acorde con la creciente complejidad de la materia. Según esto, han de desarrollarse trabajos de investigación que requieran la consolidación de capacidades tales como la preparación de un guión, la búsqueda y selección de la información, la elaboración de una bibliografía, la cita adecuada de fuentes y autores o autoras, el manejo de las notas a pie de página, el tratamiento o interpretación personal de los conocimientos adquiridos, el análisis y la valoración crítica, etc. Se trata, en fin, de que las alumnas y alumnos construyan un pensamiento racional y autónomo que les permita plantearse los problemas fundamentales y abordar sus posibles soluciones.
Debe practicarse el trabajo cooperativo y la participación en el diálogo racional: presentar y argumentar públicamente ideas, contrastarlas con los demás e intentar alcanzar acuerdos. Por ello, es importante afianzar en el alumnado la capacidad de expresarse correctamente en público. El aula debe concebirse como un espacio de diálogo e interacción grupal en el que cotidianamente se desarrolla una actividad racional y colectiva. El diálogo, junto con actividades como el debate y la exposición pública, son adecuadas para el aprendizaje, así como para fomentar y practicar valores tales como la igualdad entre sexos, el respeto mutuo, la convivencia pacífica, el civismo, etc. Así mismo, en el trabajo cooperativo se fomentará la capacidad para planificar, compartir y realizar tareas, asumiendo responsabilidades, tanto propias como colectivas.
Finalmente, la metodología de esta materia debe fomentar los principios de tenacidad y de autonomía en el trabajo personal, ya que el interés, el esfuerzo y el hábito de trabajo, tanto dentro como fuera del aula, constituyen no sólo un medio sin el que no es posible aprender, sino un fin en sí mismos.
Objetivos
La enseñanza de la Historia de la filosofía en el Bachillerato tendrá como finalidad el desarrollo de las siguientes capacidades:
1. Reconocer y comprender el significado y la trascendencia de las cuestiones que han ocupado permanentemente a la filosofía, situándolas en el contexto de cada época, entendiendo su vinculación con otras manifestaciones de la actividad humana.
2. Valorar la capacidad de reflexión personal y colectiva como instrumento para enfrentarse a los problemas filosóficos y al análisis crítico de la realidad actual.
3. Leer de modo comprensivo y crítico textos filosóficos de distintos autores y autoras, analizarlos, comentarlos y compararlos, practicando y valorando el diálogo racional como medio de búsqueda de una definición colectiva de la verdad.
4. Desarrollar y consolidar una actitud crítica ante opiniones diferentes, comprendiendo la relación existente entre las teorías y corrientes filosóficas que se han sucedido a lo largo de la historia y analizando las semejanzas y diferencias en su modo de plantear problemas y proponer soluciones.
5. Conocer y valorar diversos métodos de conocimiento e investigación para hacer posible un aprendizaje personal y autónomo, y para la elaboración de un pensamiento propio basado en el rigor intelectual al analizar los problemas, en la libre expresión de las ideas y en el diálogo racional frente a toda forma de dogmatismo.
6. Analizar y comprender las ideas más influyentes de nuestro acervo cultural, y exponer de modo oral y escrito el pensamiento filosófico de diferentes autores o autoras, mostrando un punto de vista personal, razonado y coherente.
7. Conocer y analizar las principales teorías éticas y las diversas teorías de la sociedad, el Estado y la ciudadanía elaboradas a lo largo de la historia, apreciando la capacidad de la razón para regular las acciones individuales y colectivas, y a partir de la reflexión ética, asumir compromisos cívicos que consoliden la competencia social y ciudadana.
8. Enjuiciar críticamente las propuestas excluyentes o discriminatorias que aparezcan en el discurso filosófico, como el androcentrismo, el sexismo, el etnocentrismo, la homofobia u otras.
9. Desarrollar una conducta cívica, crítica y autónoma, inspirada en los derechos humanos, comprometida con la construcción de una sociedad democrática, justa y equitativa, y con el desarrollo sostenible, mostrando actitudes de responsabilidad social y participación en la vida comunitaria.
Contenidos
1. Contenidos comunes
— Identificación, planteamiento y análisis crítico de cuestiones y problemas filosóficos.
— Búsqueda y selección de información utilizando distintas fuentes incluidas las tecnologías de la información y la comunicación. Tratamiento y análisis crítico de la información. Contraste y valoración de la pertinencia tanto de las fuentes manejadas como de los contenidos hallados.
— Comentario de textos (filosóficos, jurídicos, políticos, sociológicos, económicos u otros), definiendo y manejando con propiedad y rigor los conceptos y términos específicos. Análisis y exposición crítica del pensamiento de diferentes autores y autoras. Identificación de las ideas principales y de la estructura argumentativa. Reconocimiento del contexto histórico del texto, y de su relación con otras ideas, incorporando las propias reflexiones y construyendo un pensamiento autónomo que permita mantener una actitud crítica ante los errores, incoherencias e intentos de justificar cualquier forma de discriminación pasada o presente. Establecimiento de conclusiones.
— Realización de informes escritos y exposiciones orales. Redacción de paráfrasis y elaboración de esquemas. Exposición razonada de ideas y opiniones propias. Cita adecuada de autores o autoras y fuentes. Utilización de los recursos de las tecnologías de la información y la comunicación para exponer información.
— Preparación y participación en diálogos y debates. Argumentación razonada del propio pensamiento en contraste con el de otras personas. Respeto y valoración de las opiniones de los demás. Valoración de la razón como el instrumento adecuado para alcanzar acuerdos.
— Realización de trabajos cooperativos, asumiendo responsablemente y de forma igualitaria las tareas propias y colectivas.
— Actitud responsable y cívica de colaboración y participación que contribuya a la convivencia pacífica y a la construcción de una sociedad más justa y equitativa.
— Actitud crítica ante los intentos de justificar cualquier tipo de discriminación.
2. El origen de la filosofía La filosofía antigua
— Los orígenes del pensamiento filosófico: los presocráticos.
— Sócrates y Platón.
— Aristóteles.
3. La filosofía medieval
— Razón y fe: de Agustín de Hipona a Guillermo de Ockham.
— El problema de la existencia de Dios: Anselmo de Canterbury y Tomás de Aquino.
4. La filosofía moderna
— El Renacimiento y la Revolución Científica.
— La filosofía racionalista: Descartes.
— La filosofía empirista: Locke y Hume.
— La Ilustración. El idealismo trascendental: Kant.
5. La filosofía contemporánea
— El materialismo histórico: Marx.
— La crisis de la razón ilustrada: Nietzsche.
— La filosofía analítica y otras corrientes filosóficas del siglo XX.
— La filosofía española.
Criterios de evaluación
1. Analizar con rigor metodológico textos filosóficos accesibles y significativos (académicos, didácticos, históricos o actuales), identificando sus elementos fundamentales y su estructura.
Con este criterio se trata de evaluar la capacidad de comprensión de los textos filosóficos mediante la realización de análisis en los que se identifiquen los problemas que trata el texto, se elaboren paráfrasis, se expliquen sus principales conceptos y términos, y se muestre la estructura argumentativa elaborando esquemas o mapas conceptuales.
2. Comentar y enjuiciar críticamente un texto filosófico, identificando los supuestos implícitos que lo sustentan, la consistencia de sus argumentos y conclusiones, así como la posible vigencia de sus aportaciones en la actualidad.
Con este criterio se trata de evaluar el grado de comprensión y asimilación de las ideas expuestas en un texto filosófico, y el desarrollo del espíritu crítico, mediante la realización de composiciones individuales y comentarios de textos en los que, de forma oral o escrita, se incorporen y enjuicien las ideas principales y se manifieste de forma razonada el acuerdo o desacuerdo con las tesis del autor o autora.
3. Relacionar los problemas, autores, autoras y corrientes filosóficas con las condiciones socioculturales en las que surgen.
Con este criterio se trata de evaluar la capacidad para situar a los filósofos y corrientes filosóficas en su contexto histórico y cultural, y para relacionar los problemas filosóficos con las condiciones sociales e históricas en las que surgen. Este criterio se comprueba mediante el análisis de textos de diferentes autores, autoras y épocas donde se comparen diferentes planteamientos y soluciones del mismo problema, relacionándolos con sus condiciones socioculturales.
4. Situar y ordenar cronológicamente las diversas respuestas dadas a las preguntas filosóficas básicas, relacionándolas con las de los filósofos y corrientes anteriores y posteriores, de modo que se identifiquen sus influencias y permanencia histórica, así como las semejanzas y diferencias de planteamiento existentes entre ellas.
Con este criterio se trata de comprobar la capacidad para establecer la interrelación entre las diferentes respuestas dadas históricamente a los problemas filosóficos, identificando y explicando las similitudes y diferencias existentes. La comparación de textos filosóficos e históricos de diferentes autores, autoras y épocas, el análisis diacrónico de términos y problemas, las exposiciones orales y escritas, la elaboración de esquemas y ejes cronológicos, sirven para comprobar la consecución de este criterio de evaluación.
5. Identificar y explicar el procedimiento metodológico utilizado en las actividades planteadas para el análisis filosófico.
Con este criterio se trata de comprobar, mediante la lectura y comentario de textos procedentes de la historia de la filosofía y de la ciencia, diálogos y argumentaciones, que se identifican y valoran los distintos métodos de conocimiento e investigación utilizados, sean científicos o filosóficos (observación, inducción, deducción, definición, análisis, síntesis, contrastación…).
6. Elaborar pequeños trabajos de investigación, indagación y síntesis sobre algún aspecto o pregunta de la historia del pensamiento filosófico, exponiendo de modo claro y ordenado las tesis propuestas por los diferentes autores y autoras.
Con este criterio se trata de evaluar la capacidad para realizar trabajos monográficos de investigación y síntesis, de forma individual y en equipo, en los que se relacionen las respuestas dadas por los diferentes autores, autoras y corrientes filosóficas a los problemas planteados a lo largo de la historia. Se valorará la búsqueda, localización, selección, contrastación y pertinencia tanto de las diversas fuentes utilizadas, como de los contenidos hallados; así como la adecuada realización de resúmenes, paráfrasis y citas para exponer de forma ordenada, razonada y coherente las propias conclusiones.
7. Preparar y participar en debates sobre algún problema filosófico actual que suscite el interés del alumnado, o exponer por escrito las propias reflexiones, relacionándolas con las de diferentes autores y autoras.
Con este criterio se trata de evaluar, mediante la preparación y realización de debates, diálogos y puestas en común, la capacidad para planificar, ordenar, reelaborar, utilizar y expresar las ideas filosóficas con precisión terminológica. Se evaluará así mismo la capacidad para reflexionar sobre los problemas actuales aplicando la historia de la filosofía, razonando y argumentando de forma autónoma el pensamiento, expresando las opiniones propias tanto de forma oral como escrita, y valorando las ajenas como una forma de enriquecer la propia visión de la realidad.
8. Enjuiciar críticamente las ideas y propuestas excluyentes o discriminatorias que estén presentes en el discurso filosófico, señalando su vinculación con las circunstancias sociales y culturales de su época.
Con este criterio se trata de evaluar la capacidad para reconocer y describir las limitaciones de las respuestas dadas a los problemas filosóficos a lo largo de la historia, y su dependencia de las condiciones económicas, sociales, culturales, etc., propias de cada época.
Se evaluará la capacidad para identificar y enjuiciar críticamente los discursos excluyentes o discriminatorios (sexistas, racistas, xenófobos, homófobos u otros), mostrando actitudes y realizando propuestas favorables a la igualdad, la convivencia pacífica y democrática, y la resolución pacífica de los conflictos. Los instrumentos para comprobar este criterio son la lectura y análisis de textos de carácter ético y político, la exposición oral y escrita de las teorías éticas y políticas de los principales autores y autoras, y la participación en debates en los que se traten estos temas.
9. Mantener una actitud cívica de colaboración y participación que haga posible una convivencia democrática y pacífica, valorar la razón como instrumento adecuado para alcanzar acuerdos y comprometerse con la construcción de una sociedad justa y equitativa.
Con este criterio se trata de evaluar la capacidad para participar en las actividades del aula, mostrando una actitud cooperativa, cívica, democrática y crítica ante cualquier tipo de discriminación.
LENGUA CASTELLANA Y LITERATURA
(Lengua castellana y literatura II requiere conocimientos de Lengua castellana y literatura I.)
Introducción
La formación lingüística y literaria en el Bachillerato, por una parte, es continuación de la que se ha adquirido en la Educación secundaria obligatoria y, por otra, tiene unas finalidades específicas entre las que adquiere especial importancia el inicio de una formación científica, el desarrollo de una madurez intelectual y humana y la adquisición de conocimientos y habilidades que permitan a los alumnos y alumnas incorporarse a la vida activa con responsabilidad y competencia capacitándolos, a su vez, para acceder a etapas posteriores de formación y educación.
Así pues, el objetivo de esta materia es ante todo el desarrollo de los conocimientos y habilidades necesarios para intervenir de forma adecuada y satisfactoria en la interacción verbal en los diferentes ámbitos sociales. Estos saberes se refieren a los principios y normas sociales que presiden los intercambios, a las formas convencionales que presentan las diferentes clases de textos en nuestra cultura, a los procedimientos que articulan las partes del texto en un conjunto cohesionado, a las reglas léxico-sintácticas que permiten la construcción de enunciados con sentido y gramaticalmente aceptables o a las normas ortográficas.
En el Bachillerato es preciso atender al desarrollo de la capacidad comunicativa en todo tipo de discursos, pero se debe conceder atención especial a los discursos científicos y técnicos y a los culturales y literarios. Por ello, los ámbitos del discurso en los que se debe trabajar de forma preferente son el académico, el de los medios de comunicación y el literario.
En el ámbito académico se sitúan los textos con los que se adquieren conocimientos, tanto en el campo científico y técnico como en el humanístico, y los que deben producir los propios alumnos y alumnas en sus trabajos académicos de investigación, lo que supone familiarizarse con el uso de la expresión en unos contextos formales, que además exigen rigor y precisión. En las diferentes tareas, se ha de requerir, pues, mayor capacidad de comprensión y manejo de recursos expresivos así como las habilidades necesarias para manejar o elaborar instrumentos y textos propios de los usos más formales del lenguaje: informes, monografías, trabajos de investigación, críticas, etc.
Además, se ha de profundizar en los conocimientos y recursos necesarios para una reflexión más completa y matizada sobre los usos lingüísticos, se han de consolidar el interés y la competencia lectora y se debe lograr un desarrollo más completo de la capacidad de interpretación crítica de diferentes mensajes así como de los prejuicios y discriminaciones presentes en ellos. Para ello, los textos que proporcionan los medios de comunicación contribuyen al conocimiento y la valoración de las realidades del mundo contemporáneo y a una formación cultural de carácter general, siempre y cuando se potencien en el alumnado las habilidades para un análisis crítico de las fuentes de información, así como la necesidad de acudir a diferentes fuentes para contrastar información.
El discurso literario contribuye de manera muy especial a la ampliación de la competencia comunicativa, pues ofrece una gran variedad de contextos, contenidos, géneros y registros. Por lo tanto, se ha de completar la formación literaria de alumnos y alumnas mediante la consolidación de los hábitos de lectura y de escritura. El trabajo sobre textos literarios debe enriquecerse en esta etapa con el conocimiento y la aplicación de conceptos y procedimientos de análisis que permitan desarrollar opiniones críticas sobre textos leídos. Para ello, habrá que conocer también la evolución histórica de la literatura en castellano, así como algunas obras de especial relevancia y a los autores y autoras más destacados. Será conveniente, además, prestar especial atención a las obras que tienen como asunto temas, lugares, costumbres, tradiciones o personajes de Asturias, y a las que son fruto del trabajo de escritoras y escritores de esta comunidad.
De acuerdo con todo lo anterior, el currículo se organiza en tres bloques de contenidos La variedad de los discursos y el tratamiento de la información, El discurso literario y Conocimiento de la lengua, que exponen, de un modo analítico, los componentes de la educación lingüística y literaria. Esta organización de los contenidos no tiene como finalidad establecer el orden y la organización de las actividades de aprendizaje en el aula, pero la necesidad de exponer los contenidos de modo diferenciado no debe ocultar las interconexión que existe entre ellos; resulta evidente que los contenidos formulados en Conocimiento de la lengua están directamente relacionados con los de los contenidos anteriores y especialmente con las actividades de comprensión, expresión, análisis y comentario de textos, lo que debe tenerse en cuenta al distribuirlos, al elaborar las programaciones y, sobre todo, al llevar al aula las secuencias de actividades.
La variedad de los discursos y el tratamiento de la información recoge los contenidos relativos a las habilidades lingüísticas de comprender y expresarse en los diferentes ámbitos del discurso y de forma especial en el académico y el de los medios de comunicación, así como al análisis de las clases de textos más representativas de cada ámbito y al reconocimiento de sus características. También se presta una atención especial a los procedimientos de tratamiento de la información y al análisis crítico de los aspectos de los medios de comunicación que conllevan formas de discriminación o fomentan la proliferación de estereotipos discriminatorios.
En el discurso literario se ha optado por una presentación lo más sintética posible de los contextos, las formas y los contenidos temáticos, y se sugiere que se realicen algunas calas selectivas de obras y/o fragmentos de autoras y autores representativos de las diferentes épocas –y especialmente de la literatura del siglo XX– y que se dedique tiempo suficiente a la lectura, el análisis y el comentario de los textos. En la distribución de los contenidos literarios, parece aconsejable realizar en primer lugar un recorrido por la literatura a lo largo del tiempo, para hacer después especial hincapié en la literatura contemporánea. Sin embargo la evolución de las formas y de los temas hará necesario muchas veces el establecimiento de relaciones con las de los siglos anteriores.
Conocimiento de la lengua integra los contenidos relacionados con la reflexión sobre la lengua y con la adquisición de unos conceptos y una terminología gramatical. Estos contenidos están justificados porque la adquisición de habilidades comunicativas exige que el uso vaya acompañado de la reflexión sobre diferentes aspectos de la lengua: la variación lingüística y los factores que la explican, atendiendo especialmente a las distintas situaciones y grados de diglosia o de bilingüismo que se dan en las zonas de contacto de lenguas como es el caso de Asturias; la adecuación de los registros y usos sociales; las exigencias de los discursos científicos en el uso de terminologías; las formas lingüísticas que indican la presencia de los factores del contexto; los procedimientos que contribuyen a cohesionar el texto; las diversas posibilidades léxicas y sintácticas que son utilizables para expresar un mismo contenido; los procedimientos gramaticales para integrar diferentes proposiciones en un enunciado cohesionado; los mecanismos para la formación de palabras; y, en fin, el conocimiento de las relaciones entre sonidos y grafías en relación con la variedad y con las normas sociales en los usos orales y escritos.
La distribución de contenidos en los dos cursos de Bachillerato se fundamenta en diferencias relativas al grado de profundidad con el que se tratan y ejercitan. Así, se ha tenido en cuenta en la distribución el mayor o menor grado de proximidad de las prácticas discursivas a la experiencia lingüística y cultural de los alumnos y alumnas, el mayor o menor nivel de complejidad de los contenidos que se tratan, el distinto grado de dificultad de los diversos tipos de textos en cuanto a su organización interna o en función del género o esquema textual al que pertenecen y el distinto nivel de exigencia en relación con actitudes críticas y reflexivas del alumnado.
De esta manera, en el primer curso se busca que el alumnado conozca, sepa analizar y se familiarice con las herramientas propias de la disciplina con un enfoque más compartimentado y guiado. Se pretende que el discente, con la ayuda necesaria, domine, aunque sea de manera fragmentaria y parcelada, las distintas habilidades exigidas en el Bachillerato.
En segundo curso el objetivo es que el alumnado sea capaz de dar unidad global y coherente a los conocimientos y destrezas que ha adquirido y que los aplique de modo integrado a la comprensión y valoración de textos ajenos y a su propia producción. También se pretende que tenga la suficiente autonomía intelectual para efectuar juicios estéticos y críticos de manera razonada.
Así, se completaría de manera gradual el propósito esencial en este nivel, a saber, concebir el proceso de enseñanza-aprendizaje de la lengua y la literatura no como un fin en sí mismo, sino como un medio para tender puentes entre el mundo individual de la persona y el mundo colectivo de la sociedad a la que pertenece.
En definitiva, de lo que se trata en Bachillerato es de profundizar en los contenidos de la etapa anterior y, en la medida de lo posible, alcanzar un cierto grado de elaboración y sistematización personal de los conocimientos lingüísticos para resolver los problemas que surgen en la comprensión de los textos ajenos y en la composición de los propios. Es decir, se trata de completar un proceso de alfabetización cultural en el sentido más profundo del término, en el momento en que las personas jóvenes están a punto de finalizar unos estudios que a muchas les llevará directamente a la vida social adulta y a otras a la realización de unos estudios posteriores que requieren un sólida formación lingüística y literaria para seguir aprendiendo a lo largo de la vida.
Orientaciones metodológicas
El aprendizaje en la etapa del Bachillerato se concibe como un tránsito desde los conocimientos y habilidades adquiridos en la Educación secundaria obligatoria hacia una mayor autonomía, rigor y profundización. Partiendo de las competencias alcanzadas por los alumnos y alumnas, ha de conseguirse que sean capaces de afrontar los retos propios de los estudios posteriores o de una efectiva inmersión en un entorno de relaciones sociales completas. Para ello, deben dominar las herramientas necesarias para elaborar discursos coherentes y eficaces, así como para desentrañar las peculiaridades del mundo que les rodea. La metodología que se adopte debe procurar el paso desde los usos más cercanos, cotidianos y contextualizados a los usos más formales y propios de la vida social adulta. Ha de concebirse, por lo tanto, la enseñanza de la lengua y la literatura, no como un fin en sí mismo, sino como un medio para dotar al alumnado de los instrumentos requeridos para expresar sus propias ideas y para comprender adecuadamente las ajenas. En este sentido, los contenidos conceptuales que adquieran deben ponerse siempre al servicio de la comprensión y la producción de textos, tanto orales como escritos.
El enfoque metodológico orientado hacia la práctica comunicativa es un planteamiento curricular que esta materia comparte con el resto de materias lingüísticas de la etapa como pueden ser los idiomas o, en su caso, la lengua asturiana. Junto con ellas, la materia de Lengua castellana y literatura ha de contribuir a la formación integral del alumnado de modo que afiance sus destrezas y habilidades aprovechando todas sus experiencias lingüísticas para el desarrollo de la competencia comunicativa, tal y como indica el Marco común europeo de referencia para las lenguas: aprendizaje, enseñanza, evaluación. La particular situación de Asturias impone en cierto modo esta exigencia en la medida en que un buen conocimiento del código y las posibilidades expresivas del castellano, constituye una garantía para mantenerlo diferenciado del asturiano de modo que los alumnos y alumnas reconozcan la tradicional situación de diglosia. Ello facilitará que el alumnado llegue a apreciar y respetar la diversidad lingüística y cultural de España y de Asturias al poder constatar que tanto los mensajes como las formas de interacción asociadas a distintas lenguas proporcionan abundantes caudales de información y pautas de relación que son muestra de distintas formas, igualmente válidas y respetables, de representar y entender la realidad.
Por todo lo dicho anteriormente, es conveniente el empleo de textos y documentos auténticos que en su origen no tienen una aplicación pedagógica (libros, periódicos, revistas, discos, grabaciones de programas de radio y televisión, Internet, etc.). El uso de este tipo de materiales, además de los textos literarios, permite poner al alumnado en contacto con su entorno cultural inmediato y, además, ir tomando conciencia de los diversos registros y modos de uso de la lengua que ha de llegar a manejar de manera autónoma y reflexiva. Al mismo tiempo, les permitirá ejercitar didácticamente las habilidades lingüísticas, contrastar las posibilidades expresivas del castellano en relación con otras lenguas o con otras formas de comunicación simbólica así como conocer el papel que los medios de comunicación juegan tanto en nuestras prácticas comunicativas como en nuestra interpretación de la realidad.
El aprendizaje se centrará en el desarrollo de habilidades y destrezas discursivas; es decir, el trabajo sobre procedimientos debe articular el eje de todo el proceso de enseñanza y aprendizaje.
En este sentido, si bien el conocimiento del código lingüístico es esencial para manejar con corrección y propiedad tanto la norma ortográfica y gramatical como el léxico, se hace necesario también fomentar el trabajo autónomo del alumnado en tareas que supongan la búsqueda de materiales, la indagación acerca de fuentes de información, la selección de información y su aprovechamiento.
Las actividades de comprensión y producción centradas en textos, además de profundizar en el manejo adecuado del código lingüístico y en el desarrollo de recursos y estrategias expresivas, han de atender a procesos de comprensión tales como el resumen, el análisis de procedimientos de expresión y de organización del discurso en relación con su finalidad, la modalidad textual y la situación comunicativa, y a la capacidad para realizar valoraciones críticas tanto de los aspectos formales como de contenido poniendo especial atención en los usos lingüísticos que supongan cualquier tipo de discriminación.
La práctica del comentario de texto, en particular, permite, por una parte, conocer la configuración de las distintas clases de textos centrando la atención en aspectos tanto gramaticales como de carácter semántico, retórico y discursivo y, por otro lado, alcanzar a percibir contenidos en muy diversos niveles (explícitos, implícitos, denotados, connotados). En definitiva, este tipo de práctica, entre otras, posibilita llegar a conocer las distintas modalidades textuales y comprender su funcionamiento pero, además, exige también la producción de una respuesta personal y organizada que incluya tanto la caracterización del texto como la síntesis o resumen de su contenido y la valoración crítica y razonada del mismo. Complementar este tipo de actividades con exposiciones, orales o escritas, y debates en torno a temas o ideas vinculadas con los textos y cercanas a los intereses de alumnos y alumnas es otra de las posibilidades de aprendizaje que posibilita el trabajo sobre textos.
Por último, segmentar y ordenar temporalmente tanto las tareas de análisis textual como las de producción permite la intervención educativa en áreas particulares tales como la sintaxis, la morfología, el léxico, las relaciones semánticas o los aspectos pragmáticos de la comunicación de modo que se pueda producir un progreso continuo que permita al conjunto de estudiantes alcanzar grados cada vez mayores de autonomía en sus prácticas comunicativas.
La progresiva adquisición de autonomía está inevitablemente vinculada al desarrollo de estrategias de autoevaluación y corrección que permitan al alumnado valorar sus propias destrezas y medir el alcance de sus posibilidades de interacción comunicativa para que sus capacidades comunicativas puedan progresar continuamente. Y si es importante que lleguen a dominar sus propios comportamientos comunicativos, no es menos relevante el hecho de que todo comportamiento comunicativo supone un trabajo colaborativo o de cooperación que ha de tener en cuenta a los demás. Por esta razón ha de fomentarse también el desarrollo de tareas en equipo y debe crearse, por tanto, un ambiente propicio para los intercambios comunicativos, el debate, el diálogo y el trabajo en grupo, superando situaciones de discriminación y promoviendo la resolución pacífica de los conflictos. En este sentido, los trabajos de carácter interdisciplinar que requieran la colaboración e impliquen a varios departamentos son, sin duda, una práctica enriquecedora. Tanto en las tareas de grupo como en las individuales es esencial el desarrollo de actividades que requieran la iniciación en procesos de investigación e indagación (búsqueda de fuentes, materiales, etc) y planificación (debates, exposiciones orales o presentación de materiales escritos o digitales) que supongan, por un lado, la selección de la información necesaria y el desarrollo de la suficiente capacidad crítica como para realizar esa selección, por otro, la capacidad para establecer con corrección vínculos y referencias con las fuentes utilizadas (procedimientos de cita, referencia, bibliografías) y, por último, el uso adecuado y también crítico de las tecnologías de la información y la comunicación.
Finalmente, la realización de los distintos tipos de actividades a las que se ha hecho alusión con textos literarios (fragmentos u obras completas) ha de permitir, por un lado, desarrollar también la capacidad de percepción y disfrute estético y, por otro lado, conocer los distintos modelos, estilos y cánones literarios, sus principales hitos y su evolución hasta la actualidad. Teniendo en cuenta que entre los contenidos de la materia se encuentran también los conocimientos relativos a la evolución y difusión de la lengua castellana, la combinación de ambos aspectos, el literario y el lingüístico, puede proporcionar a los alumnos y alumnas una visión clara de los principales elementos que constituyen la cultura asociada a la lengua y la literatura propias de nuestra sociedad así como de los principales factores de cambio que inciden en ellos.
Objetivos
1. Comprender discursos orales y escritos de los diferentes contextos de la vida social y cultural y especialmente del ámbito académico y de los medios de comunicación.
2. Expresarse oralmente y por escrito mediante discursos coherentes, correctos y adecuados a las diversas situaciones de comunicación y a las diferentes finalidades comunicativas, especialmente en el ámbito académico.
3. Utilizar y valorar la lengua oral y la lengua escrita como medios eficaces para la comunicación interpersonal, la adquisición de nuevos conocimientos, la comprensión y análisis de la realidad y la organización racional de la acción.
4. Obtener, interpretar y valorar informaciones de diversos tipos y opiniones diferentes, utilizando con autonomía y espíritu crítico las tecnologías de la información y comunicación.
5. Adquirir conocimientos lingüísticos, sociolingüísticos y discursivos para utilizarlos en la comprensión, el análisis y el comentario de textos y en la planificación, la composición y la corrección de las propias producciones.
6. Conocer la realidad plurilingüe y pluricultural de España, así como el origen y desarrollo histórico de las lenguas de España y de sus variedades, atendiendo especialmente a la situación lingüística de Asturias y al español de América, para favorecer una valoración positiva de la variedad lingüística y cultural.
7. Analizar los diferentes usos sociales de las lenguas y evitar las expresiones que suponen juicios estereotipados y prejuicios.
8. Leer obras y fragmentos representativos de la literatura en lengua castellana y valorarlos críticamente como expresión de diferentes contextos históricos y sociales y como forma de enriquecimiento personal.
9. Conocer las características generales y los autores, autoras y obras relevantes de la literatura en lengua castellana, prestando al mismo tiempo especial atención al desarrollo de la literatura asturiana, y utilizar de forma crítica fuentes de información adecuadas para su estudio.
10. Utilizar la lectura como fuente de enriquecimiento personal y de placer, apreciando lo que el texto tiene de representación e interpretación del mundo.
LENGUA CASTELLANA Y LITERATURA I
Contenidos
1. La variedad de los discursos y el tratamiento de la información
— Conocimiento del papel que desempeñan los elementos de la situación comunicativa en la determinación de la variedad de los discursos.
— Identificación de textos orales y escritos, de acuerdo con los elementos de la situación, analizando su registro y su adecuación al contexto de comunicación.
— Análisis del tema, de la estructura organizativa y del registro de textos diversos, especialmente los de carácter expositivo y argumentativo.
— Composición de textos expositivos orales y escritos propios del ámbito académico a partir de modelos.
— Participación en charlas, coloquios o debates de forma razonada, utilizando argumentos y fuentes diversas de información y documentación, y respetando las normas de intervención.
— Selección y acceso a fuentes de información tanto impresas como digitales, selección de la información adecuada al contexto de búsqueda, organización de la información obtenida en ficheros o bases de datos y valoración de la misma en función de las necesidades que originan la búsqueda.
— Acceso a la información obtenida de diversas fuentes y uso y aprovechamiento de la misma en la producción de textos propios utilizando los mecanismos de cita, referencia e información bibliográfica que sean precisos.
— Valoración crítica de los mensajes atendiendo a su contenido implícito, los estereotipos, los prejuicios y las discriminaciones por razón de sexo, raza, origen o cualquier otro tipo.
— Interés por la buena presentación de los textos escritos, tanto en soporte impreso como digital, y aprecio por la necesidad social de ceñirse a las normas gramaticales, ortográficas y tipográficas.
2. El discurso literario
— Comprensión del discurso literario como fenómeno comunicativo, cauce de creación y transmisión cultural y expresión de la realidad histórica y social.
— Lectura y comentario de obras y fragmentos representativos de distintas épocas, géneros y movimientos, de forma que se reconozcan las formas literarias características, se tome conciencia de la constancia de ciertos temas y de la evolución en la manera de tratarlos.
— Las formas narrativas: de la épica medieval y las formas tradicionales del relato a la novela. Cervantes y la novela moderna. El desarrollo de la novela realista y naturalista en el siglo XIX.
— La poesía: de la lírica popular y culta de la Edad Media a las nuevas formas y temas de la poesía del Renacimiento y el Barroco. Las innovaciones de la lírica romántica.
— El teatro: de los orígenes del teatro en la Edad Media al teatro moderno. Lope de Vega y el teatro clásico español: características, significado histórico e influencia en el teatro posterior. La constitución de un teatro realista y costumbrista en el siglo XVIII. El teatro romántico.
— La literatura asturiana en relación con los distintos periodos de la evolución de la literatura española.
— Valoración crítica de obras literarias y de los mensajes implícitos, estereotipos, prejuicios y discriminaciones de sexo, raza, origen, o cualquier otro tipo.
