Virus Shamonda (SHAV)
Ficha de la enfermedad
Se trata de un virus emergente que afecta principalmente al ganado bovino y cuya transmisión está asociada a vectores del género Culicoides.
El virus Shamonda (SHAV) pertenece al género Orthobunyavirus y forma parte del serogrupo Simbu, al que también pertenecen otros virus conocidos en Europa, como el virus de Schmallenberg (SBV) y el virus de Akabane (AKAV).
Fue identificado por primera vez en Nigeria en la década de 1960 y, hasta 2026, únicamente se había detectado de forma esporádica en distintos países de África y Japón.
Actualmente, España mantiene medidas de vigilancia para detectar de forma temprana una posible introducción del virus en nuestro territorio.
La enfermedad suele presentar una evolución moderada, con baja mortalidad pero con potencial impacto productivo y reproductivo principalmente en el bovino de leche.
No se considera una zoonosis y, por tanto, no afecta a las personas.
Periodo de incubación: 2-5 días
Situación epidemiológica en Europa
Durante el verano de 2026 se confirmó por primera vez la presencia del virus Shamonda en Europa Central, con detecciones iniciales en Alemania, Suiza, Francia y Austria. Posteriormente, se han notificado casos en otros países europeos.
Los estudios realizados hasta la fecha han permitido identificar al menos dos variantes genéticamente diferenciadas circulando en Europa:
- Shamonda tipo 1, detectado principalmente en Suiza, Francia, el sur de Alemania y Austria.
Shamonda tipo 2, detectado en Bélgica, Países Bajos, el norte de Alemania y el noroeste de Francia.
Entre los países con detecciones confirmadas se encuentran Suiza, Liechtenstein, Bélgica, Países Bajos y Francia, donde la circulación del virus ha sido confirmada mediante técnicas de diagnóstico molecular.
Especies afectadas y transmisión
El ganado bovino es la especie en la que se ha observado un mayor impacto sanitario y productivo. Aunque existen indicios de infección en otros rumiantes, la información disponible es todavía limitada.
La transmisión se produce fundamentalmente a través de la picadura de dípteros del género Culicoides. Hasta el momento, no existen evidencias de una transmisión directa significativa entre animales. Asimismo, se considera posible la transmisión de la madre al feto durante la gestación.
Signos clínicos
En ganado bovino, las infecciones agudas pueden manifestarse mediante:
- Fiebre.
- Diarrea.
- Disminución de la producción de leche.
- Decaimiento general.
La experiencia observada en los países afectados indica que la reducción de la producción láctea puede situarse entre el 10 % y el 20 %. La enfermedad presenta, por lo general, una baja mortalidad, aunque puede afectar a un elevado número de animales dentro de una explotación.
La principal preocupación se centra en las posibles consecuencias reproductivas cuando la infección se produce durante determinadas fases de la gestación, pudiendo ocasionar abortos, nacimientos muertos o malformaciones congénitas.
En la mayoría de los casos descritos, la recuperación de los animales adultos se produce de forma espontánea en un plazo aproximado de dos a tres semanas.
Diagnóstico
El diagnóstico se realiza mediante técnicas de detección molecular, principalmente RT-PCR y PCR para virus del grupo Simbu, con confirmación mediante secuenciación genética cuando resulta necesario.
Las muestras recomendadas incluyen:
- Suero y sangre con EDTA en animales con infección aguda.
- Cerebro, cerebelo, bazo y sangre en fetos abortados, nacidos muertos o animales con malformaciones.
Medidas de vigilancia y prevención
España mantiene un sistema de vigilancia pasiva con el objetivo de detectar de forma temprana la posible introducción del virus y evaluar su eventual impacto sobre la cabaña ganadera nacional.
Actualmente no existe una vacuna específica frente al virus Shamonda. Por ello, las medidas de prevención se basan fundamentalmente en:
- La vigilancia sanitaria y la detección precoz de casos compatibles.
- La comunicación inmediata de las sospechas a los Servicios Veterinarios Oficiales.
- La aplicación de medidas de control de vectores.
- El uso de repelentes e insecticidas autorizados.
- La limpieza, desinfección y el refuerzo de la bioseguridad en las explotaciones ganaderas.
La colaboración de ganaderos, veterinarios, organizaciones profesionales agrarias y demás agentes del sector resulta esencial para mejorar el conocimiento de la enfermedad y favorecer una rápida detección de cualquier sospecha compatible.
Ante cualquier duda o ante la observación de signos clínicos compatibles, contacte con los Servicios Veterinarios Oficiales.
La Dirección General de Ganadería y Sanidad Animal continuará realizando el seguimiento de la evolución epidemiológica del virus Shamonda en Europa y mantendrá informado al sector sobre cualquier novedad relevante para la sanidad animal y la actividad ganadera.
Para más información: https://www.mapa.gob.es/es/ganaderia/temas/sanidad-animal-higiene-ganadera/sanidad-animal/enfermedades/virus_shamonda