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"Asturias es el espejo en el que nos miramos", afirma la directora de Urbanismo de la Xunta de Galicia

21/05/2021

 

  • La directora general de Ordenación del Territorio y Urbanismo en Galicia, Encarnación Rivas, relató la experiencia de la administración gallega en su regulación urbanística y del suelo en el marco de las Jornadas de Urbanismo Autonómico Comparado que organiza el Gobierno del Principado de Asturias.

En cuanto a la Ley del Suelo, destaca que la norma, que entró en vigor en 2016, termina con la “visión folclórica de los núcleos rurales” y es abordada con medios técnicos propios. Fue una norma consensuada “al extremo” que incorporó el 80 por ciento de las alegaciones de los grupos parlamentarios.

Rivas destacó tres características principales de la normativa gallega.

-Plan básico autonómico para dotar a los ayuntamientos de seguridad jurídica en las acciones sobre el territorio.

-Urbanismo responsable. La intención iniciar era prohibir viviendas en suelo rústico, pero, según explicó, no encontraron respaldo suficiente. Aún así, la normativa es “muy restrictiva”.

-Excepción. Consumo de suelo para determinados usos, que dan un servicio a la ciudadanía, como residencias de la tercera edad, centros educativos o instalaciones deportivas.

En cuanto a la nueva Ley de ordenación del territorio destacó los criterios de simplificación y armonización. Defendió su necesidad, no sólo en términos económicos, sino también como herramienta de reequilibrio territorial, repercusión social y demográfica. “El futuro de un país debe estar planificado, tengo la fuerza que da saber que estamos en la buena ordenación y hemos creado una conciencia colectiva que trasciende a las personas y a las instituciones”, dijo.

Terminó su intervención elogiando el modelo de Asturias: “Siento envidia sana cuando cruzo el Puente de los Santos, de mayor quiero ser asturiana”.

El experto Juan Antonio Caridad Graña inició su intervención destacando las similitudes territoriales entre Galicia y Asturias, por el fuerte componente rural, pero con una gran diferencia. En su opinión, en Asturias no hubo la destrucción del patrimonio rural que se dio en Galicia.

Explicó que las Leyes del suelo en Galicia han utilizado la parroquia como elemento de análisis territorial que permite llevar a cabo el estudio de las zonas rurales. Denominó a esta circunstancia la “densidad de las cosas”. Territorios donde todo tiene nombre, frente a territorios sin esa tradición. “Galicia es un territorio donde todo tiene nombre y donde todo tiene propietario. Esto nos da una ventaja comparativa frente a otros territorios, porque estamos acostumbrados a movernos en la complejidad”, explicó.

El hecho diferencial de la ruralidad hace necesaria la elaboración de leyes propias. En este sentido, destacó un hito en la actualización de las distintas normativas: “Hacíamos urbanismo hacia lo construido, ahora se hace desde la eliminación del riesgo. Que haga el urbanismo sostenible y que evite la construcción sobre suelos que no cumplen, debería estudiarse más en las escuelas”.

Como técnico redactor –“somos los que vamos a los sitios a contar las cosas”- explicó al detalle su experiencia en la redacción del planeamiento de dos ayuntamientos: Sarria y Portas. En este punto, destacó la importancia de explicar a la ciudadanía los criterios legales que dan lugar a las delimitaciones, más que las propias delimitaciones. “Explicamos cuáles son los criterios legales, para que entendieran que este proceso lo tiene todo de objetivo, cómo es la normativa para delimitar un núcleo rural”. Como dato, reseñó que en la parte rural apenas se produjeron alegaciones.