— Consolidación de la autonomía lectora y aprecio por la literatura como fuente de placer, de conocimiento de otros mundos, tiempos y culturas.
— Composición de textos literarios o de intención literaria a partir de los modelos leídos y comentados.
3. Conocimiento de la lengua
— Reconocimiento de la relación entre la modalidad de la oración y los actos de habla.
— Reconocimiento y uso de conectores, marcadores (conjunciones, adverbios, locuciones conjuntivas, prepositivas o adverbiales y expresiones de función adverbial) y procedimientos que contribuyen a la cohesión del texto.
— Reconocimiento y análisis de las relaciones léxicas de carácter formal (composición y derivación) como formas de creación de palabras.
— Distinción entre el uso denotativo y connotativo de las palabras.
— Valoración de la utilidad de las terminologías de los distintos saberes académicos.
— Sistematización de conceptos relativos a la estructura semántica (significados verbales y argumentos) y sintáctica (sujeto, predicado y complementos) del enunciado, con objeto de reconocer y utilizar distintas posibilidades de realización en diferentes contextos lingüísticos y de comunicación.
— Conocimiento y uso reflexivo de las normas gramaticales, ortográficas y tipográficas, apreciando su valor social y haciendo un uso no discriminatorio del lenguaje.
— Reconocimiento y uso de procedimientos lingüísticos y paralingüísticos de inclusión del discurso de otros en los propios.
— Reconocimiento de los rasgos configuradores del sistema fonológico de la lengua castellana en relación con la lengua asturiana, con las variedades sincrónicas y con las convenciones ortográficas.
— Conocimiento de las causas históricas de la pluralidad lingüística de España, con atención especial a las circunstancias de Asturias.
— Conocimiento de las causas históricas de la expansión del castellano en el mundo, especialmente en América.
Criterios de evaluación
1. Reconocer diferentes clases de textos orales y escritos pertenecientes a diversos ámbitos de uso y describirlos en relación con los elementos de la situación comunicativa, identificando los rasgos más significativos de la clase, tipo o género textual al que pertenecen así como del registro y del contexto con el que se relacionan.
Con este criterio se pretende evaluar la capacidad para reconocer textos orales y escritos de diferentes clases, tipos o géneros producidos dentro de los principales ámbitos de uso. La descripción de los textos se hará reconociendo los elementos fundamentales que configuran cada situación comunicativa (el tema, el contexto social, el propósito, la relación entre el emisor y el destinatario, el canal utilizado, el registro y el contexto).
2. Reconocer el tema y la estructura de textos orales y escritos, pertenecientes a los principales ámbitos de uso, con especial atención a los expositivos y argumentativos, y resumirlos de modo que se recojan las ideas que los articulan.
Se evaluará la capacidad de extraer el tema general y las ideas que lo desarrollan de textos variados, con especial atención a los expositivos y argumentativos haciendo inferencias a partir de informaciones que se repiten en el texto y de los propios conocimientos. Se evaluará asimismo la capacidad de reconocer la relación y la jerarquía entre las partes de una exposición o una argumentación de carácter general, de representar gráficamente estas relaciones mediante esquemas o mapas conceptuales, y de resumir el texto siguiendo el esquema previamente elaborado.
3. Realizar exposiciones orales relacionadas con algún tema de actualidad o disciplina académica vinculada con el currículo, siguiendo un esquema preparado previamente, usando recursos audiovisuales y de las tecnologías de la información y la comunicación.
Con este criterio se comprobará la capacidad de planificar y realizar una breve exposición oral propia del ámbito académico o sobre un tema de actualidad. En este tipo de exposiciones se valorarán aspectos como la consulta de las fuentes apropiadas, la selección de la información relevante, la estructuración del contenido, la elección del registro apropiado, y el uso de recursos (gráficos, tecnológicos, gestuales, etc) para guiar al público y mantener su atención.
4. Componer textos utilizando las tipologías más adecuadas a la situación comunicativa sobre temas culturales (humanísticos o científicos) vinculados a las materias del currículo, empleando procedimientos de documentación y tratamiento de la información, teniendo presentes las normas de corrección lingüística y el uso no discriminatorio del lenguaje.
Con este criterio se comprobará la capacidad para utilizar las diferentes fuentes de información, acceder de forma autónoma a ellas, seleccionar los datos pertinentes en relación con un determinado propósito comunicativo, organizar esta información mediante fichas, resúmenes, esquemas, etc. y para reutilizarla en la elaboración especialmente de textos expositivos (una exposición académica, un trabajo de investigación). En la valoración de los textos producidos se tendrá en cuenta, además de la relevancia de los datos de acuerdo con la finalidad del texto, la organización coherente de los contenidos, la cohesión de los enunciados sucesivos del texto, el uso del registro adecuado, la capacidad expresiva, la originalidad y las normas que impone la corrección lingüística. Se tendrán también en cuenta el uso apropiado de procedimientos de cita (notas a pie de página, comillas, etc.), la inclusión correcta de la bibliografía consultada y la utilización de los procesadores de textos, correctores ortográficos, las bases de datos y otras herramientas tecnológicas, así como el uso no discriminatorio del lenguaje.
5. Interpretar el contenido de obras literarias seleccionadas y fragmentos significativos de las épocas literarias comprendidas entre la Edad Media y el siglo XIX, utilizando los conocimientos sobre las formas literarias (géneros, figuras y tropos más usuales, versificación), los distintos periodos, movimientos y autoras o autores y las relaciones con otras literaturas hispánicas y universales.
Se trata de valorar la capacidad para interpretar obras literarias de las épocas estudiadas y de autoras y autores relevantes en su contexto histórico, social y cultural, relacionándolas con otras obras de la época, ya sean en lengua castellana o en cualesquiera de las otras lenguas hispánicas o universales, o del propio autor o autora, señalando la presencia de determinados temas y motivos y la evolución en la manera de tratarlos, reconociendo las características del género en que se inscriben, los tropos y procedimientos retóricos más usuales y, en su caso, las innovaciones que se producen en las formas (géneros, procedimientos retóricos y versificación).
6. Realizar comentarios y trabajos críticos, orales y escritos, sobre la lectura de obras significativas pertenecientes al periodo comprendido entre la Edad Media y el siglo XIX, interpretándolas en relación con su contexto histórico y literario, obteniendo la información bibliográfica necesaria y efectuando una valoración personal.
Se evalúa la capacidad para realizar un trabajo personal de interpretación, análisis y valoración, ya sea mediante la elaboración de comentarios o la presentación de estudios organizados, de algunas obras significativas de las épocas o movimientos literarios comprendidos entre la Edad Media y el siglo XIX, leídas en su integridad, tanto en su contenido como en el uso de las formas literarias, relacionándolas con su contexto histórico, social y literario y, en su caso, con el significado y la relevancia de su autora o autor. Se valorará también la selección y utilización de las fuentes de información bibliográfica y de los recursos de las tecnologías de la información y la comunicación.
7. Utilizar los conocimientos sobre la lengua y su uso en la comprensión y el análisis de textos de distintos ámbitos sociales y en la composición y la revisión de los propios, empleando la terminología adecuada, haciendo visibles las estrategias, los recursos y las técnicas expresivas, atendiendo especialmente a los usos socialmente discriminatorios por razón de sexo, raza u origen.
Con este criterio se pretende comprobar que se aplican de forma reflexiva pautas, reglas y procedimientos en relación con la comprensión, el análisis, la composición y la revisión de los textos utilizando determinados conocimientos adquiridos.
Se atenderá a los distintos elementos de la situación comunicativa, a las formas de expresar las relaciones sociales entre participantes, al registro, a las modalidades de la oración, su significado contextual y a los actos de habla que se realizan; y a la expresión de las principales formas de manifestar la subjetividad (certeza, duda, probabilidad).
Se atenderá igualmente a los procedimientos de conexión y a los marcadores de los textos; a los procedimientos anafóricos; al conocimiento y uso adecuado de las categorías morfológicas, al papel de los tiempos verbales como procedimientos de cohesión (ejes del pasado y del presente) y al uso correcto de los tiempos y de las perífrasis verbales; a las distintas relaciones sintácticas (orden, rección, concordancia) y a las principales estructuras sintácticas en función del contexto y de las intenciones del emisor. Se evaluará el uso correcto de las convenciones ortográficas y de los procedimientos de cita.
Se reconocerán también las relaciones léxicas formales y semánticas (marcos, presuposiciones e inferencias), los usos denotativos y connotativos de las palabras y la estructura semántica de la oración.
8. Conocer las causas históricas de la existencia de las distintas lenguas de España y sus variedades dialectales, prestando especial atención a la situación sociolingüística de Asturias y reconociendo y describiendo sus rasgos en manifestaciones orales y escritas.
Se trata de evaluar el conocimiento de los factores históricos que han originado la pluralidad lingüística de España y sus variedades dialectales, incidiendo de manera especial en la situación de Asturias, y dando cuenta de sus rasgos más característicos en distintas manifestaciones orales y escritas.
9. Conocer la situación del español en el mundo las causas históricas de tal distribución, especialmente del español de América y sus variedades.
Se trata de evaluar el conocimiento de las causas históricas de la distribución del Español en el mundo y el reconocimiento, en textos orales o escritos, de las principales variantes actuales a través de sus características más destacadas, con especial atención al español en América. Se valorará, además, la conciencia positiva de la diversidad y la convivencia de lenguas.
LENGUA CASTELLANA Y LITERATURA II
Contenidos
1. La variedad de los discursos y el tratamiento de la infor-mación
— Identificación y caracterización de textos de diferentes tipos, orales y escritos, de acuerdo con los elementos de la situación, analizando su registro, su adecuación al contexto de comunicación, su modalidad y/o su género.
— Análisis del tema, de la estructura organizativa y del registro de textos de carácter expositivo y argumentativo, procedentes del ámbito académico.
— Composición de textos expositivos orales y escritos propios del ámbito académico, a partir de modelos, atendiendo a las condiciones de la situación y utilizando adecuadamente los esquemas textuales.
— Análisis del tema, de la estructura organizativa y del registro de textos periodísticos y publicitarios.
— Composición de textos periodísticos, tomando como modelo los textos analizados.
— Participación en charlas, coloquios o debates de forma razonada, utilizando argumentos y fuentes diversas de información y documentación.
— Selección y acceso a fuentes de información tanto impresas como digitales, selección de la información adecuada al contexto de búsqueda, organización de la información obtenida en ficheros o bases de datos y valoración de la misma en función de las necesidades que originan la búsqueda.
— Acceso a la información obtenida de diversas fuentes y uso y aprovechamiento de la misma en la producción de textos propios utilizando los mecanismos de cita, referencia e información bibliográfica que sean precisos.
— Valoración crítica de los mensajes atendiendo a su contenido implícito, los estereotipos, los prejuicios y las discriminaciones por razón de sexo, raza, origen o cualquier otro tipo.
— Interés por la buena presentación de los textos escritos, tanto en soporte impreso como digital, y aprecio por la necesidad social de ceñirse a las normas gramaticales, ortográficas y tipográficas.
2. El discurso literario
— Comprensión del discurso literario como fenómeno comunicativo y estético, cauce de creación y transmisión cultural y expresión de la realidad histórica y social.
— Lectura y comentario de obras y fragmentos representativos de distintas épocas, géneros y movimientos, de forma que se reconozcan las formas literarias características, se tome conciencia de la constancia de ciertos temas y de la evolución en la manera de tratarlos.
— Las formas narrativas: de la novela realista y naturalista a los actuales modelos narrativos. La novela y el cuento latinoamericanos desde la segunda mitad del siglo XX hasta nuestros días.
— La poesía: de Bécquer y el Simbolismo a las Vanguardias. Tendencias de la lírica desde la segunda mitad del siglo XX hasta la actualidad. La presencia de la poesía hispanoamericana.
— El teatro: tradición y renovación en el teatro de los siglos XX y XXI.
— El ensayo: los orígenes del periodismo y del ensayo en los siglos XVIII y XIX. La evolución del ensayo a lo largo de los siglos XX y XXI.
— La literatura asturiana en relación con los distintos periodos de la evolución de la literatura española.
— Valoración crítica de obras literarias y de los mensajes implícitos, estereotipos y prejuicios y discriminaciones de sexo, raza, origen, o de cualquier otro tipo.
— Consolidación de la autonomía lectora y aprecio por la literatura como fuente de placer, de conocimiento de otros mundos, tiempos y culturas.
— Composición de textos literarios o de intención literaria a partir de los modelos leídos y comentados.
3. Conocimiento de la lengua
— Interpretación del significado contextual de las modalidades de la oración.
— Reconocimiento y uso de las formas de expresión de la subjetividad y de la objetividad en los textos.
— Reconocimiento y uso de conectores, marcadores (conjunciones, adverbios, locuciones conjuntivas, prepositivas o adverbiales y expresiones de función adverbial) y procedimientos que contribuyen a la cohesión del texto.
— Conocimiento de las relaciones que se establecen entre las formas verbales como procedimientos de cohesión del texto con especial atención a la valoración y al uso de los tiempos verbales.
— Reconocimiento y análisis de las relaciones semánticas entre las palabras en relación con la coherencia de los textos y de su adecuación al contexto, con especial atención a los contextos académicos y sociales.
— Valoración de la utilidad de las terminologías de los distintos saberes académicos.
— Sistematización de conceptos relativos a la estructura semántica (significados verbales y argumentos) y sintáctica (sujeto, predicado y complementos) de la oración y a la unión de oraciones en enunciados complejos, con objeto de reconocer y utilizar distintas posibilidades de realización en diferentes contextos lingüísticos y de comunicación.
— Conocimiento y uso reflexivo de las normas gramaticales, ortográficas y tipográficas, apreciando su valor social.
— Reconocimiento y uso de procedimientos lingüísticos y paralingüísticos de inclusión del discurso de otros en los propios.
— Conocimiento de la existencia de distintos registros y usos sociales y valoración de la necesidad de una norma.
— Conocimiento de la pluralidad lingüística de España, prestando atención especial a la situación sociolingüística de Asturias; conocimiento de las situaciones de bilingüismo y diglosia; y desarrollo de una actitud positiva ante la diversidad y convivencia de lenguas y culturas.
— Conocimiento de los rasgos más característicos del español y de sus variedades en el mundo y especialmente el español de América, y valoración positiva de esas variedades y de la necesidad de una norma panhispánica.
— Aplicación reflexiva de estrategias de autocorrección y autoevaluación para progresar en el aprendizaje autónomo de la lengua, haciendo un uso no discriminatorio del lenguaje.
Criterios de evaluación
1. Identificar diferentes clases de textos orales y escritos pertenecientes a ámbitos de uso diversos; caracterizarlos poniendo de relieve los rasgos más significativos de la clase, tipo o género al que pertenecen, relacionando sus propiedades lingüísticas más relevantes con los elementos de la situación comunicativa; y valorar la adecuación y la eficacia de los mismos en el contexto del que se trate.
Con este criterio se pretende evaluar la capacidad para identificar textos orales y escritos de diferentes clases dentro de los principales ámbitos de uso. La caracterización de los textos exigirá que se pongan de relieve las propiedades lingüísticas que en cada clase, género o tipo de texto permiten reconocer la presencia de los diferentes elementos de la situación comunicativa (el tema, el contexto social, el propósito, la relación entre el emisor y el destinatario, el canal utilizado, el esquema textual y el registro). Se evaluará también la capacidad para valorar la adecuación de los textos y su eficacia en cada uno de los contextos en que se produzcan.
2. Identificar el tema y la estructura; explicar las variadas relaciones que se establecen entre los enunciados de textos orales y escritos, pertenecientes a diversos ámbitos de uso, con especial atención a los expositivos y argumentativos de los ámbitos periodístico y académico; y resumirlos de modo que se recojan las ideas que los articulan formando un tejido todo complejo.
Se evaluará la capacidad de extraer el tema general y las ideas que lo desarrollan en textos de diversos ámbitos. De manera especial se valorará la capacidad para explicar las múltiples y diferentes relaciones entre los enunciados que conforman la complejidad interna de los textos en los que confluyen diferentes tipologías, especialmente en los textos de divulgación científica (académicos o periodísticos) y en los textos periodísticos de opinión, haciendo inferencias a partir de informaciones que se repiten en el texto y de los propios conocimientos. Se evaluará asimismo la capacidad de reconocer, con la ayuda de los conectores y organizadores del discurso, la relación y la jerarquía entre las partes de una exposición o una argumentación, la capacidad para representar gráficamente estas relaciones mediante esquemas o mapas conceptuales, y para elaborar un resumen del texto siguiendo el esquema previamente elaborado de modo que se evidencie la complejidad de su contenido.
3. Realizar exposiciones orales relacionadas con algún tema de actualidad o disciplina académica vinculada con el currículo que conlleve la utilización, siguiendo un esquema preparado previamente, de recursos audiovisuales y de las tecnologías de la información y la comunicación, exponiendo las diversas opiniones que se sostienen y evaluando los diferentes argumentos que se aducen.
Con este criterio se comprobará la capacidad de planificar y realizar una exposición oral propia del ámbito académico o sobre un tema de actualidad que conlleve la utilización de opiniones diversas y la aportación de argumentos que sustenten tesis opuestas. En este tipo de exposiciones se valorarán aspectos como la consulta de las fuentes apropiadas, la selección de la información relevante, la estructuración del contenido, la elección del registro apropiado y el uso de recursos (gráficos, tecnológicos, gestuales, etc) para guiar a los oyentes y mantener su atención; también se valorará, la relevancia de los argumentos seleccionados para la defensa de las tesis que se postulen.
4. Componer textos utilizando las tipologías más adecuadas a la situación comunicativa sobre temas lingüísticos, literarios o relacionados con la actualidad social y cultural y científica empleando procedimientos de documentación y tratamiento de la información, teniendo presentes las normas de corrección lingüística y el uso no discriminatorio del lenguaje.
Con este criterio se comprobará la capacidad para acceder de forma autónoma a las fuentes de información, para seleccionar los datos pertinentes en relación con un determinado propósito comunicativo, para organizar esta información mediante fichas, resúmenes, esquemas, etc. y para reutilizarla especialmente en la elaboración de textos argumentativos (un breve ensayo o un artículo de opinión). En la valoración de los textos producidos se tendrá en cuenta, además de la relevancia de los datos de acuerdo con la finalidad el texto, la organización coherente de los contenidos, la cohesión de los enunciados sucesivos del texto, la solidez de la argumentación, el uso del registro adecuado, la capacidad expresiva, la originalidad y las normas que impone la corrección lingüística. Se tendrán también en cuenta el uso apropiado de procedimientos de cita (notas a pie de página, comillas, etc.), la inclusión correcta de la bibliografía consultada y la utilización de los procesadores de textos, correctores ortográficos, las bases de datos y otras herramientas tecnológicas, así como el uso no discriminatorio del lenguaje.
5. Interpretar el contenido y el valor estético de obras literarias seleccionadas y fragmentos significativos, de la literatura comprendida entre los comienzos del siglo XX y el momento actual, utilizando los conocimientos sobre las formas literarias (géneros, figuras y tropos más usuales, versificación), los distintos periodos, movimientos y autoras y autores y las relaciones con otras literaturas hispánicas y universales.
Se trata de valorar la capacidad para interpretar obras literarias, de las épocas estudiadas y de autoras y autores relevantes en su contexto histórico, social y cultural, relacionándolas con otras obras de la época, ya sean en lengua castellana o en cualesquiera de las otras lenguas hispánicas o universales, o del propio autor, señalando la presencia de determinados temas y motivos y la evolución en la manera de tratarlos, reconociendo las características del género en que se inscriben, los tropos y procedimientos retóricos más usuales y, en su caso, las innovaciones que se producen en las formas (géneros, procedimientos retóricos y versificación). A su vez, se tendrá en cuenta la capacidad para realizar una valoración estética de las obras analizadas.
6. Realizar comentarios y trabajos críticos, orales y escritos, sobre la lectura de obras significativas comprendidas entre los comienzos del siglo xx y el momento actual, interpretándolas en relación con su contexto histórico y literario, poniendo de relieve su valor estético, obteniendo la información bibliográfica necesaria y efectuando una valoración personal.
Se evalúa la capacidad para realizar un trabajo personal de interpretación, análisis y valoración, ya sea mediante la elaboración de comentarios o la presentación de estudios organizados, de algunas obras significativas de las épocas o movimientos literarios estudiados, leídas en su integridad, tanto en su contenido como en el uso de las formas literarias, relacionándolas con su contexto histórico, social y literario y, en su caso, con el significado y la relevancia de su autora o autor. Se valorará también la selección y utilización de las fuentes de información bibliográfica y de los recursos de las tecnologías de la información y la comunicación, así como la capacidad para apreciar y explicar el valor estético de las obras estudiadas.
7. Utilizar los conocimientos sobre la lengua y su uso en la comprensión y el análisis de textos de distintos ámbitos sociales y en la composición y la revisión de los propios, empleando la terminología adecuada, haciendo visibles las estrategias, los recursos y las técnicas expresivas, atendiendo especialmente a los usos socialmente discriminatorios.
Con este criterio se pretende comprobar que determinados conocimientos adquiridos sobre la lengua se utilizan de forma sistemática y reflexiva en relación con la comprensión, el análisis, la composición y la revisión de los textos, incidiendo especialmente en los argumentativos y de opinión.
Se atenderá a los distintos elementos de la situación comunicativa (especialmente a las formas de identificar al destinatario), al registro, a los actos de habla, a las formas de expresar la obligación y la conveniencia u oportunidad de hacer algo, y a los procedimientos retóricos para expresar subjetividad y objetividad.
Se atenderá igualmente a los procedimientos de conexión y marcadores propios de los textos con especial atención a los argumentativos y de opinión, a los procedimientos anafóricos, al papel de los tiempos verbales como procedimientos de cohesión (con especial atención a los valores del subjuntivo, del condicional y de las perífrasis verbales); a las múltiples estructuras sintácticas y a las distintas posibilidades de unión de oraciones para formar enunciados complejos en función del contexto y de las intenciones del emisor. Se evaluará también el uso correcto de las convenciones ortográficas y el de los procedimientos lingüísticos y paralingüísticos de inclusión del discurso de otros (citas, discurso referido).
Se reconocerán las relaciones léxicas formales y semánticas, con especial atención a las características del vocabulario técnico y a la formación de palabras en contextos académicos; la estructura semántica de la oración y, en relación con ella, las distintas posibilidades de unión de oraciones para formar enunciados complejos en función del contexto y de las intenciones del emisor.
8. Conocer la existencia de las distintas lenguas de España y sus variedades dialectales, prestando especial atención a la situación sociolingüística de Asturias, reconociendo y describiendo sus rasgos en manifestaciones orales y escritas.
Se trata de evaluar el conocimiento de la pluralidad lingüística de España y sus variedades dialectales, incidiendo de manera especial en la situación de Asturias, y dando cuenta de sus rasgos más característicos en distintas manifestaciones orales y escritas. También se comprobará que se conocen las situaciones de bilingüismo y diglosia y que se adquiere conciencia positiva de la diversidad y de la convivencia de lenguas tanto como de la necesidad de una variedad estándar (o norma) en los usos formales.
9. Conocer las características generales del español en el mundo, especialmente el español de América y algunas de sus variedades, así como las coincidencias y divergencias de la norma en diferentes manifestaciones orales y escritas, literarias y de los medios de comunicación.
Se trata de evaluar el conocimiento de la situación del español en el mundo y de forma especial del español de América, de sus características generales y de algunas de sus variedades, a través de distintas manifestaciones orales y escritas, literarias y de los medios de comunicación. También se comprobará que se adquiere conciencia positiva de la diversidad y de la convivencia de lenguas y de la necesidad de una norma panhispánica en los usos formales.
LENGUA EXTRANJERA I Y II
(Lengua extranjera II requiere conocimientos de Lengua extranjera I)
Introducción
La mejora sustancial de los medios de comunicación y la rápida evolución, desarrollo y extensión de las tecnologías de la información y de la comunicación, han propiciado un incremento de las relaciones internacionales sin precedente. Nuestro país, además, se encuentra inmerso y comprometido en el proceso de construcción europea, donde el conocimiento de otras lenguas comunitarias constituye un elemento clave para favorecer la libre circulación de personas y facilitar así la cooperación cultural, económica, técnica y científica entre sus miembros. Hay que preparar, por tanto, a alumnos y alumnas para vivir en un mundo progresivamente más internacional, multicultural y multilingüe.
Por ello, el Consejo de Europa en el Marco común europeo de referencia para las lenguas: aprendizaje, enseñanza, evaluación, establece directrices tanto para el aprendizaje de lenguas como para la valoración de la competencia en las diferentes lenguas de un hablante. Estas pautas han sido un referente clave en el currículo del Bachillerato.
El alumnado que accede al Bachillerato posee ya un conocimiento de la lengua extranjera que le permite desenvolverse en situaciones habituales de comunicación. El objeto de esta materia será pues profundizar en la competencia comunicativa adquirida anteriormente, enriquecer su repertorio, así como ampliar los ámbitos en los que tiene lugar. De entre éstos, cabe destacar el de las relaciones y las prácticas sociales habituales; el académico, ampliando aquellos contenidos relacionados con la materia y otras materias del currículo e iniciándose en el discurso científico-técnico, cultural y literario; el de los medios de comunicación; y el público, que abarca todo lo relacionado con la interacción social o laboral.
En Bachillerato es necesario continuar reforzando la autonomía del alumnado, ya que se habrán perfilado con mayor precisión sus necesidades e intereses de futuro. Por lo tanto, el aprendizaje de la lengua extranjera en esta etapa supondrá, por una parte, la prolongación y consolidación de lo que ya se conoce y, por otra, un desarrollo de capacidades más especializadas en función de los intereses académicos y profesionales tanto inmediatos como de futuro.
En esta etapa se continúa el proceso de aprendizaje de la lengua extranjera con el objetivo de que, al finalizarla, los alumnos y las alumnas hayan consolidado las destrezas comunicativas y sean capaces de mantener una interacción y hacerse entender en un conjunto de situaciones, tales como: narrar y describir apoyando sus puntos de vista con detalles y ejemplos adecuados, expresar opiniones y desarrollar una secuencia de argumentos sencillos. Todo ello haciendo uso de un léxico cada vez más amplio relacionado con temas generales y mostrando una aceptable corrección gramatical, utilizando nexos para señalar las relaciones entre las ideas, con un grado de fluidez y espontaneidad creciente. En definitiva, esta etapa debe suponer la continuación de un aprendizaje cada vez más autónomo que ha de durar toda la vida.
Por otra parte, el aprendizaje de una lengua extranjera trasciende el marco de los aprendizajes lingüísticos, va más allá de aprender a utilizar la lengua en contextos de comunicación. Su conocimiento contribuye a la formación del alumnado desde una perspectiva integral en tanto que favorece el respeto, el interés y la comunicación con hablantes de otras lenguas, desarrolla la conciencia intercultural, es un vehículo para la comprensión de temas y problemas globales y para la adquisición de estrategias de aprendizaje diversas. De esta forma, esta materia común del Bachillerato contribuirá a ampliar el horizonte personal, a que se profundice en el acercamiento a otras formas de vida y organización social diferentes, a intercambiar opiniones sobre problemas que se comparten internacionalmente, a diversificar sus intereses profesionales y a consolidar valores sociales que favorezcan el encuentro en un mundo en el que la comunicación internacional se hace cada vez más patente y necesaria.
Los contenidos de la materia se presentan agrupados en bloques cuya finalidad es organizarlos de forma coherente y definir con mayor claridad qué aprendizajes básicos deben consolidarse, sin que esto signifique que los bloques deban desarrollarse independientemente unos de otros.
Las habilidades lingüísticas se recogen en el bloque 1, Escuchar, hablar y conversar y en el 2, leer y escribir. Ambos incluyen los procedimientos, entendidos como operaciones que permiten relacionar los conceptos adquiridos con su aplicación en actividades de comunicación, que desarrollan el saber hacer y la competencia en cada una de las destrezas.
La comunicación oral adquiere una importancia relevante, por lo que el primer bloque se centra en desarrollar la capacidad para interactuar en situaciones diversas, y se incide en la importancia de que el modelo lingüístico de referencia oral provenga de un variado número de hablantes con el fin de recoger, en la mayor medida posible, las variantes y los matices. De ahí la fuerte presencia en el currículo del uso de los medios audiovisuales convencionales y de las tecnologías de la información y la comunicación.
El bloque Leer y escribir incorpora también los procedimientos necesarios para consolidar la competencia discursiva en el uso escrito. En lengua extranjera los textos escritos son modelo de composición textual y elementos para la práctica y asimilación de los elementos lingüísticos. En este sentido, adquiere relevancia la selección de una amplia variedad de textos cuyos contenidos sean significativos para el alumnado, conectando con sus intereses y despertando el placer por la lectura y la escritura.
La observación de las manifestaciones orales y escritas de la lengua extranjera, y su uso en situaciones de comunicación, permiten elaborar un sistema conceptual cada vez más complejo acerca de su funcionamiento y de las variables contextuales o pragmáticas asociadas a la situación concreta y al contenido comunicativo. Este es el objeto del bloque 3, Conocimiento de la lengua. El punto de partida serán las situaciones de uso que favorezcan la inferencia de reglas de funcionamiento de la lengua y que permitan a alumnos y alumnas establecer qué elementos de la lengua extranjera se comportan como en las lenguas que conocen, y qué estrategias les ayudan a progresar en sus aprendizajes, de manera que adquieran confianza en sus propias capacidades.
Por su parte, los contenidos del bloque 4, Aspectos socio-culturales y consciencia intercultural, contribuyen a que el alumnado amplíe su conocimiento de las costumbres, formas de relación social, rasgos y particularidades de los países en los que se habla la lengua extranjera, en definitiva, formas de vida diferentes a las suyas. Aparece incluida la reflexión sobre los estereotipos y prejuicios asociados a rasgos culturales y de género, y la valoración crítica de los mismos. Todo ello promoverá la tolerancia y aceptación de la diferencia, acrecentará el interés en el conocimiento de las diferentes realidades sociales y culturales, y facilitará la comunicación intercultural, tan necesaria en el proceso de globalización presente en nuestra sociedad.
Orientaciones metodológicas
El Bachillerato servirá para consolidar y ampliar las destrezas comunicativas adquiridas en la Educación secundaria obligatoria. Así pues, al igual que en la etapa anterior, el currículo de Lengua extranjera sigue tomando como base los principios establecidos en el Marco común europeo de referencia para las lenguas y tiene en cuenta la progresión de los niveles en él definidos.
Por ello, continúa siendo necesaria una metodología activa que respalde el proceso de enseñanza-aprendizaje de la lengua extranjera. En este apartado se ofrecen algunas orientaciones que, agrupadas en torno a tres principios metodológicos básicos, facilitan el desarrollo de la competencia comunicativa del alumnado.
Enfoque comunicativo del proceso enseñanza-aprendizaje
— Utilizar la lengua extranjera como vehículo de comunicación en el aula, favoreciendo así la naturalidad y espontaneidad de su uso tanto en situaciones formales, tales como un debate o una dramatización, como en las actuaciones cotidianas y habituales del aula, por ejemplo, una conversación espontánea o las rutinas de clase. La lengua objeto de aprendizaje se debe sentir como un instrumento vivo de comunicación y no sólo como una práctica académica o de ejercicios formales. Para ello, se creará una atmósfera de trabajo relajada y un entorno afectivo que favorezca la participación activa y dinámica del alumnado y la cooperación con las demás personas del grupo, fomentando la resolución pacífica de conflictos y la superación de situaciones de discriminación por sexo, raza, origen o cualquier otra razón. La interacción, tanto entre profesorado y alumnado como entre alumnos y alumnas, será práctica habitual, realizando tareas individualmente, en parejas y en grupos. Los intercambios comunicativos servirán para activar la confianza del alumnado al expresarse en el idioma extranjero y contribuirán a mejorar su fluidez, estimulando la capacidad para reaccionar adecuadamente en situaciones comunicativas diversas.
— Aplicar el modelo natural de aprendizaje de la lengua materna, contextualizando el uso de la lengua para posibilitar una mejor comprensión y una comunicación más correcta, fluida y eficaz, tanto oral como escrita. La gramática, el léxico, la fonética y la ortografía no se deben estudiar como contenidos abstractos, sino que se deben trabajar en el momento que se necesitan para utilizarlos en la comunicación, llevando al alumnado a que descubra el funcionamiento de la lengua y al desarrollo de estrategias de comunicación y aprendizaje. De ahí la importancia de la selección de actividades comunicativas adecuadas a los elementos lingüísticos sobre los que conviene centrarse.
Aprendizaje relevante y significativo
— Fomentar el aprendizaje a través de tareas y actividades que reflejen situaciones de comunicación real. Para ello, se seleccionarán cuidadosamente materiales auténticos y actuales, tanto orales como escritos, que despierten la curiosidad del alumnado, atiendan a sus intereses presentes y futuros, y contribuyan a aumentar sus conocimientos del mundo y de otras materias relacionadas con el currículo. En este sentido, se facilitará la realización, por parte del alumnado, de trabajos monográficos interdisciplinares u otros de naturaleza análoga que impliquen a uno o varios departamentos de coordinación didáctica. Los temas seleccionados serán variados, relevantes y significativos, relacionados con diferentes situaciones comunicativas y conectados con las destrezas y conocimientos adquiridos previamente. Asimismo, sus contenidos favorecerán el desarrollo de valores y actitudes favorables para la convivencia como la igualdad entre sexos, la solidaridad, la tolerancia, la interculturalidad y el respeto a los derechos humanos, contribuyendo a la superación de prejuicios y estereotipos de cualquier tipo.
— Los documentos audiovisuales disponibles en Internet, así como la televisión y la radio, serán recursos muy adecuados y motivadores para un alumnado que los usa diariamente y que siente un gran interés por conocerlos, puesto que forman parte de sus referencias y experiencias socio-culturales. Asimismo, han de tenerse en cuenta las vías utilizadas por el alumnado en sus intercambios comunicativos habituales que, sin duda, favorecerán la asimilación o el refuerzo de destrezas y un acercamiento natural a la materia.
— Promover la lectura como medio de acceso al conocimiento de textos literarios y de temas diversos, así como de disfrute y enriquecimiento personal. Para ello, se facilitará al alumnado la posibilidad de manejar distintos tipos de publicaciones (periódicos, revistas, novelas, entre otras). La biblioteca escolar ha de ser un lugar de referencia para el alumnado donde podrá encontrar una variedad de lecturas a elegir, de acuerdo con su nivel lingüístico y que mejor se adapten a su personalidad y a sus intereses, con el propósito fundamental de fomentar el hábito lector.
— Utilizar las tecnologías de la información y la comunicación como un recurso clave para acceder a importantes fuentes de información escrita y audiovisual a través de Internet fundamentalmente, y de comunicación escrita a través de medios como el correo electrónico, las aplicaciones para la comunicación simultánea, los cuadernos de bitácora, las páginas web, los foros de discusión o las comunidades virtuales. El uso de las tecnologías de la información y la comunicación facilita la práctica individualizada de tareas tanto sencillas como complejas y contribuye a la motivación y a la autonomía personal del alumnado, así como al desarrollo del espíritu crítico ante los mensajes que se reciben.
Responsabilidad en el propio proceso de aprendizaje
— Usar y aplicar el Portfolio europeo de las lenguas puede contribuir a los procesos de autoevaluación y coevaluación tanto del profesorado como del alumnado. El Portfolio europeo de las lenguas permite al alumnado analizar y participar en el proceso de aprendizaje, reflexionar sobre lo aprendido y la forma de aprender y realizar la propia evaluación del nivel de dominio de la lengua. Al interiorizar las metas a alcanzar en su proceso de aprendizaje, el alumno o la alumna es capaz de buscar los medios para llegar a ellas y de desarrollar la conciencia de cómo conseguirlas. El profesorado podrá servirse del Portfolio para realizar también un proceso de autoevaluación y revisar la eficacia de su práctica docente incorporando, en su caso, medidas correctoras.
— Fomentar el aprendizaje autónomo para que el alumnado aprenda a aprender y pueda transferir fuera del aula las destrezas y la competencia lingüística adquirida. Para ello, se atenderá a los diversos estilos de aprendizaje, para adaptarse a las diferentes necesidades individuales y mejorar así la autoestima y la variedad de destrezas prácticas. Se apoyará a los alumnos y a las alumnas para que lleguen a expresarse en lengua extranjera de una forma personal y para que afronten la comunicación con la mayor naturalidad posible, asimilando el error como parte del proceso de aprendizaje, en un clima de colaboración que neutralice sus miedos y tensiones.
— Desarrollar el pensamiento crítico del alumnado a través del análisis de los estereotipos culturales y sexuales en el lenguaje de uso cotidiano y en los medios de comunicación, para fomentar una educación plural y coeducativa y aumentar la conexión con la realidad social de su entorno.
— Participar en programas europeos e internacionales con el fin de mejorar la motivación y aportar significación práctica a la lengua extranjera al hacer intercambios con otros países, contribuyendo a la vez al desarrollo de la conciencia de ciudadanía europea y del concepto de globalización. Participar asimismo en proyectos de centro que puedan contribuir a desarrollar nuestros objetivos pedagógicos fuera del aula de idioma, tales como programas de lectura o escritura, programas bilingües, exposiciones o talleres, entre otros.
Objetivos
La enseñanza de la Lengua extranjera en el Bachillerato tendrá como objetivo el desarrollo de las siguientes capacidades:
1. Comprender la información global y específica de textos orales y seguir el argumento de temas actuales emitidos en contextos comunicativos habituales y por los medios de comunicación.
2. Expresarse e interactuar oralmente de forma espontánea, comprensible y respetuosa, con fluidez y precisión, utilizando estrategias adecuadas a las situaciones de comunicación, así como hablar en público con un determinado propósito comunicativo.
3. Comprender diversos tipos de textos escritos de temática general y específica e interpretarlos críticamente utilizando estrategias de comprensión adecuadas a las tareas requeridas, identificando los elementos esenciales del texto y captando su función y organización discursiva.
4. Leer de forma autónoma textos con fines diversos adecuados a sus intereses y necesidades, valorando la lectura como fuente de información, disfrute y ocio.
5. Escribir diversos tipos de textos de forma clara y bien estructurados en un estilo adecuado a las personas a las que van dirigidos y a la intención comunicativa.
6. Utilizar los conocimientos sobre la lengua y las normas de uso lingüístico para hablar y escribir de forma adecuada, coherente y correcta, para comprender textos orales y escritos, y reflexionar sobre el funcionamiento de la lengua extranjera en situaciones de comunicación.
7. Adquirir y desarrollar estrategias de aprendizaje diversas, empleando todos los medios a su alcance, incluidas las tecnologías de la información y la comunicación, con el fin de utilizar la lengua extranjera de forma autónoma y para seguir progresando en su aprendizaje.
8. Afianzar estrategias de autoevaluación en la adquisición de la competencia comunicativa en la lengua extranjera, con actitudes de iniciativa, confianza y responsabilidad en este proceso.
9. Conocer los rasgos sociales y culturales fundamentales de la lengua extranjera para comprender e interpretar mejor culturas distintas a la propia y la lengua objeto de aprendizaje.
10. Valorar la lengua extranjera como medio para acceder a otros conocimientos y culturas, y reconocer la importancia que tiene como medio de comunicación y entendimiento internacional en un mundo multicultural, tomando conciencia de las similitudes y diferencias entre las distintas culturas, valorando críticamente las situaciones y mensajes que conlleven cualquier tipo de discriminación.
LENGUA EXTRANJERA I
Contenidos
1. Escuchar, hablar y conversar
Escuchar y comprender:
— Comprensión del significado general y específico de conferencias y discursos sobre temas concretos y con cierta abstracción dentro del campo de interés general y académico del alumnado.
— Obtención de información relevante en presentaciones, exposiciones, entrevistas y debates.
— Comprensión general y específica de mensajes transmitidos por los medios de comunicación y emitidos tanto en lengua estándar como por hablantes con diferentes acentos.
— Seguimiento de la línea argumental de narraciones y relatos cortos.
— Comprensión de la comunicación interpersonal sobre temas de uso cotidiano, de interés general y temas abstractos, con el fin de contestar con inmediatez.
— Utilización de estrategias para comprender e inferir significados no explícitos, para captar las ideas principales o para comprobar la comprensión usando claves contextuales en textos orales sobre temas diversos.
— Toma de conciencia de la importancia de comprender globalmente un mensaje, sin necesidad de entender todos y cada uno de los elementos del mismo.
Hablar y conversar:
— Planificación de lo que se quiere decir y de cómo expresarlo, usando recursos variados para facilitar la comunicación y mecanismos para dar coherencia y cohesión al discurso, revisando elementos lingüísticos (gramaticales, léxicos y fonéticos) para mejorar la producción oral.
— Producción oral de mensajes diversos sobre asuntos relacionados con sus intereses, presentaciones preparadas previamente sobre temas generales o de su especialidad y narraciones de hechos y acontecimientos con razonable corrección gramatical y una adecuada pronunciación, ritmo y entonación.
— Expresión de puntos de vista sobre un tema conocido, participación en discusiones y debates sobre temas actuales, ofreciendo información detallada, utilizando ejemplos adecuados, defendiendo sus puntos de vista con claridad y mostrando una actitud respetuosa y crítica ante las aportaciones ajenas.
— Participación en conversaciones con cierto grado de fluidez, naturalidad y precisión, sobre temas variados, utilizando estrategias para participar y mantener la interacción y para negociar significados.
2. Leer y escribir
Comprensión de textos escritos:
— Predicción de información a partir de elementos textuales y no textuales en textos escritos sobre temas diversos.
— Comprensión de información de carácter general, específico y detallado en géneros textuales diversos, referidos a una variedad de temas de interés y relevancia para la formación científica y humanística del alumnado.
— Identificación del propósito comunicativo, de los elementos textuales y paratextuales y de la forma de organizar la información distinguiendo las partes del texto, el vocabulario y los elementos lingüísticos utilizados para transmitir significados.
— Comprensión de sentidos implícitos, posturas o puntos de vista en artículos e informes referidos a temas concretos de actualidad.
— Lectura autónoma de textos extensos y diversos relacionados con sus intereses académicos, personales y profesionales futuros, utilizando distintas estrategias de lectura según el texto y la finalidad que se persiga y apreciando este tipo de lectura como forma de obtener información, ampliar conocimientos y disfrutar.
Composición de textos escritos:
— Planificación del proceso de elaboración de un texto, utilizando mecanismos de organización, articulación y cohesión del texto.
— Redacción de textos de cierta complejidad sobre temas personales, actuales y de interés académico, con claridad, razonable corrección gramatical y adecuación léxica al tema, utilizando el registro apropiado y, en su caso, los elementos gráficos y paratextuales que faciliten la comprensión.
— Interés por la producción de textos escritos comprensibles, atendiendo a diferentes necesidades e intenciones: textos prescriptivos, descriptivos, explicativos, narrativos y argumentativos.
3. Conocimiento de la lengua
Conocimientos lingüísticos:
— Ampliación del campo semántico y léxico sobre temas generales de interés para el alumnado y relacionados con otras materias de currículo.
— Formación de palabras a partir de prefijos, sufijos y palabras compuestas.
— Revisión y ampliación de las estructuras gramaticales y funciones principales adecuadas a distintos tipos de texto e intenciones comunicativas.
— Uso del alfabeto fonético para mejorar su pronunciación de forma autónoma.
— Producción e interpretación de diferentes patrones de acentuación, ritmo y entonación necesarios para la expresión y comprensión de distintas actitudes y sentimientos.
Reflexión sobre el aprendizaje:
— Reconocimiento de las variedades de uso de la lengua: diferencias entre lenguaje formal e informal, hablado y escrito.
— Uso autónomo de recursos diversos para el aprendizaje: digitales y bibliográficos.
— Aplicación de estrategias para revisar, ampliar y consolidar el léxico y las estructuras lingüísticas.
— Análisis y reflexión sobre el uso y el significado de diferentes estructuras gramaticales mediante comparación y contraste con las de las lenguas que conoce.
— Reflexión y aplicación de estrategias de autocorrección y autoevaluación para progresar en el aprendizaje autónomo de la lengua. Reconocimiento del error como parte del proceso de aprendizaje.
— Interés por aprovechar las oportunidades de aprendizaje tanto dentro como fuera del aula, utilizando las tecnologías de la información y la comunicación.
— Valoración de la confianza, la iniciativa y la cooperación para el aprendizaje de lenguas.
4. Aspectos socio-culturales y consciencia intercultural
— Conocimiento y valoración de los elementos culturales más relevantes.
— Reflexión sobre las similitudes y diferencias significativas entre costumbres, comportamientos, actitudes, valores o creencias que prevalecen entre hablantes de la lengua extranjera y de la propia.
— Uso de registros adecuados al contexto, al interlocutor, a la intención comunicativa, al canal de comunicación, al soporte, etc.
— Interés por establecer intercambios comunicativos y por conocer informaciones culturales de los países donde se habla la lengua extranjera objeto de aprendizaje.
— Valoración de la lengua extranjera como medio de comunicación y entendimiento entre pueblos, facilitador del acceso a otras culturas, a otras lenguas y como enriquecimiento personal.
— Valoración crítica de estereotipos culturales y sexuales en el lenguaje de uso cotidiano y en los medios de comunicación, así como de conductas implícita o explícitamente discriminatorias.
— Valoración de la importancia de la lengua extranjera como medio para acceder a conocimientos que resulten de interés para el futuro académico y profesional del alumnado.
— Análisis y reflexión sobre el proceso de globalización y sus repercusiones socio-lingüísticas, y sobre la necesidad de comprender los procesos de interculturalidad e internacionalismo en la sociedad del siglo XXI.
Criterios de evaluación
1. Identificar la idea principal y detalles relevantes de mensajes orales, emitidos en situaciones comunicativas cara a cara o por los medios de comunicación sobre temas conocidos, actuales o generales relacionados con sus estudios e intereses o con aspectos socio-culturales asociados a la lengua extranjera, siempre que estén articulados con claridad, en lengua estándar y que el desarrollo del discurso se facilite con marcadores explícitos.
Mediante este criterio se evaluará si el alumno o la alumna, ante mensajes orales sobre temas concretos emitidos de viva voz o por medios técnicos, de una forma clara y estructurada, en diferentes registros, es capaz de:
— Identificar el tipo de texto, el propósito, la actitud del hablante y las convenciones lingüísticas asociadas a cada situación con el fin de preparar la respuesta más adecuada;
— comprender e interpretar la información oral transmitida en instrucciones, presentaciones, descripciones, textos explicativos, narrativos y argumentativos;
— entender las ideas principales y las específicas previamente requeridas de textos orales emitidos en lengua estándar por los medios de comunicación (noticias televisivas y radiofónicas, documentales, entrevistas y debates);
— comprender la información esencial y los puntos principales de lo que se dice en conversaciones en las que participa;
— seguir el argumento de películas donde los elementos visuales y la acción conducen parte de la trama;
— identificar y comprender por el contexto palabras o construcciones desconocidas, así como inferir significados no explícitos.
2. Expresarse oralmente con fluidez y con pronunciación y entonación adecuadas, utilizando las estrategias de comunicación necesarias y el tipo de discurso adecuado a la situación.
Mediante este criterio se evaluará si el alumno o la alumna, de forma autónoma, sobre temas variados y conocidos, con una pronunciación claramente inteligible aunque se detecte su acento extranjero y con la posibilidad de realizar alguna pausa, es capaz de:
— Organizar sus ideas y expresarlas con claridad utilizando mecanismos que den coherencia y cohesión al discurso y adecuando el registro al propósito comunicativo;
— realizar descripciones, presentaciones y exposiciones claras sobre temas previamente preparados;
— relatar hechos y acontecimientos reales o imaginarios y argumentos de libros o películas;
— participar de forma espontánea en conversaciones improvisadas en las que intercambia, comprueba y confirma información;
— participar en discusiones, argumentaciones y debates ofreciendo información detallada, utilizando ejemplos adecuados;
— reaccionar adecuadamente en la interacción, mostrando una actitud respetuosa y crítica ante las aportaciones ajenas;
— utilizar estrategias para participar y mantener la interacción y para acordar significados.
3. Comprender de forma autónoma la información contenida en textos escritos procedentes de diversas fuentes, referidos a la actualidad, la cultura o relacionados con sus intereses o con sus estudios presentes o futuros.
Mediante este criterio se evaluará si el alumno o la alumna, ante textos escritos auténticos o adaptados sobre temas de interés general y de divulgación que ofrezcan suficiente precisión y detalle, presentados en todo tipo de soportes, es capaz de:
— Identificar, en correspondencia formal e informal, en páginas web, en periódicos, revistas, libros de divulgación y obras literarias, la información relevante distinguiendo las ideas principales de las secundarias y extrayendo de los textos la información requerida en cada caso;
— analizar críticamente textos escritos, distinguiendo datos, opiniones, puntos de vista e intenciones implícitas;
— aplicar estrategias para la realización de tareas basadas en textos, como la relectura, la agrupación de contenidos y la síntesis, usando diagramas y esquemas;
— utilizar los recursos digitales, informáticos y bibliográficos con el fin de buscar, comparar y contrastar informaciones y solucionar problemas de comprensión;
— identificar el tipo de texto, el propósito comunicativo, los elementos textuales y la forma de organizar la información, el vocabulario y los elementos lingüísticos utilizados para transmitir significados.
4. Leer de forma autónoma, textos de temática variada, relacionados con sus intereses y necesidades y con otras materias del currículo.
Mediante este criterio se evaluará si el alumno o la alumna, ante textos escritos, auténticos o adaptados, es capaz de:
— Leer textos diversos de carácter divulgativo o literario, alcanzando un grado de comprensión satisfactorio;
— utilizar la lectura como medio de acceso a la información y al conocimiento;
— mostrar iniciativa e interés por la lectura individual como fuente de ocio y de enriquecimiento personal;
— elegir las lecturas que mejor se adapten a sus gustos, a sus necesidades;
— utilizar los fondos bibliográficos y lecturas de referencia para buscar información y datos o para satisfacer la curiosidad personal.
5. Escribir textos claros y detallados con diferentes propósitos y con la corrección formal, la cohesión, la coherencia y el registro adecuados, valorando la importancia de planificar y revisar el proceso de elaboración del texto.
Mediante este criterio se evaluará si el alumno o la alumna, con la suficiente autonomía, ayudándose del material de consulta pertinente y sobre temas generales o de su interés, es capaz de:
— Planificar y redactar distintos tipos de textos (prescriptivos, descriptivos, explicativos, narrativos y argumentativos) en soporte tradicional o utilizando las tecnologías de la información y de la comunicación, realizando versiones sucesivas y perfeccionándolas hasta llegar a la versión definitiva;
— escribir textos claros y organizados, enlazando las oraciones en secuencias lineales cohesionadas, en los que se transmite o intercambia información, ideas y opiniones propias o ajenas, aplicando las normas gramaticales conocidas y un léxico apropiado;
— redactar un texto adecuado a un determinado propósito sintetizando y evaluando información procedente de diversas fuentes, siempre que sea sobre un tema conocido;
— respetar las reglas de ortografía, puntuación y estructuración del texto, cuidando igualmente su presentación gráfica.
6. Utilizar de forma consciente los conocimientos lingüísticos, sociolingüísticos, estratégicos y discursivos en contextos comunicativos.
Mediante este criterio se evaluará si el alumno o la alumna, de una forma autónoma y reflexiva, en actividades que demanden un uso global e integrado de sus competencias comunicativas, es capaz de:
— Activar los conocimientos y experiencias previos para construir sobre ellos los nuevos aprendizajes;
— utilizar de forma efectiva las reglas gramaticales previamente conocidas a partir de procesos inductivo-deductivos, siendo capaz de adaptarlas y aplicarlas a actos comunicativos concretos, así como de deducir nuevas reglas por el contexto;
— utilizar estructuras gramaticales que implican cierto grado de complejidad sintáctica, adecuándolas a las diferentes intenciones comunicativas;
— aplicar las estrategias necesarias para superar las carencias de su competencia comunicativa, con el fin de dejar claro lo que desea expresar;
— utilizar un léxico suficiente, aunque con algún circunloquio, para expresarse sobre temas generales de la vida diaria, recurriendo a las fuentes necesarias cuando se trate de temas o situaciones poco habituales;
— utilizar apropiadamente las reglas ortográficas y de puntuación;
— reproducir o mostrar una pronunciación clara, inteligible y correcta;
— utilizar adecuadamente las normas de cortesía que rigen la interacción;
— identificar y valorar críticamente los prejuicios, estereotipos y usos discriminatorios presentes en el lenguaje, rechazando su empleo en producciones propias;
— identificar las principales diferencias socio-lingüísticas entre la lengua materna y la lengua extranjera.
7. Identificar, poner ejemplos y utilizar de manera autónoma las estrategias de aprendizaje adquiridas y todos los medios a su alcance, incluidas las tecnologías de la información y la comunicación, para evaluar e identificar sus habilidades lingüísticas.
Mediante este criterio se evaluará si el alumno o la alumna, de una forma consciente y reflexiva, es capaz de:
— Aplicar las estrategias y destrezas conocidas a nuevas situaciones de comunicación;
— mostrar interés por utilizar las oportunidades de aprendizaje que se le presentan tanto en el aula como fuera de ella;
— reconocer el propio estilo de aprendizaje, seleccionando las preferencias personales entre las diferentes formas de trabajar, ensayando diferentes técnicas y adecuándolas a las propias necesidades;
— participar activamente, tomar la iniciativa y cooperar en el proceso de aprendizaje;
— identificar lo que sabe hacer con la lengua extranjera, valorando el alcance de su propia competencia comunicativa;
— utilizar las tecnologías de la información y la comunicación como herramientas de comunicación y de aprendizaje autónomo, así como de satisfacción de la curiosidad personal;
— manejar diccionarios y enciclopedias en la lengua extranjera para obtener información.
8. Aplicar con responsabilidad mecanismos de autoevaluación y de autocorrección que favorezcan la autonomía en el aprendizaje.
Mediante este criterio se evaluará si el alumno o la alumna, de una forma guiada y activa, es capaz de:
— Participar reflexivamente en la evaluación del proceso de aprendizaje tanto individual como de grupo mediante la observación, la formulación y el reajuste de hipótesis;
— comprender la finalidad específica de cada una de las tareas o actividades de aprendizaje;
— señalar el grado de consecución, de interés, de participación o de satisfacción respecto de las tareas o actividades propuestas;
— utilizar de forma eficaz recursos como el Portfolio europeo de las lenguas u otros en los que se archiven las producciones realizadas durante un período de aprendizaje;
— detectar los propios errores y desarrollar la autoconfianza, reconociendo y valorando positivamente el error como parte integrante del proceso de aprendizaje.
9. Analizar, a través de documentos auténticos, en soporte papel, digital o audiovisual, aspectos geográficos, históricos y socio-culturales de los países cuya lengua se aprende, profundizando en el conocimiento desde una óptica enriquecida por las diferentes lenguas y culturas que el alumnado conoce.
Mediante este criterio se evaluará si el alumno o la alumna, de forma autónoma y utilizando documentos auténticos, variados, actualizados y en diferentes tipos de soporte, es capaz de:
— Seleccionar y analizar información sobre los aspectos geográficos, históricos, sociales y culturales más característicos de los países cuya lengua aprende, valorando la pertinencia tanto del contenido como de las fuentes;
— identificar y describir las costumbres, comportamientos, actitudes, creencias y valores que prevalecen entre los hablantes de la lengua que aprende, contrastándolos con los de la lengua y cultura propias;
— analizar reflexivamente las principales analogías y diferencias respecto al país y la cultura propios o a otras realidades socio-culturales y lingüísticas que conoce;
— reconocer y valorar positivamente la riqueza que supone la diversidad social y cultural existente entre los diferentes grupos de una misma comunidad lingüística.
10. Mostrar una actitud abierta, responsable, igualitaria y cooperativa en los intercambios comunicativos y una actitud positiva ante el conocimiento de nuevas lenguas y culturas, así como ante la interrelación que existe entre ellas, valorando las ventajas del intercambio lingüístico y socio-cultural.
Mediante este criterio se evaluará si el alumno o la alumna, a través de documentos e informaciones obtenidas en fuentes variadas y contrastadas, es capaz de:
— Participar en discusiones mostrando flexibilidad y valorar críticamente las opiniones ajenas mostrando conductas respetuosas y no discriminatorias con los demás;
— mostrar interés por conocer los aspectos socio-culturales más relevantes de los países cuya lengua aprende, con una actitud de respeto y tolerancia hacia los mismos;
— mostrar interés por comunicarse de manera efectiva con hablantes de la lengua que aprende, tanto de forma presencial como a través de medios informáticos;
— valorar positivamente la importancia de las lenguas extranjeras como medio de acceso a conocimientos de interés tanto general como particular;
— reconocer el proceso de globalización y sus principales repercusiones socio-lingüísticas;
— analizar críticamente las situaciones y los mensajes que conlleven cualquier tipo de prejuicio o discriminación de cualquier tipo, especialmente la de género;
— valorar positivamente la importancia del conocimiento y el intercambio comunicativo entre personas de diferentes lenguas y culturas para construir una sociedad más plural, democrática y abierta.
LENGUA EXTRANJERA II
Contenidos
1. Escuchar, hablar y conversar.
Escuchar y comprender:
— Comprensión del significado general y específico de conferencias y discursos sobre temas concretos y con cierta abstracción dentro del campo de interés general y académico del alumnado.
— Obtención de información relevante en presentaciones, exposiciones, entrevistas y debates.
— Comprensión general y específica de mensajes transmitidos por los medios de comunicación y emitidos tanto en lengua estándar como por hablantes con diferentes acentos.
— Seguimiento de la línea argumental de narraciones y relatos cortos.
— Comprensión de la comunicación interpersonal sobre temas de uso cotidiano, de interés general y temas abstractos, con el fin de contestar con inmediatez.
— Utilización de estrategias para comprender e inferir significados no explícitos, para captar las ideas principales o para comprobar la comprensión usando claves contextuales en textos orales sobre temas diversos.
— Toma de conciencia de la importancia de comprender globalmente un mensaje, sin necesidad de entender todos y cada uno de los elementos del mismo.
Hablar y conversar:
— Planificación de lo que se quiere decir y de cómo expresarlo, usando recursos variados para facilitar la comunicación y mecanismos para dar coherencia y cohesión al discurso, revisando elementos lingüísticos (gramaticales, léxicos y fonéticos) para mejorar la producción oral.
— Producción oral de mensajes diversos sobre asuntos relacionados con sus intereses, presentaciones preparadas previamente sobre temas generales o de su especialidad y narraciones de hechos y acontecimientos con razonable corrección gramatical y una adecuada pronunciación, ritmo y entonación.
— Expresión de puntos de vista sobre un tema conocido, participación en discusiones y debates sobre temas actuales, ofreciendo información detallada, utilizando ejemplos adecuados, defendiendo sus puntos de vista con claridad y mostrando una actitud respetuosa y crítica ante las aportaciones ajenas.
— Participación en conversaciones con cierto grado de fluidez, naturalidad y precisión, sobre temas variados, utilizando estrategias para participar y mantener la interacción y para negociar significados.
2. Leer y escribir
Comprensión de textos escritos:
— Predicción de información a partir de elementos textuales y no textuales en textos escritos sobre temas diversos.
— Comprensión de información de carácter general, específico y detallado en géneros textuales diversos, referidos a una variedad de temas de interés y relevancia para la formación científica y humanística del alumnado.
— Identificación del propósito comunicativo, de los elementos textuales y paratextuales y de la forma de organizar la información distinguiendo las partes del texto, el vocabulario y los elementos lingüísticos utilizados para transmitir significados.
— Comprensión de sentidos implícitos, posturas o puntos de vista en artículos e informes referidos a temas concretos de actualidad.
— Lectura autónoma de textos extensos y diversos relacionados con sus intereses académicos, personales y profesionales futuros, utilizando distintas estrategias de lectura según el texto y la finalidad que se persiga y apreciando este tipo de lectura como forma de obtener información, ampliar conocimientos y disfrutar.
Composición de textos escritos:
— Planificación del proceso de elaboración de un texto, utilizando mecanismos de organización, articulación y cohesión del texto.
— Redacción de textos de cierta complejidad sobre temas personales, actuales y de interés académico, con claridad, razonable corrección gramatical y adecuación léxica al tema, utilizando el registro apropiado y, en su caso, los elementos gráficos y paratextuales que faciliten la comprensión.
— Interés por la producción de textos escritos comprensibles, atendiendo a diferentes necesidades e intenciones: textos prescriptivos, descriptivos, explicativos, narrativos y argumentativos.
3. Conocimiento de la lengua
Conocimientos lingüísticos:
— Ampliación del campo semántico y léxico sobre temas generales de interés para el alumnado y relacionados con otras materias de currículo.
— Formación de palabras a partir de prefijos, sufijos y palabras compuestas.
— Revisión y ampliación de las estructuras gramaticales y funciones principales adecuadas a distintos tipos de texto e intenciones comunicativas.
— Uso del alfabeto fonético para mejorar su pronunciación de forma autónoma.
— Producción e interpretación de diferentes patrones de acentuación, ritmo y entonación necesarios para la expresión y comprensión de distintas actitudes y sentimientos.
— R eflexión sobre el aprendizaje:
— Reconocimiento de las variedades de uso de la lengua: diferencias entre lenguaje formal e informal, hablado y escrito.
— Uso autónomo de recursos diversos para el aprendizaje: digitales y bibliográficos.
— Aplicación de estrategias para revisar, ampliar y consolidar el léxico y las estructuras lingüísticas.
— Análisis y reflexión sobre el uso y el significado de diferentes estructuras gramaticales mediante comparación y contraste con las de las lenguas que conoce.
— Reflexión y aplicación de estrategias de autocorrección y autoevaluación para progresar en el aprendizaje autónomo de la lengua. Reconocimiento del error como parte del proceso de aprendizaje.
— Interés por aprovechar las oportunidades de aprendizaje tanto dentro como fuera del aula, utilizando las tecnologías de la información y la comunicación.
— Valoración de la confianza, la iniciativa y la cooperación para el aprendizaje de lenguas.
4. Aspectos socio-culturales y consciencia intercultural
— Conocimiento y valoración de los elementos culturales más relevantes.
— Reflexión sobre las similitudes y diferencias significativas entre costumbres, comportamientos, actitudes, valores o creencias que prevalecen entre hablantes de la lengua extranjera y de la propia.
— Uso de registros adecuados al contexto, al interlocutor, a la intención comunicativa, al canal de comunicación, al soporte, etc.
— Interés por establecer intercambios comunicativos y por conocer informaciones culturales de los países donde se habla la lengua extranjera objeto de aprendizaje.
— Valoración de la lengua extranjera como medio de comunicación y entendimiento entre pueblos, facilitador del acceso a otras culturas, a otras lenguas y como enriquecimiento personal.
— Valoración crítica de estereotipos culturales y sexuales en el lenguaje de uso cotidiano y en los medios de comunicación, así como de conductas implícita o explícitamente discriminatorias.
— Valoración de la importancia de la lengua extranjera como medio para acceder a conocimientos que resulten de interés para el futuro académico y profesional del alumnado.
— Análisis y reflexión sobre el proceso de globalización y sus repercusiones socio-lingüísticas, y sobre la necesidad de comprender los procesos de interculturalidad e internacionalismo en la sociedad del siglo XXI.
Criterios de evaluación
1. Identificar la idea principal y detalles relevantes de mensajes orales, emitidos en situaciones comunicativas cara a cara o por los medios de comunicación sobre temas conocidos, actuales o generales relacionados con sus estudios e intereses o con aspectos socio-culturales asociados a la lengua extranjera, siempre que estén articulados con claridad, en lengua estándar y que el desarrollo del discurso se facilite con marcadores explícitos.
Mediante este criterio se evaluará si el alumno o la alumna, ante mensajes orales de cierta extensión sobre temas concretos y con cierto grado de abstracción emitidos de viva voz o por medios técnicos, de una forma clara y estructurada, en diferentes registros y con variedad de acentos, es capaz de:
— Identificar el tipo de texto, el propósito, el registro, la actitud del hablante y las convenciones lingüísticas asociadas a cada situación con el fin de preparar la respuesta más adecuada;
— comprender e interpretar la información oral transmitida en instrucciones, presentaciones, descripciones, textos explicativos, narrativos y argumentativos;
— entender las ideas principales y las especificas previamente requeridas de textos orales más extensos emitidos en lengua estándar por los medios de comunicación (noticias televisivas y radiofónicas, documentales, entrevistas y debates);
— comprender la información esencial y los puntos principales de lo que se dice en conversaciones en las que participa;
— seguir el argumento de películas donde los elementos visuales y la acción conducen parte de la trama, identificando los elementos contextuales como el tipo de interlocutor, la situación comunicativa, los personajes que intervienen, la ambientación;
— identificar y comprender por el contexto palabras o construcciones desconocidas, así como inferir significados no explícitos, y activar los propios conocimientos para prever lo que se va a oír.
2. Expresarse oralmente con fluidez y con pronunciación y entonación adecuadas, utilizando las estrategias de comunicación necesarias y el tipo de discurso adecuado a la situación.
Mediante este criterio se evaluará si el alumno o la alumna, de forma autónoma, sobre temas variados y conocidos, con una pronunciación claramente inteligible aunque se detecte su acento extranjero y con la posibilidad de realizar alguna pausa, es capaz de:
— Organizar sus ideas y expresarlas con claridad y naturalidad utilizando mecanismos que den coherencia y cohesión al discurso y con una entonación y registro adecuados;
— realizar descripciones, presentaciones y exposiciones claras sobre temas previamente preparados, así como responder a preguntas complementarias de la audiencia;
— relatar hechos y acontecimientos reales o imaginarios y argumentos de libros o películas, describiendo sentimientos y reacciones;
— participar de forma espontánea y con naturalidad en conversaciones improvisadas en las que intercambia, comprueba y confirma información;
— participar en discusiones, argumentaciones y debates ofreciendo información detallada, utilizando ejemplos adecuados y defendiendo sus puntos de vista con claridad;
— reaccionar adecuadamente en la interacción, mostrando una actitud respetuosa y crítica ante las aportaciones ajenas;
— colaborar en la continuación del discurso interactivo con un registro apropiado a la situación y al propósito de la comunicación, haciendo uso de estrategias para iniciar, mantener y finalizar la interacción y para acordar significados.
3. Comprender de forma autónoma la información contenida en textos escritos procedentes de diversas fuentes referidos a la actualidad, la cultura o relacionados con sus intereses o con sus estudios presentes o futuros.
Mediante este criterio se evaluará si el alumno o la alumna, ante textos escritos auténticos sobre temas de interés general y de divulgación que ofrezcan suficiente precisión y detalle, presentados en todo tipo de soportes, es capaz de:
— Identificar, en correspondencia formal e informal, en páginas web, en periódicos, revistas, libros de divulgación y obras literarias, la información relevante distinguiendo las ideas principales de las secundarias y extrayendo de los textos la información requerida en cada caso;
— analizar críticamente textos escritos, comparar y contrastar la información, captando los significados implícitos, las posturas y puntos de vista.
— aplicar estrategias para la realización de tareas basadas en textos, como la relectura, la agrupación de contenidos y la síntesis, usando diagramas y esquemas;
— utilizar los recursos digitales, informáticos y bibliográficos con el fin de buscar, comparar y contrastar informaciones y solucionar problemas de comprensión;
— identificar el tipo de texto, el propósito comunicativo, los elementos textuales y paratextuales distinguiendo las partes del texto, el vocabulario y los elementos lingüísticos utilizados para transmitir significados.
4. Leer de forma autónoma, textos de temática variada, relacionados con sus intereses y necesidades y con otras materias del currículo.
Mediante este criterio se evaluará si el alumno o la alumna, ante textos extensos, auténticos o adaptados, es capaz de:
— Leer textos diversos de carácter divulgativo o literario, alcanzando un grado de comprensión satisfactorio y valorando las cualidades estéticas de los textos;
— utilizar la lectura como medio de acceso a la información y al conocimiento;
— mostrar iniciativa e interés por la lectura individual como fuente de ocio y de enriquecimiento personal;
— elegir las lecturas que mejor se adapten a sus gustos, a sus necesidades y a su nivel lingüístico;
— utilizar los fondos bibliográficos y lecturas de referencia para buscar información y datos o para satisfacer la curiosidad personal.
5. Escribir textos claros y detallados con diferentes propósitos y con la corrección formal, la cohesión, la coherencia y el registro adecuados, valorando la importancia de planificar y revisar el proceso de elaboración del texto.
Mediante este criterio se evaluará si el alumno o la alumna, con la suficiente autonomía, ayudándose del material de consulta pertinente y sobre temas generales o de su interés, es capaz de:
— Planificar y redactar distintos tipos de textos (prescriptivos, descriptivos, explicativos, narrativos y argumentativos) en soporte tradicional o utilizando las tecnologías de la información y de la comunicación, realizando versiones sucesivas y perfeccionándolas hasta llegar a la versión definitiva;
— escribir textos de cierta complejidad lingüística, claros y organizados, enlazando las oraciones en secuencias lineales cohesionadas, en los que se transmite o intercambia información, ideas y opiniones propias o ajenas, con una razonable corrección gramatical y precisión léxica;
— redactar un texto adecuado al interlocutor, a la intención y a la situación de comunicación sintetizando y evaluando información procedente de diversas fuentes;
— respetar las reglas de ortografía, puntuación y estructuración del texto, cuidando igualmente su presentación gráfica.
6. Utilizar de forma consciente los conocimientos lingüísticos, sociolingüísticos, estratégicos y discursivos en contextos comunicativos.
Mediante este criterio se evaluará si el alumno o la alumna, de una forma autónoma y reflexiva, en actividades que demanden un uso global e integrado de sus competencias comunicativas, es capaz de:
— Activar los conocimientos y experiencias previos para construir sobre ellos los nuevos aprendizajes y aplicarlos a nuevas situaciones;
— utilizar las reglas gramaticales previamente conocidas a partir de procesos inductivo-deductivos, valorando su efectividad, siendo capaz de adaptarlas y aplicarlas a actos comunicativos concretos, así como de deducir nuevas reglas por el contexto;
— utilizar con soltura estructuras gramaticales que expresan mayor grado de madurez sintáctica, adecuándolas a las diferentes intenciones comunicativas;
— aplicar las estrategias necesarias para superar las carencias de su competencia comunicativa, tomando la iniciativa y tratando de superar los errores con naturalidad, con el fin de dejar claro lo que desea expresar;
— utilizar un léxico progresivamente más amplio y especializado, recurriendo a las fuentes necesarias cuando se trate de temas o situaciones poco habituales;
— utilizar apropiadamente las reglas ortográficas y de puntuación;
— reproducir o mostrar una pronunciación clara, inteligible, fluida y correcta, así como unos patrones de acento, ritmo y entonación adecuados;
— identificar y valorar críticamente los prejuicios, estereotipos y usos discriminatorios presentes en el lenguaje, rechazando su empleo en producciones propias;
— utilizar adecuadamente las normas de cortesía que rigen la interacción;
— identificar las principales diferencias socio-lingüísticas entre la lengua materna y la lengua extranjera, reconociendo sus implicaciones en los actos de comunicación.
7. Identificar, poner ejemplos y utilizar de manera espontánea y autónoma las estrategias de aprendizaje adquiridas y todos los medios a su alcance, incluidas las tecnologías de la información y la comunicación, para evaluar e identificar sus habilidades lingüísticas.
Mediante este criterio se evaluará si el alumno o la alumna, de una forma consciente y reflexiva, es capaz de:
— Aplicar las estrategias y destrezas conocidas a nuevas situaciones de comunicación;
— mostrar interés por utilizar las oportunidades de aprendizaje que se le presentan tanto en el aula como fuera de ella;
— reconocer el propio estilo de aprendizaje, seleccionando las preferencias personales entre las diferentes formas de trabajar, ensayando diferentes técnicas y adecuándolas a las propias necesidades;
— participar activamente, tomar la iniciativa y cooperar en el proceso de aprendizaje;
— identificar lo que sabe hacer con la lengua extranjera, valorando el alcance de su propia competencia comunicativa;
— utilizar de forma eficaz las tecnologías de la información y la comunicación como herramientas usuales de comunicación internacional, de aprendizaje autónomo y de satisfacción de la curiosidad personal;
— manejar diccionarios, enciclopedias y bibliografía de referencia en la lengua extranjera para obtener información.
8. Aplicar con responsabilidad y de forma sistemática mecanismos de autoevaluación y de autocorrección que favorezcan la autonomía en el aprendizaje.
Mediante este criterio se evaluará si el alumno o la alumna, asumiendo un papel protagonista en su propio aprendizaje, es capaz de:
— Participar reflexivamente en la evaluación del proceso de aprendizaje tanto individual como de grupo mediante la observación, la formulación y el reajuste de hipótesis, extrayendo las conclusiones pertinentes y modificando su sistema de aprendizaje si es preciso;
— comprender la finalidad específica de cada una de las tareas o actividades de aprendizaje, apreciando la utilidad de cada una de ellas;
— señalar el grado de consecución, de interés, de participación o de satisfacción respecto de las tareas o actividades propuestas;
— utilizar de forma eficaz recursos como el Portfolio europeo de las lenguas u otros en los que se archiven las producciones realizadas durante un período de aprendizaje;
— identificar otros recursos válidos de apoyo a la autoevaluación, como las pruebas de evaluación en línea del nivel de lengua extranjera;
— detectar los propios errores, proponiéndose metas y procedimientos de superación de los mismos y desarrollando la autoconfianza, reconociendo y valorando positivamente el error como parte integrante del proceso de aprendizaje.
9. Analizar, a través de documentos auténticos, en soporte papel, digital o audiovisual, aspectos geográficos, históricos y socio-culturales de los países cuya lengua se aprende, profundizando en el conocimiento desde una óptica enriquecida por las diferentes lenguas y culturas que el alumnado conoce.
Mediante este criterio se evaluará si el alumno o la alumna, de forma autónoma y utilizando documentos auténticos, variados, actualizados y en diferentes tipos de soporte, es capaz de:
— Seleccionar y analizar información sobre los aspectos geográficos, históricos, sociales y culturales más característicos de los países cuya lengua aprende, valorando la pertinencia tanto del contenido como de las fuentes;
— identificar y describir las costumbres, comportamientos, actitudes, creencias y valores que prevalecen entre los hablantes de la lengua que aprende, contrastándolos con los de la lengua y cultura propias;
— analizar reflexivamente las principales analogías y diferencias respecto al país y la cultura propios o a otras realidades socio-culturales y lingüísticas que conoce, tomando conciencia de la relevancia de las mismas;
— analizar críticamente las situaciones y los mensajes que conlleven cualquier tipo de prejuicio o discriminación de cualquier tipo, especialmente la de género;
— reconocer y valorar positivamente la riqueza que supone la diversidad social y cultural existente entre los diferentes grupos de una misma comunidad lingüística.
10. Mostrar una actitud abierta, responsable, igualitaria y cooperativa en los intercambios comunicativos y una actitud positiva ante el conocimiento de nuevas lenguas y culturas, así como ante la interrelación que existe entre ellas, valorando las ventajas del intercambio lingüístico y socio-cultural.
Mediante este criterio se evaluará si el alumno o la alumna, a través de documentos e informaciones obtenidas en fuentes variadas y contrastadas, es capaz de:
— Participar en discusiones mostrando flexibilidad y valorar críticamente las opiniones ajenas mostrando conductas respetuosas y no discriminatorias con los demás;
— Mostrar interés por conocer los aspectos socio-culturales más relevantes de los países cuya lengua aprende, analizándolos críticamente y con una actitud de respeto y tolerancia hacia los mismos;
— Mostrar interés por comunicarse de manera efectiva con hablantes de la lengua que aprende, tanto de forma presencial como a través de medios informáticos;
— Profundizar en los aspectos socioculturales y lingüísticos que le resulten más llamativos o interesantes;
— Valorar positivamente la importancia de las lenguas extranjeras como medio de acceso a conocimientos de interés para su futuro académico y profesional, así como sus efectos en la movilidad geográfica;
— Reconocer el proceso de globalización y sus repercusiones socio-lingüísticas, analizándolo de forma crítica;
— Valorar positivamente la importancia del conocimiento y el intercambio comunicativo entre personas de diferentes lenguas y culturas para construir una sociedad más plural, democrática y abierta.
MODALIDAD DE ARTES(1) | |
Vía de artes plásticas, imagen y diseño | |
Primer curso | Segundo curso |
Cultura audiovisual | |
Dibujo artístico I | Dibujo artístico II |
Dibujo técnico I | Dibujo técnico II |
Volumen | |
Diseño | |
Historia del arte | |
Técnicas de expresión gráfico–plástica | |
(1) La relación de filas horizontales indica en todos los casos que la materia de segundo curso requiere conocimientos de la materia de primer curso.
CULTURA AUDIOVISUAL
Introducción
El avance de los conocimientos y las técnicas vinculadas a la comunicación audiovisual que se ha producido con continuidad desde mediados del siglo XX, cimienta la necesidad de promover la enseñanza de disciplinas que preparen al alumnado de Bachillerato para analizar y saber producir mensajes en el siglo XXI. Esa formación ha de tener como prioridad promover la formación de personas competentes, participativas, activas, críticas y responsables. Para ello, el alumnado deberá desarrollar la capacidad para apreciar y valorar críticamente las obras audiovisuales y multimedia, y también para producir y emitir mensajes, es decir, para comunicar activamente.
El objetivo de esta materia es poner al alumnado en situación de analizar, relacionar y comprender los elementos que forman parte de la cultura audiovisual de su tiempo desarrollando habilidades para el análisis de los elementos expresivos y técnicos al mismo tiempo que una actitud crítica que les permita ejercer una ciudadanía responsable, participativa e igualitaria. Se trata, por tanto, de comprender, analizar críticamente e interpretar la cultura visual de la sociedad en la que vivimos para entender sus significados, cómo éstos afectan a la imagen que se forma cada persona de sí misma y de la realidad que la rodea, cómo se tratan en los medios audiovisuales los estereotipos, prejuicios y discriminaciones por razones de sexo, raza, procedencia, etcétera, que existen en la sociedad y cómo pueden utilizarse esos mismos medios para superarlos.
Quienes cursen la materia Cultura audiovisual ya han adquirido unos conocimientos básicos en etapas anteriores, por lo tanto, esta materia les servirá para profundizar en todo lo aprendido, al tiempo que acceden a nuevas destrezas y conocimientos.
Los contenidos de la materia se organizan en torno a varios ejes: la imagen, su significado y posibilidades expresivas, y los medios de comunicación y la producción audiovisual. El carácter de la materia hace que los contenidos y procedimientos más prácticos y funcionales adquieran una especial relevancia, proporcionando al alumnado herramientas con las que interactuar en el marco de la cultura audiovisual. Estos contenidos relacionados con la aplicación práctica del conocimiento deben ser, por tanto, entendidos como elementos de análisis y trabajo comunes a todos los bloques.
Se necesitará, por tanto, relacionar las distintas destrezas implicadas en la comunicación, siendo tan importante “saber ver” para comprender los mensajes audiovisuales, como “saber hacer” para expresarse con la finalidad de comunicarse, producir y crear. La combinación de ambas destrezas posibilita un mejor conocimiento de la realidad que nos rodea, y se ha tenido en cuenta a la hora de plantear los objetivos, contenidos y criterios de evaluación de esta materia.
Orientaciones metodológicas
El desarrollo de esta materia habrá de tener en cuenta los diferentes ritmos de aprendizaje del alumnado, favorecerá la capacidad de aprender autónomamente y promoverá el trabajo en colaboración y solidario contribuyendo de esta forma a alcanzar los objetivos propios de la etapa. Asimismo, la metodología deberá contribuir a la consolidación de las competencias básicas trabajadas en etapas anteriores.
Los contenidos de la materia se articulan en dos vertientes diferentes: saber ver y saber hacer. La primera de ellas supone un análisis que permita al alumnado comprender y juzgar los elementos básicos que constituyen la sociedad audiovisual en que vivimos. La línea del saber hacer, permitirá desarrollar en el alumnado la capacidad creativa y racional para producir y emitir mensajes. Este saber hacer requiere un conocimiento mínimo de técnicas, recursos, percepción visual, de comprensión conceptual y de la adquisición de un cierto grado de destreza en su aplicación. Cada centro educativo deberá, por tanto, adaptar estas técnicas y procedimientos a las necesidades, intereses y capacidades de los alumnos y alumnas.
Los contenidos de la materia se presentan organizados en bloques. Dicha organización de contenidos, que incluye conceptos, procedimientos y actitudes, no implica necesariamente que se deban introducir y trabajar en el aula en el orden propuesto. Dadas las características de la materia muchos de los contenidos se deberán trabajar como contenidos transversales que se deberán poner en relación con el resto de contenidos. Así, numerosos procesos y técnicas son comunes y aplicables a gran parte de estos contenidos. Tanto el bloque 4 “Integración de sonido e imagen. Producción multimedia” como el bloque 7 “Análisis y valoración crítica de imágenes y mensajes multimedia” contienen referencias a algunos de los procesos creativos que al igual que el análisis tanto de la imagen fija como en movimiento no pueden desligarse del planteamiento de todos y cada uno de los contenidos conceptuales expuestos. Deben ser por tanto elementos que permitan integrar los diferentes conocimientos y destrezas en pequeños proyectos que nos ayuden a alcanzar los objetivos propuestos.
El método de proyectos es adecuado para el desarrollo de la materia. Este método implica que debe fomentarse el trabajo en equipo de forma colaborativa y solidaria. Se distribuirá el trabajo a través de proyectos que incluyan procesos de investigación, creativos, que utilicen múltiples fuentes documentales y que supongan que los alumnos y las alumnas asumen responsabilidades tanto individuales como colectivas, al objeto de que vayan adquiriendo paulatinamente madurez personal, respeto por el trabajo de otros, así como el desarrollo de la capacidad de aprender por sí mismos y de resolver conflictos de forma pacífica. La organización de los espacios y del uso de los recursos para las actividades previstas requiere la asunción de tareas de responsabilidad compartida dentro del grupo, y corresponde al profesorado coordinar las distintas funciones, dinamizar los grupos, proponer soluciones para contribuir a resolver los problemas cuando surjan y, muy especialmente, determinar los temas sobre los que desarrollar los proyectos, entre los que deberían incluirse proyectos que analicen el tratamiento que se ha dado y se da a las mujeres en los medios audiovisuales, y el abuso de estereotipos en la publicidad.
Por último deben promoverse actividades que permitan al alumnado conocer y valorar los medios de comunicación de nuestra comunidad autónoma, así como los festivales, certámenes o eventos relacionados con la materia que puedan suponer un elemento motivador, incentivando la participación en este tipo de actividades de los alumnos y las alumnas.
Objetivos
La enseñanza de la Cultura audiovisual en el Bachillerato tendrá como finalidad el desarrollo de las siguientes capacidades:
1. Asimilar la importancia de los nuevos modos de relación que facilitan los medios y tecnologías de la comunicación y su contribución al desarrollo de una sociedad democrática, superando estereotipos, prejuicios y discriminaciones por razón de sexo origen, raza u otras.
2. Comprender y apreciar el progreso actual de las tecnologías de la información y la comunicación como consecuencia de los avances técnicos y expresivos producidos a lo largo de la historia.
3. Conocer y comprender los principios tanto del lenguaje de imágenes fijas como del lenguaje audiovisual y analizar el entorno icónico aplicando los procedimientos de análisis de la imagen.
4. Conocer y comprender los aspectos estéticos, técnicos y expresivos de los medios de comunicación para aprender a analizar los mensajes que nos llegan a través de ellos.
5. Conocer y manejar distintos procesos y técnicas para la creación de documentos gráficos y audiovisuales sencillos con distintas intenciones comunicativas.
6. Valorar la importancia de la función expresiva del sonido y de la música en el proceso de creación audiovisual.
7. Analizar críticamente mensajes publicitarios, valorar lo que en ellos hay de información, arte, propaganda, seducción o manipulación, identificando prejuicios y estereotipos discriminatorios, sexistas, homófobos o xenófobos, o mensajes contrarios a la convivencia pacífica.
8. Conocer las características técnicas y expresivas de los medios de comunicación, reconocer sus diferentes géneros y mostrar sus posibilidades informativas y comunicativas.
9. Conocer y valorar las características y los formatos que desarrollan los medios de comunicación, la publicidad y las expresiones artísticas, cuando tienen presencia en Internet y valorar las posibilidades de la red como canal de creación, publicación y distribución.
10. Desarrollar actitudes selectivas, críticas y creativas frente a los mensajes que se reciben a través de los distintos medios audiovisuales, reconociendo las diferencias existentes entre la realidad y su representación en los medios, mostrando una actitud crítica ante los lenguajes, teorías, medios o mensajes que promuevan cualquier tipo de discriminación. por razones de sexo, raza, origen u otras.
11. Tomar conciencia de la capacidad de los espectadores y espectadoras, en su función de consumidores o consumidoras, para exigir productos audiovisuales de calidad y de la necesidad de equilibrio entre libertad de expresión y derechos individuales.
Contenidos
1. Imagen y significado
— Del inicio de la imagen a la era digital: evolución de los medios y lenguajes audiovisuales.
— Importancia de la comunicación audiovisual en nuestra sociedad.
— El poder de fascinación de la imagen.
— Funciones de la imagen. La imagen como representación de la realidad.
— Trascendencia de la valoración expresiva y estética de las imágenes.
— Las técnicas gráficas y digitales en el diseño, manipulación y creación de imágenes.
— Observación crítica de los mensajes presentes en los medios de comunicación y rechazo de los que supongan cualquier tipo de discriminación o sean contrarios a la convivencia pacífica.
2. La imagen fija y sus lenguajes
— Los códigos que conforman los diferentes lenguajes de la imagen fija.
— La fotografía, recursos estéticos y técnicos. La cámara fotográfica.
— El cartel, la historieta gráfica, el diaporama.
— La narración secuenciada, de la imagen fija a la imagen en movimiento.
— El guión de la historieta.
— Aplicación de diferentes sistemas de captación y tratamiento de imágenes fijas. La imagen digital.
3. La imagen en movimiento: El cine
— Fundamentos perceptivos y técnicos del cine. La ilusión de movimiento.
— Elementos expresivos: espacio y tiempo. El montaje.
— El guión cinematográfico: original y adaptado. Tipos. El story-board.
— El cine como medio de expresión artística. Historia y función social del cine. Géneros y movimientos expresivos.
— Identificación de arquetipos y valoración crítica de los que supongan estereotipos o prejuicios.
— Las técnicas básicas de animación.
4. Integración de sonido e imagen. Producción multimedia
— La función expresiva del sonido. Características técnicas.
— La adecuación de la música y de los sonidos a las intenciones expresivas y comunicativas.
— Sistemas y equipos de captura, registro, tratamiento y reproducción de imágenes y sonidos.
— Creación de imágenes por ordenador (diseño, carteles, ilustraciones, anuncios publicitarios).
— Proceso de producción de documentos multimedia.
— Creación de secuencias narrativas que se apoyan en la imagen fija e incorporan las posibilidades expresivas del sonido.
— Realización, edición y postproducción en la creación de documentos audiovisuales.
— Dispositivos portátiles con posibilidades de transmisión y de reproducción de imagen y sonido.
— Publicación de documentos audiovisuales propios a través de Internet.
5. Los medios de comunicación
— El lenguaje de la televisión. Características técnicas y expresivas. Los géneros televisivos.
— La televisión del futuro. TV interactiva.
— La radio. Características técnicas y expresivas. Los formatos.
— Estudio de audiencias y programación. La radio y la televisión de servicio público.
— Medios de comunicación de libre acceso. Internet y la socialización de la información, la comunicación y la creación. Herramientas, características y posibilidades de la web social. El uso responsable de la red.
— Libertad de expresión y derechos individuales de los espectadores y de las espectadoras.
— Propiedad intelectual y creación artística.
6. La publicidad
— Funciones de la publicidad. Propaganda, información, manipulación y seducción. Uso y abuso de estereotipos. Los límites éticos de la publicidad.
— Las nuevas formas de publicidad: emplazamiento de producto, publicidad encubierta y subliminal.
— Publicidad de dimensión social. Campañas humanitarias.
— Mensajes alternativos.
7. Análisis critico de imágenes y mensajes multimedia
— Aplicación de la lectura denotativa y connotativa de imágenes en el análisis de imágenes fijas y en movimiento utilizando valores formales, estéticos, expresivos y de significado.
— Análisis de la imagen publicitaria y de los anuncios publicitarios en los distintos medios.
— Análisis y valoración crítica de mensajes que suponen discriminación, estereotipos y prejuicios.
— Análisis y comparación de diferentes movimientos cinematográficos y corrientes de expresión a lo largo de la historia del cine.
— Análisis de la dimensión estética y lúdica de los productos audiovisuales.
— Interpretación de los valores ideológicos de las producciones audiovisuales y valoración crítica de los contenidos que promueven situaciones de discriminación y exclusión. Evolución en el tratamiento de los personajes femeninos.
— Valoración de la incidencia de los mensajes, según el medio emisor.
— Análisis y valoración crítica de los contenidos procedentes de Internet, tanto desde los medios de comunicación en la red, como de otros modelos de participación característicos de la web social.
— Acceso a fuentes de recursos documentales y multimedia. Respeto a la propiedad intelectual, límites éticos y legales.
Criterios de evaluación
1. Identificar los avances que se han producido a lo largo de la historia en el campo de las tecnologías de la información y la comunicación y en la evolución estética y lúdica de los mensajes audiovisuales.
Este criterio pretende valorar la capacidad del alumnado para comprender la evolución de las tecnologías y las formas de la comunicación audiovisual así como para identificar, por una parte, los principales hitos y, por otra, las tecnologías, productos, mensajes y características que se asocian a los distintos momentos de esa evolución. Del mismo modo, se trata de valorar el hecho de que los estudiantes y las estudiantes sean capaces de distinguir las formas estéticas vinculadas a la comunicación audiovisual a lo largo de la mencionada evolución.
2. Establecer las diferencias entre imagen y realidad y las diversas formas de representación.
Con este criterio se trata de comprobar si se enumeran y analizan las semejanzas y disparidades existentes entre la vida real y la visión que de ella nos ofrecen los medios audiovisuales y de comunicación. Se valorará la capacidad de diferenciar los distintos grados de iconicidad de una imagen, y de identificar la manipulación gráfica intencional o el uso de estereotipos y arquetipos, aplicados a distintos campos, con fines publicitarios, propagandísticos, culturales, estéticos o sociológicos.
3. Analizar los elementos formales, espaciales y temporales, características básicas, significado y sentido en la lectura de imágenes fijas y en movimiento.
Este criterio pretende evaluar la comprensión, por parte del alumnado, de las diferencias existentes entre la lectura objetiva y subjetiva de una misma imagen. Para ello se valorará el manejo y análisis de todos los parámetros formales, compositivos, espaciales y narrativos que intervienen en la formación de una imagen, así como la capacidad para relacionarlos entre sí interpretándolos en función de una intencionalidad comunicativa.
4. Identificar los elementos básicos del lenguaje de la imagen y del lenguaje audiovisual y utilizarlos en la realización de producciones gráficas y audiovisuales sencillas.
A través de este criterio se pretende valorar el conocimiento de los componentes esenciales que intervienen en la producción de documentos gráficos y audiovisuales, competencia que permitirá realizar sencillas producciones de imagen fija y en movimiento. En relación a la imagen fija se valorará el correcto manejo de distintos procesos y técnicas, tanto gráficas como digitales, así como las herramientas necesarias para el diseño, creación y manipulación de imágenes. En relación a las imágenes en movimiento se valorará el manejo de las herramientas y los procesos básicos orientados a la creación y producción audiovisual, todo ello aplicado a la creación de documentos con distintas intenciones comunicativas.
5. Analizar producciones radiofónicas y televisivas identificando las características de los distintos géneros y distinguiendo los estereotipos y prejuicios más comunes presentes en los productos audiovisuales.
Mediante este criterio se pretende evaluar si el alumnado ha adquirido una visión selectiva sobre la oferta radiofónica y televisiva, distinguiendo los distintos géneros y los tópicos más comunes presentes en los programas más habituales. Se valorará igualmente su actitud como receptor consciente, selectivo y crítico ante los mensajes y creaciones audiovisuales.
6. Reconocer y describir las distintas funciones de la publicidad, diferenciando los elementos informativos de los persuasivos o manipuladores que utilizan recursos relacionados con la emotividad, la seducción y la fascinación.
Con este criterio se trata de comprobar si, mediante el análisis de los elementos que componen los textos publicitarios, el alumno o la alumna es capaz de distinguir los que constituyen el soporte informativo del mismo de aquellos otros que pretenden la modificación de la actitud del receptor o su manipulación, identificando los mensajes discriminatorios, sexistas o contrarios a la convivencia. Al mismo tiempo, es preciso valorar que el alumnado reconoce y distingue los principales recursos y estrategias que configuran las distintas funciones de la publicidad, valorando los límites éticos de la misma.
7. Identificar las posibilidades de las tecnologías de la información y la comunicación, con especial atención a los medios de comunicación de libre acceso como Internet.
A través de este criterio se observará la asimilación de la utilidad y oportunidades que ofrecen los medios audiovisuales, evaluando todos sus aspectos positivos y, también, aquellos otros que puedan ofrecer contenidos ilícitos o ilegales. Para ello se valorará el conocimiento de las características y de los formatos que desarrollan los medios de comunicación más tradicionales cuando tienen presencia en Internet así como las diferentes formas de expresión y comunicación relacionadas con la imagen como el cómic, la fotografía o la publicidad, y su adaptación a este medio. Por último se valorará la capacidad de utilizar las posibilidades que nos ofrece Internet, como canal de distribución y publicación.
8. Diferenciar los movimientos más importantes de la historia del cine mediante al análisis comparativo de sus características más importantes.
Con este criterio se trata de comprobar si saben identificar características de los movimientos cinematográficos más importantes tanto desde el punto de vista de la expresión cinematográfica como desde el punto de vista sociopolítico, económico y cultural.
9. Realizar trabajos monográficos consultando fuentes diversas y utilizando las tecnologías de la información y la comunicación y los medios audiovisuales como herramienta para la organización y la comunicación oral y escrita de los resultados.
Este criterio trata de constatar el grado de autonomía de cada estudiante para planificar y desarrollar trabajos de investigación, individualmente o en equipo. El alumnado, guiado por su profesor o su profesora, buscará y organizará la información, la contrastará e intentará formular hipótesis, empleando las tecnologías de la información y la comunicación como herramientas fundamentales en todo el proceso.
Estos trabajos se presentarán, de forma oral y escrita, utilizando los recursos proporcionados por las tecnologías de la información y de la comunicación y los medios audiovisuales. Se valorará la coherencia y la claridad al exponer las ideas, así como la correcta expresión y presentación, la cita adecuada de las fuentes, de los textos y de sus autores o autoras, el uso pertinente de los elementos multimedia y la adecuación del trabajo al tema y al propósito de su presentación.
DIBUJO ARTÍSTICO I Y II
(Dibujo artístico II requiere conocimientos de Dibujo artístico I.)
Introducción
Actualmente, se entiende el dibujo como una cualidad intelectual capaz de constituirse en un verdadero medio de comunicación del individuo, como una respuesta a la necesidad de relacionarnos con nuestros semejantes. Dibujar es una acción de orden intelectual y valor autónomo, no sólo un medio auxiliar para la creación de obras de arte. El lenguaje del dibujo permite transmitir ideas, descripciones y sentimientos.
En su obra Dibujo y proyecto, Francis D.K. Ching escribe: “El ojo ve, la mente interpreta y la mano realiza.” Todo dibujo es un proceso inseparable del acto de ver y de interpretar al que se suma la capacidad de expresión y comunicación. El ser humano dibuja desde la infancia por puro placer, casi sin darse cuenta; el dibujo es un medio de expresión desde el principio de los tiempos, anterior a otros medios de comunicación, como puede ser la escritura.
La observación analítica del entorno ayuda a tener una visión más clara de la realidad e incrementa la capacidad intelectual. El desarrollo de la sensibilidad estética y de la expresividad permite transmitir ideas o emociones, necesarias en todo proceso de comunicación.
La asignatura de Dibujo artístico I y II en la modalidad de Artes del Bachillerato contribuye al desarrollo integral y armónico de la persona. Responde a la necesidad de relacionarnos con nuestros semejantes a través de un lenguaje universal, el lenguaje del dibujo, que como cualquier otro lenguaje precisa para su aprendizaje del conocimiento de los elementos fundamentales que lo componen, de sus organizaciones y de la fuerza de voluntad necesaria para desarrollar una práctica constante y evolutiva.
La función comunicativa del dibujo distingue entre aquellas imágenes cuya intención es principalmente analítica y aquellas en las que prevalecen criterios subjetivos. La primera equivale a pensar y aprehender las cosas y, al hacerlo, reparar en su estructura y ordenación interna; una ordenación que les confiere su función y su forma. La segunda comprende aquellas expresiones de las formas bajo planteamientos subjetivos, transmitiendo o intentando provocar sentimientos y emociones.
De acuerdo con lo expuesto en el párrafo anterior, la materia de Dibujo artístico I y II se organiza en dos vertientes, objetiva y subjetiva, respectivamente. El Dibujo artístico I aboga principalmente por una aproximación al conocimiento objetivo de los elementos constitutivos de la forma, sus articulaciones y organizaciones elementales en el espacio. El campo de aplicación de este tipo de imágenes es muy amplio y con muy diversas finalidades: el dibujo técnico, el científico, el de investigación y desarrollo, el que atiende a la comunicación de masas, etc.
La vertiente subjetiva se desarrolla en el Dibujo artístico II. El nivel icónico transciende la propia representación del objeto en función de la interpretación de la realidad con fines expresivos. Dicha interpretación, con su carga emotiva, transmite o despierta sentimientos, emociones e invita a la reflexión. Se profundiza en el estudio de las relaciones estructurales entre las formas con sus variables espaciales y lumínicas; se explican las formas desde distintas intenciones comunicativas desarrollando el uso correcto de los instrumentos y materiales; pero sobre todo, se busca un dibujo más personalizado, la utilización por parte del alumno o de la alumna de un lenguaje gráfico propio acorde con su intención comunicativa y expresiva.
Puesto que los expertos no se ponen de acuerdo en si la mímesis debe estar en los primeros estadios de aprendizaje y la creación más compleja en los últimos, debe estar siempre presente el desarrollo integral y armónico de cada alumno y alumna, rechazando la visión cerrada del aprendizaje de esta materia, aplicando una metodología variada, dinámica, creativa y personalizada, sin olvidar que para dominar el proceso del dibujo, ambas vertientes se complementan. Dibujamos cuanto somos capaces de comprender, recordar, imaginar e inventar en nuestra mente. Todo aquello que somos capaces de construir mentalmente, ya sea pasado o futuro, posible e imposible, físicamente es realizable en un dibujo. En el proceso del dibujo son necesarias tres destrezas básicas: el dibujo de copia o mímesis, el dibujo de memoria visual, y el realizado a partir de la imaginación.
La materia de Dibujo artístico I tratará de establecer unas bases o cimientos sobre los se desarrollará el Dibujo artístico II garantizando la coherencia y la interrelación didáctica de los contenidos y principios metodológicos. Es importante formar al alumnado con la idea de una educación multidisciplinar, no sólo en relación con las demás asignaturas sino buscando y potenciando el interés por otras disciplinas (literatura, música, ciencia, matemáticas, teatro…) enriqueciendo así su formación humanística.
Estamos inmersos en un mundo de imágenes. Hoy más que nunca la capacidad para comunicar mediante ellas cobra vital importancia gracias al impulso generado por las nuevas tecnologías de la información y de la comunicación y su absoluta inmediatez en la transmisión. Nuestra labor como educadores debería ir más allá de lo meramente estructural y estético para alcanzar el reconocimiento de lo expresivo, de lo sensitivo, de la sorpresa y la vida propia que toda obra de arte posee cuando se encuentra en el grado más amplio de su realización.
Desde esta materia se pretende fomentar el desarrollo de la sensibilidad, la creatividad, la personalidad e individualidad de cada uno de los alumnos y alumnas, incorporando intenciones expresivas de carácter subjetivo al dibujo y proporcionar recursos procedimentales, contribuyendo no sólo a una formación específica, sino a la mejora en general de la persona. Asimismo, el estudio de esta materia fomenta a través del estímulo de la actividad artística, el impulso de la sensibilidad estética y la capacidad para formar criterios de valoración propios dentro del ámbito de la plástica en general, necesarios durante la formación escolar y a lo largo de la vida.
Orientaciones metodológicas
La materia de Dibujo artístico requiere una metodología variada que abarque aspectos técnicos, expresivos e imaginativos y visuales que tengan su base en los principios de enseñanza individualizada, creativa y activa.
La enseñanza individualizada supone conocer el desarrollo personal de los alumnos y de las alumnas adaptando los objetivos y contenidos de la materia a los intereses y capacidades de cada uno. El profesorado mantendrá una actitud flexible y abierta, y tendrá en cuenta los conocimientos previos y las experiencias personales del alumnado en la planificación de actividades significativas, con unos objetivos y contenidos bien definidos y claros, que permitan a los alumnos y a las alumnas expresarse de forma personal.
La enseñanza de esta materia seguirá un método creativo, fomentando el interés por parte del alumnado, que debe sentir la necesidad de satisfacer sus impulsos estéticos y de conocimiento, sabedor de cómo éstos inciden en otros ámbitos de la vida transformando su visión del entorno y su interacción con el mismo.
Para desarrollar la creatividad y la participación del alumnado en la realización de las actividades, conviene establecer un fin significativo y asequible para el alumno o la alumna, plantear un proceso de análisis o de creación, planificar las distintas fases y las tareas propias de cada una de ellas, fomentar la realización individual o en grupo del trabajo y la crítica constructiva. Teoría y proceso se dan la mano. Todo conocimiento nuevo tiene una aplicación inmediata y se comprende como parte de un proceso.
Asimismo, se pueden considerar otras estrategias metodológicas en la enseñanza de esta materia:
— Dotar al alumnado de los conocimientos y técnicas de trabajo mediante la presentación directa de obras, objetos o materiales, explicaciones teóricas, proyecciones audiovisuales, visitas a exposiciones y museos…, utilizando, siempre que sea posible, el entorno de los alumnos y de las alumnas como recurso educativo.
— Fomentar la interacción en el aula como motor de aprendizaje a través de la valoración de obras propias y ajenas, el contraste de ideas, debates y argumentaciones, desarrollando el espíritu crítico, los valores estéticos personales y las actitudes de respeto y tolerancia.
— Promover situaciones de aprendizaje que exijan una actividad intelectual y el desarrollo de destrezas que faciliten el autoaprendizaje y la actualización de los conocimientos.
— Fomentar hábitos racionales de trabajo, el rigor y la responsabilidad, tanto para la realización del trabajo propio como colectivo, que favorezcan el desarrollo de la autonomía personal.
— Introducir progresivamente al alumnado en el manejo de la terminología propia de la materia.
— Utilizar las tecnologías de la información y de la comunicación en el desarrollo y la comunicación de proyectos.
— Aplicar métodos de investigación apropiados para el desarrollo de proyectos, favoreciendo la capacidad para trabajar en equipo de forma cooperativa e igualitaria. En este sentido, se promoverá la realización, por parte del alumnado, de trabajos de investigación monográficos, interdisciplinares u otros de naturaleza análoga que impliquen a uno o a varios departamentos de coordinación didáctica.
— Desarrollar la sensibilidad y el rechazo ante las actitudes discriminatorias y las conductas sexistas a través del análisis y valoración crítica de obras de arte, objetos y ambientes del entorno.
Objetivos
La enseñanza del Dibujo artístico en el Bachillerato tendrá como finalidad el desarrollo de las siguientes capacidades:
1. Conocer y distinguir los elementos básicos de configuración de la forma, empleándolos correctamente, según criterios analíticos, en la representación de objetos del entorno o expresivos, sobre objetos reales o simbólicos.
2. Entender la forma de los objetos que se representan como consecuencia de su estructura interna y saber representarla gráficamente.
3. Comprender los distintos datos visuales que contienen las formas como partes relacionadas de un conjunto, atendiendo especialmente a las proporciones que se dan entre ellos y representándolos prioritariamente según su importancia en el conjunto e ignorando detalles superfluos.
4. Emplear de modo eficaz los mecanismos de percepción relacionados con las imágenes plásticas, desarrollando la memoria visual y la retentiva para poder comunicarse con imágenes procedentes tanto del exterior como del interior de uno mismo.
5. Valorar la importancia de la observación y estudio directo de las formas orgánicas de la naturaleza como fuente de reflexión para representaciones de carácter subjetivo.
6. Conocer las leyes básicas de la asociación perceptiva e interpretar una misma forma o conjunto de formas con diferentes intenciones comunicativas o expresivas.
7. Planificar el proceso de realización de la obra, utilizar los materiales, técnicas y procedimientos adecuados a la finalidad pretendida, analizar y valorar críticamente, de forma individual o cooperativa y utilizando la terminología básica de la materia, tanto el proceso como los resultados, procediendo de una manera racional y ordenada en el trabajo.
8. Conocer los fundamentos teóricos y prácticos sobre el color y su utilización, para su aplicación plástica de forma razonada y expresiva.
9. Valorar la realización de modificaciones combinatorias y el aporte de intenciones expresivas de carácter subjetivo a los dibujos, como medio para desarrollar la sensibilidad estética, la creatividad y el pensamiento divergente.
10. Apreciar los valores culturales y estéticos, como parte de la diversidad cultural, contribuyendo a su respeto, conservación y mejora, con especial atención al patrimonio cultural de Asturias.
11. Participar de forma igualitaria en actividades cooperativas con flexibilidad, responsabilidad y respeto ante las opiniones propias y ajenas para potenciar la comunicación y la valoración crítica de los diferentes puntos de vista.
DIBUJO ARTÍSTICO I
Contenidos
1. Contenidos comunes:
— Utilización de la terminología propia de la forma, el claroscuro y el color en la creación y presentación de obras propias y ajenas.
— Análisis, argumentación y debate sobre los materiales y procedimientos empleados en diferentes obras de creación y valoración crítica de los resultados.
— Trabajo individual y en equipo, con una actitud abierta y flexible, que reúna búsqueda de información, interpretación del entorno, experimentación, reflexión teórica y el intercambio respetuoso de opiniones, mostrando habilidad manual, creatividad y sensibilidad estética.
— Valoración crítica de los estereotipos y prejuicios discriminatorios presentes en obras de arte, objetos y ambientes del entorno inmediato.
— Utilización de las tecnologías de la información y la comunicación en los procesos de creación, distinguiendo los aspectos funcionales, técnicos y estéticos y valorando su relación y convivencia con sistemas y técnicas de expresión tradicionales.
2. La forma
— Observación de dibujos para valorar la utilización y percepción visual de las diferentes técnicas y el resultado final conseguido.
— Identificación y descripción de los distintos elementos configuradores de la forma y de las relaciones que se establecen en diferentes obras de dibujo, para su aplicación posterior en obras de producción propia.
— Percepción de la línea como elemento configurador de la forma, su trayectoria, modulación y grosor y su aplicación en las diferentes maneras de presionar, agrupar y modular la misma en la representación de formas bidimensionales, atendiendo a la creación de tramas y valoraciones tonales para establecer correctamente texturas y volúmenes básicos.
— Comprensión de la necesidad de aplicar los diferentes sistemas de representación y perspectiva en la resolución de propuestas artísticas y su utilización intuitiva en el dibujo artístico.
— Observación, análisis y representación de las formas orgánicas con los diferentes recursos, técnicas y materiales del dibujo, usando los elementos gráfico-plásticos (forma, color, textura, tono) y sus relaciones (espaciales, proporcionales, escalares, dinámicas, y de contraste), utilizando el trazo de manera personal y expresiva.
— Manejo correcto de los recursos descriptivos lineales: intersecciones, límites de planos, transparencias de partes ocultas y utilización del proceso analítico y sintético del dibujo para describir las configuraciones geométricas de modelos propuestos; transformando formas básicas en objetos reconocibles., situando correctamente ejes, centros, alineaciones…, atendiendo a las relaciones de axialidad y proporcionalidad.
— Transformación a mano alzada de elementos básicos tridimensionales en representaciones de espacios exteriores e interiores por medio de la utilización de los diferentes sistemas de representación gráfica y perspectiva.
3. Las formas asociadas La composición
— Análisis de la organización de las formas en el plano, identificación y descripción de las relaciones entre distintas formas a través de la aplicación de las leyes visuales asociativas en diferentes obras de dibujo para su posterior aplicación en obras de producción propia.
— Comprensión, asimilación y estructuración de imágenes atendiendo a las relaciones entre fondo y forma, a la agrupación por semejanza, proximidad y continuidad, al principio de cerramiento o a la búsqueda de significado para la consecución de la obra plástica bidimensional.
— Percepción del principio integrador de la realidad observada, selección y valoración de los elementos gráficos esenciales para la elección de la proporción correcta de las formas sobre el soporte y la elaboración de composiciones coherentes.
— Experimentación compositiva mediante la variación de los elementos internos estructurales, aplicando la simetría, el contraste o la utilización de elementos que susciten diferentes direcciones visuales para la creación de equilibrio estático o dinámico dentro de la obra.
4. El claroscuro
— Asimilación del lenguaje propio del claroscuro: luz, sombra, penumbra, brillo, sombras propias, arrojadas…y su aplicación en la resolución del llamado “dibujo de mancha”.
— Observación directa de la luz natural y de la iluminación artificial tomando conciencia de los cambios que produce y su aplicación en las obras plásticas, el cine, teatro, etc.
— Práctica del claroscuro, gradaciones y valoraciones tonales en la representación de volúmenes y texturas.
— Experimentación con la “mancha” y resolución mediante planos de grises de los elementos más significativos de las formas considerando la apreciación del volumen como algo cambiante, dependiente de la luz, situación y punto de vista.
5. El color
— Diferenciación entre color luz y color pigmento con sus correspondientes operaciones sustractivas y aditivas para la consecución práctica de los diferentes colores primarios, secundarios y complementarios correspondientes a cada una de las modalidades.
— Percepción del color a través del análisis y síntesis de composiciones cromáticas y valoración de sus posibilidades expresivas, comunicativas y simbólicas aplicando la psicología del color y su organización.
— Realización de composiciones cromáticas sencillas variando los tres atributos básicos del color: tono, valor y saturación, estableciendo relaciones cromáticas de armonía y contraste.
— Reflexión y práctica de la interacción del color y sus modificaciones en composiciones propias y ajenas.
Criterios de evaluación
1. Utilizar adecuadamente los procedimientos y los materiales propuestos aplicando y valorando estrategias de organización y representación en el proceso creativo haciendo uso de la terminología específica de la materia.
Mediante este criterio se valorará si el alumno o la alumna es capaz de seleccionar, relacionar y emplear los diversos materiales adecuándolos a la consecución del objetivo plástico deseado. Asimismo, se evaluará su capacidad para analizar y planificar el proceso de representación y creación, haciendo uso de la terminología adecuada, los aspectos formales, estructurales y estéticos de los resultados obtenidos, mediante exposiciones orales, debates y el uso de memorias y registros escritos.
2. Describir gráficamente formas orgánicas naturales, prestando especial atención a sus organizaciones estructurales.
Este criterio valorará la capacidad del alumno o la alumna para observar, identificar y analizar los aspectos formales y estructurales de las formas orgánicas presentes en la naturaleza, a través de la representación clara y ordenada de su pluralidad formal asegurando la armonía estilística mediante la coherencia formal y estructural. También, se evaluará si es capaz de utilizar diferentes recursos, técnicas y materiales para trasladar la expresividad de la naturaleza al proceso del dibujo, mediante el uso de los elementos y relaciones gráficas fundamentales (forma, color, textura, tono, escala, proporciones y relaciones espaciales).
3. Describir y representar gráficamente objetos del entorno, distinguiendo en ellos elementos básicos en la configuración de su forma (síntesis y construcción geométrica, líneas y planos, tanto vistos como ocultos).
Mediante este criterio se valorará si el alumno o la alumna, tras la observación y análisis detenido de las formas, toma conciencia tanto de lo que ve como de lo que está oculto y lo organiza con coherencia en la representación gráfica bidimensional. Por tanto, se valora en este apartado, su grado de comprensión y expresión gráfica en la representación y plasmación de los objetos y las formas, mediante el proceso analítico en el dibujo y la utilización de los recursos gráficos adecuados (encajes geométricos, líneas de tanteo, centros, ejes…).
4. Representar con intención descriptiva y mediante el uso de la línea, formas tridimensionales sobre el plano, con atención a la proporción y a las deformaciones perspectivas.
Mediante este criterio se evaluará la capacidad del alumno o de la alumna para seleccionar, aislar y valorar los elementos que confieren a los objetos su carácter particular y definitorio, discerniendo entre lo necesario y lo superfluo, lo imprescindible y lo irrelevante. Asimismo, se evaluará la capacidad para construir sus representaciones utilizando, de un modo sintético, dinámico y descriptivo, recursos como son las líneas de movimiento, la creación de texturas visuales, el establecimiento de las proporciones, las deformaciones perspectivas, entre otros. Se debe destacar que este criterio no pretende valorar la exactitud rigurosa de la ejecución, ni persigue evidenciar sólo la representación mimética de las formas sino seleccionar lo más representativo de la realidad observada.
5. Representar gráficamente objetos de marcado carácter volumétrico por medio de línea y mancha, sabiendo traducir el volumen mediante planos de grises, analizando la influencia de la luz en la comprensión de la representación de la forma.
Este criterio valorará si el alumno o la alumna es capaz de trasladar lo tridimensional o volumétrico y lo táctil al espacio bidimensional del plano del dibujo seleccionando y aplicando los recursos plásticos adecuados para la consecución del tono mediante el uso de los gradientes que modelen correctamente las superficies representadas desde el punto de vista lumínico y textural.
6. Comprender y aplicar las leyes básicas de la percepción visual.
Con este criterio se valorará si el alumno o la alumna reconoce y aplica las leyes básicas de organización de las formas para comprender, asimilar y estructurar imágenes y si utiliza convenientemente las relaciones entre fondo y forma; si atiende a la agrupación por semejanza, proximidad, o al principio de continuidad o al de cerramiento o la búsqueda de significado, para la consecución de la composición en la obra plástica bidimensional. Asimismo, se evaluará su espíritu crítico para juzgar su acertada o errónea aplicación atendiendo a los valores que expresan y su autonomía en la búsqueda de soluciones.
7. Comprender y aplicar los fundamentos físicos del color y su terminología básica.
La intención de este criterio es evaluar la asimilación de conceptos tales como color luz y color pigmento, con sus correspondientes operaciones sustractivas y aditivas para la consecución práctica de los diferentes colores primarios, secundarios y complementarios correspondientes a cada una de las modalidades.
Para ello se evaluará si el alumno o la alumna maneja y gradúa el tono, el valor y la saturación del color adecuadamente logrando la armonía o el contraste en la composición cromática de acuerdo con una determinada intención expresiva.
8. Realizar representaciones plásticas a través de procedimientos y técnicas cromáticas de formas artificiales sencillas, atendiendo a la modificación del color producida por la incidencia de la luz dirigida con ese fin y teniendo en cuenta los principales convencionalismos y usos psicológicos, expresivos y comunicativos del color.
La intención de este criterio es evaluar el concepto de síntesis cromática adquirido, la asimilación de los atributos básicos del color y sus modificaciones en la aplicación práctica para lograr los principios de armonía y/o contraste cromáticos, valorando a su vez, las posibilidades expresivas, comunicativas y simbólicas atendiendo a la psicología del color.
Este criterio evaluará si el alumno o la alumna utiliza convenientemente las escalas, gamas y gradaciones cromáticas y modifica los atributos básicos del color para lograr la armonía o el contraste en las composiciones cromáticas, apreciando las calidades lumínicas de las superficies y demostrando un control de las modificaciones tonales perceptibles y la capacidad para corregir los cambios tonales significativos.
9. Participar activamente en trabajos de grupo mostrando iniciativa personal y una actitud abierta y responsable.
A través de este criterio se evaluará la predisposición del alumno o de la alumna para la cooperación y el trabajo en equipo, haciendo un uso correcto de las instalaciones y herramientas, planificando los procesos de trabajo, responsabilizándose de las tareas, aportando opiniones y mostrando flexibilidad y respeto hacia sus ideas y hacia las ideas de los demás, rechazando cualquier tipo de conducta discriminatoria.
DIBUJO ARTÍSTICO II
Contenidos
1. Contenidos comunes
— Utilización de la terminología propia de la materia en la creación y presentación de obras propias y ajenas.
— Análisis, argumentación y debate sobre los materiales y procedimientos empleados en diferentes obras de creación y valoración crítica de los resultados.
— Trabajo individual y en equipo, con una actitud abierta y flexible, que reúna: búsqueda de información, interpretación del entorno, experimentación, reflexión teórica y el intercambio respetuoso de opiniones, mostrando habilidad manual, creatividad y sensibilidad estética.
— Valoración crítica de los estereotipos y prejuicios discriminatorios presentes en obras de arte, objetos y ambientes del entorno inmediato.
— Utilización de las tecnologías de la información y la comunicación en los procesos de creación, distinguiendo los aspectos funcionales, técnicos y estéticos y valorando su relación y convivencia con sistemas y técnicas de expresión tradicionales.
2. Análisis y modificación de la forma
— Representación de la forma a través de estudios y dibujos en diferentes grados de acabado (apunte-esquema-boceto).
— Desarrollo del análisis y de la síntesis en la percepción de las formas para buscar soluciones espaciales y volumétricas que representen la realidad con coherencia a través de conceptos básicos como la geometría, la proporción entre partes o elementos, la dimensión y el espacio formato aplicados al dibujo.
— Realización de dibujos de formas por adición, por sustracción y por transformación para conseguir la representación estructural de objetos, reforzando gráficamente los aspectos más relevantes de su forma externa.
3. Análisis de formas naturales
— Descripción del modelo informando gráficamente del mayor número de datos necesarios para la comprensión de su morfología.
— Transformación de dibujos realizados con formas naturales para trasmitir mensajes visuales con distintas finalidades comunicativas.
4. Aproximación subjetiva a las formas
— Organización espacial de las formas aplicando los principios compositivos de equilibrio y tensión, a partir de la observación y análisis de la composición en obras de arte de la pintura.
— Representación ordenada de los elementos formales de la imagen a través de la aplicación de los componentes de equilibrio y movimiento, simetría, repetición, ritmo y tensiones.
— Traslado al plano bidimensional del dibujo de la interrelación de las formas tridimensionales en el espacio aplicando el análisis y la síntesis para la percepción y comprensión de las mismas.
— Experimentación con encuadres y enfoques para lograr variaciones de la apariencia formal respecto al punto de vista perceptivo.
— Representación de formas naturales u objetos aplicando cambios de luz y color de acuerdo con una determinada intención expresiva.
— Descubrimiento de los distintos niveles icónicos mediante la representación de una misma forma desde diferentes puntos de vista objetivos y subjetivos y la realización de interpretaciones gráficas de modelos con mayor índice de iconicidad (las formas de la naturaleza, la figura humana, apuntes del natural, etc.) potenciando la espontaneidad en la expresión sobre el carácter descriptivo y objetivo.
— Exploración de la capacidad creativa mediante materiales y técnicas diversas y utilización de las posibilidades que ofrecen las nuevas tecnologías.
5. Forma real memoria visual
— Adquisición de hábitos de pensamiento gráfico mediante la síntesis y simplificación mental de la forma para su posterior representación gráfica.
— Desarrollo de la memoria visual a través de la observación y el análisis de cada una de las partes de un objeto demostrando la capacidad de retentiva al dibujarlo de memoria.
— Desarrollo y realización de diferentes respuestas gráficas para estimular y dilatar el pensamiento y la memoria visual, a partir de un elemento o elementos determinados.
6. Análisis de la figura humana
— Realización de dibujos con dificultad creciente a partir de modelos de estatuas clásicas atendiendo a las relaciones y proporciones entre las distintas partes del cuerpo humano.
— Análisis y estudio de las proporciones de la figura humana para abordar la representación gráfica del cuerpo humano.
— Análisis gráfico de los aspectos estructurales y morfológicos de la cabeza humana y del rostro para trabajar y plasmar la expresividad en la figura.
— Estudio del movimiento en la figura humana mediante la síntesis y estructuración de esqueletos funcionales atendiendo a los ritmos que se producen.
— Aplicación de un sistema en la representación de la figura simplificando la dirección de los ejes que contienen la estructura de acuerdo con los ritmos.
7. Análisis espaciales
— Utilización de los diferentes sistemas de representación para dibujar espacios tanto exteriores como interiores; urbanos y naturales, reales e imaginarios, interpretándolos desde las medidas y proporciones del cuerpo humano.
— Descripción gráfica de objetos del mobiliario del entorno próximo, desde un punto de vista oblicuo y aplicando el concepto de síntesis geométrica para evidenciar las proporciones.
Criterios de evaluación
1. Utilizar adecuadamente los procedimientos y los materiales propuestos aplicando y valorando estrategias de organización y presentación del proceso creativo y haciendo uso de la terminología específica de la materia.
Mediante este criterio se valorará si el alumno o la alumna es capaz de seleccionar, relacionar y emplear los diversos materiales, adecuándolos a la consecución del objetivo plástico deseado. Asimismo, se evaluará su capacidad para analizar y planificar el proceso de creación en el dibujo y para justificar con criterio, haciendo uso de la terminología adecuada, los aspectos formales, estructurales y estéticos de los resultados obtenidos, mediante exposiciones orales, debates y el uso de memorias y registros escritos.
2. Saber interpretar una misma forma u objeto en diversos niveles icónicos (apunte-esquema-boceto) en función de distintas intenciones comunicativas.
Con este criterio se valorará si el alumno o la alumna es capaz de ajustar los aspectos formales y estructurales de la imagen percibida a la finalidad comunicativa pretendida seleccionando y aplicando, en su representación gráfica, los materiales y la técnica de acuerdo con sus posibilidades expresivas.
3. Realizar dibujos de formas naturales con carácter descriptivo y modificarlas posteriormente con intenciones comunicativas diversas.
Con este criterio se valorará la capacidad del alumno o de la alumna para observar, identificar y analizar los aspectos sustanciales de formas naturales y sus partes más características y representar gráficamente diversas modificaciones de sus aspectos formales que respondan a intenciones comunicativas distintas: ilustrativas, descriptivas, ornamentales o subjetivas.
4. Representar gráficamente diferentes apariencias de un mismo objeto ocasionadas por su distinta orientación respecto al punto de vista perceptivo.
Mediante este criterio se valorará la capacidad del alumno o de la alumna para plasmar en el plano del dibujo los aspectos morfológicos básicos de un objeto, diferenciándolos de los aspectos adicionales o superfluos mediante la variación del punto de vista perceptivo. Asimismo, se evaluará si percibe aspectos inusuales de las formas provocados al ser vistas desde puntos de observación no habituales.
5. Representar gráficamente un conjunto de volúmenes geométricos y naturales y describir la disposición de los elementos entre sí, atendiendo a las proporciones y deformaciones perspectivas.
Se quiere valorar con este criterio la capacidad del alumno o de la alumna para representar el espacio teniendo en cuenta las proporciones relativas de los volúmenes y los efectos derivados de la convergencia, la oblicuidad y la superposición.
6. Describir gráficamente lo esencial de formas observadas brevemente con anterioridad mediante definiciones lineales claras y explicativas.
Con este criterio se evaluará de la capacidad de memorización y retentiva visual del alumno o de la alumna a través de la representación gráfica clara y descriptiva de la imagen memorizada durante un tiempo limitado y breve. Se valorará también la intención perceptiva que posibilite la posterior síntesis en la representación.
7. Realizar estudios gráficos de figura humana atendiendo principalmente a la relación de proporciones y a la expresividad del movimiento.
Se trata de evaluar con este criterio la comprensión que los alumnos y alumnas realizan de la figura humana en el espacio, valorando especialmente la expresión global de las formas que la componen y la articulación y orientación de la estructura que la define.
8. Seleccionar de acuerdo con una determinada intención comunicativa los datos formales necesarios para expresar gráficamente la forma y el espacio del entorno.
Este criterio evaluará la capacidad de alumno o de la alumna para expresar, en bocetos y estudios, términos espaciales y efectos perspectivos de profundidad, así como proporciones y contrastes lumínicos, en la representación gráfica de la forma y el espacio del entorno del aula, del edificio del centro, del entorno urbano y de los exteriores naturales.
9. Realizar respuestas gráficas alternativas, creativas e imaginativas a propuestas establecidas.
Este criterio evaluará la capacidad del alumno o de la alumna para trascender imagen percibida de un objeto o conjunto de objetos buscando puntos de vista perceptivos distintos, novedosos y originales y aplicando los sistemas de representación de un modo creativo y personal.
10. Participar activamente en trabajos de grupo mostrando iniciativa personal y una actitud abierta y responsable.
A través de este criterio se evaluará la predisposición del alumno o de la alumna para la cooperación y el trabajo en equipo, haciendo un uso correcto de las instalaciones y herramientas, planificando los procesos de trabajo, responsabilizándose de las tareas, aportando opiniones y mostrando flexibilidad y respeto hacia sus ideas y hacia las ideas de los demás, rechazando cualquier tipo de conducta discriminatoria.
DIBUJO TÉCNICO I Y II
(Dibujo técnico II requiere conocimientos de Dibujo técnico I.)
Introducción
El dibujo técnico está considerado universalmente como un medio de comunicación indispensable, tanto para el desarrollo de procesos de investigación sobre las formas como para la comprensión gráfica de bocetos y proyectos de carácter tecnológico o artístico, cuyo último fin es la creación y fabricación de cualquier producto que tenga un determinado valor utilitario, artístico o ambos a la vez.
Gracias a esta función comunicativa podemos transmitir, interpretar y comprender ideas o proyectos de manera objetiva y unívoca, mediante un conjunto de convenciones recogidas en normas nacionales e internacionales, que conforman el lenguaje específico del dibujo técnico y le dan su carácter universal.
El dibujo, en fase de boceto previo, es un instrumento idóneo para desarrollar, mediante la comunicación y confrontación de opiniones, trabajos de investigación o propuestas de diseño de todo tipo.
Desde su vertiente geométrica, el dibujo técnico también puede ser utilizado como herramienta de lectura y comprensión en el campo del arte, no sólo como elemento indispensable en la concepción de la estructura interna y composición, sino, en la mayoría de las ocasiones, como lenguaje oculto transmisor de mensajes e ideas dentro de las obras de arte creadas en diferentes épocas históricas. En este sentido, la inclusión del bloque de contenidos Arte y dibujo técnico en el primer curso de la etapa tiene como finalidad ayudar a desvelar y a comprender aspectos culturales que sin él, posiblemente, pasarían inadvertidos.
Esta materia favorece la capacidad de abstracción y visión espacial, necesarias para el análisis de numerosos trazados geométricos, la interpretación de los sistemas de representación y la aplicación adecuada de las normas específicas de dibujo técnico. Dicha capacidad será de gran utilidad para desenvolverse en cualquier ámbito a lo largo de la vida.
Por otra parte, se encuentran en el dibujo técnico perfectamente definidas las funciones instrumentales de análisis, investigación, expresión y comunicación en torno a los aspectos visuales de las ideas y de las formas. El desarrollo de capacidades vinculadas a estas funciones constituye el núcleo de las finalidades formativas que persigue esta materia.
Además, conviene destacar la contribución que se hace desde esta materia al desarrollo y adquisición de alguna de las capacidades que se señalan en los objetivos generales de la etapa.
El dibujo técnico, como disciplina, requiere una capacidad de autocontrol y análisis necesarios para el desarrollo de cualquier proyecto de creación e investigación; por ello, entre los contenidos de la materia, se incluyen la limpieza, exactitud y planificación previa como factores que contribuyen al aprendizaje eficaz y el desarrollo personal de las alumnas y los alumnos.
La materia contribuye al uso responsable de las tecnologías de la información y la comunicación al tener entre uno de sus fines el de proporcionar destrezas en el uso de programas de diseño. La búsqueda y selección de información a través de Internet y su transmisión en diferentes soportes, requerida para la realización de proyectos, constituirá otro medio para el desarrollo y adquisición de esta capacidad.
Al integrar ciertas actividades y conocimientos en el campo cultural, donde se muestra la relevancia de los aspectos estéticos del dibujo técnico, se está favoreciendo el desarrollo de la sensibilidad artística y el criterio estético. Asimismo, cuando se analizan las aportaciones que hicieron las culturas de diferentes épocas al dibujo técnico, se está colaborando en el conocimiento de los factores de evolución y antecedentes históricos del mundo contemporáneo.
Otra de las finalidades que persigue el currículo de esta materia es la de integrar los conocimientos de dibujo técnico dentro de los procesos tecnológicos, contribuyendo con ello al desarrollo de un amplio espectro de destrezas.
Por último, el presente currículo pretende desarrollar la madurez personal de los alumnos y alumnas, el espíritu emprendedor, la capacidad para trabajar en equipo, de forma cooperativa e igualitaria, la sensibilidad y respeto hacia el medio ambiente, y la expresión oral y escrita. Todos estos aspectos deberán tenerse muy presentes en el diseño y posterior desarrollo de las actividades de aula.
Los contenidos de las materias Dibujo técnico I y II se desarrollan a lo largo de los dos cursos del Bachillerato. En el primer curso se proporciona una visión general de la materia mediante la presentación, con distinto grado de profundidad, de la mayoría de los contenidos, cuya consolidación y profundización se abordará en el segundo curso, a la vez que se completa el currículo con otros nuevos.
Los contenidos de la materia se pueden agrupar en tres grandes apartados interrelacionados entre sí, aunque con entidad propia: la geometría métrica aplicada, para resolver problemas geométricos y de configuración de formas en el plano; la geometría descriptiva, para representar sobre un soporte bidimensional formas y cuerpos volumétricos situados en el espacio; y la normalización, para simplificar, unificar y objetivar las representaciones gráficas.
Además, en la materia Dibujo técnico I se incluyen contenidos que, bajo el título Arte y dibujo técnico, están destinados, fundamentalmente, a promover en las alumnas y los alumnos la idea de que el arte y la técnica no son conceptos opuestos ni excluyentes.
En el desarrollo del currículo adquieren un papel cada vez más predominante las nuevas tecnologías, especialmente la utilización de programas de diseño asistido por ordenador. Es necesario, por tanto, incluirlas en el currículo, no como un contenido en sí mismo, sino como una herramienta más que ayude a desarrollar alguno de los contenidos de la materia, sirviendo al mismo tiempo al alumnado como estímulo y complemento en su formación y en la adquisición de una visión más completa e integrada en la realidad de la materia de Dibujo técnico.
La implantación en el mundo educativo de las herramientas informáticas y tecnológicas plantea la necesidad de introducir cambios considerables en la metodología de la materia, ya que la facilidad, rapidez y precisión de los trazados obtenidos con ordenador hacen inútiles multitud de operaciones auxiliares (polígonos, tangentes, cónicas, transformaciones, etc.). De este modo, una mejor distribución del tiempo ocupado tradicionalmente en la representación, puede derivarse a la adquisición de los conceptos que facilitan la comprensión sobre qué operaciones o decisiones hay que tomar en cada caso, revalorizar la importancia de los dibujos realizados a mano alzada, como croquis y bocetos, preparatorios de cualquier proyecto técnico y facilitar, mediante la resolución de problemas, el desarrollo del pensamiento abstracto y la visión espacial del alumnado.
Dada la especificidad del Dibujo técnico II, así como su mayor complejidad y extensión de contenidos, sería recomendable abordar el manejo de las herramientas informáticas principalmente en el primer curso.
Orientaciones metodológicas
Como principio general, hay que resaltar que la metodología educativa en el Bachillerato ha de favorecer la capacidad del alumnado para aprender por sí mismo, para trabajar en equipo y para aplicar los métodos de investigación apropiados.
Desde este principio general, en esta materia, cuya finalidad es la de capacitar al alumnado para el conocimiento del lenguaje gráfico en sus dos vertientes de leer e interpretar y de expresar ideas tecnológicas, científicas y artísticas, la metodología deberá ir encaminada a conseguir estos objetivos mediante la aplicación práctica de los contenidos establecidos en este currículo.
Así pues, el alumnado utilizará el dibujo técnico como una herramienta con la que se puede expresar de forma inmediata, por lo que parece necesario poner más énfasis en el trazado y croquizado a mano alzada que un excesivo adiestramiento instrumental.
Los procesos de aprendizaje deben girar siempre que sea posible en torno a actividades de carácter práctico, que posibiliten el desarrollo de las todas las capacidades involucradas. Esta forma de organizar los contenidos educativos en torno a actividades que promueven el aprendizaje directo del alumnado, supone una estrategia metodológica que facilita la aplicación de todos los contenidos educativos: hechos, conceptos y principios, destrezas y habilidades, y actitudes y valores.
Para que el aprendizaje sea más eficaz, se establecerá siempre que sea posible una conexión entre todos los contenidos que se presenten a lo largo del periodo en el que se imparte la materia. De esta forma se dará significado a todos los materiales que progresivamente se presentarán al alumnado, comenzando con los procedimientos y conceptos más simples para ir ganando en complejidad. Así las capacidades se van adquiriendo paulatinamente a lo largo de todo el proceso.
La enseñanza de contenidos sólo es un medio para el desarrollo de las capacidades del alumnado y su aprendizaje se deberá realizar de forma que resulte significativo; es decir, que para el alumnado tenga sentido aquello que aprende; así por ejemplo, la utilización de modelos reales para la realización de croquis, o la identificación de elementos normalizados en planos técnicos ya ejecutados, ayudan en este sentido.
La mayoría de las actividades de enseñanza-aprendizaje propiciarán la autonomía, la iniciativa y el autoaprendizaje del alumnado, con lo que se desarrollarán las capacidades de comprensión, búsqueda y manejo de la información necesaria.
Asimismo, la planificación y realización de proyectos y trabajos en equipo contribuye a que alumnos y alumnas organicen las tareas individuales y colectivas con rigor y responsabilidad, de forma cooperativa e igualitaria, poniendo en práctica las actitudes de colaboración, respeto y tolerancia necesarias para la convivencia. En esta misma línea se facilitará la realización, por parte del alumnado, de proyectos y trabajos de investigación monográficos, interdisciplinares u otros de naturaleza análoga que impliquen a uno o varios departamentos de coordinación didáctica.
Objetivos
La enseñanza del Dibujo técnico en el Bachillerato tendrá como finalidad el desarrollo de las siguientes capacidades:
1. Utilizar adecuadamente y con cierta destreza los instrumentos y terminología específica del dibujo técnico.
2. Valorar la importancia que tiene el correcto acabado y presentación del dibujo en lo referido a la diferenciación de los distintos trazos que lo configuran, la exactitud de los mismos y la limpieza y cuidado del soporte.
3. Considerar el dibujo técnico como un lenguaje objetivo y universal, valorando la necesidad de conocer su sintaxis para poder expresar y comprender la información.
4. Conocer y comprender los principales fundamentos de la geometría métrica aplicada para utilizarlos en la lectura e interpretación de producciones artísticas y de diseño y resolver problemas de configuración de formas en el plano.
5. Comprender y emplear los sistemas de representación para resolver problemas geométricos en el espacio o representar figuras tridimensionales en el plano.
6. Valorar la universalidad de la normalización en el dibujo técnico y aplicar la principales normas UNE e ISO referidas a la obtención, posición y acotación de las vistas de un cuerpo.
7. Emplear el croquis y la perspectiva a mano alzada como medio de expresión gráfica y conseguir la destreza y la rapidez necesarias.
8. Planificar y reflexionar, de forma individual y colectiva, sobre el proceso de realización de cualquier construcción geométrica, relacionándose con otras personas en las actividades colectivas con flexibilidad y responsabilidad.
9. Integrar sus conocimientos de dibujo técnico dentro de los procesos tecnológicos y en aplicaciones de la vida cotidiana, revisando y valorando el estado de consecución del proyecto o actividad siempre que sea necesario.
10. Interesarse por las nuevas tecnologías y los programas de diseño, disfrutando con su utilización y valorando sus posibilidades en la realización de planos técnicos.
DIBUJO TÉCNICO I
Contenidos
1. Contenidos comunes
— Valoración de los diferentes aspectos que son determinantes en la representación y acabado de cualquier dibujo o proyecto técnico.
— Interés por la buena presentación y exactitud de los trazados, tanto en soporte papel como digital, con respeto a los procedimientos constructivos y grosores de líneas.
— Utilización de las bibliotecas y de los medios informáticos de forma autónoma para la búsqueda, selección y organización de información referida al desarrollo de proyectos.
— Utilización de técnicas manuales, reprográficas e infográficas propias del dibujo técnico.
— Valoración de la constancia en el trabajo y de la importancia que tiene seguir un adecuado proceso de planificación para la resolución y consecución satisfactoria de un proyecto.
2. Arte y dibujo técnico
— Análisis de las principales aportaciones de las culturas de diferentes épocas históricas al dibujo técnico.
— La geometría en el arte. Identificación de elementos de dibujo técnico y las relaciones y transformaciones geométricas más relevantes presentes en determinadas obras de arte (pintura, escultura y arquitectura) y en productos de diseño.
— Apreciación de las relaciones existentes entre la estética y el dibujo técnico.
3. Trazados geométricos
— Designación de los elementos conceptuales y determinación de las posiciones relativas entre ellos.
— Utilización del concepto de lugar geométrico para el trazado de mediatrices y bisectrices. Circunferencia que pasa por tres puntos.
— Realización de operaciones básicas con segmentos.
— Ángulos. Definición y clasificación. Operaciones y construcción. Concepto de arco capaz.
— Triángulos. Definición y clasificación. Trazado de sus rectas y puntos notables; propiedades. Análisis y construcción.
— Cuadriláteros. Análisis y construcción.
— Trazado de polígonos regulares y estrellados inscritos en una circunferencia.
— Proporcionalidad entre segmentos. Conceptos fundamentales; proporción continua. Aplicación práctica del teorema de Tales. Cálculo gráfico del cuarto, tercero y medio proporcional (teoremas de la altura y del cateto).
— Semejanza. Concepto y construcción de polígonos semejantes.
— Escalas. Concepto, construcción y aplicaciones prácticas.
— Transformaciones geométricas. Igualdad y equivalencia. Realización de transformaciones isométricas: traslación, giro y simetría. Transformaciones isomórficas: homotecia.
— Tangencias. Análisis de las posiciones relativas entre recta y circunferencia y entre dos circunferencias. Trazado de tangencias entre recta y circunferencia y entre circunferencias, aplicando los conceptos de lugar geométrico, homotecia o dilatación en la resolución de los casos más relevantes. Aplicación de las tangencias en la definición de formas.
— Definición y trazado de óvalos, ovoides, volutas y espirales y hélices.
— Realización cooperativa de un proyecto basado en construcciones geométricas.
4. Sistemas de representación
— Concepto y tipos de proyecciones que utilizan los sistemas de representación.
— Fundamentos y finalidad de los distintos sistemas de representación (diédrico, planos acotados, perspectiva axonométrica, perspectiva caballera y perspectiva cónica): clasificación y características diferenciales entre los sistemas de medida y los sistemas representativos.
— El sistema diédrico. Representación del punto, recta plano: sus relaciones y transformaciones más usuales. Representación de figuras planas y sólidos; obtención de las vistas de un objeto.
— El Sistema de Planos Acotados: Fundamentos del sistema. Representación de la recta, conceptos de pendiente e intervalo; graduación de una recta. Representación del plano, traza y recta de máxima pendiente; intersección de dos planos. Aplicaciones técnicas en la resolución de cubiertas de edificios. Aplicaciones en topografía, conceptos de curva de nivel y equidistancia; perfil de un terreno; trazado de sencillos desmontes y terraplenes.
— El sistema de perspectiva axonométrica: fundamentos del sistema y representación isométrica. Representación de sólidos en perspectiva isométrica.
— El sistema de perspectiva caballera: fundamentos del sistema. Representación de sólidos en perspectiva caballera.
— Comparación de los sistemas diédrico y axonométrico.
— Apreciación de las posibilidades que ofrecen las representaciones isométrica y caballera para la interpretación gráfica de objetos y la transmisión de ideas.
5. Normalización y croquización
— Funcionalidad y estética de la descripción y la representación objetiva. Ámbitos de aplicación. El concepto de normalización y sus fundamentos. Las normas fundamentales de dibujo técnico UNE, ISO.
— La croquización, los planos, el proyecto; tipología de acabados y de presentación. Realización del croquis acotado.
— El boceto y su gestación creativa. Aplicación práctica.
— Utilización de sencillos programas de diseño asistido por ordenador en la realización de pequeños proyectos de tipo industrial y arquitectónico.
— Reconocimiento de la importancia de la normalización en el intercambio de componentes industriales.
— Apreciación de la eficacia que tiene una correcta croquización para la realización del plano de fabricación.
Criterios de evaluación
1. Identificar y analizar los elementos del dibujo técnico presentes en obras de arte y productos de diseño creados por culturas de diferentes épocas, relacionando los aspectos artísticos y técnicos.
Este criterio permitirá comprobar hasta qué punto el alumno o la alumna es capaz los elementos del dibujo técnico implicados en el arte, no sólo como aportación de la geometría al arte, sino también del arte al dibujo técnico. Aunque este criterio puede ser utilizado de forma aislada, es recomendable ligarlo a otros criterios de evaluación en la medida que les afecte.
2. Resolver problemas geométricos, valorando el método y el razonamiento utilizados en las construcciones, así como su acabado y presentación.
Con la aplicación de este criterio se pretende averiguar el nivel alcanzado por el alumnado en el dominio de los trazados geométricos fundamentales en el plano y su aplicación práctica en la construcción de triángulos, cuadriláteros y polígonos en general, construcción de figuras semejantes y transformaciones geométricas.
3. Utilizar y construir escalas gráficas para la interpretación de planos y elaboración de dibujos.
Este criterio indicará en qué medida se ha comprendido el fundamento de las escalas, no sólo como concepto abstracto-matemático sino para aplicarlas a distintas situaciones que pueden darse en la vida cotidiana, ya sea para interpretar las medidas en un plano técnico, mapa o diagrama, o para elaborar dibujos tomados de la realidad.
4. Diseñar y/o reproducir formas no excesivamente complejas, que en su definición contengan enlaces entre la circunferencia y recta y/o entre circunferencias.
A través de este criterio se valorará la aplicación práctica de los conocimientos técnicos de los casos de tangencias estudiados de forma aislada. Se valorará especialmente el proceso seguido para su resolución, así como la precisión en la obtención de los puntos de tangencia.
5. Elaborar y participar activamente en proyectos de construcción geométrica cooperativos desarrollados a partir de un boceto previo, aplicando estrategias propias adecuadas al lenguaje del dibujo técnico y utilizando, siempre que sea posible, el ordenador como herramienta auxiliar para mejorar la calidad del diseño.
La aplicación de este criterio permitirá evaluar si el alumnado es capaz de trabajar en equipo, mostrando actitudes de tolerancia y flexibilidad. Se valorará la capacidad para planificar y organizar de forma responsable las tareas, tanto individuales como colectivas, encaminadas a la consecución del trabajo propuesto. Asimismo, se podrá comprobar hasta qué punto cooperan de manera activa en su desarrollo y aportan ideas o sugerencias orientadas a mejorar los aspectos estéticos y técnicos del proyecto.
6. Emplear el sistema de planos acotados, bien para resolver problemas de intersecciones en cubiertas de edificios, bien para obtener perfiles de un terreno a partir de sus curvas de nivel.
Mediante la aplicación de este criterio, se evaluará el nivel de conocimiento del sistema de planos acotados para utilizarlos en la resolución de casos prácticos como los propuestos. También permitirá comprobar hasta qué punto han comprendido el concepto de escala, y si son capaces de emplearlo en el proceso de resolución de los ejercicios prácticos.
7. Utilizar el sistema diédrico para representar figuras planas y volúmenes sencillos y formas poliédricas, así como las relaciones espaciales entre punto, recta y plano. Hallar la verdadera forma y magnitud y obtener sus desarrollos y secciones.
La aplicación de este criterio permitirá conocer el grado de abstracción adquirido y, por tanto, el dominio o no del sistema diédrico para representar en el plano elementos situados en el espacio, relaciones de pertenencia, posiciones de paralelismo y perpendicularidad o distancia.
8. Realizar perspectivas isométricas y caballeras de cuerpos definidos por sus vistas principales y viceversa, ejecutadas a mano alzadas y/o delineadas.
Con este criterio se pretende evaluar tanto la visión espacial desarrollada, como la capacidad de relacionar entre sí los sistemas diédrico y axonométrico, además de valorar las habilidades y destrezas adquiridas en el manejo de los instrumentos de dibujo y en el trazado a mano alzada.
9. Representar piezas y elementos industriales o de construcción sencillos, valorando la correcta aplicación de las normas referidas a vistas, acotación y simplificaciones indicadas en la representación.
Se propone este criterio como medio para evaluar en qué medida el alumnado es capaz de expresar gráficamente un producto o un objeto con la información necesaria para su posible fabricación o realización, aplicando las normas exigidas en el dibujo técnico.
10. Culminar los trabajos de dibujo técnico utilizando los diferentes procedimientos y recursos gráficos, de forma que estos sean claros, limpios y respondan al objetivo para los que han sido realizados.
Con este criterio se quiere valorar la capacidad para dar distintos tratamientos o aplicar diferentes recursos gráficos o informáticos, en función del tipo de dibujo que se ha de realizar y de las finalidades del mismo. Este criterio no deberá ser un criterio aislado, sino que deberá integrarse en el resto de los criterios de evaluación en la medida que les afecte.
DIBUJO TÉCNICO II
Contenidos
1. Contenidos comunes
— Valoración de los diferentes aspectos que son determinantes en la representación y acabado de cualquier dibujo o proyecto técnico.
— Interés por la buena presentación y exactitud de los trazados, tanto en soporte papel como digital, con respeto a los procedimientos constructivos y grosores de líneas.
— Utilización de las bibliotecas y de los medios informáticos de forma autónoma para la búsqueda, selección y organización de información referida al desarrollo de proyectos.
— Utilización de técnicas manuales, reprográficas e infográficas propias del dibujo técnico.
— Valoración de la constancia en el trabajo y de la importancia que tiene seguir un adecuado proceso de planificación para la resolución y consecución satisfactoria de un proyecto.
2. Trazados geométricos
— Trazados en el plano: ángulos en la circunferencia, construcción del arco capaz en aplicaciones prácticas.
— Proporcionalidad y semejanza: construcción gráfica del segmento cuarta, tercera y media proporcional; escalas normalizadas utilizadas en el dibujo técnico, análisis del triángulo universal de escalas y de escalas transversales. Cálculo y construcción de escalas gráficas.
— Polígonos: construcción de triángulos en los que intervengan sus elementos notables. Aplicación del arco capaz en la construcción de triángulos y cuadriláteros. Construcción de polígonos regulares a partir del lado.
— Potencia. Concepto de potencia de un punto respecto de una circunferencia. Trazado de ejes radicales y cálculo del centro radical de tres circunferencias. División áurea de un segmento como aplicación del concepto de potencia.
— Introducción a la geometría proyectiva: elementos impropios como ampliación del concepto de espacio métrico, puntos dobles. Análisis de las transformaciones geométricas: la homología, la afinidad y la inversión. Construcción de figuras homólogas, afines y homotéticas.
— Equivalencia. Definición y transformación de polígonos en otros de menor número de lados; utilización del concepto de proporcionalidad en alguna de ellas.
— Tangencias: Análisis y trazado de los casos más relevantes que se pueden resolver mediante la aplicación de los conceptos de potencia e inversión. Aplicación de los trazados de tangencias en la representación de formas geométricas de estilo arquitectónico y mecánico.
— Curvas cónicas. Análisis de la obtención de las curvas y su clasificación. Definición, propiedades y determinación de sus elementos principales. Construcción de la elipse, la hipérbola y la parábola como lugar geométrico. Trazado de las rectas tangentes a cada una de las curvas.
— Curvas técnicas. Análisis de los métodos gráficos empleados para la rectificación de una circunferencia. Concepto de curva cíclica y análisis del trazado de cicloides, epicicloides e hipocicloides. Trazado de la envolvente de una circunferencia. Apreciación de la importancia de estas curvas en el trazado de engranajes.
3. Sistemas de representación
— Sistema diédrico: Trazado de intersecciones entre rectas y planos, de estos entre sí y de rectas con figuras planas; aplicación al cálculo de distancias. Análisis y realización de abatimientos, giros y cambios de plano. Utilización de estos métodos para la obtención de verdaderas magnitudes y para simplificar problemas de posición en el espacio. Representación de formas poliédricas y de revolución. Representación de poliedros regulares. Obtención de intersecciones con rectas y planos. Obtención de desarrollos.
— Sistema axonométrico ortogonal y oblicuo: fundamentos, proyecciones, coeficientes de reducción. Obtención de intersecciones y verdaderas magnitudes. Representación de figuras poliédricas y de revolución.
— Sistema cónico: fundamentos y elementos del sistema.
— Perspectiva central y oblicua. Representación del punto, recta y plano. Obtención de intersecciones. Análisis de la elección del punto de vista en la perspectiva cónica. Representación de cuerpos y figuras planas.
4. Normalización
— Análisis y exposición de las normas referentes al dibujo técnico.
— Principios de representación: posición y denominación de las vista en el sistema europeo y americano. Elección de las vistas y vistas particulares.
— Principios y normas generales de acotación en el dibujo industrial y en el dibujo de arquitectura y construcción.
— Análisis del proceso a seguir en la ejecución de cortes y secciones, casos particulares y realización práctica.
— Interpretación y realización de planos técnicos de diferentes objetos de carácter arquitectónico e industrial.
Criterios de evaluación
1. Resolver problemas geométricos valorando el método y el razonamiento de las construcciones, su acabado y presentación.
Con la aplicación de este criterio se pretende averiguar el nivel alcanzado en el dominio y conocimiento de los trazados geométricos en el plano y su aplicación práctica en la construcción de triángulos, cuadriláteros y polígonos en general; así como en la realización de transformaciones de figuras semejantes, equivalentes, homólogas, homotéticas o afines a otras dadas.
2. Ejecutar dibujos técnicos a distinta escala, utilizando la escala establecida previamente y las escalas normalizadas.
Se trata de valorar en qué medida se aplican en la práctica los conceptos relativos a las escalas y se trabaja con distintas escalas gráficas en la ejecución o reproducción de dibujos técnicos. Se valorará igualmente la destreza y precisión.
3. Resolver problemas de tangencias de manera aislada o insertados en la definición de una forma, ya sea ésta de carácter industrial o arquitectónico.
A través de este criterio se valorará tanto el conocimiento teórico como su aplicación práctica en la definición de formas constituidas por enlaces. Se valorará especialmente el proceso seguido en su resolución y la precisión en la obtención de los puntos de tangencia.
4. Resolver problemas geométricos relativos a las curvas cónicas en los que intervengan algunos de sus elementos principales o rectas tangentes.
Este criterio permitirá conocer el grado de comprensión adquirido de las propiedades y características de las curvas cónicas para poderlas definir gráficamente a partir de distintos supuestos. Se valorará, además del proceso seguido en la resolución del problema, la exactitud y precisión en la definición de las curvas o de los puntos de tangencia.
5. Utilizar el sistema diédrico para resolver problemas de posicionamiento de puntos, rectas, figuras planas y cuerpos en el espacio.
La intención de este criterio es averiguar el nivel alcanzado por el alumnado en la comprensión del sistema diédrico y en la utilización de los métodos de la geometría descriptiva para representar formas planas o cuerpos.
6. Realizar la perspectiva de un objeto definido por sus vistas o secciones y viceversa, ejecutadas a mano alzada y/o delineadas.
Se pretende evaluar con este criterio la visión espacial desarrollada y la capacidad de relacionar entre sí y comprender los distintos sistemas de representación estudiados, además de valorar las habilidades y destrezas adquiridas en el manejo de los instrumentos y en el trazado a mano alzada.
7. Definir gráficamente piezas y elementos industriales o de construcción, aplicando correctamente las normas referidas a vistas, cortes, secciones, roturas y acotación.
Se establece este criterio para evaluar en qué medida el alumno o la alumna es capaz de elaborar los planos técnicos necesarios para describir y/o fabricar un objeto o elemento de acuerdo con las normas establecidas en el dibujo técnico.
8. Culminar los trabajos de dibujo técnico utilizando los diferentes recursos gráficos de forma que estos sean claros, limpios y respondan al objetivo para los que han sido realizados.
Con este criterio se quiere valorar la capacidad para dar distintos tratamientos o aplicar diferentes recursos gráficos o incluso informáticos en función del tipo de dibujo que se ha de realizar y de las distintas finalidades del mismo. Este criterio deberá integrarse en el resto de criterios de evaluación en la medida que les afecte.
DISEÑO
Introducción
El diseño como actividad ha recorrido ya un largo camino inmerso en los procesos de transformación social, cultural, política y económica. Estas transformaciones han afectado a la sociedad occidental y es a partir de la Revolución industrial, que trajo consigo muchos de estos grandes cambios, cuando se puede hablar realmente de diseño.
Esta actividad interdisciplinar que, como consecuencia de la especialización en el trabajo derivada del desarrollo industrial, se encarga de la formalización del proyecto y la optimización del producto de diseño, integra conocimientos, técnicas y habilidades de diferente naturaleza y procedentes de distintas áreas y oficios.
Desde que Morris expresara el retorno incondicional al artesanado, el diseño ha ido evolucionando y redefiniéndose, a lo largo de su historia por un lado como disciplina, por otro en lo que se refiere al perfil de sus profesionales y a la formación y estudio de la materia. Inmerso en estos procesos de transformación, el diseño ha ido construyendo un mundo de productos, mensajes y ambientes que, desde su especificidad y desde su morfología, y más allá de la superficie geométrica de dos o tres dimensiones, nos remiten a planteamientos ideológicos, culturales, éticos y políticos, estableciendo conexiones con muy distintas esferas de su entorno. Todo este proceso ha dado lugar a diferentes concepciones y enfoques del diseño en sí mismo y de sus límites, así como de su pedagogía.
Nos encontramos actualmente en una situación de cambio que afecta al contexto social y cultural y a la propia identidad del diseño. Éste debe encontrar un nuevo equilibrio entre las necesidades humanas y las nuevas expectativas sociales, también entre el pensamiento racional como camino para resolver los proyectos y el pensamiento creativo. Hemos pasado de una sociedad de la demanda, en la que el diseño, valorado como elemento clave del desarrollo desde un punto de vista meramente técnico o económico, encontraba sus argumentos en una mejora de las prestaciones, a una sociedad de la oferta, en la que el diseño deberá conectar y satisfacer también los intereses culturales y psicológicos del consumidor. El diseño pensado como actividad que se dedica a la «resolución de problemas» es una expresión que se ha quedado pequeña y hoy se habla de «formulación de problemas» como definición más adecuada.
Así pues, ante las necesidades de eficiencia, utilidad y economía, aparecen y cobran importancia hoy otras de tipo psicológico, cultural, ético y estético, que plantean cambios en la forma de entender el diseño y también en la forma de enseñarlo. Podemos encontrar, entre otros, planteamientos que exploran la capacidad del diseño de inducir a los usuarios a la reflexión, la difuminación de sus límites a través de profesionales que no quieren ver su actividad restringida a un sólo campo, la crítica al diseño como aliado de los intereses comerciales incidiendo en su responsabilidad social y cultural o la búsqueda de soluciones que conviertan el diseño en una práctica sostenible a través del ecodiseño.
La transformación del concepto de diseño se ve también afectada por el impacto de la tecnología. Esta revolución va más allá de la sustitución de unas herramientas por otras más eficaces. Incide en el proceso de conformación de la realidad, acentuando los procedimientos de simulación, e inaugura todo un nuevo sistema de actividades y de relaciones.
Ante el papel relevante de la actividad del diseño en la sociedad actual y en nuestra vida cotidiana y en este contexto de cambio, el Bachillerato de Artes propone la materia de modalidad denominada Diseño, orientada a todos los alumnos y las alumnas que se interesen por una práctica actualmente tan significativa.
La materia de Diseño tiene por finalidad proporcionar una base sólida acerca de los principios y fundamentos que constituyen esta actividad, permitiendo a los alumnos y las alumnas acceder a una formación que aúna conocimientos artísticos, humanísticos, técnicos y científicos, fomenta la experimentación, la investigación y el razonamiento lógico y contribuye al desarrollo de la actitud crítica, del pensamiento creativo y de la sensibilidad estética.
Los contenidos de la asignatura se distribuyen en cinco bloques. Esta ordenación, que no tiene carácter prescriptivo, responde a la intención de agrupar saberes y procedimientos, pero su desarrollo no debe entenderse de forma lineal.
Dado que la pretensión de esta materia no será nunca la de formar especialistas, pero sí la de iniciar en la reflexión y el análisis de esta práctica, así como en el proceso y la realización de proyectos de diseño, el primer bloque incluye aquellos contenidos comunes que, partiendo de experiencias previas en el campo del diseño y a través del análisis del entorno cercano, pretenden acercar la práctica del diseño a los alumnos y alumnas aportando una base para la adquisición de nuevos aprendizajes significativos y capacitando al alumnado en las competencias necesarias para desarrollar un aprendizaje a lo largo de la vida.
En el segundo bloque se relaciona el diseño con el entorno en el que surge y se desarrolla, tanto a lo largo de la historia como en la época actual, intentando reflexionar sobre orientaciones para el futuro. Es importante que se entienda que los factores específicos de la operación de diseñar se encuentran siempre mediatizados por factores de tipo cultural, social, económico y político, y que la actividad no escapa de las opciones y variables propiamente ideológicas.
El tercer bloque se dedica al conocimiento de procesos y elementos básicos presentes en todo tipo de diseño, por un lado los métodos a aplicar durante el proceso de diseño como instrumentos necesarios en un quehacer creativo cada vez más complejo, y por otro el estudio de los elementos formales que configuran un mensaje, objeto o ambiente y su sintaxis, incidiendo en las dimensiones pragmática, estético-formal y simbólica, para posibilitar la alfabetización visual del alumnado. Ésto les permitirá tanto analizar y valorar críticamente los mensajes, objetos y ambientes de su entorno cotidiano, como participar en la elaboración de éstos con el rigor necesario.
Finalmente, con el cuarto y quinto bloque de contenidos se pretende preparar a los alumnos y alumnas en el conocimiento y en la práctica referida a las tres áreas básicas del diseño: gráfico, objeto y espacio, a través de la realización de proyectos desde enfoques que contemplen los diversos condicionantes que intervienen en el proceso de diseño, así como las características específicas de cada campo que influyen en su desarrollo, motivando actitudes de responsabilidad social referida al diseño.
Orientaciones metodológicas
La materia de Diseño debe posibilitar la adquisición de los conocimientos y procedimientos suficientes para alcanzar las capacidades que desarrollan los objetivos propuestos. Se tendrá en cuenta que los alumnos y las alumnas ya poseen conocimientos previos sobre algunos de los contenidos, obtenidos a través de diversas fuentes, especialmente su propia experiencia y la observación del entorno. El análisis de dichos conocimientos puede ser un punto de partida que actuará como base del aprendizaje significativo y aportará la motivación necesaria para lograr la participación activa de los propios alumnos y alumnas en sus procesos de aprendizaje, convirtiéndoles en un elemento activo del mismo.
El análisis de objetos relevantes dentro de la historia del diseño y de sus relaciones con entorno social y cultural en el que se gestaron, constituye una herramienta básica para el acercamiento a la información teórica. Otra herramienta será la búsqueda, selección y exposición de información, realizada por los alumnos y alumnas tanto de forma individual como en grupos de trabajo cooperativo y a través de diversas fuentes y medios.
En este sentido, las tecnologías de la información y comunicación son un recurso de gran interés para el alumnado, así como la utilización de otro tipo de material de consulta (libros, manuales, guías, revistas, etc.), contribuyendo a aumentar sus competencias en el uso de dichas tecnologías y su hábito lector. Otra fuente de información son los productos de diseño, que los alumnos y alumnas pueden recopilar en su entorno cercano (folletos, etiquetas, envases, catálogos, ...) para su posterior análisis.
Se favorecerán técnicas que faciliten la comprensión y asimilación de los contenidos, como la organización de la información de manera práctica, identificación de ideas principales en un texto, realización de esquemas, iniciación al análisis, exposición clara de contenidos.
Esta materia irá enfocada a que el alumnado, partiendo de sus propios conocimientos previos y de la información obtenida, consiga un aprendizaje a través de la experimentación y la aplicación de un método de trabajo adecuado.
El diseño se diferencia de la actividad artística subjetiva, sobre todo, por ofrecer soluciones objetivables; por esta razón, se prestará particular interés, en los trabajos prácticos planteados, a que los resultados sean consecuencia no de una inspiración momentánea sino de un proceso metódico que permitirá ser contrastado en cada una de sus fases: estudio del anteproyecto, investigación previa para conocer el contexto del que va a formar parte la solución de diseño y el enfoque que se le va a dar a ésta, búsqueda de ideas aplicando métodos creativos, realización de varias fases de bocetos con sus respectivos análisis de resultados parciales, corrección de errores y presentación de las soluciones de diseño, utilizando para ello las técnicas de expresión, los criterios de composición de páginas, la geometría, los sistemas de representación, la elaboración de maquetas bi o tridimensionales, etc. que, desde el punto de vista gráfico, mejor ayuden a la explicación y comprensión de la solución de diseño representada (gráfico, producto, interiores).
En este sentido, deben utilizarse diferentes técnicas de expresión gráfica y materiales, que ayuden al alumnado a expresarse en las distintas fases del proceso de trabajo con el rigor necesario para la comunicación eficaz de sus proyectos.
Se estimulará la creatividad a través de diferentes técnicas y herramientas, como la tormenta de ideas o la analogía, fomentando la curiosidad a fin de obtener variadas ideas para cada proyecto, que den lugar a soluciones nuevas a los problemas de diseño, superando estereotipos y prejuicios discriminatorios.
La organización del trabajo en el aula potenciará el seguimiento individual del alumnado, posibilitando la convivencia de diferentes ritmos de aprendizaje, así como la diversidad de intereses y enfoques y favoreciendo, mediante pautas, que los alumnos y alumnas puedan ejercer la autocrítica de su trabajo pudiendo llegar a sus propias conclusiones, consolidando así su madurez personal y la confianza en sí mismos.
El espacio de trabajo contribuirá a crear un ambiente que favorezca tanto las actividades individuales como las cooperativas. Respecto de estas últimas, se considera muy adecuado que algunas actividades se aborden en equipo, dado que el diseño es una actividad que, cada vez más, se desarrolla en equipos de trabajo multidisciplinares y en colaboración con otros especialistas. Se promoverá la realización de trabajos de investigación monográficos, interdisciplinares u otros de naturaleza análoga que impliquen a uno o a varios departamentos de coordinación didáctica.
Se fomentarán los comportamientos cívicos en el grupo, las actitudes tolerantes, respetuosas y no discriminatorias en el intercambio de informaciones entre sus miembros, la comparación de procesos y resultados, la crítica constructiva y la valoración de los espacios y bienes de uso común.
Se considera básico dentro del proceso de enseñanza-aprendizaje la defensa y crítica de productos diseñados mediante la reflexión y el debate, con ello se logrará la asimilación y la organización de los conocimientos y habilidades adquiridos. Esto se realizará a través de dos tipos de propuestas que favorecerán el desarrollo de competencias lingüísticas. Por un lado, el análisis de productos de diseño ya existentes permitirá reflexionar sobre su idoneidad de acuerdo a diferentes parámetros y requerimientos del diseño, para posteriormente aplicarlos en las realizaciones propias; por otro, la reflexión sobre su propio proceso de trabajo en los proyectos de diseño mediante la elaboración de memorias de trabajo escritas, que justifiquen el enfoque elegido y la solución de diseño alcanzada, utilizando vocabulario específico de la materia y que podrán ser defendidas por el alumno o la alumna en el aula de forma oral, dando opción a debates y discusiones, y a las correcciones oportunas, permitiendo la consolidación de los aprendizajes y afianzando actitudes de flexibilidad y sentido crítico.
Objetivos
La enseñanza del Diseño en el Bachillerato tendrá como finalidad el desarrollo de las siguientes capacidades:
1. Conocer los principios y fundamentos que constituyen la actividad del diseño y adquirir conciencia de la complejidad de los procesos y herramientas en los que se fundamenta.
2. Comprender la raíces del diseño, la evolución del concepto, sus diferentes ámbitos de aplicación y los factores que lo condicionan, así como su capacidad para influir en el entorno y en la cultura contemporánea.
3. Conocer y analizar los condicionamientos funcionales y la importancia de las funciones simbólicas en el diseño actual.
4. Valorar la importancia de los métodos en el proceso de diseño y aplicarlos en su uso.
5. Conocer y experimentar las diferentes relaciones compositivas y posibilidades que pueden generar los elementos visuales, reconociendo las aplicaciones de estas estructuras en diferentes campos del diseño.
6. Resolver problemas elementales de diseño utilizando métodos, materiales, herramientas y técnicas de representación adecuadas.
7. Asumir la flexibilidad como una condición del diseño, apreciar los diferentes puntos de vista para afrontar un problema y saber buscar nuevas vías de solución, desarrollando la creatividad, la imaginación y la sensibilidad estética con el fin de aplicarlas a la práctica del diseño.
8. Potenciar la actitud crítica que cuestione o valore la idoneidad de diversas soluciones de diseño, teniendo en cuenta criterios de responsabilidad social.
9. Valorar el trabajo en equipo y el intercambio de ideas y experiencias como método de trabajo en los diferentes campos del diseño.
10. Incorporar el uso las tecnologías de la información y la comunicación a los procesos de trabajo, valorando las posibilidades que ofrece.
11. Reconocer la presencia del diseño en el entorno asturiano valorando su contribución a la economía, la cultura y el patrimonio de nuestra Comunidad autónoma.
Contenidos
1. Contenidos comunes
— Recopilación, clasificación y análisis de diferentes productos de diseño según sus campos de aplicación: gráfico, objetos e interiores, valorando la contribución del diseño a la mejora de la vida de las personas en aspectos relativos a la comunicación y transmisión de información, a la relación de los usuarios con los objetos que forman parte de sus actividades cotidianas y al espacio en el que se desarrollan las actividades humanas.
— Análisis de la relación entre forma y función en productos de diseño presentes en el entorno cercano, desde las dimensiones pragmática, simbólica, emocional y estética, aportando opiniones críticas, imaginando nuevas soluciones frente a problemas no resueltos e incluso llegando a la formulación de nuevos problemas que contribuyan a replantear los límites o los fines la disciplina.
— Valoración de la evolución de los productos de diseño, reconociendo los objetos actuales como resultado de procesos (individuales o colectivos) de concreción de ideas, transformación y mejora, con el fin de adaptarse a las necesidades de los usuarios y a la mejora de su calidad de vida.
— Resolución de problemas de diseño mediante el trabajo individual y en equipo, con una actitud abierta y flexible, que reúna búsqueda de información, interpretación del entorno, experimentación y reflexión teórica, combinando habilidad manual, creatividad y sensibilidad estética.
— Valoración crítica de los estereotipos y prejuicios discriminatorios presentes en mensajes, objetos y ambientes del entorno.
— Utilización de las tecnologías de la información y la comunicación en los procesos de diseño, distinguiendo los aspectos funcionales, técnicos y estéticos, valorando su relación y convivencia con sistemas y técnicas de expresión tradicionales.
2. El diseño y su contexto
— Acercamiento a los orígenes de la invención. De la artesanía a la industria. Introducción al concepto de diseño.
— Relación entre diseño e ideología. Evolución histórica del diseño.
— Valoración del presente y futuro del diseño. Relación del diseño con el usuario en la sociedad «para el consumo». Análisis de nuevos retos y tendencias en el diseño del siglo XXI: importancia del diseño, difuminación de los límites disciplinarios, interés por los aspectos emocionales, necesidad de compromiso ético y con el desarrollo sostenible, globalización y tendencias locales.
3. Diseño y configuración
— Importancia del proceso en el diseño. Desarrollo de la creatividad como herramienta, aplicación de los métodos de diseño y uso de diferentes medios de expresión, sistemas de representación y técnicas de presentación en la comunicación de proyectos.
— Conocimiento y uso de los elementos básicos del lenguaje visual: punto, línea, plano, color, forma y textura.
— Uso del lenguaje visual. Criterios de estructuración, composición y aplicaciones: repetición, ordenación y composición modular y reticular, simetría, dinamismo, deconstrucción.
4. Diseño gráfico y comunicación visual
— Análisis de las funciones comunicativas del diseño gráfico: identidad, información y persuasión.
— Identificación de las distintas áreas del diseño gráfico.
— Conocimiento y aplicación del diseño de identidad y de sus elementos básicos: símbolo, logotipo, marca, color y tipografía. Distinción entre los conceptos de identidad visual e imagen corporativa.
— Aplicación de la señalética para la orientación de las personas en los espacios, a través del uso de sus elementos básicos: la señal, el pictograma, la flecha, la retícula, la tipografía.
— Acercamiento a la tipografía: familias tipográficas, textos, espaciado, composición y diagramación. Uso de estructuras y retículas. Utilización de la tipografía para producción de diseños tipográficos o de diseños editoriales.
— Análisis de la relación entre el diseño y la publicidad a través de sus productos gráficos: cartel, folleto, anuncio. Utilización de la retórica en la configuración de los mensajes publicitarios.
— Análisis de las funciones del empaquetado de productos y de los vínculos entre el contenido y el continente a través de sus campos de actuación: la etiqueta, el envase y el embalaje. Valorar las propiedades de los envases teniendo en cuenta consideraciones medioambientales respecto a los materiales, su reutilización y su reciclaje.
— Análisis de las particularidades del diseño gráfico aplicado a la infografía, productos audiovisuales, multimedia y diseño para Internet.
— Desarrollo de proyectos de diseño gráfico y comunicación visual.
5. Diseño en el espacio
— Conocimiento y aplicación de la ergonomía, la antropometría y la biónica en el diseño de objetos.
— Observación y análisis de los ciclos de vida de los objetos. Experimentación con objetos simples y articulados y su montaje y embalado.
— Aplicación de la ciencia y la tecnología al diseño de productos considerando los factores que intervienen (materiales, color, sistemas de fabricación) y cómo se articulan. Desarrollo de proyectos de diseño industrial.
— Clasificación de los diferentes tipos de espacios según su uso, relación del hombre con el habitat.
— Conocimiento y aplicación de la psicología del espacio, la proxémica, la circulación y los recorridos en la distribución de los diferentes espacios interiores.
— Experimentación y elección de materiales, color, texturas, iluminación e instalaciones para el desarrollo y configuración de proyectos de diseño de interiores con diferentes necesidades espaciales.
Criterios de evaluación
1. Reconocer y describir las características fundamentales de los movimientos históricos, corrientes y escuelas más relevantes en la historia del diseño relacionando el diseño con la naturaleza, la sociedad, la ideología y la ética y valorando los nuevos retos a los que ha de enfrentarse el diseño actual.
A través de este criterio se valorará si el alumno o la alumna reconoce las corrientes, escuelas y movimientos más relevantes de la historia del diseño, identificando la vinculación existente entre el diseño y el entorno natural y/o cultural. Para ello se evaluará si el alumno o la alumna es capaz de describir las características de productos de diseño representativos, relacionándolos con la época y con la corriente de diseño a la que pertenecen, reconociendo cómo los factores específicos del diseño se encuentran siempre mediatizados por factores contextuales. Asimismo, si es capaz de identificar las nuevas soluciones que aporta el diseño en respuesta a las necesidades de la sociedad actual y de reconocer la importancia del diseño asturiano como una pieza más que forma parte del engranaje económico, cultural y patrimonial de nuestra Comunidad autónoma y su papel como elemento decisivo para la difusión de éstos.
2. Hacer uso del método adecuado para el desarrollo proyectual del “objeto de diseño”, bien sea éste gráfico, de productos, o de interiores.
Con este criterio se evaluará si el alumno o la alumna da importancia y reconoce la eficacia de la aplicación de un método en el desarrollo sus proyectos de diseño, de forma tanto individual como cooperativa, utilizando los recursos y herramientas a su alcance entre los que se encuentran las tecnologías de la información y la comunicación. Para ello, se valorará si es capaz de interpretar un anteproyecto, de realizar una investigación previa que le permita recopilar la información suficiente para abordar el proyecto, de trabajar de forma organizada ajustándose a las fases y plazos establecidos, de evaluar el desarrollo del proceso introduciendo los cambios necesarios para llegar a una solución final satisfactoria y de seleccionar las técnicas de expresión y presentación adecuadas para su comunicación.
3. Utilizar los elementos básicos del lenguaje visual para establecer diferentes relaciones compositivas: orden, simetría, ritmo, dinamismo, contraste, composición modular y reticular, jerarquía y deconstrucción, y reconocer posibles aplicaciones de estas estructuras en objetos concretos de diseño.
Este criterio evaluará la capacidad del alumno o de la alumna ordenar los elementos visuales que componen los productos de diseño (gráfico, de objetos o de interiores) y establecer sus relaciones según criterios de comunicación y funcionalidad, así como sus posibilidades expresivas y estéticas. Se tendrá en cuenta especialmente si hace uso de las cualidades funcionales y estéticas del color y las aplica adecuadamente según códigos semánticos y psicológicos.
4. Realizar proyectos elementales de diseño gráfico en el campo de la identidad, de la señalización, del envasado y embalaje, de la edición y de la publicidad utilizando un proceso metodológico adecuado para el completo desarrollo de los mismos.
Este criterio valorará la capacidad del alumno o de la alumna para aplicar los conocimientos adquiridos en la ejecución de proyectos concretos de diseño gráfico. Para ello, el alumno o la alumna desarrollará proyectos de diseño de productos gráficos tales como marcas comerciales, pictogramas y placas de señalización básicas, envases, embalajes y etiquetas, páginas sencillas de libros o revistas, carteles, anuncios publicitarios, u otros, integrando elementos y relaciones compositivas, técnicas y materiales y metodología, lenguaje formal, lenguaje simbólico, retórica y condicionamientos funcionales.
5. Diferenciar y usar la tipografía según su función (tipografía de edición y tipografía creativa), reconociendo las principales familias tipográficas y aplicando criterios básicos de espaciado, composición, estructura y legibilidad.
Con este criterio se evaluará la capacidad del alumno o de la alumna para usar de forma adecuada la tipografía siguiendo criterios acertados en su elección y composición. Para ello, se valorará si identifica los diferentes usos del texto y aprecia las diferencias de las letras y los alfabetos; si elige convenientemente tipografías utilizando criterios funcionales, históricos y estéticos y realiza composiciones de diferente naturaleza, tales como monogramas, tipogramas, caligramas, logotipos, titulares, textos corridos u otros, mostrando rigor y creatividad.
6. Analizar diferentes “objetos de diseño” y determinar su idoneidad, realizando en cada caso un estudio de su dimensión pragmática, simbólica, emocional y estética.
A través de este criterio se evaluará la capacidad del alumno o de la alumna para percibir, sintetizar y organizar la información relativa a los aspectos formales, estructurales, semánticos y funcionales de diferentes objetos de diseño, pudiendo ser objetos naturales, objetos simples o articulados de uso cotidiano, u objetos propios del diseño gráfico o espacios interiores. Se valorará la realización de análisis escritos u orales, de forma individual o en grupo en los que el alumno o la alumna se exprese con corrección haciendo uso del vocabulario específico de la materia.
7. Reconocer los principios básicos de antropometría y ergonomía con el fin de aplicarlos en el diseño.
Este criterio evaluará la capacidad del alumno o de la alumna para hacer planteamientos de diseño viables optimizando el uso y la relación armónica y saludable de los objetos con el usuario. Se valorará si reconoce la importancia de los condicionamientos relativos a las medidas del cuerpo humano (estáticas y dinámicas) y a factores anatómicos, fisiológicos, psicológicos y de conducta humana (capacidades y limitaciones) y los aplica en sus soluciones a los problemas de diseño del objeto.
8. Realizar una propuesta elemental de diseño industrial, con el fin de diseñar un objeto siguiendo un proceso metodológico adecuado en su planteamiento, representación y ejecución incorporando a las soluciones aspectos de responsabilidad hacia las personas y hacia el medio ambiente.
Este criterio evaluará la capacidad del alumno o de la alumna para adecuar y articular todos los condicionamientos que inciden en el diseño con autonomía y responsabilidad. Para ello, se valorará si propone soluciones adecuadas desde el punto de vista funcional y estético, para un problema de diseño industrial, eligiendo un proceso metodológico apropiado, utilizando correctamente técnicas y sistemas de representación, ajustando tanto las formas y partes de los objetos, como los materiales, color, procesos de fabricación, traslado, montaje, uso y desecho y teniendo en cuenta la incidencia de su actividad en el bienestar de las personas y el medio ambiente.
9. Realizar un proyecto elemental de espacio habitable, utilizando un proceso metodológico adecuado para el desarrollo del proyecto.
Este criterio evaluará la capacidad del alumno o de la alumna para hallar soluciones de habitabilidad, distribución y circulación en el espacio en las que los materiales, la iluminación, el color y las instalaciones se ajusten al resultado de una investigación previa sobre las diferentes funciones de dicho espacio, las actividades que se desarrollarán en él y las necesidades de sus usuarios, utilizando el método proyectivo adecuado para el desarrollo de las propuestas.
10. Mostrar autonomía y creatividad en la búsqueda de soluciones a problemas de diseño gráfico, de productos o de interiores.
Con este criterio se evaluará si el alumno o la alumna, individualmente o en grupo, utiliza técnicas creativas, para resolver problemas de diseño, aportando soluciones nuevas y consiguiendo realizaciones originales y personales. Asimismo, se valorará si muestra interés en enfocar los problemas de diseño desde diferentes perspectivas, teniendo en cuenta los condicionamientos externos, con una actitud positiva hacia la novedad y flexibilidad ante el cambio.
11. Participar activamente en trabajos de grupo mostrando iniciativa personal y una actitud abierta y responsable.
A través de este criterio se evaluará la predisposición del alumno o de la alumna para la cooperación y el trabajo en equipo, haciendo un uso correcto de las instalaciones y herramientas, planificando los procesos de trabajo, responsabilizándose de las tareas, aportando opiniones y mostrando flexibilidad y respeto hacia sus ideas y hacia las ideas de los demás, rechazando cualquier tipo de conducta discriminatoria.
HISTORIA DEL ARTE
Introducción
El objeto de estudio de la Historia del arte son las obras de arte como producto resultante de la creatividad y actuación humana que se expresa con sus propios códigos y enriquece la visión global de la realidad y sus múltiples formas de hacerse manifiesta.
La finalidad principal de esta materia, presente en una educación artística vinculada al mundo de las humanidades y para quienes optan por una formación especifica en el campo de las artes, consiste en observar, identificar, analizar, interpretar, sistematizar y valorar las obras de arte, situándolas en su contexto temporal y espacial. A través de ella se aprende a percibir el arte como un lenguaje con múltiples códigos que permiten comunicar ideas y compartir sensaciones, proporcionando conocimientos específicos para percibir el lenguaje de las formas de las artes plásticas, enriquecido progresivamente con la aportación de otras manifestaciones procedentes de la creación y comunicación visual. Todo ello contribuye, a su vez, a ampliar la capacidad de mirar y al desarrollo de la sensibilidad estética.
Por otra parte, las obras de arte, como expresión de una realidad y manifestación de la actividad humana constituyen en sí mismas testimonios indispensables y singulares para conocer el devenir de las sociedades, teniendo en cuenta sus diferentes funciones a lo largo de la historia. Su estudio adquiere significado en un contexto sociocultural concreto, resultando indispensable en su comprensión el análisis de los diferentes factores y circunstancias implicadas en el proceso de creación, a la vez que enseña a apreciar el arte contextualizado en la cultura de cada momento histórico y en relación con otros campos de actividad y de conocimiento.
La materia contribuye, además, a la valoración y disfrute del patrimonio artístico. La riqueza del patrimonio artístico español permite acercarse a la pluralidad de manifestaciones que han conformado su realidad histórica.
En la Comunidad Autónoma de Asturias existen manifestaciones de los diferentes estilos que se han desarrollado en el arte occidental a lo largo del tiempo. Además aparece un estilo artístico propio y característico, el perrománico, que alcanza un nivel relevante en sus manifestaciones y por eso debe aparecer en los contenidos de esta materia. Un aprendizaje basado en el análisis de las obras de arte presentes en el entorno próximo puede resultar más motivador y contribuye al fomento de actitudes de respeto y conservación del patrimonio.
El estudio de la evolución del arte se configura a través de los principales estilos artísticos de la cultura de Occidente. La amplitud que comporta referirse al conjunto de la creación artística manteniendo la lógica interna de la disciplina mediante una visión global exige realizar una ajustada selección de contenidos que permita una aproximación general al desarrollo de los principales estilos a la vez que asegura acercar al alumnado a la comprensión del arte contemporáneo y al papel del arte en el mundo actual.
El agrupamiento temático se presenta establecido con carácter cronológico. Permite un enfoque en el que, al proporcionar dicha visión de conjunto, necesariamente concisa, se dé prioridad a la comprensión de los rasgos esenciales que caracterizan la creación artística en sus aportaciones relevantes. Resultaría procedente el análisis de obras de arte concretas para estudiar, a partir de ellas, las principales concepciones estéticas de cada estilo, sus condicionantes históricos, sus variantes geográficas y las diversas valoraciones e interpretaciones de que han sido objeto a través del tiempo. Por eso se presenta una selección de los estilos y artistas fundamentales, entendiendo que los enunciados referidos a Asturias deben de ser tratados como ejemplos de las manifestaciones generales. El bloque inicial de contenidos que se propone incluye aquellos aprendizajes, fundamentales en la concepción de esta materia, que deben entenderse con carácter transversal en el resto por hacer referencia a aspectos tan significativos como la contextualización de las obras de arte, los relativos al lenguaje plástico y visual o la aplicación de un método de análisis en la comprensión de las obras de arte.
El estudio de las obras de arte debe también desarrollar valores democráticos de tolerancia, respeto, e igualdad en la medida en que el contacto con el arte y la belleza y su valoración estética pueden influir en su formación completa. Además, en cumplimiento del principio de igualdad efectiva entre mujeres y hombres, se destaca la presencia de las mujeres en el arte porque han sido objetos de representación, creadoras, mecenas, clientes y espectadoras a lo largo de la Historia.
Orientaciones metodológicas
Estas orientaciones metodológicas tienen como propósito garantizar una enseñanza activa con la participación del alumnado en la propia construcción de sus conocimientos. Para ello debemos establecer la relación entre lo que sabe y lo que queremos que aprenda, destacando los aprendizajes significativos.
Para avanzar en este proceso de aprendizaje tenemos que tener en cuenta por un lado las características y realidades de nuestro alumnado y, por otro, las exigencias de la propia disciplina.
Es importante en este proceso fomentar el trabajo personal y en equipo de forma cooperativa y no competitiva para que el alumnado desarrolle sus competencias para la lectura comprensiva, la percepción y análisis de las obras de arte y para la expresión correcta oral y escrita, así como la madurez personal y social que se espera al finalizar la etapa. Se facilitará la realización, por parte del alumnado, de trabajos de investigación monográficos, interdisciplinares u otros de naturaleza análoga que impliquen a uno o varios departamentos de coordinación didáctica.
Para favorecer la autonomía personal, hay que facilitar la intervención del alumnado en la toma de decisiones, establecer dinámicas de aula que favorezcan un buen clima de relaciones, y utilizar una metodología activa que tenga en cuenta el empleo de las tecnologías de la información.
La propia disciplina exige utilizar un método que plantee una visión integradora de las obras de arte, mediante el análisis de los aspectos históricos y sociológicos; así como el análisis de materiales y técnicas, el análisis formal y estético, el iconográfico, etc. Además, se analizará la función, el significado y el valor simbólico, teniendo en cuenta las influencias recibidas y su trascendencia para el arte posterior.
En este sentido, la priorización de contenidos relacionados con nuestra adscripción cultural y geográfica puede complementarse con manifestaciones artísticas de otros ámbitos, que en la época de la globalización se manifiestan en las obras de arte actuales.
En la medida de lo posible debemos acercar al alumnado a una visión directa de las obras de arte porque es, a través de la mirada personal de una obra, como se puede llegar a establecer un diálogo individual que favorezca una interpretación personal de las mismas. Las obras de arte se muestran diferentes a cada persona. Para esto es imprescindible conocer el patrimonio del Principado de Asturias, sus museos, galerías de arte, etc.
No hay que olvidar la importancia de desarrollar la competencia comunicativa del alumnado mediante la realización de actividades en las que sea necesario comprender y expresar ideas, conceptos y opiniones, citando adecuadamente las fuentes y empleando el vocabulario adecuado con el suficiente rigor. La realización de resúmenes escritos, trabajos de investigación, ejercicios de síntesis, informes monográficos, esquemas, cuadros sinópticos o mapas conceptuales contribuye al desarrollo de esta competencia. Del mismo modo, se contribuye al desarrollo de la capacidad para expresarse oralmente mediante la realización de exposiciones orales, de diálogos y debates en los que comuniquen ideas y argumentos de forma razonada, se distingan hechos y opiniones, se complementen o contrasten ideas, respetando las normas de intervención y evitando cualquier situación de discriminación.
Las posibilidades de acceso a diferentes fuentes de información, tanto orales como escritas y las que podemos manejar a través de la red son inmensas. Se pueden visitar museos, colecciones, galerías de arte, ciudades, monumentos, etc. así como utilizar enciclopedias, diccionarios, proyectos, manuales y cualquier otra fuente. De cualquier obra de arte significativa se puede obtener completa información e incluso una visualización bastante realista.
Así mismo debemos utilizar el conjunto de recursos que hoy tenemos gracias a las tecnologías de la información. El ordenador como procesador de datos es un instrumento muy útil que nos permite una extraordinaria calidad en las presentaciones de todo tipo de trabajos, completando los textos con reproducciones gráficas de obras artísticas, fotografías, dibujos, planos, etc.
Del mismo modo, es relevante la potenciación de valores y actitudes favorables para la convivencia como la igualdad entre hombres y mujeres, la solidaridad, la tolerancia, la interculturalidad y el respeto a los derechos humanos. Una perspectiva ética de la materia que permita visibilizar la aportación de toda la humanidad, hombres y mujeres, al mundo del arte, así como la superación de estereotipos, prejuicios y situaciones de discriminación.
Objetivos
La enseñanza de la Historia del arte en el Bachillerato tendrá como finalidad desarrollar las siguientes capacidades:
1. Comprender y valorar las diferencias en la concepción del arte y la evolución de sus funciones sociales a lo largo de la historia.
2. Entender las obras de arte como exponentes de la creatividad humana, susceptibles de ser disfrutadas por sí mismas y de ser valoradas como testimonio de una época y su cultura.
3. Utilizar métodos de análisis para el estudio de las obras de arte que permitan su conocimiento y contribuyan a la comprensión de los lenguajes artísticos y a su vez permitan el desarrollo de la sensibilidad y la creatividad.
4. Reconocer y caracterizar, situándolas en el tiempo y en el espacio, las manifestaciones artísticas más destacadas de los principales estilos y artistas del arte occidental, valorando su influencia o pervivencia en etapas posteriores.
5. Conocer, disfrutar y valorar el patrimonio artístico, especialmente el de la Comunidad Autónoma de Asturias, contribuyendo de forma activa a su conservación como fuente de riqueza y legado que debe transmitirse a las generaciones futuras rechazando aquellos comportamientos que lo deterioran.
6. Contribuir a la formación del gusto personal, la capacidad de goce estético y el sentido crítico y aprender a expresar sentimientos e ideas propias ante la contemplación de las creaciones artísticas, respetando la diversidad de percepciones y miradas ante las obras de arte y superando estereotipos y prejuicios.
7. Indagar, obtener y comunicar información de fuentes y recursos diversos sobre aspectos significativos de la Historia del arte a fin de comprender la variedad de sus manifestaciones a lo largo del tiempo, utilizando la terminología específica de la Arquitectura y de las Artes visuales.
8. Desarrollar hábitos de trabajo individual y colectivo que favorezcan las intervenciones de todo el alumnado, estableciendo un diálogo que permita contrastar opiniones y respetar las diferencias.
Contenidos
1. Contenidos comunes
Procedimiento para el análisis y la comprensión de las obras de arte.
— Localización y clasificación en el espacio y en el tiempo de las obras, estilos, movimientos y artistas más relevantes destacando las diferencias significativas (oposición y continuidad), así como sus interrelaciones.
— Aplicación de diferentes métodos de análisis e interpretación de las obras de arte significativas en relación con los estilos y artistas relevantes, diferentes lenguajes artísticos.
— Conocimiento de la función social de las obras de arte en las diferentes épocas: aspectos, sociales, económicos, políticos, culturales e ideológicos.
— Establecimiento de interrelaciones entre los distintos estilos artísticos.
— Formulación de preguntas e hipótesis explicativas sobre aspectos de la historia del arte que admiten distintas interpretaciones.
— Interpretación de las obras más significativas de nuestro patrimonio artístico mediante el contacto directo visitando museos, ciudades, monumentos, exposiciones, etc.
Tratamiento de la información y competencia digital.
— Búsqueda y selección de información procedente de fuentes y recursos diversos (observación directa, documentos, fuentes iconográficas, prensa, archivos, Internet, etc.).
— Técnicas de análisis e interpretación de la información presentada en formatos diversos (gráficos, imágenes, textos, etc.).
— Elaboración de trabajos de investigación individual o colectiva, aplicando la corrección en el uso del lenguaje y empleando la terminología artística específica.
— Realización de exposiciones orales empleando los recursos proporcionados por las tecnologías de la información y de la comunicación.
— Participación en debates argumentando de forma razonada y contrastando sus opiniones con otras personas.
Actitudes, valores y ciudadanía.
— Aprecio por los valores democráticos de tolerancia, respeto, e igualdad.
— Actitud favorable al trabajo en grupo y a la superación pacífica de los conflictos que se produzcan en cualquier ámbito.
— Actitud crítica ante los mensajes racistas, xenófobos, sexistas, etc. de las obras de arte.
— Aprecio y valoración positiva del arte, obras y artistas de todos los tiempos como uno de los campos más importantes de la actividad humana a través del cual el ser humano ha expresado sus valores y sentimientos.
— Sensibilidad y rechazo ante las situaciones de discriminación social política y cultural por razón de sexo, origen, creencias. Valoración de la aportación de las mujeres artistas.
2. Raíces del arte occidental el legado del arte clásico
— Grecia, creadora del lenguaje clásico. Principales aportaciones: El templo. Evolución de la escultura.
— La visión integradora de Roma: La importancia del urbanismo. La escultura como reflejo de la sociedad: Los retratos y los relieves narrativos. El arte en la Hispania romana
3. Nacimiento de la tradición artística occidental el arte medieval
— La aportación cristiano-bizantina en la arquitectura y la iconografía.
— Las aportaciones del Arte visigótico e islámico. El prerrománico asturiano.
— El arte románico exponente de la cultura cristiana y feudal: castillos y monasterios. La consolidación iconográfica.
— El arte gótico como expresión de una cultura urbana: catedrales, lonjas, universidades, conventos, palacios y ayuntamientos.
— El peculiar desarrollo artístico de la Península Ibérica. Arte hispano-musulmán. El románico en el Camino de Santiago: importancia de Oviedo. El gótico y su larga duración. La catedral de Oviedo.
4. Desarrollo y evolución del arte occidental en la época moderna
— Los Renacimientos: origen y desarrollo de nuevos lenguajes en arquitectura, escultura y pintura, en Italia y en la Europa del Norte.
— El Renacimiento español: arquitectura, escultura y pintura.
— La diversidad del Barroco. El arte y la ciudad al servicio del poder civil y eclesiástico. Principales tendencias. Aportaciones de las mujeres artistas.
— El Barroco hispánico. Urbanismo y arquitectura. La aportación de la pintura española: grandes figuras del siglo de Oro.
— Arte e Ilustración: la vuelta al clasicismo en arquitectura escultura y pintura.
— La obra de Goya como antecedente de la pintura contemporánea.
5. El siglo XIX el arte de un mundo en transformación
— La Revolución industrial y el impacto de los nuevos materiales en la arquitectura. Los rascacielos.
— El modernismo y la importancia del diseño.
— Nacimiento del urbanismo moderno: transformaciones urbanas en el Principado de Asturias.
— Evolución de las artes plásticas: del Romanticismo al Impresionismo. La pintura asturiana del siglo XIX.
6. El arte en la primera mitad del siglo XX
— Las vanguardias históricas en las artes plásticas: influencias de las culturas primitivas y del arte oriental. El nacimiento de la escultura moderna.
— Fauvismo, Expresionismo, Cubismo, Abstracción, Dadaismo y Surrealismo. La importancia de las mujeres en estos movimientos artísticos.
— Las nuevas propuestas arquitectónicas, materiales y técnicas. Arquitectura funcional y orgánica.
7. El arte de nuestro tiempo universalización del arte
— El estilo internacional en arquitectura. Nuevos proyectos urbanos.
— Las artes plásticas: entre la abstracción y el nuevo realismo.
— Nuevos sistemas visuales: fotografía, cine, cartelismo, combinación de lenguajes expresivos. El impacto de las nuevas tecnologías en la difusión y la creación artística.
— Arte y cultura visual de masas: la globalización y el arte como bien de consumo. Análisis crítico de los estereotipos presentes en el lenguaje publicitario.
— La preocupación por el patrimonio artístico y su conservación. La función de los museos en el siglo XX. Los museos de Asturias.
— El arte y las ideologías: feminismo, indigenismo y otros.
Criterios de evaluación
1. Analizar y comparar los cambios producidos en la concepción del arte y sus funciones, en distintos momentos históricos y en diversas culturas.
Mediante este criterio se trata de evaluar si el alumnado, después de analizar y contrastar las diferencias en el concepto de arte y sus funciones, asume la complejidad de estos conceptos y comprende las razones de los cambios que se producen en ellos.
2. Analizar e interpretar obras de arte siguiendo un método que explique los aspectos materiales, los elementos formales y estéticos, la iconografía, y que tenga en cuenta el contexto histórico y los aspectos sociológicos. Utilizar la terminología específica para expresar las ideas con claridad, rigor y corrección.
Con este criterio se pretende comprobar que se conocen y saben usarse los procedimientos que permiten comprender e interpretar las diversas dimensiones de una obra de arte. Igualmente permite comprobar si identifican el lenguaje visual que utilizan y son capaces de interpretarlas a la luz de las características estilísticas, del contexto histórico-cultural o, en su caso, de las peculiaridades del artista.
3. Analizar obras de arte representativas de una época o momento histórico, identificando en ellas las características más destacadas que permiten su clasificación en un determinado estilo artístico o como obras de un determinado artista, valorando, en su caso, la diversidad de corrientes o modelos estéticos que pueden desarrollarse en una misma época.
A través de este criterio se pretende evaluar si se comprende el concepto de estilo y se reconocen en obras concretas los rasgos característicos más destacados que configuran los estilos artísticos más representativos del arte occidental o, en su caso, las peculiaridades de un determinado artista. Se valorará no tanto la clasificación cuanto la argumentación que se realice para justificar dicha pertenencia, así como la claridad en la exposición de sus ideas y la precisión en el lenguaje.
4. Caracterizar los principales estilos artísticos de la tradición cultural occidental describiendo sus rasgos básicos, situarlos en las coordenadas espacio-temporales y relacionarlos con el contexto en que se desarrollan.
Con este criterio se trata de valorar que el alumnado posee una visión global de la evolución del arte occidental y es capaz de reconocer los elementos peculiares de cada uno de los estilos artísticos, de situarlos en el tiempo y de ponerlos en relación con su contexto histórico.
5. Contrastar y comparar concepciones estéticas y rasgos estilísticos para apreciar las permanencias y los cambios.
Con este criterio se pretende evaluar la percepción y capacidad para valorar procesos de cambio artístico atendiendo a la naturaleza del arte como lenguaje: la diferente concepción de los elementos formales, los nuevos problemas técnicos, el tratamiento de los temas, la incidencia de nuevos usos y funciones que se asocian al arte, etc.
6. Reconocer y analizar obras significativas de artistas relevantes, con atención a artistas españoles de especial significado, distinguiendo tanto los rasgos diferenciadores de su estilo como sus particularidades.
Este criterio tiene por objetivo comprobar la capacidad para valorar el protagonismo de ciertos artistas, hombres y mujeres, que han desarrollado en su obra nuevos planteamientos o han abierto vías artísticas inéditas en unas determinadas circunstancias históricas, valorando lo que de innovación o genialidad representa su obra para la Historia el Arte.
7. Analizar críticamente la intencionalidad y los modelos sociales presentes en diferentes obras de arte, así como en la publicidad, y explicar la presencia del arte en la vida cotidiana y en los medios de comunicación social.
Con este criterio se trata de evaluar en qué medida el alumno o alumna es capaz de valorar la intencionalidad de las obras de arte y enjuiciar el papel del arte en el mundo actual, su presencia en múltiples aspectos de la vida cotidiana y su consideración como objeto de consumo.
8. Observar directamente y analizar monumentos artísticos y obras de arte en museos y exposiciones, previa preparación con información pertinente; apreciar la calidad estética de las obras y expresar, oralmente o por escrito una opinión fundamentada sobre las mismas.
Con este criterio se trata de evaluar en qué medida se saben movilizar los conocimientos previos para preparar una salida o visita y utilizar la observación directa como vehículo de ampliación y matización de sus propios conocimientos y sensaciones estéticas. Se valorará la capacidad para apreciar la calidad estética de las obras de arte objeto de contemplación y análisis, y para expresar sentimientos e ideas propias ante ellas.
9. Recoger, organizar y sintetizar la información procedente de diferentes fuentes y recursos valorando críticamente su contenido. Realizar trabajos de investigación personal y grupal.
Con este criterio se pretende evaluar si se ha adquirido la autonomía necesaria para seleccionar, analizar y explicar la información que aportan las diferentes fuentes consultadas, así como el progreso personal y la capacidad para el trabajo en grupo, igualitario y cooperativo, y sus avances en la expresión oral y escrita.
TÉCNICAS DE EXPRESIÓN GRÁFICO-PLÁSTICA
Introducción
Dentro de la modalidad de Artes, la materia de Técnicas de expresión gráfico-plástica aporta los conocimientos referidos a los recursos, técnicas, métodos y aplicaciones instrumentales que hacen posible el hecho artístico, concretamente en el campo de la expresión plástica, gráfica y visual. Su finalidad es la experimentación con distintos materiales artísticos, técnicas y enfoques que hacen posible la comunicación a través de imágenes y fomentan la capacidad creadora a través de la comprensión de las posibilidades expresivas que nos ofrecen y la búsqueda de soluciones diferentes y propias, huyendo de los estereotipos y desarrollando una nueva visión del entorno.
Se trata de conseguir el desarrollo de las aptitudes de cada alumno y alumna, utilizando sus conocimientos plásticos y la manera en que pueden ser empleados como herramienta de exploración, desarrollo y expresión gráfica de un proyecto. Además, pretende lograr su crecimiento personal utilizando las diversas manifestaciones artísticas como medio de introspección, que le lleve a través del descubrimiento de nuevos recursos y de nuevas interpretaciones al establecimiento de nuevas maneras de comunicarse, expresarse y relacionarse. De este modo, encontrará en el campo de la expresión gráfico-plástica significado para su vida cotidiana y criterios de valoración propios dentro de la plástica en general.
La actividad educativa en las técnicas de expresión gráfico-plástica contribuirá al desarrollo general de la mente, de las capacidades cognitivas que se desarrollan a través de los esfuerzos de los individuos para crear, comprender e interpretar las obras de arte como medio de expresión de ideas, sentimientos, emociones, necesidades y preocupaciones vinculadas al entorno social y cultural.
Por todo ello, la selección de contenidos de esta materia responde a una triple función: desarrollar unas habilidades de tipo creativo, a través de técnicas o instrumentos de expresión; aplicar estos contenidos a la comunicación con sus diversos modos de lenguaje, y, por último, estimular una sensibilización estética, ya que el estudio y práctica de esta materia alcanza un máximo grado de expresión en el terreno del arte.
Dada la amplitud y variedad de obras y recursos grafico-plásticos se trata de suministrar al alumnado una selección de contenidos, hechos y manifestaciones artísticas relevantes de artistas significativos a la vez que se les presentan los instrumentos, los materiales y las técnicas gráfico-plásticas adecuadas para el análisis y la valoración de las obras. No se pretende una especialización excesiva sino más bien incidir en un conocimiento generalizado, diferenciando características técnicas y posibilidades expresivas a desarrollar en el campo del dibujo, la pintura y el grabado.
En definitiva, se trata de desarrollar los procesos de ideación y creación aplicando métodos de investigación científica, experimentando y descubriendo nuevos caminos que contemplen la diversidad cultural, y de fomentar el intercambio de ideas y de experiencias en un clima de libertad y de respeto.
Orientaciones metodológicas
La materia de Técnicas de expresión gráfico-plástica requiere una metodología variada que abarque aspectos técnicos, expresivos y visuales y se basará en los principios de enseñanza individualizada, creativa y activa.
La enseñanza individualizada supone conocer el desarrollo personal de los alumnos y de las alumnas adaptando los objetivos y contenidos de la materia a los intereses y capacidades de cada uno. El profesorado mantendrá una actitud flexible y abierta, y tendrá en cuenta los conocimientos previos y las experiencias personales del alumnado en la planificación de actividades significativas, con unos objetivos y contenidos bien definidos y claros, que permitan a los alumnos y a las alumnas expresarse de forma personal.
La enseñanza de esta materia seguirá un método creativo, fomentando el interés por parte del alumnado, que debe sentir la necesidad de satisfacer sus impulsos estéticos y de conocimiento, sabedor de cómo éstos inciden en otros ámbitos de la vida transformando su visión del entorno y su interacción con el mismo.
Para desarrollar la creatividad y la participación del alumnado en la realización de las actividades, conviene establecer un fin significativo y asequible para el alumno o la alumna, plantear un proceso de análisis o de creación, planificar las distintas fases y las tareas propias de cada una de ellas, fomentar la realización individual o en grupo del trabajo y la crítica constructiva. Teoría y proceso se dan la mano. Todo conocimiento nuevo tiene una aplicación inmediata y se comprende como parte de un proceso.
Asimismo, se pueden considerar otras estrategias metodológicas en la enseñanza de esta materia:
— Dotar al alumnado de los conocimientos y técnicas de trabajo mediante la presentación directa de obras, objetos o materiales, explicaciones teóricas, proyecciones audiovisuales, visitas a exposiciones y museos…, utilizando, siempre que sea posible, el entorno de los alumnos y de las alumnas como recurso educativo.
— Fomentar la interacción en el aula como motor de aprendizaje a través de la valoración de obras propias y ajenas, el contraste de ideas, debates y argumentaciones, desarrollando el espíritu crítico, los valores estéticos personales y las actitudes de respeto y tolerancia.
— Promover situaciones de aprendizaje que exijan una actividad intelectual y el desarrollo de destrezas que faciliten el autoaprendizaje y la actualización de los conocimientos.
— Fomentar hábitos racionales de trabajo, el rigor y la responsabilidad, tanto para la realización del trabajo propio como colectivo, que favorezcan el desarrollo de la autonomía personal.
— Introducir progresivamente al alumnado en el manejo de la terminología propia de la materia.
— Utilizar las tecnologías de la información y de la comunicación en el desarrollo y la comunicación de proyectos.
— Aplicar métodos de investigación apropiados para el desarrollo de proyectos, favoreciendo la capacidad para trabajar en equipo de forma cooperativa e igualitaria. En este sentido, se promoverá la realización, por parte del alumnado, de trabajos de investigación monográficos, interdisciplinares u otros de naturaleza análoga que impliquen a uno o a varios departamentos de coordinación didáctica.
— Desarrollar la sensibilidad y el rechazo ante las actitudes discriminatorias y las conductas sexistas a través del análisis y valoración crítica de obras de arte, objetos y ambientes del entorno.
Objetivos
La enseñanza de Técnicas de expresión gráfico-plástica en el Bachillerato tendrá como finalidad el desarrollo de las siguientes capacidades:
1. Conocer y valorar los recursos expresivos y comunicativos que proporcionan las distintas técnicas de expresión gráfico plástica tanto las técnicas de expresión tradicionales como las más innovadoras y tecnológicas.
2. Conocer la terminología básica de las técnicas grafico-plásticas, así como los materiales, soportes, herramientas y procedimientos adecuados a la finalidad pretendida y valorar críticamente su utilización.
3. Seleccionar y utilizar de forma adecuada los materiales y las técnicas durante el proceso de elaboración de una obra para conseguir dominio y destreza en el manejo de los mismos considerando criterios medio ambientales y de seguridad e higiene, y profundizar en sus valores formales, expresivos y comunicativos.
4. Utilizar los distintos medios de expresión del lenguaje gráfico plástico, experimentando diferentes posibilidades y combinaciones como forma de desarrollar la capacidad creativa y de comunicación personal de expresión.
5. Apreciar, en la observación de las obras de arte, la influencia de las técnicas y modos de expresión empleados, relacionándolos con su entorno histórico y sociocultural, valorando su evolución y las nuevas aportaciones.
6. Desarrollar la capacidad creativa y de comunicación mediante la exploración y análisis del entorno, preciando y valorando la diversidad formal y estética de las obras gráfico-plásticas presentes en el mismo y contribuyendo a su respeto y conservación, con especial atención al patrimonio cultural asturiano.
7. Proceder de una manera apropiada y ordenada en el trabajo individual o de grupo, planificando el proceso de realización de la obra a partir de una intención o propósito determinado, estableciendo de forma coherente las fases de trabajo y reflexionando, analizando y valorando resultados y procesos.
8. Emplear las tecnologías de la información y la comunicación en el proceso de creación artística.
9. Participar de forma igualitaria en actividades cooperativas mostrando flexibilidad y tolerancia ante las opiniones propias y ajenas y comportarse de forma responsable en el aula-taller cuidando y respetando las herramientas, materiales e instalaciones.
Contenidos
1. El lenguaje gráfico plástico Factores determinantes y proceso creativo
— Identificación y análisis de los diferentes elementos que definen el lenguaje visual gráfico-plástico de sus relaciones y sus posibilidades expresivas, a través de la observación del entorno y del estudio, desde el punto de vista formal y estético, de obras de arte y de creaciones propias y ajenas.
— Experimentación compositiva aplicando estrategias formales en la ordenación de los elementos básicos del lenguaje gráfico-plástico mediante la adecuada selección de los mismos, de los materiales y de las técnicas acordes con la intención comunicativa y estética.
— Valoración crítica de la utilización de diferentes elementos, materiales y técnicas en las realizaciones gráfico-plásticas y de sus posibilidades tanto técnicas como expresivas.
— Análisis y valoración crítica de la intencionalidad de los mensajes implícitos y explícitos de obras propias y ajenas y de sus posibles interpretaciones.
— Argumentación y debate sobre procedimientos empleados en diferentes obras de creación, utilizando la terminología básica de los procedimientos de dibujo, de pintura o relacionados con el grabado y estampación y desarrollando hábitos de comportamiento cívico en el aula mediante el intercambio respetuoso de opiniones.
2. Técnicas de dibujo, pintura, grabado y estampación
— Identificación, diferenciación y clasificación de los diferentes soportes, materiales, útiles y maquinaria empleados para dibujar, para pintar y en los diferentes sistemas de grabado, estampación y reproducción.
— Diferenciación de las principales técnicas de dibujo, de pintura y de grabado y estampación, y valoración tanto de sus posibilidades técnicas como expresivas a lo largo de la historia.
— Experimentación y resolución de proyectos sencillos, aplicando los procedimientos tradicionales de dibujo (en seco: carbón, sanguina, lápices y grafito; en húmedo: tintas, plumillas, pincel, rotuladores y estilógrafos), de pintura (técnicas magras, sólidas, oleosas, al agua, collages y mixtas) y de impresión y reproducción (en hueco, en relieve, planográfico), y otros procedimientos más innovadores y tecnológicos.
3. Incidencia de las técnicas en el proceso artístico-cultural
— Reflexión sobre las aportaciones de las técnicas aplicadas en la expresión gráfico-plástica a lo largo de la historia y sobre los contextos socioculturales en los que se generan y aplican.
— Reconocimiento de los valores expresivos de las técnicas tradicionales y de las nuevas en las diferentes tendencias y manifestaciones artísticas, a través del análisis de la obra de diferentes artistas.
— Valoración crítica de nuevos materiales, herramientas, técnicas y procedimientos en la expresión artística contemporánea, con especial relevancia en las tecnologías de la información y comunicación.
Criterios de evaluación
1. Utilizar las técnicas y materiales más comunes de la comunicación artística atendiendo a su comportamiento.
Con este criterio se valorará si el alumno o la alumna aplica recursos, técnicas y materiales gráfico-plásticos básicos para expresarse artísticamente sobre una superficie plana apropiada. Se evaluará la utilización de las técnicas y los materiales gráficos-plásticos más comunes (pigmentos, aglutinantes, cargas, disolventes etc.) y su relación con soportes y aparejos más adecuados según la intención comunicativa.
2. Seleccionar y aplicar una técnica específica para la resolución de un tema concreto.
A través de este criterio se evaluará si el alumno o la alumna, haciendo un uso adecuado de sus conocimientos teóricos y técnicos, elabora proyectos sencillos de creación gráfico-plástica en los que combina coherentemente la forma, los materiales, las técnicas y su intención expresiva, logrando comunicar hechos, conceptos, emociones, sentimientos y/o ideas.
3. Integrar distintos materiales y utilizar de forma combinada distintas técnicas en una creación gráfico-plástica en función a intenciones expresivas y comunicativas.
Se evaluará con este criterio si el alumno o la alumna relacionar técnicas y lenguajes visuales (esquemas, dibujos, fotografías, diseños, pinturas, etc.), sintetizados en un montaje con una finalidad expresiva. Asimismo, se valorará si utiliza y recontextualiza con sentido integrador distintos materiales en la ejecución de una obra, atendiendo al efecto visual que producen en la misma imagen y sobre el espectador.
4. Planificar el proceso de realización de un dibujo, pintura o grabado, definiendo los materiales, procedimientos y sus fases.
Con este criterio se evaluará la capacidad del alumno o de la alumna para prever las necesidades al planificar y desarrollar un proyecto gráfico-plástico, anticipar referencias sobre los materiales y su uso creativo y aplicar sus conocimientos a unos fines predeterminados respetando las normas básicas de seguridad e higiene, mostrando iniciativa personal y una actitud abierta a la investigación y haciendo un uso adecuado de las tecnologías de la información y la comunicación. Asimismo, se valorará si muestra interés por la reutilización y reciclaje de materiales en la creación artística como respuesta a problemas de sostenibilidad medioambiental.
5. Establecer la relación entre diferentes modos de emplear las técnicas con las épocas, estilos y diversidad cultural.
Con este criterio se evaluará si el alumno o la alumna reconoce, comprende, aprecia y valora críticamente diferentes manifestaciones artísticas a lo largo de la historia y en diversas culturas, tomando en consideración los factores (políticos, socioeconómicos, científicos, tecnológicos u otros) que inciden en las técnicas y los materiales utilizados en su creación.
6. Identificar y comparar las técnicas reconociendo tanto en las más innovadoras como en las tradicionales vías expresivas del arte y la cultura.
Con este criterio se evaluará si el alumno o la alumna asocia de forma adecuada las diferentes técnicas de expresión con el área gráfico-plástica correspondiente (dibujo, pintura y grabado) e identifica la intención expresiva y el significado de las manifestaciones artísticas a través de las técnicas, los materiales y las tecnologías con las que han sido creadas a través de la historia.
7. Participar activamente en trabajos de grupo mostrando una actitud abierta y responsable, igualitaria y cooperativa.
Con este criterio se evaluará la predisposición del alumno o de la alumna para la cooperación y el trabajo en equipo, responsabilizándose de las tareas, aportando opiniones, mostrando flexibilidad y respeto hacia sus ideas y hacia las ideas de los demás y haciendo un uso correcto de las instalaciones y herramientas. Asimismo, se valorará su capacidad para analizar de forma constructiva los resultados propios y ajenos y para aplicar mecanismos de corrección durante el proceso de creación artística.
VOLUMEN
Introducción
El ser humano, desde sus orígenes, ha sentido la necesidad de crear objetos, siempre ha buscado y valorado en ellos un componente estético, a veces de modo intuitivo y emocional, y en otras ocasiones de forma racional. Pero si en algún momento de la historia de la humanidad el mundo de la imagen ha adquirido un papel relevante es precisamente en la sociedad contemporánea, donde se exige del individuo una constante actualización del lenguaje icónico para poder mantener una comunicación ágil con el medio en el que se mueve.
En esta etapa del Bachillerato, en la modalidad de Artes, la materia de Volumen se ocupa del estudio específico del lenguaje tridimensional en el ámbito de la expresión artística, garantizando la coherencia e interrelación didáctica con los conocimientos y metodologías desarrollados por las demás materias. Asimismo, y en consonancia con la singularidad de toda actividad artística, juega un papel primordial en la formación armónica, al potenciar la producción mental de tipo divergente, mediante la cual un individuo es capaz de producir soluciones diferentes, nuevas y originales. Esta capacidad para promover respuestas múltiples ante un mismo estímulo y fomentar actitudes activas y receptivas ante la sociedad y la naturaleza impulsa el desarrollo de la creatividad y de la sensibilidad.
El estudio de esta disciplina estimula y complementa la formación de la personalidad en sus diferentes niveles, ayudando a que se ejerciten los mecanismos de percepción y se desarrolle el pensamiento visual. Con ello, el alumnado enriquece su lenguaje icónico de carácter volumétrico, toma conciencia del proceso perceptivo y está capacitado para mantener una comunicación dinámica con el medio socio-cultural. Como consecuencia se fomenta la actitud estética hacia el entorno.
La creación de imágenes tridimensionales estimula el espíritu analítico y la visión sintética, al conectar el mundo de las ideas con el de las formas a través del conocimiento del lenguaje plástico y del uso de materiales, procedimientos y técnicas.
Esta materia contribuye de manera importante al desarrollo de la capacidad perceptiva de las formas volumétricas y de su espacio constituyente para la interpretación plástica de la realidad tangible. Estimula en el estudiante una visión de la actividad artística como un medio con el cual establecer un diálogo enriquecedor con el entorno físico y con el resto de la sociedad; así pues, se constituye como un medio expresivo valioso durante el período de formación académica y, también, a lo largo de toda su vida.
La materia presenta aquellos conocimientos que permiten el estudio y análisis de la forma tridimensional y de sus aplicaciones más significativas en el campo científico, industrial y artístico, centrándose para ello en el conocimiento de la génesis del volumen, el análisis de la forma, el lenguaje tridimensional y su valoración expresiva y creativa, así como los principios y técnicas de trabajo necesarias para desarrollar la creatividad del alumnado a través de la experimentación.
Orientaciones metodológicas
La enseñanza de la plástica en general, y en particular la de la materia Volumen se basará en un método individualizado, creativo y activo.
La enseñanza individualizada se apoyará en principios tales como:
— Mantener actitudes abiertas y flexibles por parte del profesorado.
— Planificar actividades que permitan a los alumnos y alumnas expresarse de forma personal dentro de un marco bien definido con objetivos y criterios claros en todo momento.
— Conocer, mediante la realización de una evaluación inicial, el desarrollo personal de los alumnos y alumnas con el objeto de adaptar los objetivos y contenidos de la materia a los intereses y capacidades de cada uno, aprovechando sus conocimientos previos y su experiencia personal.
La enseñanza de esta materia se fundamentará también en un método creativo y activo en el que la motivación del alumnado resulta decisiva. Así, a la hora de planificar actividades se pueden establecer estrategias docentes como:
— Analizar las manifestaciones tridimensionales del entorno mediante fichas descriptivas de contenido textual y gráfico, que permitan acercar a los alumnos y alumnas los conceptos, procedimientos y técnicas utilizados.
— Considerar los temas, diseños y objetos desde puntos de vistas insólitos y variados que despierten la curiosidad, convirtiendo lo familiar en extraño y lo extraño en familiar.
— Fomentar el pensamiento divergente y creativo a través de la exploración y la experimentación facilitando la consideración de diferentes líneas de trabajo.
— Proponer la realización de actividades que posibiliten el desarrollo progresivo de las capacidades del alumno o de la alumna y que tengan una proyección concreta en la sociedad.
— Promover la realización de trabajos de investigación monográficos, interdisciplinares u otros de naturaleza análoga que impliquen a uno o a varios departamentos de coordinación didáctica que contribuyan al desarrollo integral de los alumnos y de las alumnas.
— Promover el hábito de la lectura mediante la realización de recensiones de textos relativos a las artes plásticas.
— Trabajar en equipo realizando actividades que promuevan asumir responsabilidades individuales y colectivas para conseguir un objetivo común.
— Utilizar la informática gráfica y la fotografía digital en el proceso de creación de objetos tridimensionales.
— Usar las tecnologías de la información y la comunicación en actividades en el proceso de enseñanza-aprendizaje tanto en el desarrollo de los proyectos como en la comunicación de los mismos.
— Fomentar la interacción en el aula como motor de aprendizaje a través de la valoración de obras propias y ajenas, el contraste de ideas, debates y argumentaciones, desarrollando el espíritu crítico, la sensibilidad ante las actitudes discriminatorias y las conductas sexistas y los valores estéticos personales.
Objetivos
La enseñanza del Volumen en el Bachillerato contribuirá al desarrollo de las siguientes capacidades:
1. Conocer y comprender el lenguaje tridimensional, asimilando los procedimientos artísticos básicos aplicados a la creación de obras arte y objetos de carácter volumétrico.
2. Conseguir un dominio esencial y una adecuada agilidad y destreza en el manejo de los medios de expresión del lenguaje tridimensional, conociendo las técnicas y los materiales más comunes, con el fin de descubrir sus posibilidades expresivas y técnicas.
3. Conocer y emplear de modo eficaz los mecanismos de percepción en relación con las manifestaciones tridimensionales, ya sean éstas expresión del medio natural o producto de la actividad humana.
4. Armonizar las experiencias cognoscitivas y sensoriales que conforman la capacidad para emitir valoraciones constructivas y la capacidad de autocrítica a fin de desarrollar el sentido estético.
5. Aplicar la visión analítica y sintética al enfrentarse al estudio de objetos y obras de arte de carácter tridimensional y aprender a ver y sentir, profundizando en las estructuras del objeto y en su lógica interna y, mediante un proceso de síntesis y abstracción, llegar a la representación del mismo.
6. Mantener una postura activa de exploración del entorno, buscando todas aquellas manifestaciones de carácter tridimensional dentro del medio natural y cultural con especial atención al patrimonio asturiano.
7. Desarrollar una actitud reflexiva y creativa en relación con las cuestiones formales y conceptuales de la cultura visual en la que se desenvuelve.
8. Analizar e interpretar la información visual para su ulterior traducción plástica, como medio de comunicación a lo largo de su vida.
9. Desarrollar métodos de planificación y presentación del proceso creativo utilizando la terminología propia de la materia y mostrando autonomía, iniciativa personal y sentido estético.
10. Emplear las tecnologías de la información y la comunicación en el proceso de análisis y creación de objetos tridimensionales.
11. Participar de forma igualitaria en actividades cooperativas mostrando flexibilidad y tolerancia ante las opiniones propias y ajenas y comportarse de forma responsable en el aula-taller cuidando y respetando las herramientas, materiales e instalaciones.
Contenidos
1. Contenidos comunes
— Utilización de la terminología específica del volumen en la creación, presentación y exposición de objetos tridimensionales.
— Valoración de la importancia del mantenimiento y conservación de espacios y equipamientos.
— Conocimiento de los factores de riesgo que implica la manipulación de materiales y herramientas y aplicación de las medidas de seguridad e higiene adecuadas.
— Análisis, argumentación y debate sobre procedimientos empleados en diferentes obras de creación y valoración crítica de los resultados.
— Desarrollo de hábitos de comportamiento cívico en el aula mediante el intercambio respetuoso de opiniones.
— Análisis y valoración del patrimonio natural y cultural de Asturias y de otros ámbitos geográficos.
2. Génesis del volumen a partir de una estructura bidimen-sional
— Análisis del concepto de plano en el volumen. Preparación de soportes y herramientas. Estudio de la composición en el plano (Equilibrio y contraste).
— Creación de formas tridimensionales a partir de superficies planas. Texturación de superficies (La luz y el claroscuro). Deformación de superficies (Transformaciones geométricas plano-volumen mediante el uso de pliegues). Redes y mosaicos como fundamento del volumen. Superposición de planos. Utilización de los sistemas de representación en la obtención del volumen.
3. La forma y el lenguaje tridimensional
— Diferenciación y relación entre la forma aparente y forma estructural.
— Distinción de los elementos del lenguaje volumétrico: plano, volumen, espacio, texturas, concavidades, convexidades, el vacío, la masa, el color.
— Análisis del espacio y la luz en la definición y percepción del volumen.
— Valoración del vacío como elemento formal en la definición de objetos volumétricos.
4. Materiales y técnicas básicas de configuración tridimen-sional
— Análisis y comprensión de los materiales utilizados en la creación de objetos tridimensionales (composición, obtención, transformación, manipulación y unión). Posibilidades y limitaciones técnicas y expresivas.
— Técnicas: aditivas (levantamiento de formas huecas, modelado con armaduras); sustractivas (talla); constructivas estudio de elementos estructurales: materiales constructivos, armazones). Sistemas de reproducción (moldeado y vaciado. Sistemas de ampliación y reducción. Escalas. Estudio de la relación volumen/peso en la ampliación de objetos).
5. Composición en el espacio
— Estudio y análisis de elementos compositivos: coherencia formal; equilibrio físico y equilibrio visual; orientación, movimiento, ritmo y tensión.
— Ordenación y modulación del espacio: concepto de módulo tridimensional; estructuras modulares; proporciones.
6. Valoración expresiva y creativa de la forma tridimensional
— Distinción y relación entre concepto, técnica, creatividad, materia, forma y expresión.
— Relaciones visuales y estructurales entre la forma y los materiales.
— Descontextualización de materiales. Los materiales como: forma, color y textura. El collage y los montajes.
— Aplicación del método científico en la experimentación con formas, colores, texturas y acabados en el volumen.
— Análisis y reconocimiento de los procedimientos técnicos y la transformación creativa de los materiales en la historia del arte.
7. Principios de diseño y proyecto de elementos tridimen-sionales
— Estudio y análisis de las formas naturales, la evolución biológica y la naturaleza como modelo.
— Estudio de las formas artificiales y su evolución cultural. Los objetos de uso tradicional. Artesanía e industria en el patrimonio asturiano.
— Análisis de los aspectos materiales, técnicos y constructivos de los productos de diseño tridimensional.
— Análisis y comprensión de la relación estructura, forma-función en la realización de objetos.
— Proceso de análisis y síntesis como metodología de trabajo para generar formas tridimensionales.
— Conocimiento y aplicación de las fases de un proyecto: propuesta, búsqueda de información, utilización de técnicas creativas (bocetos, maquetas de trabajo), elección y creación definitiva, documentación (memoria, planos, etc.), instalación y presentación.
Criterios de evaluación
1. Utilizar correctamente los procedimientos, las técnicas y los materiales básicos en la elaboración de composiciones tridimensionales, valorando las relaciones que se establecen entre la forma y la intención comunicativa.
Con este criterio se evaluará la capacidad del alumno o de la alumna para organizar coherentemente la elaboración de composiciones volumétricas y de seleccionar y aplicar adecuadamente los instrumentos, materiales y técnicas y la capacidad de utilizarlos como medio expresivo básico dentro del lenguaje tridimensional, resolviendo problemas de configuración espacial desde una perspectiva lógica y racional.
2. Analizar desde el punto de vista formal y funcional objetos presentes en la vida cotidiana, identificando y apreciando los aspectos más notables de su configuración tridimensional y la relación que se establece entre su forma y su función.
Con este criterio se evaluará si el alumno o la alumna reconoce y relaciona los elementos que intervienen en la configuración formal de los objetos y en su funcionalidad, y si es capaz de descubrir la lógica que guía el diseño de los mismos.
3. Valorar y utilizar de forma creativa, y acorde con las intenciones plásticas, las posibilidades técnicas y expresivas de los diversos materiales, acabados y tratamientos cromáticos en la elaboración de composiciones tridimensionales simples.
Este criterio se evaluará la capacidad del alumno o de la alumna para lograr resultados plásticamente coherentes en las composiciones volumétricas, utilizando las distintas texturas, acabados y tratamientos cromáticos como elementos expresivos capaces de potenciar los valores plásticos de la forma.
4. Representar, de forma esquemática y sintética objetos tridimensionales con el fin de evidenciar su estructura formal básica.
Con este criterio se evaluará la capacidad del alumno o de la alumna para generar elementos volumétricos, prescindiendo de los aspectos accidentales y plasmando sus características estructurales básicas como por ejemplo: movimiento, ritmo, simetría, geometría básica, peso visual, etc.
5. Analizar y elaborar, a través de transformaciones creativas, alternativas tridimensionales a objetos de referencia.
Con este criterio se evaluará la capacidad del alumno o de la alumna para aportar soluciones múltiples, creativas y originales e incorporar valores medioambientales ante problemas compositivos de carácter tridimensional, evaluando así el desarrollo alcanzado en sus modos de pensamiento divergente.
6. Identificar y aplicar los procesos de abstracción inherentes a toda representación, valorando las relaciones que se establecen entre la realidad y las configuraciones tridimensionales elaboradas a partir de ella.
Con este criterio se evaluará si el alumno o la alumna comprende los mecanismos que actúan en los procesos de percepción y representación y si se conocen y valoran los distintos niveles de abstracción en el proceso creativo (nivel compositivo, nivel estructural, nivel formal, nivel cromático, etc.).
7. Componer los elementos formales estableciendo relaciones coherentes y unificadas entre idea, forma y materia.
Con este criterio se evaluará la capacidad del alumno o de la alumna para generar mensajes visuales de carácter tridimensional, equilibrados en cuanto a la forma como tal y al significado de dicho mensaje. Se valorará si entiende la creación como un proceso global en el que nada es superfluo y todo está íntimamente conectado.
8. Proyectar y construir elementos y configuraciones tridimensionales dotados de significado en los que se establezca una relación coherente entre la imagen y su contenido y que permitan estructurar de forma creativa, lógica, racional y variable el espacio volumétrico.
Con este criterio se evaluará la capacidad del alumno o de la alumna para seleccionar y utilizar los medios expresivos y su organización sintáctica, así como las técnicas y los materiales en función del significado en la elaboración elementos o espacios volumétricos en los que los aspectos formales y técnicos estén clara y directamente relacionados con los criterios funcionales. Asimismo se valorará la aplicación de valores medioambientales, de sostenibilidad y seguridad e higiene en la realización de objetos y configuraciones funcionales.
9. Utilizar las tecnologías de la información y la comunicación en el proceso de creación de objetos tridimensionales.
Con este criterio se valorará el uso por parte del alumno o de la alumna de las nuevas tecnologías de la información y de la comunicación en la búsqueda e intercambio de documentación y la utilización de la informática gráfica en el proceso de creación y presentación de formas tridimensionales y de volúmenes virtuales.
10. Aplicar y valorar estrategias de organización y presentación del proceso creativo y usar adecuadamente la terminología específica del lenguaje tridimensional.
Con este criterio se valorará la capacidad de los alumnos y alumnas para analizar y planificar el proceso de creación de configuraciones tridimensionales y para justificar coherentemente, haciendo uso de la terminología adecuada, los aspectos funcionales y estéticos de los resultados obtenidos, mediante exposiciones orales y debates y el uso de memorias y registros escritos.
11. Reconocer y valorar el patrimonio natural y cultural.
Este criterio evaluará la capacidad del alumno o de la alumna para identificar, valorar y conservar las distintas manifestaciones culturales del entorno (arquitectura, artes plásticas, artesanía, música, lengua, etc.) y del patrimonio natural, especialmente el patrimonio de Asturias.
12. Participar activamente en trabajos de grupo mostrando una actitud abierta y responsable, igualitaria y cooperativa.
Con este criterio se valorarán las actitudes del alumno o de la alumna que favorezcan comportamientos cívicos, igualitarios y cooperativos dentro del grupo: capacidad de discusión y crítica, aceptación de opiniones ajenas, conductas respetuosas y no discriminatorias con los demás, trabajo en equipo, colaboración y ayuda, valoración y cuidado de los espacios públicos y equipamientos comunes.
MODALIDAD DE ARTES (1) | |
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Vía de artes escénicas, música y danza | |
Primer curso | |